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Tyler Perry vuela alto y disfruta de la vista

El actor y productor se valió de su personaje de comedia, Madea, para lanzar su extraordinaria carrera como el líder multimillonario de un imperio.

 

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La primera vez que conocí a Tyler Perry, en el 2008, lo que más me llamó la atención sobre su bien equipado estudio en Atlanta fueron los relojes. Dondequiera que miraba, los veía. A mi equipo de la revista Ebony le dijeron que el “señor Perry” (todos en su esfera de influencia se dirigen a él formalmente) siempre es puntual, es decir, llega temprano, y que nosotros deberíamos hacer lo mismo.

Ese día, Perry estuvo sumamente serio. Por lo que recuerdo, no sonrió ni una vez, lo que fue de notar, dado que se le conocía por crear e interpretar al personaje de comedia Madea, una tía práctica que protagoniza una serie de obras y películas exitosas. En esa oportunidad, el actor, escritor, director y productor parecía un hombre muy dedicado a lograr su misión.


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Años después, en mayo de este año, me aventuré a regresar a Atlanta para visitar a Perry en su complejo de grabación —una propiedad de 330 acres que inauguró en el 2019—. Perry, quien ahora es un multimillonario comprobado, autor de éxitos de librería y creador de 24 largometrajes, parecía mucho más tranquilo. Ha tenido mucho éxito: además de la estelar serie con Madea, ha escrito, dirigido y producido series de televisión tales como The Haves and the Have Nots de OWN y The Oval de BET. Como actor, ha interpretado todo tipo de papeles, desde un héroe de acción (en la película de suspenso Alex Cross, del 2012) hasta a Colin Powell (en la sátira Vice, del 2018). Perry, quien desde hace mucho ha sido superfamoso en la comunidad afroamericana, se está volviendo cada vez más popular entre un público más amplio. Y su estudio proporciona cientos de empleos de producción, al igual que oportunidades para actores, escritores y directores.

Perry, de 52 años, llegó a nuestra entrevista en un Hummer blanco. Muy sonriente, el artista, quien mide 6 pies y 6 pulgadas, se bajó del vehículo, pasó de largo frente a la mano que le tendía y me dio un caluroso abrazo. Pero algunas cosas no habían cambiado: había llegado a la hora exacta.

Hablamos sobre el lanzamiento de su próxima película en Netflix, A Jazzman’s Blues (en inglés), y de su labor filantrópica por la que este año está recibiendo de AARP un Premio Propósito honorífico. (Ver más abajo “Honramos el trabajo benéfico de Perry”). Perry, quien protege con uñas y dientes la privacidad de su familia, sin embargo habló un poco sobre Aman, su hijo de 7 años, cuya custodia comparte con su expareja Gelila Bekele. Empezamos hablando sobre una parte mejor conocida de su historia: la niñez difícil que inspiró su primera obra teatral y la firme ambición que la convirtió en un éxito.

Tyler Perry sentado en una silla rodeado de luces de televisión

Tyler Perry Studios

Honramos el trabajo benéfico de Perry

AARP le está otorgando a Tyler Perry un Premio Propósito honorífico por su liderazgo de The Perry Foundation (en inglés), una organización que busca “transformar la tragedia en triunfo” al financiar una variedad de organizaciones artísticas y de servicios sociales. El premio es un reconocimiento para personas extraordinarias, de 50 años o más, que utilizan el poder de su experiencia de vida para construir un futuro mejor para todos. En julio, AARP otorgó Premios Propósito a otros cinco líderes de cambio. Conozca mas sobre los homenajeados en aarp.org/espanol/conoce-aarp/premio-proposito/

P: Tu éxito comenzó con el público negro, que llenaba los teatros para espectadores afroamericanos en la década del 2000 para ver tus obras en gira. ¿Por qué elegiste ese camino, en vez de dirigirte hacia Broadway o Hollywood?

