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¿Qué sucede con tus deudas cuando falleces?

5 cosas que tus seres queridos tendrán que hacer para saldar tus cuentas.

Mujer leyendo un documento que sostiene con una mano

E+/ GETTY IMAGES

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¿Cuántas veces les has dicho a tus seres queridos que no quieres ser una carga y dejarles una maraña financiera al final de tu vida? Esa es una actitud frecuente.

Pero, a pesar de las buenas intenciones, muchas personas terminan dejando una pila de cuentas. ¿Qué sucede, entonces, con las cuentas pendientes y cómo puedes asegurarte de que tus seres queridos no tengan que dedicar mucho tiempo a pagarlas?

Lo mejor es preparar un plan ahora en caso de que sufras alguna discapacidad o mueras prematuramente. Al hacerlo, reducirás la carga de tus seres queridos que, en pleno duelo, deberán anunciar tu fallecimiento, preparar tu obituario, organizar tu funeral, vaciar tu casa y distribuir tus pertenencias, entre otras cosas.

A continuación, te presentamos algunas otras tareas que puedes considerar. Asegúrate de consultar con un asesor financiero, un abogado patrimonial o un contador público certificado, según sea necesario.

1. Comienza por organizarte (y mantenerte organizado)

Si aún no lo has hecho, reúne tus documentos más importantes: cuentas bancarias, de corretaje y de jubilación; pólizas de seguro; testamento o plan patrimonial; testamento vital; poder notarial, y registros médicos, del Seguro Social y de Medicare. Mientras lo haces, trata de simplificar todo lo que puedas: numerosas cuentas bancarias y de tarjeta de crédito pueden hacer las cosas más complicadas, dice Martin Hewitt, abogado especializado en Fried, Frank, Harris, Shriver & Jacobson, LLP en Nueva York e integrante de la Comisión de Derecho y Envejecimiento de la American Bar Association (Asociación Estadounidense de Abogados).

No olvides tus activos digitales. Hewett recomienda hacer una lista con los números de cuenta, los nombres de usuario y las contraseñas de cada cuenta que tengas en línea, incluidas las de correo electrónico, comercio electrónico y redes sociales.

Familiarízate tanto con las opciones de poca tecnología (un portafolios o una mochila a prueba de incendios) como con las opciones digitales (una memoria USB portátil para la computadora o un servicio de almacenamiento de documentos en línea) para guardar esta información vital. Explícales a dos personas cómo acceder a estos registros en caso de que mueras o sufras una incapacidad, y también diles dónde guardas un juego extra de las llaves de tu casa y del auto. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) ofrece una lista de verificación útil para preparar estos materiales en su kit de primeros auxilios financieros de emergencia, o EFFAK (Emergency Financial First Aid Kit —en inglés—).


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2. Determina cuáles son tus deudas

Crea una planilla que refleje honestamente todas tus responsabilidades financieras actuales o que podrías tener en el futuro, y actualízala al menos una vez al año. Incluye toda hipoteca, tarjeta de crédito, préstamo personal, préstamo estudiantil o deuda médica, y también cualquier préstamo de terceros que hayas firmado como garante.

Las obligaciones financieras de una persona no se perdonan automáticamente cuando muere. Según la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, en la mayoría de los casos las deudas pendientes son cubiertas por el patrimonio del difunto, es decir, el total de los activos que poseía al morir. Si la persona fallecida nombró a un representante personal, un albacea o un administrador, esa persona es responsable de pagar las deudas —incluidas las deudas médicas— con activos del patrimonio.

Las deudas se deben saldar antes de que los herederos reciban dinero. Si no hay testamento, el juez decidirá cómo se distribuirán los bienes y nombrará un administrador para implementar esas decisiones.

Considera también tus necesidades de seguro. ¿Tienes pensado financiar tú mismo los cuidados a largo plazo o deberías obtener un seguro? ¿Cómo se cubrirán tus gastos funerarios? “La planificación de seguros puede ahorrar tiempo para los familiares en duelo que deben ocuparse de pagar deudas”, dice Greg Giardino, un planificador financiero certificado en J.M. Franklin & Co., LLC, en Tarrytown, Nueva York. “Cuando se desembolsan los fondos de un seguro de vida, el dinero por lo general se deposita en una cuenta líquida segura. El beneficiario recibe una chequera que puede usar para retirar dinero según sea necesario”.

