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¿Te estás divorciando? Llegó el momento de actualizar tu plan de cuidados

No dejes que una enfermedad o un accidente repentino te tome por sorpresa.

Pareja mayor sentada en un sofá discutiendo.

Getty Images

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 El “divorcio gris” —el nombre desafortunado de los divorcios después de los 50— es cada vez más frecuente entre los baby boomers. De hecho, según el Pew Research Center (enlace en inglés), desde los años 90 la tasa de divorcios aumentó más del doble en las personas mayores de 50 años. La pandemia también parece haber acelerado esta cifra. Soy abogada de profesión y todos los abogados especializados en derecho de familia que conozco han estado totalmente inundados de casos de divorcio desde que comenzó el confinamiento por la COVID-19.

Mis padres se divorciaron cuando tenían cincuentaitantos. No fue un divorcio amistoso y ni siquiera toleraban estar juntos en la misma sala. Mi padre sufrió un ataque cardíaco justo antes de separarse y mostraba signos de deterioro de salud mental y abuso de alcohol. Confieso que me preocupaba pensar qué le depararía el futuro frente a otro problema serio de salud y quién lo cuidaría. Nunca hablé de este tema con mis padres y ojalá lo hubiera hecho. Yo tenía veintitantos, recién me iniciaba en mi carrera y esos temores me abrumaban.


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En última instancia fue mi mamá, y no mi papá, quien se enfermó. Una de las primeras cosas que dijo cuando se enteró de que le harían una operación de cerebro fue: "No le avises a tu padre". No quería que él apareciera y la angustiara más de lo que ya estaba. A pesar de sus problemas y distanciamiento, seguía siendo mi papá y fue duro sentir de repente que ya no tenía una familia con ambos padres. Sortear las dificultades de un diagnóstico de cáncer de cerebro de un progenitor y convertirse en su principal cuidador son acontecimientos trascendentales de vida para cualquiera, y en especial para alguien joven. Sentí que me faltaban parientes mayores en quienes apoyarme cuando necesitaba orientación y ayuda a lo largo del proceso.

El impacto económico de un divorcio a una edad avanzada

Cuando hay un divorcio, puede ser una salida hacia una mejor vida para todos. Pero si estás planeando disolver tu matrimonio o hace poco que te has divorciado —con o sin hijos—, es importante incluir tu plan de cuidados en esta etapa.

El divorcio puede ser desgastante a nivel económico y los divorcios a una edad avanzada suelen afectar más las finanzas de las mujeres que las de los hombres. Además de contar con menos ingresos por haber estado fuera del mercado laboral para criar hijos o atender a familiares, las mujeres se encuentran más vulnerables económicamente (enlace en inglés) después de un divorcio y con más probabilidades de convertirse en cuidadoras nuevamente en el futuro. Aun así, para las parejas de todos los géneros, es importante considerar el panorama financiero a largo plazo y no solo la situación económica en el momento de disolver el matrimonio. Tú y tu cónyuge tendrán que negociar la división de bienes y deudas, así como las responsabilidades en cuanto a la manutención conyugal. También debería ser parte de esta conversación cómo vivirá uno de ustedes si el otro se enferma o fallece.  

Analiza el inventario de bienes y deudas para decidir dónde implementar cambios. Tal vez termines quitando a tu cónyuge de la designación de beneficiario en todas tus cuentas. (Algunos estados permiten eliminar automáticamente al excónyuge como beneficiario en ciertas cuentas, pero es mejor hacerlo una por una). Deberías tener beneficiarios alternativos que puedes ascender en el orden de prioridad para que hereden tus bienes. El acuerdo de divorcio también podría incluir la compra de un seguro de vida o mantener el fideicomiso o las designaciones de beneficiario entre ustedes.  

Prepara o actualiza lo antes posible tu plan sucesorio. Pide a tu abogado especializado en planificación patrimonial que revise tu acuerdo conyugal porque seguramente tendrá sugerencias sobre cómo alinear el plan sucesorio con tus obligaciones a raíz del divorcio. Si tú y tu ex comparten la crianza de hijos, tu plan sucesorio debe indicar quién será el tutor legal si ambos padres biológicos fallecen y quién administrará la herencia si no quieres que tu excónyuge se encargue de los bienes que tal vez les dejes a tus hijos.

Evalúa y reformula los planes de cuidados

No olvides delinear también tu plan de cuidado de vida. Eso significa nombrar apoderados o representantes para asuntos de salud (que se encargarán de tus asuntos médicos si necesitas que te cuiden), designar a un apoderado financiero (que se encargará de tus finanzas y asuntos legales) y —en especial si tu divorcio fue contencioso— nombrar tutores legales para ti en forma anticipada por si quedas incapacitado. Planificar el cuidado de vida tiene la doble ventaja de impedir que tu ex adquiera el control de tu vida cuando ya no puedas expresar tus deseos y de asegurarte de que hayas reflexionado e informado a tus seres queridos sobre la persona responsable de ayudarte si llegara el momento.

Piensa seriamente en cómo el divorcio afectará a tus hijos y parientes cercanos si necesitas que alguien te cuide. Como cuidadora, me sentí otra vez como una niña a quien los padres ponen en medio de su pelea. Cuando mi padre finalmente se enteró del cáncer de mi madre, se comunicó conmigo y me pidió verla. Ella dijo que no. Él le escribió una carta de despedida, que tuve que leerle a mi madre porque tenía la vista borrosa. Hasta el día de hoy la considero una de las cosas más difíciles que jamás he tenido que hacer. Como mínimo, pónganse de acuerdo entre ustedes sobre qué nivel de contacto desean tener y, si comparten hijos y seres queridos, entiendan que las vidas de ustedes se van a cruzar en algún momento. Aunque tu matrimonio no dure, las conexiones seguirán intactas así que planea para ello.  

Habla también con los hijos en común acerca de lo que tendrán que sobrellevar. Si son jóvenes o están construyendo su propia vida, incorpora a otros familiares o amigos como comunidad de apoyo y como compañeros de cuidados hasta el momento en que tus hijos puedan encargarse. Aunque no tengas personas en quienes confiar, puedes tomar medidas por ti mismo para planear el envejecimiento.

Amanda Singleton recibió el premio nacional Caregiving Visionary Award de CareGiving.com y presta servicios a cuidadores durante todas las etapas de la vida a través de su bufete de abogados. Síguela en Twitter y Facebook (enlaces en inglés).