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El poder curativo de la música y la amistad

Unida por el dolor, una familia extendida utiliza la música para encontrar consuelo y conectarse.

Dalis, Val y Joan en la playa en Nochebuena.

Cortesía de Val Haller

Dalis, Val y Joan en la playa en Nochebuena.

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Mark y Val Haller, de 64 años, de Winnetka, Illinois, habían planeado celebrar la Navidad con sus cuatro hijos mayores y sus cónyuges, sus tres nietos y sus padres. A medida que las pruebas positivas de COVID detenían a familiares en varias ciudades, luchaban con las esperanzas frustradas y la decepción que muchos de nosotros sentimos durante las pasadas fiestas.

El último año había sido duro por otras razones. Con pocos meses de diferencia, tanto Val como Mark perdieron a sus padres, Edward (Ed) J. Haller, Jr. y Walter (Bud) H. Gruger, Jr. Sus padres llevaban 67 años casados; ambos habían servido a su país y eran patriarcas queridos y esposos devotos. Aunque ambos parientes políticos se querían, nunca habían pasado suficiente tiempo juntos como para cimentar una amistad profunda. Llega la temporada de fiestas del 2021.


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Dalis y Bud.

Cortesía de Val Haller

Bud y Dalis Gruger.

Lo que se suponía que iba a ser una reunión divertida y animada se había reducido de repente a Mark y Val con sus madres desconsoladas. La madre de Val, Dalis Gruger, de 91 años, y la madre de Mark, Joan Haller, de 88, nunca habían estado juntas a solas. Mark y Val estaban un poco preocupados por cómo fluirían las vacaciones, especialmente sin la distracción de los nietos y las múltiples actividades. Pero al final, el sentimiento de pérdida de sus madres acabó conectándolas como amigas y profundizó la relación entre los cuatro. 

La música como consuelo

La música fue un gran sanador para todos, ya que los ayudó a recordar a los padres en los momentos más felices y a encontrar alivio en los momentos tristes. La música, como suele serlo, se convirtió en un bálsamo y un tejido conectivo. Y por suerte, Dalis y Joan estaban en la casa correcta. 

Ed y Joan.

Cortesía de Val Haller

Joan y Ed Haller.

Val Haller sabe un par de cosas sobre música. No es solo su pasión, sino que ha sido su sustento durante los últimos 15 años. Es la fundadora de ValsList (enlace en inglés), una plataforma de descubrimiento de música que ayuda a los adultos ocupados a mantenerse al día con la nueva música al cerrar la brecha musical entre generaciones. Su columna en el New York Times, "Music Match", combinaba artistas clásicos con otros nuevos y emergentes que tienen un estilo similar. Y sus listas de reproducción en Spotify ayudan a los adultos ocupados a encontrar canciones alternando artistas viejos y nuevos.

Como fanática de la música de toda la vida, Val comenzó a crear listas de reproducción para otros como un pasatiempo. Constantemente en busca de nuevos artistas, compartía sus descubrimientos con sus padres e hijos como forma de generar conversación y conexión. Rutinariamente recibía comentarios sobre cómo sus listas de reproducción habían sido un regalo, y la gente siempre comentaba sobre los nuevos artistas que incluía. "Escuchar la música de los demás a través de las generaciones no solo puede promover conversaciones y recuerdos divertidos", dice Val, "puede conectar nuevas vías en el cerebro para aprender algo nuevo".


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La ciencia detrás de las buenas vibras de la música

La mayoría de nosotros podemos identificarnos con la forma en que una canción que nos gusta puede levantarnos cuando estamos deprimidos —y la ciencia lo respalda—. "La música vive en un lugar diferente de tu cerebro que los centros del pensamiento y del habla", dice el doctor Peter Costantino, director ejecutivo del New York Head and Neck Institute en Manhattan. "Cuando alguien está consumido por el dolor o la preocupación, la música y su área del cerebro pueden anular las emociones que a menudo nos atrapan en pensamientos negativos y ayudar a lidiar con el estrés de la pérdida o el dolor de la enfermedad. Esto también puede afectar positivamente la química de la sangre y estimular el sistema inmunitario". 

Lista de canciones de Spotify: Soothing for Caregivers and Loved Ones (enlace en inglés)

Cuando el padre de Mark sufrió un derrame cerebral que lo llevó a la muerte, Val creó una lista de reproducción que su esposo podía sostener junto a su oído para ayudarlo a mantener la calma. Y cuando su propio padre comenzó a sufrir Alzheimer y Parkinson, creó listas de reproducción que su madre podía utilizar para calmar su ansiedad y hacer que el día fuera mejor para ambos. "Una de las listas de reproducción incluía la canción favorita de mi madre, 'Harvest Moon' de Neil Young. Si bien mi papá rara vez se levantaba, para mi sorpresa, mi hermana me envió un video de él y mi mamá bailando lentamente la canción", recuerda Val. "A mi sobrina la conmovió tanto el video que lo subió a TikTok (e inmediatamente obtuvo miles de visitas). Literalmente, pudimos ver cómo la música se adentraba en sus viejos recuerdos y reducía su ansiedad y su ritmo cardíaco".

Cuando su padre se estaba muriendo en el hospicio, Val preparó una lista de reproducción de música más suave y relajante, con la esperanza de que lo consolara, aunque él no pudiera responder. "He leído que la audición es uno de los últimos sentidos en desaparecer", dice Val, "y eso significa que todos podemos dar a nuestros seres queridos una sensación de paz y tranquilidad hacia el final, no solo para la persona moribunda, sino también para el cuidador. La música es el regalo que puede proporcionar una experiencia compartida durante el final de la vida".

