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10 secretos para la piel que nos ofrecen las dermatólogas

Cinco dermatólogas comparten sus selecciones personales de belleza.

Una dermatóloga explica los tratamientos a una clienta.

Kosamtu/E+/Getty Images

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¿Te has preguntado alguna vez qué productos de cuidado para la piel encontrarías en el botiquín de tu dermatóloga? He preguntado a cinco doctoras certificadas de nuestra edad qué usan a diario para tener un cutis sano y brillante. Las respuestas fueron una mezcla sorprendente, desde una práctica fácil hasta un complejo régimen en capas. Algunos de los productos son muy caros, otros son de marcas profesionales de las que probablemente no hayas oído hablar y algunos son productos de farmacia conocidos. ¿Cuál es la conclusión? Además de ofrecernos la emoción voyerista de echar un vistazo a algunos de sus productos favoritos (lo siento, lectoras, las limitaciones de espacio hacen que no haya sitio para todos), las dermatólogas nos dieron algunos consejos de primera mano.


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Muchos dermatólogos suelen utilizar productos para el cuidado de la piel de calidad profesional que se venden en los espás médicos, en las consultas de dermatología o en tiendas especializadas, en lugar de las habituales. Sin embargo, seamos claros. Son doctores y saben lo que hacen. Ya que muchos de estos productos tienen porcentajes más altos de ingredientes activos, pregunta a tu propio dermatólogo si son adecuados para ti. Con todo y eso, el equipo proporcionó muchos consejos útiles. Echemos un vistazo:

1. Personaliza la rutina para tu piel

Haz un plan para tu piel, no para el cutis de tu mejor amiga o de tu hermana, y no te bases en lo que una celebridad de más de 50 años diga que le funciona. "La situación de cada persona y su piel son diferentes, por lo que no hay un producto específico que funcione para todas", dice Lupenko. "Puedes tener más o menos daño solar y diversos grados de problemas, como manchas en la piel, líneas y arrugas, piel flácida, un problema médico como la rosácea o la dermatitis seborreica o un problema de sensibilidad como el eczema". Asegúrate de que tu rutina se ocupe de tu piel y de su estado actual.

2. Respeta el nivel de sensibilidad de tu piel

Muchas mujeres se dan cuenta de que su piel es más propensa al enrojecimiento y la irritación a los 50 años. Algunos ingredientes comunes como las fragancias, el alcohol y los aceites esenciales pueden estar prohibidos. Otros, incluso los que se ha demostrado que mejoran el daño solar y las arrugas (como el retinol, los alfahidroxiácidos y los protectores solares químicos), puede que no te funcionen tampoco. Reconoce los que desencadenan tu sensibilidad y evítalos por muy increíbles que sean las reseñas. "Tengo una piel delicada y sensible, así que para mí menos es más", dice Jaliman. "No puedo usar algunos de los productos más agresivos que otras pueden usar, como el retinol, y me ciño a fórmulas con péptidos, ceramidas, ácido hialurónico y antioxidantes".

3. Usa limpiadores suaves e hidratantes sin jabón

La mayoría de las dermatólogas comienzan sus rutinas matutinas y nocturnas con un limpiador hidratante e ignoran los exfoliantes, los cepillos pulidores, las herramientas exfoliantes y las esponjas. Los limpiadores con una fórmula cremosa y suave y el agua micelar encabezan sus listas. Jaliman incluso hace una doble limpieza con ambos por la noche. "Aplico un limpiador formulado con ácido hialurónico, glicerina y aloe en un disco de algodón para una exfoliación suave y lo sigo con agua micelar calmante, que tiene un pH de 5.5 como la piel, para eliminar cualquier resto de maquillaje", dice ella.

4. La protección solar es una necesidad diaria, llueva o haga sol

Cada una de las dermatólogas se aplica un protector solar religiosamente y todas prefieren los protectores solares minerales, aunque las marcas y el precio varían. Lupenko sugiere que "probemos protectores solares de amplio espectro para bebés como Aveeno Baby Continuous Protection, Eucerin Baby Sensitive Mineral y Neutrogena Pure and Free Baby Mineral. Las fórmulas para bebés son estupendas para todas las edades, solo que se comercializan de forma diferente". Pero no te detengas ahí. Lewis nos recuerda que "tenemos que asegurarnos de aplicar protección solar en las orejas, los labios y el nacimiento del pelo". Marmur se aplica el factor de protección solar en capas. "Doblo el factor de protección solar con el maquillaje y un protector solar mineral", explica. Y Jaliman siempre lleva "un sombrero con FPU [factor de protección ultravioleta] 50+ y gafas UV 400 para protegerse al 100% del sol, además del protector solar".

