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Un viaje por la ruta del valle de Hudson, en Nueva York

En esta región abundan inigualables obras de arte que se exponen en espacios cerrados y al aire libre.

Escultura de acero a gran escala por Mark di Severo

James Talalay / Alamy Stock Photo / Getty Images

El centro Storm King Art.

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Lo último por la COVID-19

Debido a la crisis actual, en varios museos que se mencionan en este artículo se pide hacer reservaciones por adelantado, además existen límites de horarios y capacidad. Visita el sitio web de cada museo para conocer las novedades, así como el sitio web de New York State Coronavirus Travel Advisory (en inglés) (Advertencias de viaje respecto al coronavirus en el estado de Nueva York) para obtener información detallada para viajar al valle del Hudson durante la pandemia.

La majestuosidad del valle del Hudson, en Nueva York, ha inspirado a artistas desde que Thomas Cole fundó aquí el primer gran movimiento artístico del país a principios del siglo XIX. En la actualidad, la obra de esos pintores paisajistas comparte el protagonismo con una abundancia de creatividad, con enormes esculturas contemporáneas, obras de antiguos maestros y piezas únicas creadas por artesanos locales. Emprende este viaje de cinco días por carretera para conocer el arte del centro de la región que los pintores de la escuela Hudson River School alguna vez consideraron el centro del universo, y no te pierdas estos seis museos. Una ventaja: podrás visitar pueblos pintorescos y asombrosos paisajes naturales. (Sitios en inglés)


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Primer día: Storm King Art Center

Comienza tu viaje 60 millas al norte de la ciudad de Nueva York en el Storm King Art Center en New Windsor, Nueva York. Distribuido en 500 acres de frondosas colinas y praderas ondulantes, este museo al aire libre ofrece una maravillosa colección de esculturas contemporáneas y terraplenes específicos del lugar. El paisaje ornamental está protagonizado por cerca de 120 obras de artistas influyentes que incluyen a Alice Aycock, Mark di Suvero, Donald Judd, Ursula von Rydingsvard y Joel Shapiro.

Storm King, que celebró su 60.º aniversario en el 2020, fue originalmente pensado como un modesto museo cubierto dedicado a la obra de los artistas de la Hudson River School. Sin embargo, en 1967, los fundadores del centro de arte, el empresario Ralph E. Ogden y su yerno, Peter Stern, cambiaron de planes después de adquirir 13 obras monumentales del patrimonio de David Smith, un escultor del expresionismo abstracto. Inspirados por la ubicación de las esculturas de Smith en el césped fuera del estudio del artista en las montañas de Adirondack, Ogden y Stern concretaron su idea de que Storm King fuera una galería al aire libre, así como su función en la administración y conservación del paisaje circundante.

Estructura de metal en el Storm King Art Center

Sipa USA / Alamy Stock Photo

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Ubicación: 1 Museum Road, New Windsor, Nueva York

Entradas: $20 a $84 según la cantidad de personas en el automóvil; incluye el estacionamiento. No ofrecen descuentos para los adultos mayores

Visitas: miércoles a lunes, de abril a octubre; miércoles a domingo durante noviembre y diciembre; algunos sábados de enero a marzo (cerrado los feriados principales)

Accesibilidad: ofrecen sillas de ruedas sin cargo (asignadas por orden de llegada)

Storm King está organizado en cuatro secciones (Meadows, Museum Hill, North Woods y South Fields) y resulta impactante tanto por su dimensión como por el alcance y la escala de sus obras de arte. Dedica suficiente tiempo (unas tres horas) para vivir la experiencia a pleno. Respira profundamente el aire puro de la montaña mientras exploras el lugar, empequeñecido por imponentes esculturas que reflejan la efímera luz del día. Las siete oleadas de tierra de casi 400 pies de largo del “Storm King Wavefield” creado por Maya Lin serpentean a lo largo de una franja de 11 acres en South Fields.

Al otro lado del camino, el “Storm King Wall” de 2,278 pies creado por Andy Goldsworthy atraviesa el bosque y serpentea entre los árboles antes de desaparecer en un estanque y volver a emerger al otro lado. En Museum Hill, ocho esculturas de la colección David Smith engalanan el césped bordeado por un trío de colosales piezas de acero pintadas por Alexander Calder. El “Momo Taro”, de Isamu Noguchi, es un complejo escultórico de nueve partes de granito que pesa 40 toneladas, lleva el nombre de un antiguo héroe popular japonés y se asienta en las cercanías, en una loma cuidadosamente ajardinada.

