Skip to content

Es el momento de reevaluar tu cobertura de Medicare: Revisa esta guía sobre el período de inscripción abierta.

 

Víctima de fraude compra tarjetas de regalo durante cuatro horas y pierde $13,000

Un estafador forzó a una viuda a darle los números y códigos de acceso de las tarjetas.

Tarjeta de regalo de Target

REUTERS/STELIOS VARIAS

In English 

"Todo lo que puedo decir es que le he estado rezando a San Miguel Arcángel para que la persona que me hizo esto arda en el infierno”.

—Viuda de unos 80 años, víctima de fraude con tarjetas de regalo

Por instrucciones de un estafador, una mujer de más de 80 años condujo hasta cuatro tiendas Lowe's de mejoras para el hogar cerca de su casa, en St. Louis, donde lo único que compró fueron 26 tarjetas de regalo de Target por valor de $500 cada una. En total, esta mujer —que enviudó dos veces— gastó $13,000, el equivalente a casi siete meses de beneficios del Seguro Social. “Es la experiencia más horrible”, dice ahora la mujer, quien fue víctima de fraude por primera vez.

Los recibos, que llevan fecha y hora, indican que las compras se efectuaron entre la 1:15 p.m. y las 5 p.m. del 2 de septiembre. La mujer condujo un total de 50 millas, y estaba tan abatida por el estrés que no se detuvo a almorzar.

Se activa la alarma, literalmente

Su terrible experiencia comenzó más temprano ese mismo día cuando se conectó a su computadora para buscar una crema antimicótica. Sonó una alarma. “Este sonido estridente, tan estridente que hacía doler los oídos”, recuerda. “No podía soportarlo. Pensé: '¿Qué diablos es esto?'”.

En esta historia no se revela el nombre de la mujer, quien concedió una entrevista a AARP.

La alarma sonaba mientras una alerta emergente e intermitente en la pantalla la instaba a comunicarse con Microsoft al 1-800-642-7676. Ese es el verdadero número de atención al cliente, pero los ciberdelincuentes lo redireccionan y fingen que es de ellos, dice el gigante tecnológico. Los mensajes de error y advertencia que envía Microsoft nunca incluyen un número de teléfono, así que si recibes una alerta de este tipo con un número de teléfono, no llames, sugiere Microsoft. Aquí encontrarás más consejos. 

La mujer llamó a Microsoft —o eso creía— y un hombre que se hacía llamar Chris Wright le dio su supuesto número de identificación. La alarma continuaba sonando. “Oh, Dios mío, no puedo soportar este ruido”, le dijo. El nerviosismo era tal que temblaba y le castañeteaban los dientes.

'Como si estuviera soñando’

Wright —un nombre que ella ahora considera falso— le dijo que bajara el volumen de la computadora, pero que no la apagara. Incluso después de bajar el volumen, la alarma seguía chirriando.

Luego la transfirieron a otro sujeto, quien mintió y le dijo a la mujer que le habían cobrado $4,000 a su tarjeta de crédito por visitar un sitio web de pornografía infantil de China. En un tono calmado, le dijo que lo resolvería. Le preguntó si conducía. Le preguntó si había tiendas Lowe's cerca. Él nunca dio su nombre, y ella no lo preguntó.

La mujer, que había trabajado en un banco y una cooperativa de crédito, dice que le parecía extraño que Microsoft resolviera un problema con la tarjeta de crédito, pero no lo cuestionó. “Sentí que no era yo. Era otra persona”, dice. “Sinceramente, sentí como si estuviera soñando, o algo así".

Tarjetas de regalo de Target compradas por una víctima de fraude

Cortesía de una vícitma de fraude

Ocho de 26 tarjetas de regalo de Target que compró una mujer víctima de fraude. Cada una con un valor de $500.

Camino a la ruina

El segundo delincuente le dijo que gastara miles de dólares en tarjetas de regalo de Target en Lowe's, y conocía la ubicación de todas las sucursales cercanas. Sin dar más detalle, también se aseguró de decirle que no comprara las tarjetas en Target ni en Home Depot.

En cada parada de Lowe's, el estafador le decía que mantuviera su teléfono encendido, pero que lo dejara en el automóvil. Según los recibos, ella compró tarjetas de regalo de Target por valor de $3,500 en Lowe's en Arnold, Misuri; otras por valor de $2,500 en Kirkwood, Misuri; otras por valor de $3,000 en Fenton, Misuri; y otras por valor de $4,000 en St. Louis. Después de cada compra, hizo lo que le dijeron y le dio al estafador los números y los códigos de acceso, y de ese modo le otorgó a él y a sus cómplices acceso inmediato al valor de las tarjetas.

