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AARP insta al Congreso a invertir en el cuidado en el hogar

Los adultos mayores que desean envejecer en casa necesitan mejores opciones y servicios de apoyo.

Enfermera hace un chequeo de un paciente en su casa

Getty Images

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Para entender el impacto de los cuidados en el hogar proporcionados por Medicaid, llamados servicios basados en el hogar y la comunidad, considera las experiencias de solo dos cuidadores familiares de entre millones.

Susan, de 65 años, de Carolina del Sur, paga miles de dólares de su propio bolsillo por el cuidado a tiempo completo de su hijo adulto, que es ciego y tiene parálisis cerebral, para mantenerlo fuera de un hogar de ancianos. Solicitó cuidados en el hogar a través de Medicaid en el 2017 y fue puesta en una lista de espera para recibir servicios. Hoy en día, Susan todavía no ha recibido ninguna ayuda y está en la posición número 3,089 de la lista de espera. Aunque su hijo tiene derecho a recibir servicios de atención en el hogar de Medicaid, Susan se ha visto obligada a posponer su jubilación para mantener a su hijo en casa. Se preocupa por el futuro.

Ahora, esta es una historia muy diferente. Chuck, de 68 años, de Nueva York, solicitó servicios de cuidado en el hogar de Medicaid para ayudarlo a cuidar a su madre de edad avanzada y a un hermano mayor que tiene esquizofrenia, diabetes y límites de movilidad a causa de daños al sistema nervioso. Cuatro veces a la semana, llega un asistente para brindar ayuda crítica con la limpieza, el baño y otras necesidades del hogar que le permite a Chuck mantener a su familia bajo un mismo techo.

Nancy LeaMond, directora de Activismo y Compromiso de AARP.

Jared Soares

Nancy LeaMond

Aunque la historia de Chuck muestra el claro beneficio del cuidado en el hogar proporcionado por Medicaid, la experiencia de Susan es demasiado común. En la actualidad, más de 800,000 personas en Estados Unidos están en listas de espera para recibir cuidados en el hogar, y la espera a menudo lleva años.

Ofrecer opciones de vivienda mejores y más seguras

Necesitamos darles a los adultos mayores opciones para vivir en su hogar y sus comunidades cuando los problemas de salud lo hagan más difícil, y el Congreso ahora tiene una oportunidad histórica para hacer precisamente eso. 

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una legislación que contenía una gran inversión para ayudar a mejorar el cuidado en el hogar proporcionado por Medicaid, como mediante la ampliación de los servicios, la reducción de la lista de espera para recibir servicios y el fortalecimiento de la fuerza laboral remunerada de cuidados a largo plazo, para que los auxiliares como los que ayudan a la familia de Chuck puedan ganar un salario digno con beneficios y tengan la oportunidad de capacitación y avance profesional.

Instamos a que se incluya una gran inversión para el cuidado en el hogar en cualquier paquete que avance en el Congreso y exhortamos al Senado a que actúe.

La COVID-19 ha aumentado la necesidad de ofrecer opciones mejores y más seguras para los cuidados a largo plazo de alta calidad. Más que nunca, las personas necesitan acceso a opciones asequibles de cuidados en el hogar para que los hogares de ancianos no sean su única opción. Sin embargo, esta preocupación va mucho más allá de la pandemia. Una persona que cumple 65 años hoy tiene casi un 70% de probabilidades de necesitar cuidados a largo plazo en algún momento de su vida. El 20% de aquellos que cumplen 65 años necesitarán más de cinco años de atención. Y si necesitas cuidados, tus opciones para quedarte en casa dependen del lugar donde vivas y pueden ser extremadamente limitadas.

Queremos que los legisladores estén al tanto de estos hechos. Cualquiera de nosotros podría enfrentar el reto de encontrar servicios para ayudar a un ser querido —o a nosotros mismos— a permanecer en casa.

Volver a priorizar las disposiciones de Medicaid

Parte del desafío es un desequilibrio en las prioridades de Medicaid. Durante mucho tiempo, el programa ha exigido que los estados cubran la atención en los hogares de ancianos, pero no tiene una disposición para el cuidado en el hogar y en la comunidad. Por lo tanto, los estados a menudo navegan por un complejo proceso de exención para ofrecer cuidados en el hogar, y las opciones de Medicaid para el cuidado a largo plazo para las personas en Estados Unidos varían muchísimo según el lugar donde viven. 

Este prejuicio institucional continúa limitando la disponibilidad de servicios de cuidados en el hogar a pesar de que la mayoría de los adultos mayores desean vivir de manera independiente. En una encuesta reciente de AARP, por ejemplo, tres cuartas partes de los adultos de 50 años o más nos dijeron que desean permanecer en su hogar y sus comunidades durante el mayor tiempo posible.


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Ese fue el deseo de Patricia para su madre. Cuando su madre comenzó a padecer de demencia, Patricia, de 54 años, se convirtió en su cuidadora, mientras hacía continuos intentos de obtener cuidados en el hogar a través de Medicaid en su estado de Indiana. Las solicitudes de Patricia se rechazaron cuatro veces. Cuidar sola de su madre enferma se volvió demasiado difícil, y Patricia sintió que no tenía otra opción más que trasladarla a un hogar de ancianos. 

Proveer capacitación y oportunidades de avance a los auxiliares

Estos cuidados en el hogar no solo son lo que las personas en Estados Unidos quieren, sino que también son más económicos. En promedio, Medicaid puede brindar servicios a tres personas en su hogar y comunidad por el costo de una persona en un hogar de ancianos. En general, alrededor del 58.6% de los gastos de Medicaid para el cuidado a largo plazo se destinaron al cuidado en el hogar y en la comunidad en el año fiscal 2019, una cifra que varía significativamente según el estado.

Una gran inversión en cuidados en el hogar haría que los gastos de Medicaid para el cuidado a largo plazo estén más en sintonía con las prioridades de las personas de mantener su independencia, y al mismo tiempo cubriría la necesidad de mejorar la fuerza laboral. Los auxiliares de bajos ingresos, que a menudo son mujeres de color, realizan un trabajo importante que puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de una persona. Necesitan un salario más alto y oportunidades de capacitación y de avance profesional.

Por todas estas razones, AARP apoya una inversión histórica por parte del Congreso para ampliar los servicios que ayudan a los adultos mayores y a las personas con discapacidades a vivir en su hogar.

Después de una vida de trabajo duro y de contribuir a la sociedad, los adultos mayores se merecen vivir con independencia, seguridad y dignidad. No deben verse obligados a abandonar su hogar por falta de opciones de cuidado. Estos servicios deberían ser asequibles y estar disponibles para todos los que los necesiten.

AARP insta al Senado a incluir esta inversión en el cuidado en el hogar como parte de cualquier paquete de reconciliación presupuestaria tan pronto como sea posible. Los adultos mayores están a la espera.

Nancy LeaMond es la directora de Activismo Legislativo y Compromiso de AARP.