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El arte de obtener una segunda opinión médica

Conoce qué preguntar y cuándo.

Un médico en su consultorio

HERO IMAGES/GETTY IMAGES

In English | Tu médico entra al consultorio con los resultados de tus pruebas. Tiene un aspecto sombrío. Tus síntomas indican que hay algo serio; el doctor quiere empezar un tratamiento de inmediato —no hay tiempo que perder—. Estás en un estado de conmoción. Tus instintos de supervivencia te gritan: ¡haz lo que dice el médico!

Ahora, considera un escenario diferente. Tu médico entra y sonríe. Las pruebas son negativas. Esos síntomas que tanto te preocupaban no parecen presentar problemas. Toma ibuprofeno y regresa en seis meses. Sientes alivio. Pero todavía piensas que algo no está bien.

En cualquiera de estas situaciones, el siguiente paso debe ser el mismo: buscar una segunda opinión.

Considera lo siguiente: un estudio del 2015 halló (en inglés) que buscar una segunda opinión llevó a cambios en el curso del tratamiento para un 37% de los pacientes, y en un 15% de los casos se modificó el diagnóstico. Si hay más de un tercio de probabilidades de que la primera recomendación de tu médico no sea la mejor manera de proceder, ¿no te conviene examinar todas tus opciones de tratamiento?

"Recibir una segunda opinión es una buena práctica médica", señala R. Ruth Linden, presidenta de Tree of Life Health Advocates en San Francisco, que ayuda a los pacientes a navegar el sistema de cuidado de salud. "El conocimiento médico siempre está cambiando; nuevos tratamientos se desarrollan constantemente. Puede haber disponibles ensayos clínicos y otros tipos de procedimientos o terapias experimentales".

¡Más información, por favor! Qué preguntarle a tu médico

Gráfico de una libreta de notas

OWATTAPHOTOS/GETTY IMAGES PLUS

Aumenta tu conocimiento sobre tu enfermedad, aconseja el oncólogo Adil Akhtar, y averigua lo siguiente:

  • ¿Cuál es mi diagnóstico?
  • ¿Qué más me puede decir sobre la enfermedad?
  • ¿Cuál es el estado de mi enfermedad?
  • ¿Mi enfermedad se puede tratar o curar?
  • ¿Cuál es mi pronóstico?
  • ¿Cuál es la meta del tratamiento?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Está de acuerdo con el plan de tratamiento que recomendó mi médico anterior?
  • ¿Dónde debo hacer el tratamiento y por qué?
  • ¿Sabe de algún ensayo clínico para mi enfermedad?
  • ¿Cómo puedo manejar los síntomas de la enfermedad durante y después del tratamiento para mantener mi calidad de vida?

Estas son las respuestas a muchas preguntas comunes acerca de obtener una segunda opinión.

¿Cuándo debo consultar a otro médico?

Hazlo cuando te den un diagnóstico que podría tener implicaciones serias, dice Sue Varma, psiquiatra y profesora clínica adjunta de Psiquiatría en NYU Langone Health. Por ejemplo, cuando te recetan medicamentos que tienen efectos secundarios graves; te recomiendan una operación; recibes un diagnóstico que cambia tu vida o te indican procedimientos costosos que tu seguro no cubre.

Y a veces debes ir a otro médico si no te han diagnosticado nada, agrega Linden: "Si un médico se muestra indiferente, no desea entender lo que le ocurre al paciente y no está dispuesto a hacer un examen completo e investigar, es momento de buscar una segunda opinión". Si sientes que tus síntomas no se toman en serio o si tu médico no pudo encontrar nada pero claramente algo está ocurriendo, consulta a otro médico.

¿Estoy poniendo en riesgo la relación con mi médico actual?

Ten la seguridad de que buscar una segunda opinión es una parte simple y rutinaria de la medicina. De hecho, tu médico también podría estar buscando más opiniones. "Los médicos a menudo consultan con sus colegas", explica Varma. "A veces una mirada nueva y una perspectiva diferente ayudan si has tenido una relación de mucho tiempo con un paciente".

Sin embargo, no es poco común que los pacientes se priven de una segunda opinión por miedo a insultar a su médico. Deja esa noción a un lado. Tú estás a cargo de tu salud, no un médico en particular. "Muchos pacientes piensan que buscar una segunda opinión indica una falta de confianza, en vez de un deseo de confirmar lo que les dijo su médico y explorar opciones a las que quizás su médico no tenga acceso o no conozca", observa Linden.


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¿Cómo lo hago?

Hay dos caminos que puedes tomar: con ayuda de tu médico o sin su ayuda (recuerda: no necesitas que tu médico te dé permiso para buscar una segunda opinión). Para algunos pacientes es importante obtener una segunda opinión de un médico completamente nuevo. Si te hace sentir más cómodo ver a un médico diferente al que te diagnosticó, Linden sugiere conectarte con otras personas que hayan recibido el mismo diagnóstico y preguntarles sobre su experiencia. Los grupos y organizaciones de activismo y las sociedades de apoyo pueden ofrecer información y nombres de especialistas.

Pero quizás sea más fácil pedirle una derivación a tu médico. E incluir a tu médico original en el proceso facilitará la transferencia de registros y resultados de pruebas a tu nuevo proveedor. No debes preocuparte de que la opinión de tu primer médico afecte la del segundo. Los médicos que reciben pacientes para una segunda opinión entienden que su trabajo es volver a examinar y evaluar la información de manera independiente.

"Considero que soy un defensor de mis pacientes. Siempre los animo a buscar una segunda opinión, y puede que los ayude a encontrar un experto para su enfermedad y a conseguir una cita lo más pronto posible", dice Adil Akhtar, profesor adjunto de oncología y hematología médica en la Facultad de Medicina William Beaumont de Oakland University en Rochester, Míchigan. Esa es la actitud que debe tener tu médico.

¿Quién lo paga?

La mayoría de los programas de seguro, incluido Medicare, cubren las segundas opiniones. Pero la regla de oro es hablar primero con tu aseguradora. Por lo general, se trata de encontrar el protocolo adecuado para seguir dentro de las pautas del proveedor. Los planes PPO proveen el curso de cobertura más directo, mientras que el cuidado médico administrado y los planes HMO pueden requerir autorización previa o usar un proveedor aprobado por el plan.

¿Cómo me preparo?

Ten copias de tus registros médicos o pide que las envíen directamente al médico que te dará una segunda opinión. Aunque puede ser tentador volver a hacerte todas las pruebas, quizás no sea una opción repetirlas, dependiendo de tu seguro. Investiga tu diagnóstico, entiende que las pruebas son habituales y prepárate para hacer preguntas (lee "¡Más información, por favor!" a la izquierda).

¿Qué hago si los diagnósticos son significativamente diferentes?

Si una segunda opinión ha creado más dudas que respuestas, definitivamente puedes buscar una tercera o cuarta opinión médica. Varma dice que ella visitó a muchos médicos cuando a su madre, que tenía una enfermedad cardíaca, le diagnosticaron cáncer de mama. "Necesitábamos a alguien que pudiera tratar el cáncer de una manera que no impactara el corazón de mi madre", explica Varma.

"A menudo los pacientes tienen mejores resultados cuando sienten confianza al empezar un tratamiento, en vez de estar preocupados o con poco entusiasmo. Así que esas opiniones son valiosas, incluso si no arrojan nueva luz sobre el tratamiento", señala Linden.