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La escasez de personal podría afectar tu próximo viaje

Ten mucha paciencia, ya que el sector turístico tiene menos trabajadores.

Pasajeros alineados en el aeropuerto para chequear su equipaje

Lu ShaoJi/Getty Images

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Debido a la desaceleración del turismo en el momento más crítico de la pandemia, muchas aerolíneas, hoteles, restaurantes y atracciones recortaron sus funciones, despidieron empleados o cerraron definitivamente. Ahora que el turismo está empezando a repuntar, muchas de esas empresas se enfrentan a una escasez de personal y recursos. Los viajeros están pasando apuros —tanto económicos como de planificación— ante la falta de alojamiento (a veces debido a que hay poco personal de limpieza), las esperas más largas para recibir servicios, los horarios limitados en restaurantes y los precios más altos en destinos populares.

Hasta se han producido cancelaciones de algunos vuelos: un tercio de los aviones de Southwest no pudieron despegar el 10 de octubre y se cancelaron unos 1,900 ese fin de semana. Los funcionarios de la aerolínea citaron problemas de personal entre los motivos del caos.

Recurrimos a los expertos para que nos expliquen la situación y lo que deberían considerar los viajeros al planear viajes, en particular a lugares concurridos que podrían ser los más afectados por la escasez de trabajadores.  

Reserva con antelación y consulta los horarios de atención

Caroline Beteta, directora ejecutiva de Visit California, dice que “los negocios aquí y en todo el país, en particular en el sector de turismo, están sintiendo los efectos de la escasez de empleados ante al aumento de la demanda de viajes. A medida que este sector se reintegra a la normalidad, es más importante que nunca reservar con anticipación”.

En un viaje reciente, al llegar al mediodía al hotel Embassy Suites de Napa, en el corazón de la región vinícola de California, la recepcionista sugirió hacer la reserva para la cena “ahora mismo si están pensando en salir a comer por la ciudad. Normalmente no hubiera sido necesario, pero hay muchos problemas de personal y es difícil encontrar reservas”. Circe Cher, dueña del Hotel Healdsburg en el condado vecino de Sonoma señala: “muchas bodegas que adoptaron el proceso de reservas tuvieron que hacerlo por la falta de personal. Sugiero consultar los días y el horario de atención de los restaurantes. Si ya has estado en ese restaurante en viajes anteriores, tal vez no sepas que han pasado de abrir siete días por semana a solo cinco para adaptarse a la falta de personal”.

Eso también ocurre del otro lado del país, como en Cape Cod, Massachusetts. El restaurante Mews en Provincetown es uno de muchos en esta ciudad turística que cierra los lunes y martes incluso en la temporada pico de este verano pasado. Otros como Barnstable Tuscan Cuisine eliminaron el servicio de almuerzo. Steve Tait, copropietario de Aerie House, un B&B de siete habitaciones, dijo que la población de trabajadores de verano de esta zona turística suele estar integrada por jóvenes que vienen de Europa con la visa de estudiante J-1, que casi no se otorgó este año por las restricciones de la COVID-19. Por eso Aerie House tuvo que cancelar los servicios diarios de limpieza de habitaciones. “Ha sido bastante complicado”, comenta Tait. 

Quizás tengas que pagar más

Michael Jacobson, presidente de la Illinois Hotel and Lodging Association, le dijo al canal local de noticias CBS: “Todavía nos enfrentamos a problemas de personal, tanto en el sector de atención al cliente, como en los puestos remunerados por hora y de administración. Algunos hoteles han tenido que limitar las habitaciones disponibles porque no tienen suficiente personal para estar ocupados al 100%”.

Como muchos hoteles no tienen plazas, los viajeros están recurriendo a Airbnb y otros alquileres de corto plazo, pero el aumento de la demanda está disparando los precios también en este sector. Vered Schwarz, directora ejecutiva de operaciones de Guesty, la plataforma de administración de propiedades, comentó que “estas Navidades serán las vacaciones más caras en el país. En este momento los viajeros están haciendo reservas a precios que son un 53% más caros que en el 2020 y un 80% más que los niveles del 2019 previos a la COVID. El volumen de reservas en todo el país ha aumentado un 469% en comparación con el 2020 y hasta un 157% más que en el 2019”.

La apertura de las fronteras a los turistas extranjeros, que se espera que comenzará a principios de noviembre, no va a facilitar la situación para los viajeros del país. Joshua Bush, director ejecutivo de la agencia de viajes Avenue Two Travel, dice que “si bien las noticias del levantamiento de las restricciones de entrada a EE.UU. son fantásticas para la economía y el sector general del turismo, tienen sus desventajas. Dado que los hoteles están operando con capacidad limitada, esto podría dejar afuera a los residentes del país que no planearon con anticipación. Mi preocupación para la temporada de fiestas que se aproxima es que algunos de los que estén pensando en ir a algún destino cálido dentro del país se queden sin opciones”. 

Sé flexible

Beteta, de California, sugiere buscar destinos o fechas alternativas. “La demanda de temporada es un factor importante de la escasez de personal. Considera viajar durante la temporada intermedia o baja del destino, cuando la región esté menos congestionada”. Conseguirás mejores precios y disponibilidad si reservas, por ejemplo, en una ciudad con centros de esquí en la temporada de otoño o un viaje a la costa cuando el tiempo es templado.

Sé paciente y amable

Con las demoras de viaje, las esperas más largas y los servicios limitados (y todo por precios más altos), es comprensible que algunos viajeros se sientan frustrados. Pero los profesionales del turismo les ruegan a las personas que se armen de paciencia con los trabajadores abrumados que atienden al público, tal como el personal de embarque de las aerolíneas, los asistentes de recepción y los meseros.

“Mi recomendación es demostrar compasión y empatía con el personal del servicio de hospitalidad que te atiende. Muchos recién se están incorporando a trabajos con el público tras un año de ausencia. Es una transición difícil para algunos empleados”, dice Cher del hotel Healdsburg. “Eso, aunado a que la COVID no está totalmente resuelta, puede [generar] una situación estresante y emocional”.


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Alicia Barr, dueña de un restaurante de Lake Tahoe y exalcaldesa de Truckee, California, señala que el personal limitado en la región se está “cansando y agotando”. Ella escribió un anuncio para los visitantes que dice: "Les rogamos encarecidamente ser corteses y ser pacientes. Para que la hospitalidad funcione, debe ser mutua. Los que trabajamos prestando servicios sentimos gran pasión por nuestra labor. Nos complace sinceramente acogerlos en nuestros establecimientos y compartir el pan con ustedes. Pero al invitarlos a alojarse en nuestro hogar lejos de casa, también les rogamos cortesía, gentileza y respeto”.

En julio, Apt Cape Cod, un restaurante en Brewster, Massachusetts, cerró para conmemorar “un día de amabilidad” después de que un cliente irrespetuoso reprendiera a un joven empleado cuando le dijo que era demasiado temprano para pedir el desayuno. El dueño escribió en Facebook: “si bien muchos de nuestros comensales y clientes nos tratan con amabilidad y comprensión, cada día han aumentado astronómicamente los que no son corteses, los que nos insultan, los que nos amenazan con demandarnos, y los que discuten y les gritan a mis empleados hasta hacerlos llorar. Esta es una manera inaceptable de tratar a cualquier ser humano”. 

Bill Fink es un redactor de viajes galardonado que ha cubierto viajes culturales para Lonely Planet, Frommer's, el San Francisco Chronicle y muchos otros medios.