Skip to content
 

Cómo ayudar a los residentes de hogares de ancianos a superar la crisis de personal

Tanto la dotación de personal como los estándares son inadecuados actualmente. Te explicamos cómo puedes ayudar a tu ser querido.

Mujer caminando con bastón en hogar de ancianos.

RUNSTUDIO

In English

Los hogares de ancianos están sufriendo una crisis de dotación de personal. Aunque la escasez de trabajadores era ya un problema antes de la COVID-19, la industria ha perdido unos 235,000 empleos desde principios de la pandemia, lo que representa una reducción del 15% de la fuerza laboral. La crisis —impulsada por condiciones laborales peligrosas, salarios y beneficios deficientes, agotamiento y más— ha causado algunas de las peores escaseces de personal que ha experimentado la industria. Un análisis de AARP encontró que al menos una quinta parte de los hogares de ancianos de Estados Unidos han reportado una falta de personal cada mes desde el verano del 2020, cuando el Gobierno federal comenzó a recopilar esos datos. En los últimos meses, la escasez ha empeorado.

Los estudios demuestran (enlace en inglés )que los niveles bajos de dotación de personal en los hogares de ancianos se traducen en un cuidado de salud de peor calidad para los residentes. Los problemas que los residentes pueden experimentar debido a la falta de personal incluyen la disminución del funcionamiento físico, infecciones de las vías urinarias, índices más altos de hospitalización, pérdida de peso y deshidratación, un aumento de casos de COVID-19 (enlace en inglés )y tasas de mortalidad más altas.

Sin embargo, los hogares de ancianos de EE.UU. no están sujetos a requisitos federales mínimos de dotación de personal. La ley federal solo requiere que los hogares de ancianos provean personal de enfermería “suficiente” para satisfacer las necesidades de los residentes. Además de exigir que un enfermero registrado esté de guardia durante ocho horas al día y que los centros dispongan de enfermeros licenciados las 24 horas del día, lo que se considera “suficiente” es subjetivo.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


El presidente Joe Biden ha anunciado un plan para un requisito federal mínimo de dotación de personal que podría exigir ciertas cantidades y tipos de cuidados por residente en los 15,000 hogares de ancianos financiados por el Gobierno federal. AARP apoya esta iniciativa. Pero no se espera que esa regla se imponga hasta el próximo año.

Mientras tanto, hay un mosaico de requisitos estatales de dotación de personal (enlace en inglés) para los hogares de ancianos, incluidos al menos 18 estados que no tienen ninguno. Si bien algunos estados están trabajando para introducir o fortalecer su respaldo a esta medida—con el apoyo de AARP—, otros, como Florida, están haciendo lo contrario.

Tanto la falta de personal como los estándares están poniendo en peligro a los residentes de hogares de ancianos, dicen los expertos.  “Estamos en la crisis laboral más grande en el servicio de cuidados a largo plazo que he visto”, dice Robert Applebaum, investigador del Scripps Gerontology Center en Miami University en Ohio, quien ha estudiado los cuidados a largo plazo durante 40 años. “Las familias deben ser más diligentes que nunca”.

Si actualmente tienes a un padre, cónyuge, hermano u otro ser querido en un hogar de ancianos, hazte estas preguntas:

1.  ¿He verificado los datos?

Todos los hogares de ancianos que participan en el programa federal de Medicare, que son la gran mayoría de los hogares de ancianos de Estados Unidos, deben presentar datos de dotación de personal al Gobierno federal. Los datos se publican en  Sitio web Medicare.gov Care Compare, donde puedes ver el promedio de un centro para varias categorías de personal, incluidos la dotación general de personal, la dotación de personal durante los fines de semana, la rotación de personal y más. También se puede verificar cómo las instalaciones se comparan con otros centros en el estado y el país. Cada hogar de ancianos se clasifica en una variedad de categorías, a una escala de cinco estrellas. “Yo evitaría personalmente cualquier hogar de ancianos con menos de cuatro estrellas por su calificación general y de personal”, dice Richard Mollot, director ejecutivo de Long Term Care Community Coalition (LTCC, Long Term Care Community Coalition), una organización nacional de defensa de derechos sin fines de lucro.