5. Actualiza tu crema hidratante cuando sea necesario

La fecha de caducidad en el tubo o el tarro siempre significa que el tiempo se acaba. Sin embargo, esa no es la única razón para comprar uno nuevo. La piel madura sigue cambiando a medida que envejecemos. Tu cara a los 52 años puede estar más seca, pigmentada o arrugada que el año pasado a los 51. Puede ser más propensa a enrojecerse o más sensible a cosas como la fragancia. Ajusta tu crema hidratante (y todos los productos para la piel) cuando lo necesites. Y Lupenko nos recuerda: no te rindas demasiado pronto. "Ten en cuenta que muchos productos tardan dos o tres meses en empezar a funcionar y seis meses en ver una mejora notable, así que ¡ten paciencia!".

6. Deja que los sérums aumenten tus beneficios

Los sérums se han convertido en la nueva normalidad, algo así como los productos para estilizar el cabello. Puedes prescindir de ellos, pero si añades uno obtendrás mejores resultados. Todas las dermatólogas usan al menos un sérum en sus regímenes bajo las cremas de día y de noche, y Cheung usa cuatro (se pueden poner en capas). Elígelos según las necesidades individuales de tu piel, pero ten en cuenta que cada sérum proporciona una dosis altamente concentrada y potente de su ingrediente activo. Puede que quieras un sérum de vitamina C para una mayor luminosidad, un sérum de ácido hialurónico para una mayor hidratación, un sérum de péptidos o retinol para suavizar las arrugas o un complejo antioxidante para contrarrestar la falta de brillo y la decoloración. Y, sí, ¡aun así necesitas una crema hidratante encima!

7. Exfóliate, pero con suavidad

Aunque los dermatólogos suelen recurrir a procedimientos de rejuvenecimiento en la consulta, como la microdermoabrasión, la exfoliación química "a la hora del almuerzo" o los tratamientos con láser, también practican una exfoliación suave en casa. La palabra clave aquí es "suave". La exfoliación, ya sea química o manual, elimina las células muertas que permanecen en la superficie de la piel, desobstruye los poros, restablece un brillo saludable y ayuda a que las cremas y los sérums tópicos actúen con mayor eficacia. Un poco es estupendo; demasiado, no lo es. "La piel madura tiende a no tener suficiente estrógeno, lo que la hace más propensa a la irritación, la sequedad y el aspecto apagado", dice Cheung. "El uso de exfoliantes químicos como los alfahidroxiácidos y el retinol puede ayudar a revelar una piel más fresca [...]. ¡Simplemente no te excedas!". No está bromeando. Para las que no lo hacen a menudo, es suficiente con aplicar una mascarilla exfoliante una vez a la semana y si usas retinol por la noche, ese es tu sistema de exfoliación.

8. Busca ingredientes que funcionan

A pesar del precio, la marca o la potencia del producto, las dermatólogas dependen de los mismos ingredientes que nosotras para recuperar una textura más suave, mejorar nuestro brillo y potenciar el colágeno para que nuestro rostro parezca más firme y fresco. Sus productos favoritos incluyen potenciadores del colágeno, como el retinol, para quienes lo toleran, o péptidos, para quienes no lo toleran; ácido hialurónico y glicerina, para mejorar la hidratación; vitamina C, para aclarar las decoloraciones; niacinamida y aloe, para calmar y suavizar; antioxidantes, para prevenir y revertir el daño causado por los radicales libres; y ceramidas o vitamina E, para proteger la capa de barrera de la piel y retener la humedad.

9. Usa aparte una crema de ojos

Las expertas en el cuidado de la piel lidian con los mismos problemas del contorno de los ojos que nosotras, y usan siempre un producto específico (no la crema facial) para contrarrestar la hinchazón, las ojeras, las líneas de expresión y las patas de gallo. Elige una crema o un gel para el contorno de ojos con ingredientes específicos. Usa vitamina C para iluminar tu piel; péptidos para suavizar las líneas de expresión y las patas de gallo; ácido hialurónico para hidratar y rellenar la piel seca y arrugada; y cafeína para reducir la hinchazón. Y si usas maquillaje de ojos a diario, toma prestado el consejo de Marmur para quitártelo por la noche: "Uso un desmaquillante que se activa cuando se agita (¡nunca toallitas!) en la delicada zona de los ojos y aclaro con una toallita de bebé supersuave, y después uso una esponja Beautyblender húmeda para eliminar cualquier resto de máscara de pestañas sin tirar de la piel del párpado".

10. Duerme lo suficiente y haz ejercicio

Estos dos consejos están en las listas de las médicas como potenciadores diarios de la piel. "Intento dormir al menos siete horas, levantarme antes de las seis de la mañana y hacer cardio y pesas ligeras entre 30 y 60 minutos antes del trabajo, porque el sudor es el mejor limpiador y las endorfinas son el mejor potenciador de la luminosidad", dice Marmur. ¿Necesitas más motivación? Lewis señala que el sueño y el ejercicio son claves para mejorar nuestro cutis, "ya que aumentan el flujo sanguíneo en el rostro".

Lois Joy Johnson es una editora de belleza y estilo que se especializa en las mujeres mayores de 50 años. Fue editora de belleza y estilo en Ladies' Home Journal y editora fundadora de la revista More. Ha escrito tres libros: The Makeup Wakeup, The Wardrobe Wakeup y The Woman's Wakeup.