Una de las formas en que sus familias siempre se habían conectado fue a través de los conciertos en casa de ValsList en Chicago. Las bandas emergentes y los artistas que pasaban de gira por Chicago se presentaban y se alojaban en la casa de los Haller. A lo largo de los años, e incluso después de que los conciertos de Val se trasladaran a lugares más grandes, tanto sus padres como sus suegros asistían, lo que profundizó su aprecio y curiosidad por lo que ocurría en el mundo de la música. "Nos encantó ver a nuestros cuatro padres estar expuestos a nuevos artistas y tipos de música", dice Val. "¡Una vez bromeé con mi madre diciendo que papá se pondría celoso cuando un guapo cantante principal de la banda viniera y se sentara a su lado para conversar!".

"Todos tenemos nuestras costumbres", agrega Mark, "pero la música es un lenguaje tan universal, que cuando preguntas a la gente qué canciones o artistas les gustan, y luego amablemente les haces una sugerencia sobre algo nuevo, es increíble lo que puede suceder. Los conciertos en casa nos dieron la oportunidad de vivir ese descubrimiento con nuestros padres".

Encontrar una nueva normalidad

Cuando ambas mujeres se reunieron por primera vez en Florida, fue difícil para Mark y Val presenciar su dolor. Cada una sufrió el luto a su manera, en silencio. "Estaban aprendiendo a organizar sus días sin sus esposos y a tomar decisiones solas", recuerda Mark. "Había pasado tanto tiempo desde que ambas pudieron despertarse y preguntarse qué querían hacer ese día".

A pesar de que todos se sintieron aliviados de que sus seres queridos habían sido liberados del dolor, estas primeras vacaciones sin ellos fueron un hito doloroso, especialmente sin hijos y nietos que aportaran una energía diferente. Hablar de sus recuerdos y poner música durante este tiempo los ayudó a elevar su espíritu y a cambiar su estado de ánimo. Comenzó no solo a fomentar cálidos recuerdos del pasado, sino también a construir un puente esperanzador y positivo hacia el futuro.  

"Mark y yo tratamos de aprovechar esta oportunidad de tiempo y proximidad para ayudarlas a descubrir cómo podría ser su vida cotidiana. Salíamos a caminar y les dábamos a elegir actividades, pero nunca queríamos presionar. No queríamos que pareciera un campamento de verano", dice Val. "Pero también las dejamos mucho tiempo a solas para que hablaran entre ellas, porque entendíamos que había cosas que podían querer compartir sin nosotros".

Florece una amistad

Poco a poco, las madres comenzaron a aceptar una o dos salidas, y a aprender nuevas formas de estar conectadas con sus hijos y nietos a través de la tecnología. En una videollamada con familiares durante las vacaciones, Val le dijo a su madre que estaba bien llamarlos espontáneamente, lo que le dio confianza para hacerlo ella misma. Conectar a través de las redes sociales se convirtió en el otro tutorial de Mark; ambas madres le pidieron que les enseñara a usar Venmo.

Dalis y Joan disfrutan del atardecer en la playa.

Cortesía de Val Haller

Dalis y Joan disfrutan del atardecer en la playa.

 "Mi madre está ansiosa por aprender todo lo que pueda para poder mantenerse en contacto, y a menudo me llama con preguntas técnicas, lo que es una victoria total", se ríe Mark.  "Ahora habla por su iWatch todo el tiempo, como si fuera Dick Tracy".

Para la Nochebuena, la relación y la amistad entre Dalis y Joan era palpable. Estaban disfrutando de la compañía mutua y mirando hacia el futuro con más esperanza. A última hora de la tarde, todos llevaron sillas y una botella de vino a la playa para ver la puesta de sol. Val había creado una lista de reproducción de la década de 1950 para disfrutar de la vista y facilitarles sus primeras vacaciones sin sus esposos. "El sol se estaba poniendo y un velero apareció en el horizonte justo cuando se escuchaba Frank Sinatra", recuerda Mark. "Habíamos incluido la canción 'My Way' en memoria de mi padre, ya que la letra lo describe a la perfección". Val agregó: "A mi papá le encantaba navegar y cuando vi el barco, supe que era él quien nos saludaba. Todos nos sentamos a escuchar la música, pensando, en absoluta paz".

Lee Woodruff es cuidadora, oradora y autora. Ella y su esposo Bob son cofundadores de la Bob Woodruff Foundation, que ayuda a los militares heridos y a sus familias. Síguela en Twitter e Instagram (enlace en inglés).

Consejos para cuidar de un ser querido con música

  • Crea una lista de reproducción con su música favorita —no demasiado larga ni demasiado ruidosa— y ponla en un lugar donde pueda controlarla, si tiene la capacidad física para hacerlo.
  • Investiga el tipo de música que le gusta a tu ser querido, sobre todo de épocas anteriores y más felices.
  • Vean documentales musicales sobre sus grupos o músicos favoritos como forma de conectar y recordar.
  • Pídele a tu ser querido que comparta anécdotas sobre canciones que evoquen recuerdos para iniciar la conversación.
  • Levántate y baila. Ya sea una gran banda, un baile lento o un rap, la música es una gran herramienta para hacer que un ser querido se mueva. La danza es uno de los mejores ejercicios que existen.
  • Encuentra oportunidades para escuchar música en vivo en entornos más pequeños e íntimos donde también puedas pedir algo para comer. Asegúrate de verificar la acústica, para que no resulte abrumador.