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Lo que quieren las mujeres

Kristen Bell, Jamie Lee Curtis y Betty White hablan de sexo, amor y de... ¡cómo seguir siendo populares!

In English | Hasta Jamie Lee Curtis, quien siempre se siente bien con su persona, pone mala cara cuando recuerda la escuela secundaria. A los 52 años, la actriz y autora de ocho libros infantiles recuerda cuando entró al pasillo de la residencia del encopetado internado Choate en Connecticut el primer día de su último año de secundaria. Era una niña salvaje de Hollywood (sus padres eran ambos artistas de cine: Janet Leigh y Tony Curtis), ''vestida con pantalones acampanados, una camiseta francesa corta y lentes de sol, y el cabello con mechones blancos''. La recibieron ''las rubias perfectas que estudiaban en escuelas privadas'' con pantalones de corduroy de pierna recta y “sweater” de cuello redondo, fumando un Marlboro con una actitud desafiante.

''Tú, ¿hija de Tony Curtis?'' imita Curtis, mientras hace los gestos de un fumador. '' 'Oímos que ibas a venir' ''

''No fue agradable'', dice Curtis. ''Terminé con dos amigas solamente, una de ellas era una estudiante extranjera. Eran ellas por un lado y yo por el otro, ese bicho raro de Hollywood. Para mí, la secundaria fue una pesadilla''.

En un día soleado en Los Ángeles, Curtis está con Kristen Bell y Betty White, quienes tienen los roles de madre, hija y abuela, respectivamente, en la nueva comedia del otoño You Again (¿Otra vez tú?). La película narra la historia de una jovencita que había sido tímida (Bell) que se entera de que su hermano está comprometido con la chica de su escuela secundaria que le hizo la vida imposible, y decide obstaculizar esa boda. Ahora las tres mujeres se han encontrado para celebrar lo que es casi una reunión de antiguas compañeras de secundaria. Al igual que sus personajes de la pantalla, las señoras pueden cada una recordar esas anécdotas que tanto influyeron en su vida como si hubieran ocurrido ayer.

Bell, de 30 años quien trabajó en la serie de televisión Veronica Mars y en películas como Forgetting Sarah Marshall (Paso de ti) y  When in Rome (En la boda de mi hermana), pasó su tercer año de la secundaria en malos términos con sus dos mejores amigas, porque estaban molestas por razones que no explicaban. ''Pensaba que tal vez yo no les parecía lo suficientemente interesante para andar conmigo'', dice. ''No podía entender lo que había hecho, pero necesitaba tanto tener amigas, que solamente quería arreglar las cosas. Tenía tanto miedo de que la gente no me aceptara que estaba dispuesta a cambiar mi personalidad''.

Betty White, de 88 años, la famosa actriz de la serie Golden Girls (Las chicas de oro) que ahora es una de las coprotagonistas de la exitosa comedia Hot in Cleveland, salió de la secundaria relativamente ilesa, en parte porque no le importaba ser popular. ''No estaba tan interesada en andar con el grupo de mis compañeros'', dice White, quien en agosto recibió un premio Emmy por su actuación a comienzos del año como anfitriona de Saturday Night Live. ''La vida social era un fastidio. Prefería estar con los chicos y no con las chicas''.

Curtis, Bell y White conversaron con AARP The Magazine acerca de temas muy variados, desde envejecer hasta las cirugías plásticas desastrosas, y de lo que cambiarían si la vida les diera la oportunidad.

Los amigos van y vienen

White: Todavía estoy sufriendo por haber perdido a Ruesy [la fallecida actriz y su coprotagonista en Golden Girls Rue McClanahan], quien era mi querida amiga. Pero, por más que quiero a mis amigas, nunca se me ocurriría ir a almorzar con una mujer. No puedo pensar en nada más aburrido, excepto las fiestas y las despedidas de soltera donde van solo mujeres, y les huyo como si fueran la peste.