Crecí en Luisiana; mi madre creció en el sur durante la segregación racial. Ella no confiaba mucho en la gente blanca. Por las cosas que tuvo que aguantar —cosas espantosas—, ella quería que yo supiera el valor que había en mi interior. Nunca sentí que necesitaba buscar el éxito entre personas de otra raza. Sabía que si aprovechaba lo que estaba en nuestra comunidad, lo que yo tenía, podía triunfar.

P: Has hablado sobre tu niñez con un padre maltratador y alcohólico, en una zona de mucha pobreza y desesperación. Hay tantas personas que no pueden escapar de ese tipo de entorno. ¿Por qué crees que tú sí lo lograste?

Siento la culpa del superviviente debido a eso. Muchos de mis compañeros de escuela no lograron salir, terminaron en la cárcel o asesinados, en especial durante la época en la que el crack se popularizó en el país. Yo pude salir de la pobreza gracias a mi madre, mis tías y mi abuela, todas ellas mujeres increíbles que rezaron, me enseñaron cosas y creyeron en mí. Si no las hubiera tenido como ejemplo, con su carácter directo y su insistencia en que hiciera algo con mi vida, no sé qué habría sido de mí.

P: Antes de tener este éxito a tu alcance, tocaste fondo. ¿Puedes hablarnos de esos tiempos?

Fue a principios de la década de 1990, aquí en Atlanta. Yo soñaba con ser dramaturgo. Había escrito una obra llamada I Know I’ve Been Changed [Sé que me cambiaron], que trata sobre los sobrevivientes del maltrato infantil y el poder de la oración. Estaba trabajando como cobrador de cuentas y había ahorrado $12,000. Gasté todo mi dinero para presentar esta obra, y no tuvo éxito. Lo perdí todo. Después de eso, intenté producir la obra de nuevo —muchas, muchas veces—. Entre uno y otro intento, conseguía empleos distintos a los que renunciaba para trabajar en la obra. Al final, terminé quedándome sin hogar. Durante tres meses, viví en un Geo Metro que estuve escondiendo del embargador de autos. La desesperación, los pensamientos suicidas, la sensación abrumadora de no querer vivir unos momentos así, eso fue real.

P: Así y todo, nunca te rendiste y la obra triunfó.

Eso de nunca rendirme provino de mi madre, mis tías y los predicadores en mi familia. Puedo trazar los orígenes de nuestros predicadores hasta la esclavitud. El abuelo de mi tatarabuelo era pastor. Tengo esa fe en mi ADN.

P: ¿Cómo llegaste desde ese momento hasta el actual?

La semilla se plantó cuando tenía 9 o 10 años. Mi padre era subcontratista. Un día él estaba contento cuando regresó a casa, porque había ganado $800 por construir una casa. Pero me dijo que el hombre blanco que era el dueño de la casa después la vendió por $80,000. Eso no tenía sentido para mí. Yo quería ser el propietario de la casa.


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Sus primeros éxitos


Primera obra de teatro

I Know I’ve Been Changed, una obra semiautobiográfica que llenó los teatros durante una gira entre 1998 y el 2000, y captó la atención de Oprah Winfrey. 


Tyer Perry como Madea.

Alamy Stock Photo

Primera película

Diary of a Mad Black Woman ​alcanzó el primer lugar al estrenarse en Estados Unidos en el 2005 y dio a conocer al público general a Madea, el personaje que interpreta Perry. Hasta ahora, Perry ha escrito 24 largometrajes.


El elenco de la serie House of Payne.

Photofest

Primera serie televisiva

House of Payne fue una comedia transmitida por varios canales que empezó en el 2006. Perry ha escrito 1,600 episodios para distintas series de televisión.


Tyler Perry sostiene su estatua del  Óscar después de recibir el Premio Humanitario Jean Hersholt..

A.M.P.A.S. via Getty Images

Primer premio Óscar 

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas le otorgó a Perry su Premio Humanitario Jean Hersholt en el 2021, con todo y una estatuilla del Óscar, en reconocimiento de su trabajo filantrópico. 


La entrada a los estudios de Tyler Perry.

Atlanta Journal-Constitution

Primeros $1,000 millones

Perry, quien mantuvo todos sus derechos de propiedad intelectual y desarrolló un estudio de cine, había logrado amasar una fortuna de $1,000 millones para el 2020, según la revista Forbes.

