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La acupuntura podría aliviar el estrés y las tensiones de tu mascota

Esta antigua práctica china se vuelve más popular entre los veterinarios.

Un perro y un gato sentados juntos en un sofá

FUSE/GETTY IMAGES

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Los animales domésticos sufren dolores y ansiedad como el resto de nosotros. Para ayudar a tus amigos peludos a sentirse mejor, algunos propietarios de mascotas recurren a la acupuntura veterinaria.

Esta práctica de la salud tradicional china es similar al tratamiento que reciben muchas personas: se introducen agujas finas en músculos, tendones y otras partes del cuerpo para mejorar la circulación sanguínea, estimular el sistema nervioso y liberar hormonas antiinflamatorias y analgésicas.

La acupuntura que se realiza en mascotas puede usarse para tratar varios problemas, desde el dolor de las articulaciones hasta la pérdida de apetito relacionada con la edad y la ansiedad por separación, algo con lo que muchas mascotas se enfrentan a medida que los dueños vuelven a trabajar en la oficina en lugar de quedarse en casa.


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La acupuntura también es útil "para las enfermedades con las que la medicina occidental ha tenido un éxito limitado, especialmente las enfermedades de los órganos, los problemas neurológicos, la mejora de la calidad de vida de los pacientes con cáncer o los problemas de dolor crónico, por nombrar algunos", dice el veterinario Fredric Schlesinger, de 66 años, que practica la acupuntura en mascotas en Albuquerque (Nuevo México).

Una práctica cada vez más popular

La acupuntura veterinaria tiene una larga historia. La acupuntura como tal es anterior a los testimonios escritos, pero se cree que se originó en China durante la Edad de Piedra, período en el que se usaban piedras y huesos afilados como instrumentos para perforar y drenar abscesos, según el artículo "A Brief History of Acupuncture", publicado en Rheumatology.

En 1939, con la publicación de su libro L'Acuponcture Chinoise sobre la acupuntura como cura del cólera, George Soulié de Morant despertó el interés por esta práctica que continúa en la actualidad.

Supuestamente, la acupuntura veterinaria comenzó durante las dinastías Zang y Chow, en torno a los años 3000-2000 a.C., cuando los "sacerdotes de caballos" cuidaban de los caballos del ejército chino, señala el artículo.

En los tiempos modernos, "es definitivamente cada vez más popular", dice Lori Bidwell, de 50 años, veterinaria en Lexington, Kentucky, y presidenta de la American Academy of Veterinary Acupuncture (AAVA). El número de miembros de la AAVA se ha cuadruplicado en las dos últimas décadas y sigue creciendo a ritmo constante. "Era difícil encontrar a alguien que hiciera acupuntura en caballos o animales de compañía hace apenas 10 años. Ahora, hay opciones en la mayoría de las áreas".

Bidwell practica la acupuntura principalmente en caballos, perros y gatos, pero también ha trabajado con primates, un rinoceronte y un avestruz.

Los gatos, en particular, no suelen disfrutar de la acupuntura, y eso incluye al gato gris de pelo corto de Bidwell, de 4 años, llamado Howard. Lo trata de vez en cuando, sobre todo después de que Howard juega de manera vigorosa con los dos perros pequeños con los que comparte la casa.

El marido de Bidwell, Duncan Peters, de 69 años, ha notado que Howard es más receptivo en algunas sesiones que en otras: "A veces dice: 'No, estoy bien, estoy bien'. Déjame en paz', y otras veces dice: 'Oye, lo necesito ahora'. Quizá yo esté antropomorfizando, pero puede que incluso él tenga conciencia de que está un poco dolorido y lo va a beneficiar".

Aunque algunos propietarios de mascotas siguen siendo escépticos sobre su valor, la American Animal Hospital Association recomienda la acupuntura para el control del dolor. Los estudios han demostrado que reduce el dolor en enfermedades crónicas, como la displasia de cadera en perros, según el Open Veterinary Journal, y esta práctica se enseña en varias facultades de veterinaria.

Bidwell añade: "A medida que los animales se convierten en algo más que mascotas para la mayoría de las personas, la acupuntura se está convirtiendo en una herramienta útil para mantener la salud activa y prolongar una vida saludable en los pacientes geriátricos".

Las sesiones, que pueden durar entre 15 minutos y una hora, suelen costar de $50 a cientos de dólares, según la personalidad de la mascota y la naturaleza de su enfermedad. Asegúrate de elegir un acupunturista que sea un veterinario autorizado y que haya recibido formación formal en la práctica de la acupuntura veterinaria. La AAVA tiene listados de acupunturistas veterinarios formados por nombre, clínica y estado.

"Con demasiada frecuencia, la medicina occidental solo se fija en una queja", dice Bidwell. "La medicina oriental mira todo en conjunto: ¿por qué se da este problema?, ¿qué otras cosas se ven afectadas? y ¿cómo podemos mejorar todo el organismo?".

Un perro recibe tratamientos de acupuntura por parte del veterinario

CORTESÍA DE JUDY ASMAN

Max recibe tratamiento de acupuntura con el veterinario Fredric Schlesinger.

Una disposición 'más contenta y alegre'

Judy Asman pensó que si la acupuntura la había ayudado con sus propios dolores musculares, alergias y asma, podría ayudar a Max, su perro de 11 años, de raza crestado rodesiano, a quien se le diagnosticó artritis en la columna vertebral. El perro arrastraba las patas traseras, lo que hacía que las uñas de sus patas traseras se rasparan contra el pavimento y sangraran.

Asman, de 52 años, que vive en Albuquerque, llevó a Max a Schlesinger para que recibiera sesiones una o dos veces a la semana al principio, y continuó con las visitas de mantenimiento durante varios meses.

"Ha mejorado", dice Asman. Aunque Max sigue teniendo problemas y aún arrastra las garras durante los paseos debido a la debilidad de los músculos de las patas traseras, puede levantar las patas traseras y las garras mejor que antes del tratamiento. Tiene más energía y es más flexible, y su disposición es "más contenta y alegre", dice.

Algunos propietarios de mascotas también pueden recurrir a la acupuntura para evitar sobremedicar a sus mascotas. Schlesinger, que está certificada por la International Veterinary Acupuncture Society, dice que la acupuntura "es una modalidad más natural de curación que el uso de productos farmacéuticos".

Pero los dueños de mascotas no deberían sobreestimar el poder de la práctica, dice. "Puede que no cure una enfermedad permanente o un cáncer, pero a menudo puede ayudar", dice Schlesinger.

Y quienes busquen una cura instantánea deben tener en cuenta que pueden ser necesarias varias sesiones de acupuntura para ver una mejora, sobre todo si la enfermedad de la mascota es crónica.

Dicho esto, Schlesinger dice que ha visto perros paralizados por hernias discales en la médula espinal que pueden caminar y correr de nuevo después del tratamiento.

Asman dice que Max, que tiende a ser estoico, coopera durante sus tratamientos.

"Aunque al principio se mueva un poco, al final coopera bastante cuando las agujas entran", dice Asman. "Después de unos 10 minutos, el chi empieza a fluir, y es realmente obvio que Max se está relajando. Se tumba, pone la cabeza en mi regazo y en ese momento se queda dormido. Es una inversión que merece la pena".

Robin L. Flanigan colabora con artículos sobre salud mental, educación y temas de interés humano para varias publicaciones nacionales. Trabajó como reportera para diversos periódicos y sus escritos también se han publicado en People, USA Today y Education Week. Es autora del libro infantil M is for Mindful.