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Cáncer cerebral, el riesgo aumenta con la edad Skip to content
 

Un análisis más detallado del cáncer de cerebro

El riesgo de tener esta enfermedad poco frecuente y devastadora podría aumentar con la edad.

Un doctor mira la radiografía de un cerebro en una pantalla

CHOJA/GETTY IMAGES

In English | Como sucede con muchas enfermedades, cuando llegues a edades más avanzadas, tendrás más probabilidades de padecer cáncer cerebral. Antes de que comiences a buscar una lista de síntomas en Google, ten en cuenta que, a pesar de que se publicaron muchas noticias sobre personas famosas que han tenido esta enfermedad, el cáncer de cerebro todavía es un diagnóstico poco común.

De hecho, el cáncer cerebral representa solo el 2% de todos los casos de cáncer. Y el diagnóstico puede tener varios significados: el término “tumor cerebral” podría referirse a un cáncer que comienza en el cerebro o a una metástasis o un depósito de células cancerosas que proviene de un cáncer que surgió en otra parte del cuerpo.  

También existen muchos tipos de tumores cerebrales. Algunos casos solo requieren cirugía y seguimiento. Otros, como el glioblastoma —el cáncer sumamente maligno que causó la muerte del senador John McCain—, están asociados a discapacidades considerables y un período de supervivencia más corto. Se informó que la actriz Valerie Harper padecía una carcinomatosis leptomeníngea, una enfermedad en la cual, según un artículo del New York Times, “las células cancerosas invaden la membrana llena de líquido que rodea el cerebro”.

“Es poco frecuente que la carcinomatosis leptomeníngea sea la primera manifestación de cáncer”, menciona Rebecca Harrison, profesora auxiliar de neurooncología en el Centro Oncológico MD Anderson de University of Texas en Houston. “Por lo general, a la persona ya se le había diagnosticado un cáncer y luego le surge esto. Sabemos que ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de pulmón, tienen más probabilidades de causar esto que otros”.


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A continuación Harrison explica en líneas generales lo que significa un diagnóstico de cáncer de cerebro, quién corre el mayor riesgo de sufrir la enfermedad y lo que puede deparar el futuro para los pacientes y sus seres queridos.

¿Qué significa un diagnóstico de cáncer cerebral?

Según Harrison, un diagnóstico de cáncer de cerebro puede por lo general clasificarse en una de dos categorías muy amplias. Un tumor primario es un tipo de cáncer que comienza en el cerebro o en el sistema nervioso central; un cáncer cerebral secundario, o cáncer cerebral por metástasis, es un tumor que proviene de un cáncer en otra parte del cuerpo.

¿Cuáles son las consecuencias de un tumor primario en comparación con uno secundario?

A grandes rasgos, explica Harrison, la mayoría de lo que los médicos llaman tumores cerebrales primarios por lo general no se propagan a otras partes del organismo.

A los pacientes con tumores cerebrales secundarios muy a menudo ya se les había diagnosticado un cáncer en otro lugar del cuerpo —tal vez un melanoma o un cáncer de pulmón que han tenido durante meses o años—. “Es muy poco común que atendamos a un paciente con un nuevo tumor cerebral y descubramos que es un tipo de cáncer que no habíamos identificado antes en otra parte del cuerpo. Esto pasa, pero es la excepción”, señala.

¿Quiénes corren mayor riesgo de tener tumores primarios?

Los casos de cáncer cerebral primario representan menos del 2% de todos los pacientes con cáncer, enfatiza Harrison. Sin embargo, para los tumores que empiezan en el cerebro —muchos de los cuales pertenecen a la categoría de gliomas—, los dos principales factores de riesgo son la edad y haber recibido anteriormente radiación en el cerebro, como cuando un paciente la recibió años antes para otro caso de cáncer.

Cerca de la mitad de los pacientes con glioblastoma, el tumor cerebral primario maligno más común, son mayores de 65 años. “Todavía estamos tratando de averiguar la relación exacta con la edad”, menciona Harrison. Antes se excluía a los pacientes mayores de 70 años de los estudios clínicos de referencia, pero eso está cambiando a medida que más ensayos clínicos incluyen a pacientes mayores en sus investigaciones.

“En la actualidad, hay ensayos clínicos o evaluaciones de tratamiento para los adultos mayores con glioblastoma, específicamente para entender mejor cuáles son los regímenes de tratamiento óptimos para estos pacientes e intentar maximizar el impacto del tratamiento y minimizar algunos de los efectos secundarios y adversos”, explica Harrison.