P: Defiendes mucho la titularidad, en especial la de tu propiedad intelectual. ¿Cómo mantuviste esos derechos de propiedad después de empezar a trabajar en Hollywood?

Logré llegar a varios acuerdos increíbles porque dejé que me subestimaran. Siempre fui modesto, escuchaba lo que querían decir y cerraba el trato. Decía: “Pero yo tengo que ser el dueño”. Y ellos contestaban: “Ah, de acuerdo, lo que sea”. Creyeron que mi primera película [Diary of a Mad Black Woman en el 2005, que se estrenó en el primer lugar] no llegaría a ser gran cosa. Pero el apoyo que recibí del público que me conocía —esas voces, las grandes ovaciones— me hizo sentir seguro de mí mismo, saber que pasar desapercibido es una bendición.

P: Y ahora empleas a muchas personas.

Miles de personas atraviesan la entrada todos los días para trabajar aquí. Y es maravilloso. Muchos de ellos son exprisioneros a quienes no les habrían dado esta oportunidad.

P: Tu estudio está ubicado en un lugar histórico. ¿Puedes contarnos sobre eso?

El terreno en su día fue una base del ejército de la Confederación, o sea, que aquí hubo soldados que lucharon para mantener esclavizados a mis antepasados. Apenas entré a la propiedad, me sentí obsesionado. A veces, cuando camino de noche por aquí, siento escalofríos por todas las cosas que sucedieron en este sitio. Por eso, a medida que construimos cada uno de los 12 estudios acústicos, enterramos Biblias debajo de ellos, para redirigir el espíritu del lugar. Quería que este fuera un sitio donde todos son bienvenidos.

P: Has dado a muchos actores negros una oportunidad, o una segunda oportunidad. Tu lista incluye a Taraji P. Henson, Viola Davis, Idris Elba. Además, a Cicely Tyson.

Nunca había dicho esto en público, pero cuidé de la Sra. Tyson durante los últimos 15 años de su vida. Era una mujer orgullosa; la única razón por la que menciono esto es porque ella lo escribió en su libro. Esa mujer había hecho tantas cosas maravillosas, pero le pagaron muy poco por ellas. Ganó $6,000 por Sounder, ¿puedes creerlo? Quería asegurarme de que ella supiera que había personas que la valoraban. Por eso, cuando trabajó por un día en Why Did I Get Married?, mi película del 2007, le pagué un millón de dólares. Me encantaba trabajar con ella. Y me hace sentir muy bien haber estado en condiciones de brindarle cierta seguridad a esta mujer increíble en el ocaso de su vida.

P: Oprah Winfrey es la madrina de tu hijo, y fue tu socia durante tu colaboración para Oprah Winfrey Network [OWN].

Cuando ella estaba batallando con su cadena de televisión, dije: “Puedo ayudarte”. Finalmente, ella dijo: “Veamos qué puedes hacer”. Introduje los guiones a la cadena con el drama policíaco The Haves and the Have Nots. Estuvo al aire durante ocho temporadas y todavía es el programa de mayor puntaje que se ha presentado en ese canal. Para Oprah y para mí, era importante demostrarles a las personas negras que se puede trabajar juntos, que personas influyentes pueden unirse y tener éxito.

P: Cada vez que hablo con un hombre negro que tiene un hijo, le pregunto: ‘¿Cómo proteges a tu hijo? ¿Qué le enseñas a tu hijo acerca de convertirse en hombre?’.

Todavía no he tenido esa conversación con Aman porque solo tiene 7 años, y quiero esperar lo más que pueda. No quiero decirle que hay personas que lo juzgarán por el color de su piel, porque ahora va a la escuela con niños de todas las razas y todos son de lo más ingenuos. Cuando él describe a sus amigos, nunca los define por su raza. Por eso, cuando él pierda esa inocencia, ese será un día sumamente triste para mí. Aunque sé que se avecina, porque ya está haciendo algunas preguntas muy difíciles. Lo que quiero que él sea, más que nada, es alguien que cuando vea una injusticia, se declare en contra y logre hacer cambios.

