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Cómo evitar los lugares muy concurridos ahora que se recupera el turismo

Existen buenas alternativas a los destinos populares como Barcelona, Lisboa y Key West.

Venecia, Italia

imageBROKER/Helmut Meyer zur Capellen/Getty Images

Venecia, Italia

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Se abrieron las puertas en los lugares más turísticos del planeta para darles la bienvenida a los viajeros después de la pandemia. Sin embargo, la pregunta es si algunos países terminarán recibiendo demasiados turistas. Hace dos años, el mundo de los viajes no paraba de hablar del “sobreturismo”, el término que se utiliza cuando la cantidad o el flujo de viajeros afecta de manera negativa la calidad de vida de un lugar, o hace la experiencia menos agradable para los mismos viajeros. Este es el caso, por ejemplo, de Venecia, donde puede ser difícil encontrar italianos entre tanto turista.

En varios destinos se intenta hacer algo al respecto —controlan la cantidad de visitas a través de los impuestos y la tecnología, alientan el turismo fuera de temporada o desalientan ciertos tipos de visitas (como las despedidas de soltero)— mientras tratan de mantener un equilibrio con lo que quizás sea una dependencia cada vez mayor de los dólares de la industria del turismo. Venecia anunció hace poco que, a partir del próximo verano, los visitantes de un día tendrán que comprar entradas y entrar a través de torniquetes electrónicos, al estilo Disneylandia, y ha prohibido que los grandes cruceros lleguen al centro de la ciudad. Y en Estados Unidos, la inmensa popularidad de algunos parques nacionales, como Glacier en Montana y Yosemite en California, ha llevado a instituir sistemas de reservaciones durante la temporada alta para prevenir el hacinamiento.

Sin embargo, no solo depende de los Gobiernos locales y de las atracciones individuales mantener el control de las multitudes. También los viajeros podemos cambiar nuestro comportamiento y evitar las zonas amenazadas por el turismo excesivo. Cuando optamos por los destinos menos visitados, no solo evitamos agobiar con cargas adicionales las zonas vulnerables, sino que también a menudo disfrutamos de una experiencia de viaje más agradable y auténtica.


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Otra opción es visitar de manera diferente estos lugares demasiado turísticos; descubrir cómo visitar sin contribuir a sus problemas o a tus dolores de cabeza. Viajar durante la temporada baja quizás sea la solución. (Además ahorrarás dinero, aunque es posible que las condiciones del tiempo no sean ideales). También es buena idea visitar las grandes atracciones en una ciudad concurrida tan temprano en el día como sea posible y luego concentrarte en las zonas menos conocidas el resto del día. ¿Mi truco de investigación favorito para escapar de la multitud? Voy a la lista de “Cosas que hacer” para cualquier ciudad en TripAdvisor, me salto las selecciones más populares y comienzo mis exploraciones desde ahí.

De manera similar, si tienes en la lista de atracciones imprescindibles un destino muy concurrido, visita rápido y dirígete después a las zonas menos conocidas.

A continuación, incluimos cinco lugares del mundo que se destacan por el sobreturismo —y algunas alternativas maravillosas—.

Coimbra, Portugal

Allard Schager/Getty Images

Coimbra, Portugal

1. Lisboa, Portugal (alternativa: Coímbra, Portugal)

Lisboa se ha convertido en un destino turístico muy popular. Es una ciudad fantástica, así que no sugiero que la evites por completo, pero quizás debas considerar ir a otro lugar después de una breve visita.

Explora Coímbra, una ciudad ribereña de calles estrechas y sinuosas, iglesias antiguas y plazas pintorescas que ofrece mucho del encanto (y los pasteles de nata) de Lisboa, sin todos los turistas. Coímbra fue la capital medieval de Portugal, y también alberga una de las universidades más antiguas del mundo, fundada en 1290. Me encantó la universidad en mi primer viaje a Portugal, a principios de diciembre del 2010 (hablando de temporada baja). Disfruté en particular ver a los estudiantes caminar de ida y vuelta a sus clases vestidos con sus capas tradicionales, parte del código de vestimenta universitario, como si estuvieras en el mundo de Harry Potter. Hay trenes de alta velocidad a Coímbra, ubicada entre Lisboa y Oporto, que hacen el viaje desde Lisboa en solo 90 minutos. Si alquilas un automóvil, también puedes viajar por carretera las 125 millas desde la ciudad capital.


