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La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

Brote de COVID en hogar de ancianos se atribuye a trabajador que no estaba vacunado

Tres residentes murieron, pero los expertos dicen que las vacunas evitaron que más personas se enfermaran.

Un residente de un hogar de ancianos recibe una vacuna contra COVID-19.

FatCamera/Getty Images

In English | Se cree que un trabajador sanitario no vacunado está en el epicentro de un brote de la COVID-19 que ocurrió en marzo en un hogar de ancianos de Kentucky, donde se infectaron casi cincuenta personas, entre ellas dieciocho residentes completamente vacunados. Tres residentes (incluidos dos que no estaban vacunados) murieron, según una revisión del incidente que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC - enlace en inglés) publicaron el miércoles.

El informe muestra el peligro que representa el personal no vacunado en los hogares de ancianos, afirman los expertos. Casi todos los centros de Estados Unidos han completado clínicas de vacunación a través de una colaboración federal con CVS y Walgreens, pero la participación del personal ha sido mucho menor que la de los residentes. En el centro no identificado de Kentucky, 75 de los 83 residentes habían recibido dos dosis de la vacuna de Pfizer. Solo 61 de los 116 miembros del personal tenían una inoculación similar en ese momento.


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"Cuanto mayor sea la cantidad de personal no vacunado, mayor será la probabilidad de que siga habiendo brotes", afirma Mike Wassterman, geriatra y expresidente de la California Association of Long Term Care Medicine.

Muchos empleados de hogares de ancianos trabajan largas horas por un salario bajo, con poca o ninguna licencia por enfermedad, lo que contribuye a la indecisión para vacunarse. Adelina Ramos, asistente de enfermería certificada en un hogar de ancianos de Rhode Island, quien testificó recientemente ante el Comité de Finanzas del Senado, dijo el mes pasado a AARP que muchos de sus compañeros de trabajo "no querían ser los conejillos de indias, por lo que estaban esperando a ver quién iba primero y ver cómo reaccionaban".

Pero los autores del informe de los CDC también sugieren que el brote es un ejemplo de que las vacunas hacen lo que se supone que deben hacer: limitar las complicaciones médicas graves de la COVID-19. Señalan que "las personas vacunadas eran significativamente menos propensas a experimentar síntomas o a necesitar hospitalización" si se infectaban. 18 de los 75 residentes totalmente vacunados del centro no identificado se infectaron durante el brote, pero solo uno fue hospitalizado y murió posteriormente. Por otra parte, seis de los ocho residentes no vacunados del centro se infectaron. Cuatro fueron hospitalizados y dos murieron.

"Existe una diferencia drástica entre los residentes vacunados y los no vacunados, y eso no es extraño", dice Wasserman sobre el informe. "Sabemos que las vacunas funcionan y que marcan una gran diferencia".

El informe también señala que el brote fue causado por una variante del virus contra la que las vacunas no estaban específicamente diseñadas para proteger. Aun así, los residentes y el personal vacunados tenían un 87% menos de probabilidades de presentar síntomas de la COVID-19 si se infectaban que sus homólogos no vacunados. Wasserman dice que cree que el brote habría sido mucho peor si hubiera tenido lugar hace varios meses, antes de que los residentes y el personal se vacunaran. "No va a ser perfecto, pero hemos hecho grandes progresos", afirma.

Algunos Gobiernos estatales están tratando de reforzar las tasas de vacunación del personal de los hogares de ancianos, y el Departamento de Salud de Nueva York ha pedido esta semana a los hogares de ancianos que den a los trabajadores otra oportunidad de vacunarse y que les exijan completar un documento si se niegan a hacerlo. Pero Wasserman dice que no espera que los funcionarios del Gobierno ni muchos centros exijan a sus trabajadores que se vacunen próximamente, en parte porque muchos centros siguen informando de la escasez de personal.

Una media de más de uno de cada cinco hogares de ancianos en todo el país informó de una escasez de personal durante las cuatro semanas que terminaron el 21 de marzo, según el último análisis del AARP Nursing Home Dashboard (el registro de casos de COVID-19 en los hogares de ancianos, de AARP). "Cualquier cosa que haga que el personal se limite es un riesgo. Así que sí, exigir la vacuna podría exacerbarlo", afirma Wasserman.

El informe se publicó el mismo día en que los CDC emitieron un análisis separado pero similar (enlace en inglés) de los brotes de la COVID-19 en los hogares de ancianos de Chicago. Ese estudio analizó los brotes que se produjeron entre el día de la primera clínica de vacunación de un centro y el 31 de marzo. Se documentaron 627 infecciones en 75 centros.

Aproximadamente el 94% de los residentes y del personal que dieron positivo no estaban vacunados o estaban parcialmente vacunados, y solo se confirmaron infecciones en veintidós personas completamente inoculadas. De ellos, solo ocho eran sintomáticos, dos fueron hospitalizados y uno murió. Según el estudio, "la mayoría de las personas completamente vacunadas no se infectaron, no presentaron síntomas similares a los de la COVID-19 y no presentaron una enfermedad grave".

Andrew Soergel cubre temas de hogares de ancianos y de política federal y estatal para AARP. Anteriormente, fue reportero sénior de temas de economía en U.S. News & World Report y recibió la beca Economics of Aging and Work a través de Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research en University of Chicago. 

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