No puedes conducir en automóvil por el recinto, así que prepárate para caminar. También puedes tomar el tranvía descubierto del centro que tiene paradas en muchos de los principales puntos de interés, o explorar en una bicicleta que puedes alquilar en el lugar. Si bien casi todos los caminos son fáciles de transitar, encontrarás algunas colinas y zonas rocosas en ciertas áreas, en especial en las partes más altas del área de North Woods.

Próxima parada: Beacon

Conduce 25 minutos hacia el noreste (parte del camino en la carretera interestatal 84) hasta Beacon, una apagada ciudad industrial que renace como un pujante paraíso de las artes. Su renacimiento comenzó en el 2003 con la inauguración de Dia Beacon (la atracción estelar en el itinerario de mañana) y la posterior llegada de familias jóvenes y expatriados de la ciudad con mentalidad artística.

Pasa el resto del día recorriendo las tiendas y galerías a lo largo de Main Street, y quizás encuentres algunos tesoros imperdibles. Uno de los primeros sitios, Hudson Beach Glass, una galería, tienda y taller abierto al público, abrió en una estación de bomberos remodelada. Al otro lado del camino, la Galería Marion Royael presenta la obra de artistas contemporáneos emergentes y en mitad de su carrera. En RonzWorld, el artista Ron Williams crea guitarras pintadas por encargo y retratos de arte pop.

Planea pasar dos noches en Beacon, porque tendrás mucho más arte para disfrutar en esta zona al día siguiente. Una buena opción de alojamiento es el Roundhouse Beacon de 41 habitaciones, una propiedad de estilo rústico-chic en una fábrica textil renovada con vista a Fishkill Creek. Cena en el restaurante del mismo nombre, donde los menús de temporada destacan una gran cantidad de sabores locales del valle del Hudson. El precio de las habitaciones comienza en $199.

Personas caminan por el Dia Beacon museum

Randy Duchaine / Alamy Stock Photo

Segundo día: Dia Beacon

Al llegar la mañana, conduce solo una milla hasta Dia Beacon, una antigua fábrica de cajas con vista al río Hudson que fue convertida en un museo de arte por Dia Art Foundation, con sede en la ciudad de Nueva York. Aquí, disfruta de una maravillosa colección de obras contemporáneas a gran escala creadas por algunos de los artistas más influyentes de los años 60 y 70. La luz natural se filtra a través de enormes ventanas e interminables hileras de tragaluces que iluminan una galería de 240,000 pies cuadrados que resuena con los sonidos de los zapatos cuando los visitantes recorren los relucientes pisos de arce y hormigón.

Dia Beacon museum en Nueva York

Randy Duchaine / Alamy Stock Photo

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Ubicación: 3 Beekman Street, Beacon, Nueva York

Entradas: $15 (adultos mayores de 65 años o más: $12)

Visitas: de viernes a lunes (cerrado en Navidad y Año Nuevo)

Accesibilidad: todas las galerías son completamente accesibles; ofrecen sillas de ruedas sin cargo (por orden de llegada) para las personas que tienen problemas de movilidad.

Las galerías del museo se distribuyen en tres pisos, y cada una presenta la obra de un solo artista. Justo adentro de la entrada, la obra “Measurement Room” del conceptualista Mel Bochner ocupa un espacio del tamaño de un campo de fútbol americano en el que tiras de cinta de color rojo intenso marcan segmentos lineales de pared puntuados por números que indican las dimensiones correspondientes. En una galería contigua, 72 luminosas serigrafías monocromáticas componen “Shadows”, de Andy Warhol, y rodean las paredes como una tira de cine.

En el tercer piso, la escalofriante obra “Crouching Spider” de acero y bronce creada por Louise Bourgeois yace al acecho en una sala propia con paredes de ladrillo. Y en lo que una vez fue la estación de ferrocarril de la fábrica, la enorme “Torqued Ellipses” de Richard Serra obliga a los visitantes a aventurarse en las cámaras interiores de cada escultura de acero moldeado. Disfruta de la vertiginosa sensación de caminar entre los pasadizos inclinados y ondulados hacia los espacios cavernosos mientras pasas las manos por las fachadas rugosas y pulidas de las esculturas.

Dia Beacon es un lugar para disfrutar, así que anticipa dedicar suficiente tiempo para explorar todas las galerías, que son totalmente accesibles. Usa el teléfono inteligente para escanear los códigos QR impresos en las paredes para recibir información sobre cada artista y su obra. Después del paseo, disfruta de una copa de vino o un expreso bien caliente en la cafetería del lugar que opera Homestpun Foods, un pilar de Beacon. Si te apetece, también sirven sándwiches y ensaladas.

