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Por qué muchos cuidadores y las personas que cuidan se deprimen durante las fiestas

Según un informe de AARP, casi la mitad reportan que la COVID ha tenido un efecto negativo en su salud mental.

 Hombre sentado en una mesa decorada para las fiestas luciendo solo y triste.

SOLSTOCK/GETTY IMAGES

In English | Peggy Husch tiene 87 años, y durante los últimos 40 su familia se ha estado reuniendo en su casa para cenar en las fiestas del Día de Acción de Gracias y de Navidad. Pero este año no será así.

Ahora que el miedo real de contraer COVID-19 complica todas las decisiones que tomamos, las fiestas no serán lo mismo para Husch y su familia, en particular para su hija Donna Vasel, que tiene 57 años y está a cargo de su cuidado.


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“Estamos aprendiendo sobre la marcha”, dice Vasel, quien vive en Westfield, Nueva Jersey, a pocas millas de su madre, a quien cuida de tres a cuatro horas al día y duerme en su casa cinco noches a la semana. “Quiero que las fiestas sean por lo menos seminormales para mi madre y mis hijos. Sin embargo, la cuestión es cómo hacerlo sin convertir estas fiestas en la ‘Acción de Gracias pandémica’ o la ‘Navidad pandémica’”. 

Ahora que se cercan las fiestas, hay muchas personas que, al igual que Vasel, enfrentan dificultades con los cuidados durante esta pandemia devastadora según la encuesta “Impacto de la COVID-19 en los planes festivos de los cuidadores familiares” que realizó AARP con mil cuidadores de todo el país.

Según el estudio, la pandemia ha tenido un impacto negativo en la salud mental del 44% de los cuidadores y de casi la mitad (46%) de las personas a quienes cuidan, incluidos muchos que sienten ansiedad, tristeza y enojo.

“Lo que nos llamó la atención con la proximidad de las fiestas es la enorme tristeza que la gente siente al pensar en ellas”, señala Robert Stephen, vicepresidente de Salud y Prestación de Cuidados de AARP.

Además, la mayoría de los participantes (alrededor del 64%) modificarán sus tradiciones festivas este año, y más de tres cuartos (77%) sostienen que la pandemia afectará directamente sus planes.

Para los cuidadores, la dificultad es hacer frente no solo a la tristeza de las personas a quienes cuidan sino también a su propia tristeza, explica Stephen. Aquí es cuando cobra vital importancia que los cuidadores se ocupen de sí mismos. “Los cuidadores deben dedicar tiempo a cuidar de sí mismos durante las fiestas”, destaca.

Ese tiempo se puede emplear en algo tan simple como ver una película divertida o desahogarse con un amigo de confianza. También puede significar encontrar otros amigos o familiares de confianza para que colaboren con las tareas del cuidado.

“Este año, la pandemia puede obligar a las familias a hacer adaptaciones en las reuniones tradicionales de las fiestas”, dice Charlie Young, director ejecutivo de Synergy HomeCare, una franquicia nacional de atención en el hogar. “Sin embargo, no debemos dejar de observar, escuchar y saber cómo están nuestros seres queridos mayores”.

A veces, un familiar o un amigo que no ve regularmente a la persona puede advertir algo que el cuidador habitual ha pasado por alto, señala Stephen.

Peggy Husch con sus cuatro nietas y sus dos nietos.

CORTESÍA DE PEGGY HUSCH

Peggy Husch con sus nietos.

Este año, el truco es conciliar el deseo y la necesidad de los familiares de ayudar y ver a sus seres queridos con la amenaza mortal que representa el coronavirus. Tres cuartos de los participantes de la encuesta de AARP (76%) consideran que las visitas conllevan por lo menos algún riesgo de exponerse a la COVID-19. Hay mucha intranquilidad, y cerca de ocho de cada diez participantes se preocupan por la exposición de ellos mismos o de sus seres queridos.

Sin embargo, seis de cada diez participantes (62%) tienen planes de reunirse con la familia de alguna manera, y ocho de cada diez cuidadores que no viven con la persona a quien cuidan (80%) la visitarán durante las fiestas. Por supuesto que casi todos planean tomar precauciones durante la visita.

Ese es sin duda el caso de Vasel y sus parientes. Nadie irá a cenar a la casa de su madre este Día de Acción de Gracias. Allí solían reunirse hasta 19 familiares, que por lo general se congregaban alrededor de una larga mesa de comedor y dos mesas de juego.

Este año, en cambio, Vasel, su hermana y su hermano se turnarán para visitar a su madre. Aun así, cada uno la visitará solo durante una o dos horas. Para mantener una distancia social adecuada, su madre se sentará sola en la sala de estar que se encuentra a siete pasos del vestíbulo, donde ellos se quedarán parados. En realidad, estarán a unos veinte pies de distancia el uno del otro y llevarán mascarilla durante toda la visita. Si sale bien, la familia probablemente intentará hacer lo mismo para Navidad, indica Vasel.

“A mamá no le agrada no poder ver y abrazar a sus nietos”, dice Vasel, refiriéndose a los seis nietos y el bisnieto de Peggy. “Pero haremos todo lo posible para que mamá no corra riesgos”.

Si bien no habrá una cena con una sala llena de invitados, Vasel dice que los familiares prepararán una comida especial para su mamá, que ella calentará y le servirá.

 Billie Jean Wood saluda a la cámara con su nuera.

CORTESÍA DE PENNY WOOD

Billie Jean Wood con su nuera, Penny.

Mientras tanto, en Blountville, Tennessee, el Día de Acción de Gracias Penny Wood continuará desempeñando sus deberes de cuidadora de su suegra de 91 años, Billie Jean Wood, una labor que realiza las 24 horas del día, los siete días de la semana. Penny y su esposo, Leighton, un ortodontista, hace poco sacaron a Billie Jean de un hogar de ancianos y la llevaron a su casa. Billie Jean tiene demencia y padece de Alzheimer, así que Penny pasa mucho tiempo tratando de mantenerla ocupada mental y físicamente. Le encanta doblar ropa y mirar álbumes de fotos, lo que Penny planea seguir haciendo con Billie Jean el Día de Acción de Gracias, porque tener una rutina predecible es fundamental para su bienestar.

“Tratar de mantener un horario durante las fiestas es importante, no solo para el paciente sino también para el cuidador”, advierte la Dra. Ronna New, especialista en geriatría de Holston Medical Group en Bristol, Tennessee.

Penny tiene experiencia como cuidadora y dice que, incluso con el temor que infunde la COVID-19, es importante tratar de incluir a las personas que tienen Alzheimer como participantes activos cuando celebramos las fiestas. Por eso espera que su suegra la ayude a preparar y hornear parte de la comida.

Debido a la COVID-19, también habrá muchas conversaciones por video con familiares que prefieren no asistir a la celebración del Día de Acción de Gracias por temor a transmitirle el virus a Billie Jean. “Estas pueden ser sus últimas fiestas, o tal vez celebre diez más”, señala Penny. “Simplemente no queremos que se enferme”.

Tal vez lo más importante que los cuidadores deben recordar esta temporada de fiestas es que las reuniones no se pueden celebrar como siempre, en especial en el caso de las familias multigeneracionales, señala Stephen, de AARP.

“Si intentas hacer todo como lo hacías antes, crearás riesgos para tu ser querido y para ti”, observa Stephen. “No vale la pena”.

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