3. Mantén actualizado tu plan patrimonial

Tu representante personal o tu albacea será responsable de pagar tus deudas, incluidas las facturas médicas, con esos activos. Si la deuda está a nombre de la persona fallecida, el patrimonio de esa persona tendrá la responsabilidad de saldarla, explica Rachael K. Pirner, una abogada en Wichita, Kansas, que es miembro del American College of Trust and Estate Counsel.

Sin embargo, hay excepciones, por lo que Pirner recomienda dejar instrucciones para que tu representante consulte con un abogado testamentario antes de hacer ningún pago. Los aranceles legales pueden ser cubiertos por los bienes patrimoniales. “La mayoría de los colegios de abogados estatales tienen un servicio de remisión de abogados, que es un buen lugar para empezar”, dice Pirner.

Procurar asesoramiento legal puede ser recomendable por otras razones. “Los padres son responsables de las necesidades esenciales de sus hijos menores fallecidos, y los cónyuges son responsables de las necesidades esenciales del cónyuge fallecido”, dice Pirner. Este concepto se refiere a los bienes o los servicios necesarios para el mantenimiento o el sustento de esa persona. Un abogado puede definir exactamente qué es lo que está incluido.

Además, si has firmado un préstamo como garante, tu patrimonio será responsable de esa deuda. En forma similar, si tienes una tarjeta de crédito conjuntamente con otra persona, serás responsable de cualquier saldo que tenga la tarjeta. Para que quede claro: un titular conjunto de tarjeta de crédito no es lo mismo que un usuario autorizado. Este último por lo general no es responsable del saldo adeudado.

Por supuesto, los acreedores también tienen derechos, dice Hewitt. “Pueden presentar reclamaciones durante la validación testamentaria [es decir, el proceso legal de establecer la legitimidad de un testamento], y pueden demandar a cualquiera de los herederos que intente evitar el proceso de sucesión”.

4. Considera las leyes estatales

Si bien la legislación estatal difiere, es posible que en tu estado el cónyuge sea responsable de ciertas deudas. Por ejemplo, la ley puede requerir que el albacea o el administrador del patrimonio pague una factura pendiente con bienes que también son propiedad del cónyuge sobreviviente, como podría ser una cuenta bancaria o de corretaje conjunta. En los estados con leyes de bienes gananciales —Alaska (si se firma un acuerdo especial), Arizona, California, Idaho, Luisiana, Nevada, Nuevo México, Texas, Washington y Wisconsin—, es posible que se requiera que el cónyuge sobreviviente utilice bienes gananciales para pagar las deudas del cónyuge fallecido. Si no existe una cuenta conjunta, un codeudor o alguna otra excepción, la deuda deberá pagarse con el patrimonio de la persona fallecida.

¿Qué sucede si las deudas exceden los bienes patrimoniales? Las leyes estatales determinan a quiénes pagar y cuánto pagarles, dice Hewitt. “Una sucesión insolvente es similar a una quiebra, ya que los saldos no pagados a los acreedores se consideran incobrables. En el caso de las cuentas conjuntas, los acreedores generalmente pueden cobrarle la deuda a cualquiera de los titulares de la cuenta conjunta. A menudo, la mejor opción con respecto a un patrimonio insolvente es traspasarlo a un abogado o al administrador público del tribunal, si lo hay”. 


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5. Instruye a tu representante para que se tome su tiempo

Afortunadamente, no será necesario liquidar tu patrimonio inmediatamente, y las cosas deberán hacerse paso por paso para evitar errores. Algunas cuentas finales, como las de atención médica, pueden demorar un tiempo en llegar. “Por lo general, las leyes estatales de sucesión testamentaria establecen un período límite para que los acreedores presenten una reclamación o informen a los herederos que se les debe dinero”, dice Hewitt. “En promedio, este período es de tres a seis meses. Si hay dinero suficiente para pagar todas las deudas, los pagos pueden hacerse antes”.

¿Y qué pasa con los cobradores de deudas? Para evitar esas llamadas, tu representante debería informar a todos los acreedores de tu fallecimiento y comunicarles que están trabajando en la liquidación de tu patrimonio. Si se está avanzando en forma razonable, la mayoría comprenderá la situación, dice Pirner. “Por ley, si se solicita la validación de un testamento, los acreedores deben presentar reclamaciones, y lo harán. Si un acreedor persiste y la deuda está solo a nombre de la persona fallecida, el representante del fallecido debería consultar a un abogado”.

 

Patricia Amend es autora y editora de estilos de vida desde hace 30 años. Ha sido redactora de planta en la revista Inc., periodista en Fidelity Publishing Group y redactora principal en Published Image, una empresa de educación financiera que fue adquirida por Standard & Poor's.