Arte Povera en una sala de exposición

Cortesía de Magazzino Italian Art/Alexa Hoyer

Próxima parada: Magazzino Italian Art

Toma la ruta 9D y conduce 10 millas al sur hasta Magazzino Italian Art, en las afueras del pintoresco poblado de Cold Spring. Una de las primeras obras que ves al entrar al elegante interior de cristal y hormigón del museo es “Stracci Italiani” (“Trapos italianos”), una reinterpretación de la bandera tricolor italiana creada con restos de tela descartada. Creada por Michelangelo Pistoletto, la obra es una adecuada introducción al Arte Povera —que significa “arte pobre”— un movimiento radical que surgió en Italia en la década de 1960 y que constituye el origen de la colección permanente de Magazzino. Pistoletto y otros artistas pioneros del movimiento utilizaron materiales tan modestos como metal, neón, trapos, tierra y pequeñas ramas para repudiar la comercialización del mundo del arte y examinar los retos sociales y económicos en la Italia de la posguerra.

Muestra de arte italiana

Cortesía de Magazzino Italian Art/Alexa Hoyer

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Ubicación: 2700 Route 9, Cold Spring, Nueva York

Entradas: gratis

Visitas: de jueves a lunes (cerrado todos los feriados importantes)

Accesibilidad: hay sillas de ruedas disponibles, pero no hay problemas de acceso ya que el museo tiene solo una planta.

La palabra magazzino (“almacén”) rinde homenaje al movimiento, al igual que la modesta historia del edificio como depósito de productos agrícolas. Se inauguró en el 2017 como un amplio museo de una planta, liderado por Nancy Olnick y Giorgio Spanu, una pareja local con una pasión de décadas por coleccionar arte italiano contemporáneo y de la posguerra. En las ocho galerías se exponen 70 piezas de su colección personal que componen la exhibición estable de Arte Povera. Dos obras especialmente emblemáticas son “Mappa” ("Mapa") de 1983 de Alighiero Boetti, un comentario bordado sobre la geografía del mundo creado en conjunto con artesanos afganos, y “Senza Titolo” (“Sin título”) de Marisa Merz, la única mujer artista asociada con el movimiento Arte Povera. La dinámica escultura representa un rostro inclinado que lleva las huellas de los dedos de la artista y se posa sobre un pedestal de cobre y hierro.

Utiliza la nueva audioguía del museo para escuchar una narración completa que explica las obras de cada galería. Calcula al menos una hora para tu visita.

Sala de exposición en el Frances Lehman Loeb Art Center

Randy Duchaine/Alamy Stock Photo

Tercer día: Frances Lehman Loeb Art Center

Arranca temprano y conduce 20 millas al norte por la ruta 9 hasta Poughkeepsie y el Frances Lehman Loeb Art Center en Vassar College. Situado justo dentro de la puerta principal abovedada de la universidad, este acogedor museo puede parecer pequeño, pero tiene un gran valor artístico.

Interior del Vassar College Art Museum

Randy Duchaine/Alamy Stock Photo

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Ubicación: 124 Raymond Ave., Poughkeepsie, Nueva York

Cómo llegar: estaciona en la calle a lo largo de Raymond Avenue, a corta distancia a pie de la entrada principal de Vassar. Llama al 845-437-5632 para solicitar estacionamiento accesible con anticipación.

Entradas: gratis

Visitas: de martes a domingo (está cerrado todos los feriados importantes)

Accesibilidad: no hay sillas de ruedas disponibles, pero todas las galerías son accesibles.

Fundado en 1864 como Vassar College Art Gallery, el Loeb Center alberga una colección enciclopédica de más de 22,000 piezas que representan culturas del mundo en casi todos los medios imaginables, incluida una monumental escultura egipcia de 3,000 años de antigüedad; obras modernas y contemporáneas de Elaine de Kooning, Grace Hartigan, Georgia O'Keeffe, Pablo Picasso y Mark Rothko; y una gran selección de estampados japoneses.

Sin embargo, la parte más valiosa de la colección es probablemente el imponente conjunto de pinturas y esbozos de la escuela Hudson River School. Se exhiben en tres atractivas galerías y ofrecen un excelente panorama general de las representaciones idealizadas de la vasta e indómita naturaleza de esta escuela y expone la obra de los principales artistas del movimiento, como Frederic Edwin Church, Thomas Cole y Jasper Francis Cropsey.

También hay exposiciones trimestrales especiales que presentan obras de colección permanente del museo y que incorporan préstamos transitorios y presentaciones de multimedia. En la galería Project Gallery del Loeb Center —un espacio donde los docentes pueden solicitar la exposición de obras de arte con fines didácticos— las obras rotan con frecuencia, por lo que se exponen aún más obras de la colección. “Intentamos transmitir al público que se trata de una colección didáctica”, señala T. Barton Thurber, director del museo. “Si no puedes participar en nuestras clases, puedes comprender cómo percibimos las obras de arte”.