Un informe del 2001 (enlace en inglés) encargado por el Gobierno federal encontró que se necesitaban por lo menos 4.1 horas de atención directa de enfermería por residente por día para evitar lesiones o poner en peligro a los residentes. El informe recomendó que el cuidado lo brindara —o por lo menos 45 minutos del cuidado— un enfermero titulado (RN) . La ley federal no exige que los hogares de ancianos cumplan estos niveles, pero muchos expertos en hogares de ancianos dicen que son buenos parámetros para los consumidores.

2. ¿Estoy visitando con frecuencia?

Esto es “absolutamente esencial”, según Apdebaum. Primero, porque podrás ver dónde está fallando el centro. En segundo lugar, los visitantes ayudan a responsabilizar a los centros. “Mientras más personas entren por esa puerta, mejor será el desempeño de un centro”, dice. “Saber que hay personas que están prestando atención a lo que está sucediendo es realmente importante”.

Apdebaum anima a las familias y amigos a crear un horario de visitas que envíe a diferentes personas al centro en diferentes momentos. También recomienda visitar un centro antes de colocar a un ser querido en él: “No puedes creer cuántas veces eso no sucede”.

Al visitarlo, busca signos de escasez de personal, que pueden ser visibles en la apariencia o comportamiento de un residente, dice Jocelyn Bogdan, especialista sénior en políticas de National Consumer Voice for Quality Long-Term Care, una organización de defensa de derechos a nivel nacional sin fines de lucro. Los signos comunes (enlace en inglés) incluyen pérdida de peso; cabello sin lavar; uñas sin recortar o dientes sin cepillarse; falta de dentaduras postizas, audífonos o anteojos; úlceras por presión, hematomas y lesiones; disminución del nivel de energía y estado de alerta.

También pueden aparecer signos de escasez de personal en el edificio, como luces de llamada que no se responden; desinfectantes de manos y jabón desabastecidos; toallas y ropa de cama sucios; habitaciones, baños o áreas comunes desordenadas; falta de equipo de protección del personal y trabajadores que parecen no estar bien.

Ten cuidado con la introducción de nuevos medicamentos para tu ser querido. “Cuando no hay suficiente personal en los centros, es más probable que comiences a ver que se recetan medicamentos antipsicóticos”, dice Bogdan, en particular entre los residentes con demencia. National Consumer Voice tiene una variedad de recursos (enlace en inglés) para ayudar a las familias a reconocer y combatir el uso indebido de estos medicamentos como restricciones químicas.

Si no puedes estar ahí en persona con frecuencia, considera un dispositivo de tecnología, como un teléfono inteligente o una tableta, que puede ayudarte a conectarte con tu ser querido con más facilidad.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


3. ¿Estoy buscando respuestas?

Haz preguntas a tantos trabajadores o departamentos diferentes de un centro como sea posible, dice Amy Goyer, experta nacional de AARP en asuntos de la familia y el cuidado de los seres queridos. Eso te ayudará a obtener información diversa sobre la situación de la dotación de personal. Un administrador de un centro, por ejemplo, debería poder contarte sobre los esfuerzos de reclutamiento que lleva a cabo; para qué puestos se está contratando, solicitudes recibidas, etc. Un trabajador social probablemente no sabrá estas respuestas, pero podría tener información sobre cómo la escasez está afectando la experiencia social de tu ser querido, por ejemplo, si ciertas actividades se han reducido o cancelado, o si su enfermero favorito ha cambiado de departamento o renunció, etc.    

Goyer también recomienda ser específico y persistente. “Pregúntate cuál es la proporción actual entre el personal y el paciente en la actualidad, en vez de en promedio, y pregunta con frecuencia”, dice. También considera las preguntas abiertas que requieren respuestas más elaboradas que un sí o no. Por ejemplo, pregunta:

  • "¿Con qué frecuencia mi madre se reposiciona o se da vuelta?' en vez de '¿están cambiando de posición o dando vueltas a mi madre?"
  • "¿Cuándo bañaron por última vez a mi padre?' en vez de '¿mi padre ha sido bañado?"
  • '"Qué actividades se están llevando a cabo hoy?' en vez de 'se están llevando a cabo actividades hoy?"