Curtis: Quiero mucho a mi esposo [el director y actor de comedia Christopher Guest], y he estado casada por mucho tiempo [26 años], pero sentiría que me falta algo muy importante si no tuviera un buen grupo de amigas. Sin embargo, también estoy aprendiendo que las relaciones con mis amigas tienen que ser fluidas. Tengo amigas con las que me sentía más cercana cuando tenía 20 y 30 años que ahora. No es que no las quiera, sino que los vínculos comunes que teníamos han cambiado un poco. Para mí es importante forjar nuevas relaciones, y eso es difícil. Me pregunto si debería o no estar diciendo esto, porque no quiero que mis amigas que lean esto piensen, ''¡Oh, soy una de esas amigas de las que se alejó!''

Bell: ''Tengo muchas amigas con las que no he hablado en meses, pero puedo llamarlas por teléfono y nuestra amistad es como si hubiéramos hablado todos los días en los últimos diez años. Quizás esto sea algo propio de mi generación. Para muchas de mis amigas la carrera profesional es muy importante y no tienen suficientes horas en el día para dar todo lo que se merecen las amistades.

Una arruga en el tiempo

White: Me gustan los privilegios que nos llegan con la edad. Uno ha visto bastante como para interesarse en muchas cosas diferentes y buscar el tiempo para ellas. No puedes hacer eso cuando eres joven porque lo más importante eres tú misma.

Curtis: Tengo la bendición de la buena salud y tengo más energía que una chica de 14 años. Pero, justamente ahora estoy empezando a sentir mi edad y el comienzo de las limitaciones. Juego tenis con alguien que tiene 10 años menos que yo, y lo estoy notando. No es nada grave, solamente se trata de un ajuste.

Bell: Me encuentro en una posición muy particular porque creo que soy la única mujer en Hollywood tratando de verse mayor. Siempre he sido delgada, y tengo una voz aguda y un rostro juvenil. Personalmente, pienso que la vida es como el queso: mientras más añejo mejor. Algunas de las mujeres más fabulosas que conozco, dos de las cuales están presentes, han envejecido con gracia y dicen las cosas más inteligentes.

White: Mientras menos te preocupes por eso, menos lo piensas. Hubo un período en que se consideraba que ya ibas cuesta abajo si tenías más de 14 años. Todos me dicen, ''Estamos tan contentos de que haya regresado''. ¡Pero, no he parado de trabajar durante 63 años! Muchos de los admiradores crecieron conmigo, y sus mamás y sus papás, y en algunos casos sus abuelas y abuelos, también crecieron conmigo, por eso es como si siempre hubiera estado presente.

Buenos genes y malas cirugías plásticas

Curtis: Hay una razón por la que solo hay una Betty White. [Dirigiéndose a Betty] Usted ha vivido su vida con grandeza, ha tenido buena salud y oportunidades fantásticas y con todas ellas ha bateado jonrones. Hay algunas personas que al aparecer en la pantalla suscitan un murmullo perfectamente audible de "Oh, Dios mío." Lucen muy mal o se han hecho algo y ahora parecen monstruos. Y luego está esa gente que envejece con belleza. Hay una Meryl Streep y una Sigourney Weaver. Pero, podría nombrar a 30 actrices más en sus grupos de edad que no están trabajando hoy en día. Por mi parte, dentro de unos pocos años me salgo de este negocio, porque genéticamente esto no va a funcionar para mí. Y no estoy diciendo esto para que ustedes me digan ''Oh, pero si eres tan linda''. Estoy hablando de envejecer y la genética.

White: Me gustaría que te quitaras la camisa. Esta [señalando a Curtis] tiene brazos.

Bell: Tienes una figura muy bonita y todos lo saben.

Curtis: [Señalando a White]. Ella tiene 88 y está más de moda en Hollywood que ninguna otra persona que conozca, excepto tal vez ¡Justin Bieber!

Bell: ¿Por qué todos estamos tratando de jugar ese juego descomunal de tratar de ser igual a lo que eramos hace cinco años?

Curtis: Porque todo el mundo anda diciendo que para conseguir trabajo tienes que teñirte el cabello y ponerte inyecciones. Es una conspiración, una catástrofe total, un complejo quirúrgico-industrial. De alguna forma hemos propiciado esta creencia de que para seguir adelante tenemos que hacer esto. Pero, se está desfigurando a la gente. Es horrible lo que la gente le está haciendo a su cara.

