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Cómo elegir unos audífonos

Sigue estas recomendaciones antes de comprarlos.

Doctora revisa la audición de una mujer

LUIS ALVAREZ/GETTY IMAGES

In English | ¿Estás pensando en comprar unos audífonos para ti o un ser querido? Olvídate de todo lo que creías saber al respecto. Los típicos pretextos por no querer llevar audífonos —por ejemplo, que "se ven muy feos", "me hacen lucir viejo" o "son demasiado complicados"— simplemente ya no son válidos. "Los audífonos hoy en día son más pequeños, se ven geniales y se conectan sin problemas con todas las tecnologías modernas", dice Jessica Galatioto, directora de Audiología en el Centro Médico Irving de Columbia University, en la ciudad de Nueva York. Lamentablemente, los audífonos no son baratos —suelen costar entre $2,000 y $6,000 por el par— ni están cubiertos por Medicare y la mayoría de los seguros médicos. Pero no por eso tienes que sacrificar estilo o calidad, siempre que sepas lo que hay que buscar. Pon atención: aquí te explicamos las últimas novedades de la tecnología, las características que se ofrecen y los costos correspondientes.

Tendrás que acudir a un audiólogo

Si bien tu primera conversación sobre la pérdida auditiva podría ser con tu médico de atención primaria, y aunque sea él quien te haga la evaluación inicial, el audiólogo es el experto capacitado para diagnosticar la pérdida auditiva y recetar audífonos. "Si tienes una pérdida auditiva gradual sin dolor, secreciones u otros problemas médicos, puedes programar tu cita directamente con el audiólogo, o bien puedes pedir que tu médico de atención primaria te dé una derivación", dice Catherine Palmer, directora de Audiología y Audífonos en el Centro Médico de University of Pittsburgh. También puedes pedir que un consultorio de otorrinolaringología te recomiende un audiólogo.

La personalización es esencial

El audiólogo se encarga de programar los audífonos; esta programación es la clave para su buen funcionamiento. "Si tengo cinco pacientes con el mismo diagnóstico, cada uno de ellos puede tener distintas configuraciones acústicas en sus audífonos", dice Galatioto. Por lo tanto, es normal que al principio se realicen algunos ajustes. "Tu primera receta probablemente no será igual a la que tendrás cuatro meses después", agrega Galatioto. En el transcurso de las primeras citas, el audiólogo probablemente:

  • Realizará una evaluación exhaustiva de la audición
  • Hablará contigo en detalle sobre tu estilo de vida, tus necesidades y dificultades comunicativas, y tus pasatiempos y actividades preferidos
  • Personalizará el ajuste físico del dispositivo, para lo cual se usa un molde del tamaño y forma del canal auditivo para fabricar los audífonos intrauriculares, o se prueban distintos tamaños de cúpulas y tubos para los audífonos retroauriculares (que se colocan detrás de la oreja)
  • Personalizará el ajuste acústico, para lo cual se programa el audífono a fin de optimizar el volumen, las frecuencias, la intensidad, la potencia y la reducción de ruido, entre otras cosas, de acuerdo con tus necesidades auditivas

Se valora lo pequeño

Como el mejor audífono es el que estarás dispuesto a usar todo el tiempo, el audiólogo probablemente hablará contigo sobre los estilos de tu preferencia.

"Los audífonos se ven mucho más modernos hoy en día, con diseños más elegantes y acabados metálicos y mate que lucen muy atractivos", dice Palmer. "Muchas personas pueden usar los pequeños audífonos retroauriculares, que se combinan con el cabello y son más difíciles de ver. Además, los audífonos que se acomodan totalmente dentro del canal auditivo son ahora tan diminutos que ni se ven cuando están dentro del oído".

Los modelos recargables son revolucionarios

Así como los cargadores de teléfonos nos liberaron de los cables, la tecnología de recarga está liberando a los usuarios de audífonos de tener que estar siempre recargando las pequeñas baterías de botón, que puede ser muy difícil para las personas mayores con problemas de la vista o de destreza manual. "Cuestan aproximadamente un 10% más que los modelos que funcionan con batería, pero con los modelos tradicionales tienes que gastar un dólar por semana en baterías, por lo que recuperarás ese costo adicional", dice Brian Earl, profesor adjunto de Audiología y director del Ear Lab en University of Cincinnati en Ohio.

Opta por los audífonos de ajuste abierto, si es posible

Estos dispositivos son cada vez más solicitados por las personas con pérdida auditiva leve a moderada, y eso se debe a diversas razones, entre ellas el hecho de que son casi invisibles. "Estos audífonos son de primera categoría y de tamaño muy pequeño; se acomodan detrás de la oreja y cuentan con un tubo delgado y translúcido con un altavoz que se extiende hasta el interior del canal auditivo, cerca del tímpano", explica Ayasakanta Rout, director del Hearing Aid Research Laboratory de James Madison University en Harrisonburg, Virginia. "Para ellos no es necesario crear un molde del canal auditivo, así que podrás probártelo inmediatamente en la primera cita, sin tener que esperar una o dos semanas por los modelos personalizados". Además, estos modelos ofrecen un mejor sonido y un mayor nivel de comodidad. "Los audífonos de ajuste abierto no bloquean el canal auditivo. Así, al oído no solo llega la amplificación, sino también el sonido natural. Anteriormente, esto ocasionaba la retroalimentación [un chillido], pero la más reciente tecnología reduce ese efecto", dice Palmer. "Los audífonos de ajuste abierto son mucho más cómodos para el usuario, y su propia voz suena más natural".

