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Guías para el cuidado de una persona mayor: aprovecha estos recursos e información.

 

Los impostores alegan que hubo fraude, y luego te roban las tarjetas bancarias

La “operación años dorados” investiga delitos en el sur de Florida.

Manos sacando una tarjeta de crédito de una billetera.

GETTY IMAGES

In English | Una mujer de 84 años del condado de Palm Beach, Florida, recibió una extraña llamada telefónica. La persona que llamó se identificó como “Ashley” y dijo que trabajaba para Wells Fargo & Company.

Ashley era un nombre falso. Y no era empleada de ningún banco. Era una estafadora con antecedentes de delincuencia por los que cumplió condena en las cárceles estatales.

Sin embargo, cuando la persona que llamó fingió que había cargos fraudulentos en una de las tarjetas bancarias de la mujer de 84 años, ella le creyó.

Según una declaración judicial, la víctima incluso le dio a la persona que llamó su número de identificación personal (PIN), un identificador que se utiliza para validar transacciones electrónicas, como retiros de dinero en cajeros automáticos y compras con tarjeta de débito.

También le dio a Ashley los números de Seguro Social de ella y de su esposo. Y cuando más tarde alguien se presentó en su casa haciéndose pasar por un empleado bancario, la víctima le entregó dos tarjetas de débito y dos tarjetas de crédito, ya que le hicieron creer que le entregarían las nuevas tarjetas en persona.

Este tipo de delitos han representado una amenaza para más de 40 personas mayores en el sur de Florida desde el 2016 y han causado pérdidas de más de un millón de dólares, según el fiscal principal del condado de Palm Beach, quien dice que sigue abierta la investigación denominada “operación años dorados”.

“Una tremenda pesadilla”

“Todo esto fue una tremenda pesadilla”, le dijo la mujer de 84 años a AARP al recordar los delitos del marzo pasado.

Según la declaración judicial, el día que entregó las tarjetas, los delincuentes actuaron con rapidez. En menos de 30 minutos se compraron ocho giros postales con un valor nominal total de $3,695 en dos supermercados Publix. Los giros postales tenían un valor de $200 a $500.


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Mientras tanto, hubo dos retiros de cajeros automáticos de $300 (cada uno) en un banco Wells Fargo, por lo que el total del fraude ascendió a $4,295, sin contar las tarifas.

La supuesta delincuente, una mujer de 40 años de Fort Lauderdale, fue arrestada el abril pasado y está detenida por varios cargos de delitos graves. Se declaró no culpable y debe volver a comparecer en tribunales el 20 de noviembre. Según las autoridades, también hay tres supuestos cómplices detenidos y se presentaron cargos contra un cuarto cómplice que está libre bajo fianza.

“Comportamiento descarado”

Al hablar sobre la ola de delitos, el fiscal estatal del condado de Palm Beach, Dave Aronberg, señala: “En nuestra profesión vemos comportamientos descarados todos los días, pero somos particularmente receptivos a este tipo de conducta cuando se dirige a las personas mayores”.

Un profesional de servicios financieros que conoce la serie de fraudes de impostores bancarios fue más directo: “Es terrible, y estas personas son despiadadas”.

Aronberg insta a las personas a desconfiar cuando alguien llama y afirma que trabaja en su banco. Dice que debemos colgar y llamar o pedirle a un ser querido que llame al banco, a un número de teléfono que sepamos que es correcto, para confirmar lo que dice la persona que llama.

Los números de teléfono de atención al cliente para cuestiones de tarjetas de crédito y débito están impresos en el reverso de tus tarjetas.

El fiscal reitera lo que dice un gerente de Wells Fargo: cuando una tarjeta bancaria se ve comprometida, nadie vendrá a buscarla a tu casa.

“En mis 18 años de trabajo bancario, nunca he visto que alguien fuera a buscar una tarjeta a una casa particular”, señala E.J. Cabrera, gerente regional de servicios de Wells Fargo en West Palm Beach, Florida.