Sala en lo que fuera la casa de Franklin D. Roosevelt

Danita Delimont/Alamy Stock Photo

Próxima parada: Museo y Biblioteca Presidencial Franklin D. Roosevelt

Conduce 15 minutos hacia el norte por la ruta 9 hasta Hyde Park para explorar el Museo y Biblioteca Presidencial Franklin D. Roosevelt. Como archivista apasionado y ferviente partidario del “gobierno libre”, Roosevelt inauguró la primera biblioteca presidencial del país en junio de 1941 en los alrededores de Springwood, su hogar natal en Hyde Park y un sitio histórico nacional. Cuando terminas de recorrer el complejo de la biblioteca, lo mejor es visitar Springwood.

Exterior de la FDR Presidential Library

Mira/Alamy Stock Photo

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Ubicación: 4079 Albany Post Road, Hyde Park, Nueva York (Sitio histórico: 111 Estates Lane)

Entradas: $20 para acceder tanto al complejo de la biblioteca como al sitio histórico; entradas válidas para dos días consecutivos. No ofrecen descuento para adultos mayores, pero se acepta el pase National Park Service America the Beautiful ($20 por año para adultos de 62 años o más).

Visitas: ambos sitios abren todos los días (cerrado el Día de Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo)

Accesibilidad: se puede acceder a ambas propiedades por medio del servicio de tranvía, que está disponible de mayo a octubre. Tanto la biblioteca como el sitio histórico ofrecen sillas de ruedas sin cargo.

Si bien la biblioteca y el museo funcionan como depósito de los documentos de Roosevelt, también albergan más de 34,000 objetos y artefactos que relatan la vida y la carrera del presidente y de su esposa, Eleanor Roosevelt, incluido un amplio despliegue de obras de arte. “Presentamos el arte como parte de una historia más amplia que intentamos contar aquí, que es la historia de la familia Roosevelt”, advierte Herman Eberhardt, curador a cargo del museo. “Roosevelt era un coleccionista; tenía inclinación por el coleccionismo. Fue algo que hizo durante muchos años antes de ser presidente, y continuó adquiriendo material a lo largo de su vida”.

No dejes de ver la colección de Roosevelt de obras de arte y artículos históricos navales y marítimos, que incluyen dibujos, pinturas, grabados y más de 400 modelos de barcos. “En realidad, es una de las mejores colecciones de arte naval y marítimo de Estados Unidos”, señala Eberhardt.

Otras obras importantes incluyen retratos ancestrales de la familia Roosevelt, como una pintura del tatarabuelo Isaac Roosevelt creada por Gilbert Stuart; dibujos, pinturas y grabados del New Deal; esculturas creadas por artistas empleados por la Works Progress Administration durante la Gran Depresión; y una de las mayores colecciones del país de láminas de la Segunda Guerra Mundial.

Próxima parada: Rhinebeck

Continúa 12 millas hacia el norte por la ruta 9 hasta el encantador pueblo de Rhinebeck. Después de un almuerzo a última hora en Bread Alone, una institución local que durante más de 20 años ha ofrecido una gran variedad de deliciosas sopas, ensaladas, sándwiches y dulces, da un paseo por el pintoresco centro de la ciudad. No dejes de visitar Winter Sun & Summer Moon, otro de los tradicionales favoritos de Rhinebeck, para explorar su magnífica selección de ropa, artesanías y joyas de inspiración mundial. Cruza la calle para retroceder en el tiempo en AL Stickle, una clásica tienda familiar de artículos de bajo precio o echa un vistazo a los artículos para el hogar cuidadosamente seleccionados en el contiguo Hammertown Barn.

Desde Rhinebeck, conduce unas pintorescas 25 millas al norte por la ruta 9 hasta Hudson, tu base de operaciones durante las próximas dos noches. Una buena opción de alojamiento es The Wick, Hudson, una propiedad boutique de Marriott que ofrece 55 habitaciones con un elegante ambiente industrial en una fábrica de velas renovada con vista al río. El precio de las habitaciones comienza en $140.


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Cuarto día: Hudson

Toma un descanso de los museos y pasa un día relajado explorando el animado enclave de Hudson, donde la creatividad de la ciudad se manifiesta a lo largo de la calle Warren, su arteria principal. “Sin arte, no somos más que monos con llaves de automóvil”, se lee en un letrero en la ventana de una galería.

