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La jubilación la aburría, hasta que empezó a conducir un autobús escolar

La “señorita Dorcas” pasó de la silla de directora ejecutiva al asiento del conductor.

Dorcas Mcgurrin sonríe

Cortesía Susam Moeller

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Como directora ejecutiva de un centro de vida independiente para adultos mayores, Dorcas McGurrin pasó mucho tiempo con personas que se hallaban en la última etapa de la vida.

Ahora, como conductora de un autobús escolar amarillo de gran tamaño, se ve rodeada de aquellos que tienen toda la vida por delante.

“Siempre me han encantado los niños”, dice McGurrin, de 70 años, quien vive en Cape Cod, Massachusetts, y recorre seis rutas diarias para el distrito escolar regional Dennis-Yarmouth, el cual atiende a dos localidades. "Fui la mayor de nueve hermanos y siempre había niños a mi alrededor. Recordé que había aprendido a conducir en una camioneta de mi familia Ford Country Squire, con mis ocho hermanos menores en el asiento trasero. Y pensé: ¿no será más o menos lo mismo conducir un autobús de 40 pies de largo con 50 niños como pasajeros?".

McGurrin inició su carrera como administradora hospitalaria, pero durante 27 años se desempeñó como directora ejecutiva de Heatherwood at Kings Way, un complejo de 235 unidades en Yarmouth Port que ofrece apartamentos tipo condominio y servicios como comidas, transporte y actividades para adultos mayores. Tenía a su cargo un presupuesto de $4 millones, así como 65 empleados y 285 residentes, y trabajaba prácticamente las 24 horas del día, incluso durante varias tormentas de nieve y un huracán. Cuando se jubiló en el 2016, creyó que disfrutaría de un ritmo de vida más lento. No obstante, se aburrió: se sentía "a la deriva", según ella. Cuando una amistad le sugirió la idea de conducir un autobús escolar, tuvo sus dudas, pero decidió probarlo.


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Desde octubre del 2019, McGurrin ha conducido un autobús escolar. Cada día escolar, recorre tres rutas de ida y vuelta a las escuelas del distrito. Su jornada empieza a las 6:20 a.m. con una inspección del autobús y luego pasa a recoger a los alumnos de la escuela secundaria. Después, hace las rutas de las escuelas intermedias y primarias, las cuales suele terminar antes de las 9:45 a.m. Luego descansa hasta la 1:20 p.m., cuando vuelve a realizar las mismas tres rutas para llevar a los alumnos a casa. Su jornada concluye aproximadamente a las 4:45 p.m., después de recorrer unas 70 millas.

"Los niños pequeños son los últimos en subir al autobús, así que en noviembre y diciembre no es raro que los tenga que despertar cuando llegamos a su casa, porque ya está oscuro a esa hora”, dice.

En un día escolar reciente, McGurrin se tomó unos minutos entre una ruta y la siguiente para contestar algunas preguntas sobre cómo es conducir un autobús lleno de niños.

¿Qué fue lo más difícil de aprender a conducir un autobús escolar?

Ir en reversa. Me llevó una eternidad aprender cómo retroceder en ese autobús. Eso da miedo. Una de las cosas que hay que saber hacer es estacionar el autobús en un espacio reducido: darle marcha atrás y luego virar primero a la izquierda, después a la derecha, y retroceder hasta dejarlo estacionado en el lugar indicado. Cuando vi ese autobús de 40 pies de largo, 10 pies de ancho y 12 pies de altura, pensé que jamás en la vida sería capaz de hacerlo. Pero lo conseguí.

¿Cuáles son las características más importantes que debe reunir un chofer de autobús?

Te tienen que gustar los niños. Si no es así, busca otra cosa que hacer, porque eso es esencial. Y luego, tener paciencia. Y poder soportar el ruido, porque sin duda lo habrá.

¿Cómo mantienes el control de la situación?

Con frecuencia tengo que gritar para que dejen de portarse mal. A veces paro el autobús y les echo una mirada seca a través del espejo; eso probablemente funciona mejor que nada. A veces incluso he tenido que volver a la escuela. Simplemente les digo: "Bueno, vamos a regresar. Tal parece que hoy no saben comportarse, así que volvemos a la escuela para que el director hable con ustedes”. Eso, para mí, es una derrota. Preferiría resolver la situación yo sola.

Una de las primeras cosas que procuro hacer a principios del año es aprenderme todos sus nombres. Ten en cuenta que hay 50 niños en el autobús. Pero cuanto más rápido te aprendas sus nombres, tendrás más control, porque si miras a un niño y le gritas: "¡Robert!", eso tiene más impacto que decir: “oye, tú, siéntate”.

¿Cómo varía el ambiente en el autobús según la edad de los niños?

Los estudiantes de secundaria son relativamente tranquilos. Los de la escuela intermedia a veces se portan mal y siempre son muy interesantes. Y los de primaria son adorables. Me regalan dibujos y me dan abrazos. Hoy uno de ellos me dio una paleta; ¡le pareció que me hacía falta una paleta! Me llaman "señorita Dorcas", y me encanta.

¿Qué tienen en común el prestar cuidados a adultos mayores y el conducir un autobús?

Las habilidades interpersonales, las habilidades de gestión de personas. Básicamente, un niño quiere recibir el mismo trato que un adulto mayor. También buscan el respeto. Quieren que se los escuche. Quieren que se los tenga en cuenta. Procuro que ellos sepan que los veo, los conozco y los respeto.

Susan Moeller colabora con artículos sobre estilos de vida, salud, finanzas y temas de interés humano. Fue reportera y redactora de varios periódicos; también escribe artículos y ensayos para The Boston Globe Magazine y para su estación local de NPR, entre otros medios.