Prevención del fraude bancario

Consejos de un funcionario de Wells Fargo & Company:

  • Vigila de cerca tus cuentas financieras.
  • Conversa sobre la prevención del fraude con un banquero de una sucursal. Tal vez te convenga disponer alertas por mensaje de texto o electrónico para saber cuando se usa tu tarjeta. Se pueden disponer alertas para todas las transacciones o incluso solo para los retiros superiores a una cantidad determinada.
  • Nunca le des tu PIN a nadie. Un empleado bancario nunca te pedirá que digas el número para confirmar tu identidad.

Protégete a ti mismo

“Les pedimos a nuestros clientes que destruyan su tarjeta cuando se ve comprometida”, dice Cabrera, cuyas funciones incluyen la prevención del fraude. “No es necesario que recuperemos la tarjeta en ese momento”.

La precaución de ignorar los pedidos de información sobre las finanzas personales se debe tomar en cuenta si la solicitud proviene de una llamada telefónica, un fax o un mensaje electrónico, dice la Florida Bankers Association. Ignóralos, “por muy oficiales” que parezcan, dice el grupo comercial.

La mujer de 84 años no fue la única víctima en el condado de Palm Beach. Otras personas alegaron haber sido defraudadas por Ashley, como una mujer de 87 años de Boca Ratón, y un hombre de 88 años (un abogado jubilado) y una mujer de 92 años en Boynton Beach.

Dentro de la estafa

Hay una razón por la cual las personas se confían tanto: los estafadores pueden tener información sobre sus víctimas incluso antes de levantar el teléfono. Tal vez conozcan la fecha de nacimiento, los últimos cuatro dígitos del número de Seguro Social, e incluso las últimas transacciones válidas que se hicieron con su tarjeta. La información se puede obtener por filtración de datos o comprarse en la red oscura, donde los delincuentes compran y venden datos.

El fiscal indica que los estafadores también visitan bancos haciéndose pasar por clientes para poder obtener información sobre transacciones recientes.

Un investigador de fraudes de otro banco importante señala que con esa información pueden engañar a una persona al inventar una transacción falsa ($970 en Walmart o $5.72 en una estación de servicio, por ejemplo) para convencerla de que se ha hecho un cargo ilegítimo.

Según Cabrera, los delincuentes roban de los buzones y entran en los vehículos para obtener datos financieros y personales. En un estado costero como el suyo, las personas que visitan la playa y los turistas pueden dejar chequeras u otros objetos valiosos en el automóvil.

Según Aronberg, los delincuentes intentan “por las buenas o por las malas” llegar a la puerta de tu casa para apoderarse de tu tarjeta, incluso en comunidades privadas donde pueden seguir a un auto que ingresa o pasar por alrededor de las barreras.

Aronberg insta a las personas que han sido estafadas a denunciar sus casos a la policía local. Señala que “Las víctimas deben hacerse oír, porque los estafadores dependen del silencio de las víctimas”.

Las personas traicionadas en el caso de la operación años dorados no se quedan calladas. “Nos ha complacido el nivel de cooperación de las víctimas”, dice Aronberg. “Es un verdadero testimonio de su voluntad de querer ver justicia”.

La ley dispone que tu responsabilidad máxima por el uso no autorizado de una tarjeta de crédito es de $50, pero puede ser mayor en el caso de una tarjeta de débito y si no denuncias de inmediato la pérdida o el robo, según la Comisión Federal de Comercio —FTC (en inglés).

La mujer de 84 años del condado de Palm Beach dice que aunque su banco repuso los $4,295 que se perdieron en transacciones fraudulentas, los delitos fueron una “experiencia muy desagradable”.

“Me causó muchos problemas”, dice, “pero finalmente pudimos resolverlo. Tuve que obtener todas las tarjetas nuevas y denunciarlo ante las agencias de crédito, y demás. No podía creer que caí en la trampa”.

Esta pesadilla le ha permitido dar buenos consejos. “No te dejes engañar por el fraude”, advierte. “No confíes en la palabra de nadie sin confirmarla”.

La Red contra el Fraude, de AARP, puede ayudarte a identificar y evitar las estafas. Inscríbete para recibir nuestras alertas gratuitas de vigilancia (en inglés), consulta nuestro mapa de seguimiento de estafas (en inglés) o llama gratis a nuestra línea de ayuda especializada en fraudes al 877-908-3360 si tú o un familiar sospechan que han sido víctimas de una estafa.

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