En Magic Hill, una asombrosa variedad de muebles y modernos artículos policromáticos de mediados de siglo llena cada centímetro del espacio. Es cierto que los precios también son llamativos, pero la gran belleza de la tienda convierte la visita en un placer. Al final de la cuadra encontrarás D'arcy Simpson Art Words, una encantadora galería que destaca obras de artistas locales del valle del Hudson. Al otro lado del camino, visita Spotty Dog Books & Ale para probar una cerveza artesanal local mientras revisas los estantes en busca de un buen libro.

Sala interior del sitio histórico estatal Olana

Randy Duchaine/Alamy Stock Photo

Quinto día: Sitio histórico estatal Olana

Conduce 5 millas por la ruta 9G hasta el Sitio histórico estatal Olana, la última parada de tu aventura artística. Una vez denominada “la excelsa colina del arte” por Mark Twain, esta extensa propiedad de 250 acres que alguna vez perteneció al famoso pintor de la escuela Hudson River School Frederic Edwin Church es considerada una de las residencias de artistas más importantes del país. Si bien Church pasó su carrera representando escenas idílicas del mundo natural, como bíblicas puestas de sol, ríos exóticos y lagos montañosos bañados por el brillo dorado del amanecer, volcó sus energías en el diseño y la construcción de Olana durante casi tres décadas, incluida la residencia principal de estilo persa y los magníficos predios que la rodean.

“Considero que el momento más impactante de la visita a Olana sucede al contemplar lo mucho que Church remodeló el paisaje”, dice Allegra Davis, asistente curatorial. “Tenemos una pintura creada por Arthur Parton que representa la finca con vista al Hudson antes de que Church hiciera modificaciones: allí no estaba el lago y casi no había árboles. Era solo este antiguo y desgastado matorral agrícola. Te da la sensación de que hoy se observa una obra de arte viviente”.

Prepárate para un espectáculo visual cuando recorras la residencia. Situada majestuosamente sobre el río Hudson, la fantástica estructura, que Church concibió en colaboración con el arquitecto y paisajista Calvert Vaux, encarna una mezcla de elementos arquitectónicos y ornamentales inspirados en los largos viajes de su familia por el Medio Oriente. Abundan las ventanas arqueadas, las cornisas decorativas, los azulejos elaborados y los estarcidos refinados, y casi todas las ventanas ofrecen vistas panorámicas del río Hudson y las montañas Catskill por detrás.

Edificio del sitio histórico estatal Olana

James Schwabel/Alamy Stock Photo

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Ubicación: 5720 State Historic Road 9G, Hudson, Nueva York

Entradas: $15 (no ofrecen descuento para adultos mayores)

Visitas: la residencia abre de martes a sábado entre mediados de mayo y octubre; y de viernes a domingo entre noviembre y mediados de mayo (está cerrada los feriados principales). Los predios abren todos los días de 8:30 a.m. hasta el atardecer.

Accesibilidad: llama al 518-751-0344 para programar con anticipación un recorrido accesible según la ADA.

Church expuso solo algunas de sus propias obras en Olana durante su vida, pero posteriormente se convirtió en un distinguido museo de obras de arte. Todas las salas están decoradas con piezas adquiridas durante los numerosos viajes realizados por Church y su esposa, Isabel, como alfombras, objetos, pinturas y esculturas. También verás pinturas y estudios realizados por los colegas de Church de la Hudson River School, en especial de su mentor de toda la vida, Thomas Cole.

En la sala East Parlour, busca “Autumn” de Church, una escena clásica que representa el cálido resplandor de un otoño en Nueva Inglaterra. Se exhibe frente a “A Solitary Lake in New Hampshire”, de Cole. Los dos paisajes ilustran magníficamente la representación característica del naturalismo idealizado de la Hudson River School. En este lugar, rodeado de obras de arte y con el magnífico paisaje del valle del Hudson que se aprecia a través de las ventanas, se vive una renovación espiritual, tal como Church pretendía que fuera Olana.

En la sala Sitting Room, tu mirada se desplazará rápidamente por encima de la chimenea de mármol de color salmón hacia la obra de Church “El Khasné, Petra”, la representación del templo Al-Khazneh de Petra, Jordania. Church le regaló la pintura a Isabel en 1875, y desde entonces permanece colgada de forma destacada en este mismo lugar.

Sin embargo, una visita a Olana supone tanto disfrutar del paisaje y de sus vistas tan bellamente conservadas como explorar la residencia. Hay varios recorridos por la residencia y los predios a cargo de expertos docentes durante los cuales puedes apreciar una fabulosa vista general de la propiedad, así como de la vida y la carrera de Church.

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