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Información esencial sobre la pérdida de audición neurosensorial

El trastorno es responsable de la mayoría de la pérdida de audición después de los 50 años.

Un doctor le hace una prueba de audición a su paciente

HALFDARK / GETTY IMAGES

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¿Tienes más de 50 años y sufres pérdida de audición? Es probable que tengas lo que se conoce como pérdida de audición neurosensorial, que representa alrededor del 90% de la pérdida auditiva entre los adultos mayores de 50 años y se produce como resultado del daño al oído interno o al nervio auditivo. Aunque por lo general la pérdida de audición neurosensorial es permanente, a menudo se trata con audífonos. A continuación, se explica lo que necesitas saber.

En qué consiste

La pérdida de audición ocurre cuando cualquier parte del oído —externo, medio o interno— no funciona como debería. La pérdida de audición neurosensorial ocurre por lo general cuando existe un problema en el oído interno, donde reside un órgano en forma de caracol llamado la cóclea.

“La cóclea es uno de los órganos más importantes para la audición”, indica la audióloga Bria Collins, subdirectora de Prácticas profesionales de audiología de la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición. “Alberga decenas de miles de células ciliadas que ayudan a oír. Estas células ciliadas ayudan con la claridad del sonido. Por ejemplo, ayudan a distinguir si oyes el sonido ‘s’ o el sonido ‘f’ cuando te hablan. Cuanto más intactas se hallen las células ciliadas en la cóclea, más claros se oirán los sonidos del habla".


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Estas diminutas células ciliadas, conocidas como estereocilios, pueden sufrir daño como resultado de muchos factores, como la exposición al ruido y el envejecimiento normal. Una vez dañadas, no es posible restaurarlas ni repararlas, y esto causa pérdida permanente de audición. El daño a las vías nerviosas que van del oído interno al cerebro también causa este tipo de pérdida de audición.

Los síntomas

Los sonidos y las voces se oyen apagados. Mantener una conversación en un restaurante se vuelve un desafío. Es difícil entender lo que dicen los nietos. Es posible que incluso tengas mareos o zumbido en los oídos (tinnitus). Todos estos son síntomas de la pérdida de audición neurosensorial.

“Entre las primeras indicaciones de este tipo de pérdida auditiva se encuentra la dificultad con el volumen y la claridad del habla, en especial si hay ruido de fondo, señala Ishraq Alkibsi, audióloga clínica de Next Level Hearing Care. “En el caso de las personas con pérdida de audición neurosensorial debido al envejecimiento, las frecuencias altas son las más afectadas. Los pacientes indicarán que no oyen los tonos de voces agudos, como las voces de las mujeres y los niños”.

Las causas

Hay una serie de causas para este tipo de pérdida de audición, como un golpe a la cabeza, una reducción del flujo sanguíneo al oído, ciertos medicamentos que afectan el oído interno, cambios bruscos en la presión atmosférica, tumores benignos... y la lista continúa. Sin embargo, las causas más comunes son la pérdida de audición relacionada con la edad (conocida como presbiacusia) y la exposición al ruido, bien sea que la persona esté expuesta de manera continua a ruido como el del tráfico diario o que esté expuesta solo una vez a algo como un disparo de arma de fuego, un martillo neumático o un petardo.

“Hay numerosas causas de pérdida de audición y muchas de ellas no son incompatibles”, señala Collins. “Por ejemplo, puedes tener un vínculo genético a la pérdida de audición, pero también estar expuesto al ruido porque eres un cazador ávido”.

Tipos de pérdida de audición neurosensorial

La pérdida de audición neurosensorial puede ocurrir de manera gradual o de manera repentina y puede afectar uno o ambos oídos, dependiendo de la causa. Por ejemplo:

  • La pérdida de audición neurosensorial asimétrica ocurre cuando existe pérdida auditiva en ambos oídos, pero es peor de un lado que del otro.
  • La pérdida de audición progresiva bilateral ocurre a lo largo de varios meses en ambos oídos. También diagnosticada como enfermedad autoinmune del oído interno, este tipo de pérdida de audición neurosensorial ocurre cuando el sistema inmunitario del cuerpo ataca de manera errónea el oído interno.
  • La pérdida de audición neurosensorial unilateral, o pérdida de audición en un solo oído, es por lo general causada por un tumor, trastornos como la enfermedad de Ménière o la exposición repentina a un ruido fuerte.
  • La pérdida de audición neurosensorial súbita (también conocida como sordera súbita) presenta una situación de emergencia y es poco común. Causa una pérdida de audición de al menos 30 decibelios (el equivalente a que la conversación normal suene como un susurro) de manera instantánea o a lo largo de tres días, típicamente en un solo oído. Las personas que tienen síntomas de pérdida de audición repentina deben comunicarse con un proveedor de atención médica de inmediato. A pesar de que la mayoría de la pérdida de audición neurosensorial es permanente, el médico puede proveer tratamiento eficaz con esteroides para la pérdida súbita de audición neurosensorial, si lo hace de manera inmediata a la presentación de los síntomas, indica Collins.

Cómo se diagnostica

Los médicos utilizan varios tipos de pruebas para diagnosticar la pérdida de audición neurosensorial. Un examen físico ayuda a descartar la pérdida de audición conductiva, que es causada por algo —como la acumulación de cerumen— que impide que los sonidos pasen a través del oído externo y medio. Las pruebas específicas incluyen:

  • La prueba de Weber. El médico golpea con suavidad un diapasón de 512 Hz y lo coloca cerca de la línea media del cuero cabelludo o en la frente, los huesos nasales o los dientes. Si el sonido es más fuerte en el oído afectado, lo más probable es que la pérdida de audición sea conductiva. Si es más fuerte en el oído no afectado, es probable que la pérdida de audición sea neurosensorial.
  • La prueba de Rinne. El médico golpea un diapasón y lo coloca detrás del oído contra el hueso mastoideo hasta que ya no oigas el sonido. Luego mueve el diapasón frente al canal auditivo hasta que no puedas oír el sonido. Si tienes pérdida de audición neurosensorial, oirás mejor el diapasón frente al canal auditivo que contra el hueso mastoideo.
  • Las pruebas de audiometría. Usas auriculares y oyes sonidos y palabras dirigidas a cada oído. Cada tono se repite a niveles apenas perceptibles para determinar tu umbral de audición y el grado de pérdida auditiva.

Tratamiento

A pesar de que no hay tratamiento que reduzca la pérdida de audición debido a la edad o la exposición al ruido, los audífonos ayudan a amplificar el sonido a las frecuencias que necesitas. Es importante programar, probar y ajustar los audífonos para garantizar que traten tu pérdida de audición específica. Si la pérdida de audición es profunda, es posible que te beneficies de un implante coclear, que funciona al evadir las células ciliadas dañadas y enviar las señales directamente al nervio auditivo.

“Se han efectuado enormes avances en la tecnología de los audífonos digitales, así como en la de los implantes cocleares, durante los últimos cinco años”, apunta Collins. “Las funciones de los audífonos ahora utilizan inteligencia artificial para diferenciar el habla del ruido de fondo o para ayudar a transmitir el sonido de la música o las películas directamente a tus audífonos. Y algunos dispositivos incluso ayudan a alertar a un miembro de la familia si detectan que el usuario de los audífonos ha sufrido una caída”.

Kimberly Goad, periodista radicada en Nueva York, ha informado sobre temas de salud en algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Sus trabajos han aparecido en Women’s Health, Men’s Health y Reader’s Digest.