Key Largo, Florida

LynMc42k/Getty Images

Key Largo, Florida

2. Key West, Florida (alternativa: los otros cayos de Florida)

Los grandes cruceros han sido durante décadas una parte vital de la economía de Key West, o una grave amenaza a su calidad de vida. El pasado mes de noviembre, los residentes se pusieron firmes y votaron a favor de prohibir por completo los cruceros con más de 1,500 pasajeros en esta icónica ciudad estadounidense situada en el extremo de los cayos de Florida. Pero los legisladores estatales rechazaron la decisión. Mientras continúan las negociaciones, una gran cantidad de cruceros se dirigen a Key West este próximo otoño.

La mejor manera de disfrutar de todo un poco es quedarte en uno de los otros cayos (Big Pine Key para la naturaleza, por ejemplo, o Key Largo si te gusta la letra de las canciones de los Beach Boys) y visitar Key West un día en que no atraquen cruceros (usa este práctico calendario en línea —en inglés—).


Parte antigua del poblado de Krk en Croacia

Ilija Ascic / Alamy Stock Photo

Krk, Croacia

3. Dubrovnik, Croacia (alternativa: Krk, Croacia)

Dubrovnik representa un desafío especial, porque nadie quiere perderse su principal atracción: Old Town, el centro histórico de la ciudad que se usó para representar King’s Landing en Game of Thrones. Mantenido de manera maravillosa en condiciones casi de museo, también viven dentro de sus muros alrededor de la misma cantidad de croatas que en un museo promedio. Bueno, no del todo quizás, pero 2.3 millones de turistas inundaron la ciudad en el 2019, gracias en parte a los numerosos y enormes cruceros que atracan en sus muelles. En el 2016, la UNESCO advirtió a los funcionarios de Dubrovnik que el estatus de la ciudad como Patrimonio Nacional estaba en peligro debido a la muchedumbre, y recomendó un límite diario de 8,000 visitantes. Los funcionarios han intentado reducir el número de visitantes, en parte limitando la llegada de los cruceros a dos diarios. También han adoptado un lema de “respeto a la ciudad” y mantienen una página web (en inglés) que indica el número de visitantes en tiempo real.

Sin embargo, hay muchas alternativas fantásticas. Matt Kepnes, creador del sitio web de viajes Nomadic Matt, exhorta a todo el que quiera escapar de las multitudes y los precios altos de Dubrovnik a que se dirija rumbo al noroeste por la costa y visite las otras joyas de Croacia, en particular la antigua ciudad de Krk, situada en la isla de 157 millas cuadradas del mismo nombre (accesible por puente). Tiene menos turistas (y vocales) que su compañera más famosa —sobre todo si evitas los meses de verano— y una rica historia.


Templo de Pura Saraswati en Ubud, Bali, Indonesia

phruetthiphong pawarachan/Getty Images

Templo Pura Saraswati en Ubud, Bali

4. La región sur de Bali, Indonesia (alternativa: el resto de Bali)

Es la inevitable decepción del turista de Estados Unidos que viaja a Bali por primera vez, aunque a nosotros nos parezca un lugar exótico, muchos australianos lo ven como un escape económico, similar a Cancún. Eso significa habérselas con muchos viajeros que están lejos de ser los visitantes ideales (léase por ello jóvenes y ebrios). Por suerte, Bali es una isla grande, y si eliminas el extremo sur —así como el centro espiritual de Ubud— y te diriges en cualquier otra dirección, les harás a los balineses, y a ti mismo, un gran favor. Considera aldeas tranquilas como Yeh Embang en la costa suroeste y Musi en el relativamente intocado noroeste de Bali.  


Girona

Alf/Getty Images

Girona, España

5. Barcelona (alternativa: la campiña catalana)

Barcelona pasó de ser un lugar intocado por el turismo a hallarse entre los 10 destinos turísticos favoritos de Europa, una transformación que desencadenaron los Juegos Olímpicos de verano de 1992. Y ha pagado el precio, en especial a lo largo de Las Ramblas, un bulevar donde las multitudes han tomado proporciones comparables a Times Square (añade montones de visitantes británicos ebrios). A pesar de que la ciudad ha logrado un mejor manejo de la actividad turística, Pauline Frommer, de frommers.com, sugiere que los visitantes se dirijan a los pueblos de las colinas de Cataluña, que “tienen lo mismo que Barcelona: excelente comida, a menudo arquitectura gótica, a veces museos”. Eso incluye el Museo Dalí, en Girona, un viaje en tren de 40 minutos desde Barcelona, así como los magníficos pueblos medievales de Peretallada y Betelu, ambos a menos de una hora en automóvil (¡o dos horas en bicicleta!) desde Girona.


Seth Kugel es el antiguo redactor de la columna Frugal Traveler del New York Times y autor de Rediscovering Travel: A Guide for the Globally Curious (2018)