Busca respuestas del personal de atención directa, incluidos asistentes de enfermería certificados (CNA), enfermeros especializados con licencia (LPN) y enfermeros especializados RN), recomienda Marjorie Moore, directora ejecutiva de Voyce, una organización nacional de defensa de derechos sin fines de lucro para las personas que viven en centros de cuidado a largo plazo. Porque estos trabajadores pueden ser más abiertos y honestos que los administradores sobre la falta de personal. “En realidad, están cargando el peso de esta crisis, así que es posible que encuentres que están dispuestos a hablar sus desafíos contigo”. La mayoría del personal se preocupa mucho por los residentes y tiene en mente los mejores intereses de estos, por lo que querrán colaborar contigo para mantenerlos seguros, dice.

“Sé firme, pero no agresivo”, agrega Moore. “Debes abogar por tu ser querido y asegurarte de que puedas llegar al fondo de las cosas, pero muchos de estos trabajadores están haciendo trabajos difíciles por un salario generalmente muy bajo, así que sé amable donde sea posible”.

No te olvides de involucrar a los residentes, dice Bogdan, de National Consumer Voice. Las preguntas útiles (enlace en inglés) incluyen: ¿Recibes la ayuda que necesitas del personal cuando la necesitas? ¿Qué actividades has estado haciendo? ¿Cómo te gusta vivir aquí? ¿Tienes hambre o sed? “Si es difícil comunicarse con tu ser querido —por ejemplo, si tiene demencia—, puede haber otro residente en el centro que te pueda dar pistas”, dice. Muchos hogares de ancianos cuentan con consejos para residentes o familiares en los que puedes compartir o escuchar las preocupaciones de dotación de personal.

4. ¿Estoy ayudando donde sea posible?

Los familiares a menudo pueden llevar a cabo las mismas tareas que un trabajador generalmente desempeña, como ayudar a los residentes a vestirse, llevarlos a caminar, entretenerlos, asegurarse de que ingieran los líquidos adecuados o ayudarlos a ir al baño. “Completa las brechas”, dice Goyer, de AARP.

Charlene Harrington, profesora emérita e investigadora de hogares de ancianos en University of California, San Francisco, recomienda visitar a tu ser querido a la hora de las comidas si necesitan ayuda con la alimentación. Dice que, a menudo, la escasez de personal se hace más patente en esos momentos, cuando muchos residentes necesitan ayuda a la vez. También recomienda incorporar el ejercicio para tu ser querido a tus visitas.

Según Lindsay Raupe, directora de servicios sociales en un centro de cuidados continuos basado en la fe en el norte de Oklahoma, lo que ayuda son las “cosas pequeñas”. “Una señora trajo un pastel para que todo el personal ayudara a celebrar el cumpleaños de su madre; eso fue algo tierno”, dice. “Mi bebida favorita es Coca Cola. Una señora me trajo una en una ocasión, porque me dijo que me veía cansada. Me tocó el corazón saber que lo notó y que se preocupó”.   

5. ¿Necesito buscar ayuda externa?

Si te preocupa o no estás seguro sobre el cuidado que recibe tu ser querido, comunícate con el defensor de cuidados a largo plazo de tu estado. Los programas de defensores se establecieron en conformidad con la Older American Act (Ley de Estadounidenses Mayores) en los 50 estados y en el Distrito de Columbia, Puerto Rico y Guam, para responder a los problemas relacionados con la salud, la seguridad, el bienestar y los derechos de los residentes de los hogares de ancianos y las comunidades de cuidados a largo plazo. El personal y los voluntarios de las oficinas de los defensores del pueblo defienden los derechos de los residentes de los centros de cuidados a largo plazo e investigan y resuelven las quejas. Los residentes, familiares, representantes o miembros del personal pueden presentar quejas. El servicio es gratuito y, si lo solicitas, confidencial.

Si un problema no se resuelve, puedes presentar una queja ante la agencia de encuestas de tu estado (enlace en inglés), que inspecciona los hogares de ancianos para determinar si cumplen con los requisitos federales y estatales. Tu programa local de defensoría de derechos puede apoyarte para presentar una queja.

Los expertos también recomiendan mantener la correspondencia (correos electrónicos, mensajes de texto y notas) con el hogar de ancianos de tu ser querido sobre las quejas o las preocupaciones. Estos registros podrían proporcionar documentación valiosa en conversaciones con administradores de hogares de ancianos, o cuando trabajan con reguladores estatales, defensores o activistas.