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Reduce el costo de las compras de comestibles en línea

No pagues más de lo necesario por tu comodidad.

Ilustración de una persona con un carrito de compras que camina sobre el teclado de una computadora y selecciona productos de la pantalla

BEN MOUNSEY-WOOD

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Los servicios de entrega de comestibles son muy cómodos y fáciles de usar. Puedes hacer tus compras en minutos y dejarle el trabajo pesado a otra persona. La desventaja: es posible que tengas que pagar entre un 25 y un 35% más para evitar ese viaje al supermercado, lo que puede añadirle cientos de dólares al año a tus ya crecientes cuentas de alimentos.

Entre los costos adicionales puede haber cargos por servicio, propinas para los repartidores, sobreprecios en artículos individuales, así como otros cargos, explica Phil Lempert, un observador de las tendencias de consumo que se autodenomina SupermarketGuru. No todos estos costos adicionales se dan a conocer en detalle. Así, por ejemplo, tal vez no sepas que una caja de Cheerios tiene un precio más alto en línea que en la tienda.

Para muchas personas, las ventajas superan los costos adicionales y otros inconvenientes, como perder la oportunidad de elegir las verduras y frutas más frescas. Antes de la pandemia, menos del 2% del gasto en alimentos procedía de pedidos en línea; en marzo, era un 14%, según la empresa de investigación Brick Meets Click.


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Para reducir la factura, o al menos evitar que se salga de control, empieza por conocer los distintos servicios.

Una opción es visitar el sitio web de tu supermercado local para ver si ofrece entregas. La mayoría de las grandes cadenas y algunas tiendas independientes tienen pedidos en línea, normalmente por una tarifa de entrega.

Una segunda opción es suscribirse a ilimitadas entregas gratis de un solo comercio a través de un programa de afiliación como Amazon Prime ($139 al año para la entrega rápida y gratuita de productos no perecederos y, cuando esté disponible a través de Amazon Fresh, la entrega de comestibles el mismo día del pedido) o Walmart+ ($98 al año para la entrega en el mismo día).

Una tercera opción es utilizar un servicio de entrega de varias tiendas. Con estos servicios, como FreshDirect, Instacart o Shipt, pagas una cuota por entrega o te inscribes en un programa de entrega ilimitada. DoorDash y Uber Eats, que empezaron como servicios de entrega de comida, ahora también ofrecen entrega de comestibles.

Sea cual sea la opción que elijas, revisa la letra pequeña para conocer las tarifas y los pedidos mínimos. Por ejemplo, Shipt cobra $99 anuales por entregas ilimitadas de al menos $35, pero también puede cobrar $7 más por un pedido con bebidas alcohólicas.

Los sobreprecios de las tiendas pueden ser considerables. Por ejemplo, el sitio web de Ramsey Solutions descubrió que una caja de avena Quaker Oats de 10 libras costaba $9 para los compradores en la tienda de Costco, pero el costo se acercaba a los $11 para los clientes que la pedían para la entrega en el mismo día. Walmart, en cambio, tiene los mismos precios para las compras en persona o a través de Walmart+.

¿Qué servicio de entrega de comestibles deberías escoger?

Eso depende, en parte, del lugar donde te guste comprar y de lo que haya en tu zona. Si quieres seguir con tu tienda de comestibles local, empieza por consultar su sitio web. Si vives cerca de un Walmart, al inscribirte en Walmart+ recibes la entrega gratuita con pedidos mínimos de $35. Si eres miembro de Amazon Prime y vives cerca de un Amazon Fresh, también puedes beneficiarte de la entrega gratuita con una compra mínima; Whole Foods cobra una cuota de servicio. O puedes decidirte por un servicio de terceros que trabaje con una amplia variedad de minoristas, como licorerías y farmacias.

Otras formas de ahorrar en la compra de alimentos por internet

Opta por recoger tu pedido. Algunas tiendas te permiten hacer el pedido en línea y recogerlo en la tienda. Esto te ahorra tiempo (tus bolsas estarán preparadas y listas), la tarifa de entrega y quizás una propina.

Aprovecha las recompensas de lealtad. Algunos supermercados no te permiten utilizar tu tarjeta de lealtad en los pedidos en línea. Por lo tanto, si puedes elegir, opta por las tiendas que sí lo permiten, como Albertsons y Kroger.

Usa los mismos buenos hábitos que usas en la tienda. Hacer una lista antes de ir de compras puede reducir las compras impulsivas. Investiga si hay rebajas y marcas más baratas, y ajusta tu lista en consecuencia.


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Aprovecha los descuentos de lanzamiento. Fresh-Direct, por ejemplo, anunciaba en abril un descuento de $50 en tu primer pedido de $99. Aprovecha las múltiples ofertas mientras pruebas varios servicios para ver cuál te conviene más.

Evita los sustitutos caros. Si los artículos que pides están agotados, las tiendas a veces los sustituyen por alternativas más caras, lo que aumenta tu factura. Lempert pide que se le contacte para aprobar cualquier sustitución. Hace poco, en el pedido de una amiga mía, una tienda sustituyó un corte de carne económico por un asado de cerdo más caro, sin su consentimiento. Si te ocurre algo así, reclama y pide un crédito en tu próximo pedido.

 

Lisa Lee Freeman, experta en consumidores y compras, fue fundadora y jefa de redacción de la revista ShopSmart de Consumer Reports.