Como si estuviera ‘en trance’

Según la mujer, ningún empleado de Lowe's intentó suspender las compras, aunque en dos tiendas los empleados le preguntaron si se encontraba bien. Se arrepiente de asentir con la cabeza para indicar que sí. “Ojalá hubiera dicho que no”, señala ahora, “pero francamente, me sentía como si fuera otra persona, como si estuviera en trance”.

Después de la cuarta compra, se sentía abatida y hambrienta y se dirigió a su casa. Su teléfono seguía sonando, pero se negó a atender mientras conducía. Una vez que llegó a casa, el registro de llamadas indicaba varias llamadas perdidas de los estafadores con una advertencia de su proveedor de servicios inalámbricos: “Estafa”. (Varias compañías telefónicas ofrecen lo que se conoce como “etiquetado de llamadas” para alertar a los consumidores sobre una llamada que probablemente sea una estafa o una publicidad). Cuando el segundo estafador volvió a llamar, ella gritó: “Un momento, ¡esto es una estafa!”, con lo cual él cortó la llamada. Y desapareció.

Tarjetas de regalo sin valor 

Esa noche, la víctima y un familiar alertaron a Target. Al día siguiente se enteraron de que habían gastado todas las tarjetas de regalo en compras efectuadas en tiendas Target de California, Nueva York y Texas. La mujer denunció el fraude a la policía y a las compañías de sus tarjetas de crédito y llamó a la línea de ayuda de la Red contra el Fraude, de AARP, al 1-877-908-3360.

AARP está al frente de una campaña para prevenir el fraude en el pago con tarjetas de regalo, y recomienda que los consumidores compren tarjetas de regalo solo para personas que conocen y en quienes confían, y nunca para desconocidos.

La Comisión Federal de Comercio, que recibe denuncias de fraude con tarjetas de regalo, indicó que las pérdidas por fraudes relacionados con tarjetas de regalo y recargables, como Green Dot, se dispararon a un récord de $125.3 millones en el 2020. Y ya en la primera mitad del 2021, las pérdidas habían alcanzado $123 millones.

Respuesta de Lowe's y Target

Lowe's y sus afiliadas operan o mantienen más de 2,200 tiendas en Estados Unidos y Canadá. La empresa, que tiene sede en Mooresville, Carolina del Norte, se negó a responder las preguntas de AARP sobre el caso, como por ejemplo si limita la cantidad de tarjetas de regalo que un cliente puede comprar en una transacción o en un día. En un comunicado, la empresa indicó que le “apena saber que [nombre de la mujer] parece haber sido víctima de alguien que ha cometido una estafa con tarjetas de regalo”.

Lowe's se toma este problema “muy en serio” y ha establecido medidas para ayudar a combatir el fraude, incluida la colocación de letreros en las tiendas, las advertencias en línea y los “procesos normativos” para sus empleados, agrega el comunicado. La empresa también señaló que trabaja en estrecha colaboración con las autoridades del orden público y demás para combatir esta actividad ilegal y procesar a los delincuentes, y recomienda que los clientes visiten su sitio web para informarse sobre el modo de identificar las estafas con tarjetas de regalo.

Target, que tiene sede en Minneapolis, tiene 1,915 tiendas en Estados Unidos. “Lamentablemente, las estafas con tarjetas de regalo son un problema persistente en la industria minorista y cada vez más frecuente entre la población de adultos mayores”, advirtió en un comunicado el portavoz de la empresa Brian Harper-Tibaldo. “Target considera estos delitos con extrema seriedad y aplica un criterio exhaustivo de varios niveles para combatir el fraude”. El criterio incluye tecnología, capacitación del personal y colaboración con las autoridades del orden público, según el comunicado.

Los empleados de Target reciben capacitación para “estar atentos a clientes que parecen angustiados al comprar tarjetas de regalo e intervenir según sea necesario”, agregó.

'Arder en el infierno'

La mujer procura recibir una reparación de las dos empresas que emitieron las tarjetas de crédito que utilizó, pero una ya se negó rotundamente. Ahora comparte su experiencia con la esperanza de evitar que otras personas se conviertan en víctimas. Y sigue enojada con el delincuente que le hizo comprar las tarjetas de regalo, que ya no tienen valor.

“Todo lo que puedo decir es que le he estado rezando a San Miguel Arcángel para que la persona que me hizo esto arda en el infierno. Ojalá le pase algo terrible”, dice. “Y sé que no está bien decirlo, pero no me importa”.

Katherine Skiba cubre temas de estafas y fraudes para AARP. Anteriormente, fue periodista con el Chicago Tribune, U.S. News & World Report y el Milwaukee Journal Sentinel. Recibió la Beca Nieman de Harvard University y es la autora del libro Sister in the Band of Brothers: Embedded with the 101st Airborne in Iraq.