Parejas perfectas

White: Allen [Ludden, el famoso anfitrión de programas de juegos, quien murió de cáncer en 1981] y yo nos perdimos por tres días de celebrar nuestro 18 aniversario. Estábamos trabajando en obras de teatro para el verano, y todas las mañanas me pedía que me casara con él. Me había divorciado dos veces y no quería volverme a casar. Me compró un bonito anillo y se lo devolví, por eso decidió colgárselo del cuello con una cadena. ¡Maldito anillo de bodas! Dijo, ''Lo llevaré colgado aquí hasta que te lo pongas en el dedo''. Era un buen vendedor. El secreto de nuestro matrimonio era el entusiasmo. Su inteligencia y su sentido del humor me conquistaron. Esto suena a cliché, pero mi consejo para Kristen [comprometida con el actor Dax Shepard, quien actúa en la comedia de televisión Parenthood] es nunca darse el uno al otro por sentado. Cuando sabía que Allen iba a llegar a la casa, refrescaba mi maquillaje, me ponía una blusa nueva. Me llamaba desde donde estuviera y me invitaba a una cita romántica. Algunas veces eso significaba comprar un pollo, y poner algunos discos y bailar. Esa era nuestra cita romántica, era tonto, pero mantenía la frescura en la relación.

Bell: Es interesante que el sentido del humor en nuestras parejas nos resultó atrayente a todas nosotras.

Curtis: El secreto es la evolución. Si tienes suerte, las dos personas evolucionan simultáneamente. Chris y yo tenemos trabajos diferentes a los que teníamos cuando nos casamos. No era director, era actor. Yo no era escritora, era actriz. Nos apoyamos mutuamente cuando hicimos cambios, aun cuando no había recompensas económicas. Hubo épocas en que yo estaba al frente, y otras en las que Chris estaba al frente, pero la disparidad nunca se sintió como que uno de nosotros había ido más allá del otro. Mi esposo y yo somos muy diferentes y siempre lo hemos sido. Ahora, cuando nuestro hijo de 14 años Thomas [la hija Annie tiene 23], se está independizando, tenemos tiempo libre. ¿Entonces, qué es lo que hacemos? Yo juego tenis. Él juega golf y navega en su velero. ¡Tenemos que encontrar algo que hacer juntos!

¿Qué haría si pudiera darle a un botón para ''retroceder en el tiempo''?

White: No me hubiera casado con mi primer marido ni con el segundo. Me casé la primera vez porque los dos queríamos dormir juntos. El matrimonio duró seis meses y estuvimos en la cama seis meses. La segunda vez estaba profundamente enamorada, pero él quería que dejara la actuación, y eso acabó con el matrimonio. Ambos matrimonios me ayudaron a apreciar lo verdadero cuando me llegó.

Curtis: ¿Haría algunas cosas distintas como madre? Seguro que sí. ¿Haría la mayor parte de las cosas de la misma manera? Claro que sí. No soy de las personas que se lamentan mucho, tal vez de un par de peinados en los años setenta.

Bell: Cada experiencia ha hecho de mí lo que soy, pero si tuviera que elegir creo que hubiera levantado mi guante y atrapado la pelota que me envió a la fiesta de otoño (homecoming) con dos ojos morados.

El sexo se vuelve (en blanco) con la edad

Curtis: Más profundo con el correr de los años.

White: No tengo un compañero, pero si Allen, o Robert Redford, estuviesen cerca, tendríamos una vida sexual muy activa. ¿Se esfuma el deseo con la edad? Estoy esperando que llegue ese día. El deseo sexual es como envejecer, gran parte de él está aquí [señalando su cabeza].

Bell: Se torna más dulce y más divertido. Pero, independientemente de que su libido sea grande, como la de mi amiga Betty, o inexistente, no hay ninguna norma. Hay diferentes cuerpos, libros, personas.

Curtis: Ese es el mejor consejo de este artículo, que viene directo de la boca de la joven.

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