Ten en cuenta las capacidades de tu teléfono inteligente

Si ya usas un teléfono inteligente, aprovecha esa tecnología inalámbrica, aconseja Galatioto. Muchos audífonos hoy en día vienen con Bluetooth, que te permite oprimir un botón para transmitir llamadas telefónicas, música, pódcast (en inglés)o audiolibros directamente desde tu teléfono, tableta, computadora o televisor hasta los audífonos. Solo hay un inconveniente: Bluetooth suele consumir grandes cantidades de energía, por lo que la carga o las baterías se agotarán con mucha más rapidez, señala Rout. En el futuro próximo, todos los principales fabricantes de audífonos incluirán un nuevo formato conocido como Bluetooth Low Energy (BLE) —algunos ya lo incluyen— que debe de reducir este problema, dice Rout.

Si sales con mucha frecuencia, considera los modelos con telebobina

¿Te gusta ir al cine, al teatro o a conciertos, o tomar clases? Galatioto recomienda buscar unos audífonos con telebobina, que se conectan con los sistemas de altavoz en los espacios públicos a fin de ampliar el alcance del dispositivo, mejorar la comprensión auditiva y eliminar los sonidos de fondo no deseados. Gracias a la Ley de Estadounidenses con Discapacidades, todo espacio de concurrencia pública con amplificación de sonido (salas de cine y de presentaciones artísticas en vivo, tribunales de justicia, aulas de educación pública, salas de reunión) debe contar con un sistema de asistencia auditiva. Los audífonos que cuentan con esta tecnología posiblemente sean un poco más grandes para dar cabida a la bobina, pero no implican ningún costo adicional porque la tecnología ya existe desde hace algún tiempo.

Usa micrófono

Un micrófono remoto es un accesorio útil para optimizar el sonido cuando alguien está hablando en un entorno ruidoso. Estos dispositivos pueden ser independientes o llevarse puestos en la solapa o en un cordón. Por ejemplo, puedes apuntarlos hacia el ministro que está dando un sermón en la iglesia o hacia el colega que está haciendo una presentación, dice Earl. Además, funcionan de maravilla cuando estás comiendo en un restaurante o entre familia, o en cualquier reunión donde haya mucha gente hablando al mismo tiempo, o bien si estás hablando con tu nieto en un lugar ruidoso.

Pon atención a tu estado de salud

¿Te sientes culpable por ese dispositivo portátil o reloj inteligente que tienes guardado en el cajón? Algunos audífonos ahora los pueden sustituir. Conocidos como "healthables" (dispositivos portátiles relacionados con la salud), estos audífonos cuentan con sensores e inteligencia artificial que, por medio de una aplicación, pueden monitorear tu estado de salud y tu nivel de actividad, así como detectar una caída y llamar al 911 o a un ser querido. "Estos aparatos aportan datos de mayor calidad que cualquier cosa que tengas puesta en la muñeca, porque el oído está mucho más cerca del cerebro", dice Rout.

No tienes que gastar en la última tecnología... a menos que quieras hacerlo.

Un precio más bajo no equivale a una calidad inferior. "Entre la tecnología de primera categoría y la más básica, no hay grandes diferencias en la comprensión del habla, en la calidad del sonido ni en el esfuerzo necesario para escuchar", dice Rout. "La tecnología más avanzada ofrece a los audiólogos más opciones y mayor flexibilidad para atender los problemas de los pacientes, pero la tecnología básica basta para la mayoría de las personas".

Ten paciencia

Obtener nuevos audífonos y acostumbrarte a ellos es un proceso que lleva tiempo, y el audiólogo tendrá que realizar varios ajustes para personalizar el sonido según tus necesidades. "El usuario nuevo típicamente no está satisfecho con sus audífonos durante la primera semana, porque su cerebro no está acostumbrado a esos sonidos de bajo nivel", dice Palmer. "Es posible que se sienta abrumado por los sonidos, que le podrían parecer demasiado fuertes y ruidosos. El uso constante y a tiempo completo permite que el cerebro se acostumbre y, en el transcurso de unas pocas semanas, esos molestos sonidos irán disminuyendo hasta quedar en segundo plano, a medida que el cerebro se da cuenta de que no son importantes".

Prueba otro modelo, si es necesario

Si aún no te gustan los audífonos después de usarlos durante un mes o más, tienes opciones. En cada estado del país existe una ley que otorga un plazo mínimo de 30 días para probar los nuevos audífonos, según Rout. Recibirás un reembolso total, menos un pequeño monto por los servicios del audiólogo, el cual también viene establecido en las leyes del estado donde vives.