P: Tu madre, Maxine, murió en el 2009. Has contado sobre la manera en la que ella y sus amigas hablaban cuando se reunían, y de cómo el humor era una especie de anestésico para su dolor.

Los viernes por la noche, las veía jugar a las cartas. La habitación se colmaba de risas. En ese entonces no lo sabía, pero estaba en una clase magistral de comedia, mientras observaba a todas esas mujeres.

P: Cuéntame sobre cómo lograste perdonar a tu padre; lo mantienes, pero ustedes no pasan tiempo juntos.

Lo que me ayudó a llegar al punto de poder perdonarlo por todo el maltrato fue que descubrí la historia de su vida. Eso me hizo entender que todos llegamos hasta cierto punto por alguna razón. A él lo maltrataron mucho de niño. Yo tuve oportunidad de trasladar eso a otra generación, o desenterrarlo y cortarlo de raíz. Lo que nos permite llegar a la raíz de un asunto, de llegar hasta el fondo para eliminarlo, es perdonar.

P: Tú eres muy reservado acerca de tus relaciones personales. ¿Por qué?

Porque mis allegados no son famosos. Mi hijo no es famoso, y quiero que tenga una vida lo más normal posible. Quiero que sepa cómo se siente tener su propio nombre y su propia vida, y no estar con la presión de andar intentando igualar lo que haya hecho o sido su padre.

P: Y Gelila Bekele, quien fue tu pareja por mucho tiempo. ¿Qué me dices de ella?

Es una madre maravillosa.

P: Gelila dirige The Perry Foundation, que ha destinado millones de dólares a organizaciones benéficas locales que ayudan a niños, familias y comunidades a nivel mundial. ¿Qué te impulsó a crear esa fundación en el 2006?

Cuando has recibido mucho, debes hacer mucho. Y hay mucha necesidad. He tratado de alinearme con personas que tienen la misma sensibilidad con respecto a ayudar a los demás. Eso me lo inculcó mi madre. A veces, me despertaba por la mañana y al levantarme, me tropezaba con alguien que estaba durmiendo en el piso. Preguntaba: “¿Quién es?”. Y mi madre contestaba: “Necesitaba un lugar donde quedarse”. Ella no tenía mucho, pero compartía lo que tuviera. Mientras hago este trabajo, siempre pienso en ella.

El actor y productor Tyler Perry.

Shayan Asgharnia

P: ¿Qué les aconsejas a las personas que tienen un sueño como el tuyo?

Oye, me encantaría decirles: “Sigan mi ejemplo”. Pero nunca lo haría, porque no existen garantías. Puedes ser muy talentoso, pero si las cosas no funcionan, nunca lo lograrás. Hay muchas personas con mucho más talento que yo que no pudieron triunfar. Tuve la gracia y el favor de Dios. No todo lo hice yo, solamente me dediqué a trabajar.

Pero mi única opción fue intentar hacer mi sueño realidad. No tenía ninguna otra estrategia. Tenía una sola cosa, mi primera obra. Tuve que trabajar. No iba a escribir otra obra si esa no había servido. Por eso, tuve que esperar, mantener las esperanzas y rezar para que tuviera éxito.

Siempre tengo muy presente la humildad, porque me acuerdo de [haber vivido en] ese auto. Aunque esté viajando en mi propio avión a 40,000 pies de altura, todavía recuerdo esos momentos. Además, estoy consciente de que si algo sale mal a esos 40,000 pies de altura, Dios será el único que me podrá ayudar.

P: ¿Quién es Tyler Perry ahora?

Soy el bebé de Maxine. Me define todo lo que ella me inculcó. Era el tipo de mujer que no toleraba ni aceptaba nada que no fuera lo mejor de ti.

Y soy el padre de Aman. Todo lo demás es excelente. Pero lo que me motiva todos los días es ser el padre de Aman. 


Harriette Cole es autora de siete libros, entre ellos How to Be, y fue jefa de redacción de la revista Ebony.