¿Cómo se trata normalmente el cáncer cerebral primario?

En general, los tumores cerebrales se tratan con alguna combinación de cirugía, radiación y tratamiento médico, es decir, píldoras o medicamentos para uso intravenoso a fin de tratar el tumor. El tratamiento para el glioblastoma, el tumor cerebral primario más común que ven los neurooncólogos, comienza comúnmente con lo que los médicos llaman la “máxima resección segura”: un cirujano extirpa la mayor porción del tumor que pueda extraerse sin peligro.

Según explica Harrison, la operación tiene un doble propósito. Primero, proporciona o confirma un diagnóstico definitivo, pues un patólogo analiza el tejido que se extirpa durante la operación, lo evalúa y determina de qué tipo de cáncer se trata. Segundo, puede brindar un beneficio terapéutico: hay estudios que muestran que la cirugía para eliminar tanto del tumor como se pueda presagia una ventaja de supervivencia. Es importante aclarar, dice Harrison, que incluso si la cirugía tiene resultados excelentes, la operación de un cáncer como el glioblastoma no es una cura.

Aproximadamente entre tres y cuatro semanas después de la cirugía, cuando el cuero cabelludo y los tejidos han podido sanar, la siguiente etapa del tratamiento por lo general incluye una combinación de radioterapia y quimioterapia en la que ambos tratamientos se administran al mismo tiempo. Luego de esta “fase de tratamiento simultáneo”, hay una espera de entre cuatro y seis semanas. Entonces los pacientes se someten a lo que los médicos llaman “quimioterapia auxiliar”, o simplemente quimioterapia. Reciben temozolomida, el mismo medicamento de quimioterapia que recibieron durante la radiación, pero en una dosis más alta y de manera distinta: lo toman 5 días consecutivos cada 4 semanas, por entre 6 y 12 ciclos, o aproximadamente de 6 a 12 meses.

Durante y después del tratamiento también se someten periódicamente a resonancias magnéticas.

¿Qué demuestran las investigaciones sobre los índices de supervivencia?

“Las cifras de supervivencia son promedios, y desde luego tenemos pacientes en ambos extremos de estos promedios”, indica Harrison. “Es importante que la gente esté al tanto de eso, mantenga las esperanzas, y sepa que no tenemos una bola de cristal y que hay personas que desafían las estadísticas”.

Sin embargo, el glioblastoma es de gran malignidad. Entre todos los adultos, se calcula que la supervivencia global es de unos 15 a 18 meses. Entre los adultos mayores, la supervivencia global puede ser menos de un año, a menudo entre siete y nueve meses.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de cerebro, o cuándo debería alguien preocuparse de que podría tener la enfermedad?

Los síntomas pueden ser diferentes, según el tamaño y la ubicación del tumor en el cerebro. Algunos pacientes tienen convulsiones, mientras que otros pueden sentir debilidad o entumecimiento en alguna parte del cuerpo, tener problemas para caminar o notar cambios significativos en la memoria o en la capacidad para procesar información o interactuar con la gente. De nuevo, enfatiza Harrison, es importante saber que hay muchas posibles causas para cada uno de estos síntomas. Por eso, si tienes cualquiera de ellos, deberías consultar a un médico para una evaluación completa.

¿Los cuidados paliativos desempeñan algún papel en el tratamiento?

“Muchos de quienes atendemos a pacientes con cáncer cerebral reconocemos la importancia de los cuidados paliativos y sabemos que tienen un papel verdaderamente importante en el cuidado de nuestros pacientes”, dice Harrison. El oncólogo del paciente o un médico especializado en cuidados paliativos puede proporcionar estos cuidados. Esto puede incluir hablar sobre cosas como las directivas anticipadas o la manera en la que un paciente y su familia sobrellevan la enfermedad; además, podría significar tratar síntomas como fatiga o cambios cognitivos. Los cuidados paliativos pueden incorporarse temprano y su papel será cada vez más importante a medida que pasa el tiempo.

¿Qué depara el futuro para el tratamiento del cáncer cerebral?

Según Harrison, se están investigando activamente tratamientos de vanguardia. En la actualidad, dice, las inmunoterapias que tratan de utilizar el sistema inmunitario o modificarlo para permitir que reconozca mejor un cáncer y lo ataque no se recomiendan de manera rutinaria para el glioblastoma. Pero esto podría cambiar. Ahora, muchos ensayos clínicos están reclutando pacientes con la meta de evaluar qué pacientes con cáncer cerebral podrían beneficiarse de qué tipo de inmunoterapia en el futuro.

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