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Baja la mortalidad por COVID en los hogares de ancianos, pero es aún alta según expertos

Según un análisis de AARP, alrededor de 1,000 residentes y trabajadores de hogares de ancianos murieron en solo cuatro semanas.

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Aunque las infecciones y las muertes por COVID-19 en los hogares de ancianos se han desplomado recientemente a medida que la ola de ómicron retrocede en todo Estados Unidos, se calcula que 1,000 residentes todavía mueren a causa del virus cada mes, según un nuevo análisis de AARP de datos federales (enlace en inglés). Al mismo tiempo, las tasas de vacunación y de refuerzo en estos centros de cuidados a largo plazo continúan rezagadas en ciertos estados. 

En las cuatro semanas desde mediados de febrero hasta el 20 de marzo, aproximadamente 14,000 residentes en todo el país —o alrededor de 1 de cada 80— fueron diagnosticados con COVID-19, mientras que más de 12,000 trabajadores —o aproximadamente 1 de cada 100 residentes— también se infectaron. Las tasas de casos entre residentes y personal representa una disminución más del 90% en comparación con los últimos dos meses, según el análisis.

Mientras tanto, las muertes de los residentes disminuyeron casi un 80% en comparación con el análisis de AARP de cuatro semanas del mes anterior, lo que representa aproximadamente 4.000 muertes en todo el país.. Alrededor de 1,000 residentes —1 de cada 1,200— murieron a causa de la COVID-19. 


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Estas tasas son algunas de las más bajas reportadas durante la pandemia, que ha resultado en más de 200,000 muertes por COVID-19 entre los residentes y el personal de los hogares de ancianos, los centros de vida asistida y otros centros de cuidados a largo plazo, según la Henry J. Kaiser Family Foundation (KFF - enlace en inglés). Las tasas son similares a las que se reportaron en el verano del 2021, antes del auge de la variante delta, y el otoño del 2021, antes del aumento debido a ómicron.

Si bien la situación parece haber mejorado, los expertos en hogares de ancianos dicen que las tasas actuales todavía no son lo suficientemente buenas. 

“Miles de residentes que mueren de COVID en solo un mes todavía me sorprende”, dice Susan Reinhard, coautora del análisis y vicepresidenta sénior y directora del Instituto de Política Pública de AARP. “Y es frustrante porque es algo que tiene solución; con las vacunas y los refuerzos disponibles ahora, esas tasas pueden y deberían ser más bajas”.

Además, nuevos datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC - enlace en inglés), que incluyen tres semanas de información más reciente sobre los hogares de ancianos que el análisis de AARP, muestran signos tempranos de que los casos de residentes y personal están en aumento una vez más. Los casos entre el personal aumentaron alrededor del 10% desde la semana que finalizó el 27 de marzo hasta la semana que finalizó el 10 de abril. Los casos de residentes también aumentaron aproximadamente un 10% desde la semana que finalizó el 3 de abril hasta la semana que finalizó el 10 de abril.

“Tal vez estemos viendo el comienzo de otra ola en los hogares de ancianos”, dice Ari Houser, coautor del análisis de AARP. También señala que la semana más reciente de datos de los CDC suele ser un recuento insuficiente, que a menudo aumenta a medida que los hogares de ancianos envían más datos. “Por lo tanto, es probable que haya un aumento mayor de lo que parece a primera vista”, dice. 

Protecciones rezagadas

Consulta las tasas de vacunación de tu hogar de ancianos 

Ahora puedes encontrar las tasas de vacunación y de refuerzo, tanto de los residentes como del personal, para cualquier hogar de ancianos certificado por Medicare y compararlas con los promedios estatales y nacionales en el sitio web Care Compare de Medicare.gov.

  • Encuentra el perfil de un hogar de ancianos a través de la función de búsqueda de la página principal
  • Visita la sección “Details” (detalles) de su perfil
  • Haz clic en el botón “View COVID-19 Vaccination Rates” (consultar las tasas de vacunación contra la COVID-19)

Los CDC comenzaron a recomendar las vacunas de refuerzo para los residentes de los hogares de ancianos el pasado mes de septiembre, después de que los estudios demostraran que la vacunación se vuelve menos eficaz con el tiempo, especialmente en las personas de 65 años o más. Cuando surgió la altamente contagiosa variante ómicron, los datos de los CDC mostraron que la tasa de nuevas infecciones por COVID-19 entre los residentes de hogares de ancianos que recibieron un refuerzo fue más del 90% menor que la tasa entre los residentes que no estaban completamente vacunados o que solo habían recibido su serie primaria de vacunas.

En marzo, como los estudios demostraron que la eficacia de las vacunas de refuerzo disminuye después de cuatro meses y se autorizaron las segundas vacunas de refuerzo para todas las personas mayores de 50 años y muchas personas inmunocomprometidas, la Dra. Rochelle Walensky, directora de los CDC, dijo que otro refuerzo era “especialmente importante” para las personas mayores de 65 años y las personas mayores de 50 años con problemas crónicos de salud; ambos grupos están muy representados en la población de los hogares de ancianos.

Sin embargo, el 32% de los residentes de hogares de ancianos en todo el país no habían recibido su primera dosis de refuerzo a mediados de marzo, según el análisis de AARP, y el 13% de esos residentes todavía no tenían su serie inicial de vacunas. En Florida, Nevada, Arizona y Texas, más del 45% de los residentes de hogares de ancianos siguen sin recibir ningún refuerzo. Si bien en Dakota del Sur, Vermont y Massachusetts, solo el 15% de los residentes no han recibido las vacunas adicionales.

A medida que ómicron emergió en diciembre, los CDC recomendaron que los trabajadores de los hogares de ancianos reciban las vacunas de refuerzo, pero el análisis de AARP determinó que a mediados de marzo solo el 58% de esos empleados en todo el país habían recibido una vacuna adicional y que el 12% de esos trabajadores no estaban vacunados. En Florida, Indiana, Luisiana, Misuri, Misisipi, Oklahoma y Tennessee, más del 75% del personal de los centros de cuidados a largo plazo aún no había recibido ninguna dosis de refuerzo, en comparación con Massachusetts, Connecticut, California y Puerto Rico, donde menos del 20% de los trabajadores no habían recibido ningún refuerzo.

Los datos federales sobre las segundas dosis de refuerzo no están disponibles actualmente.

Si bien hubo una campaña nacional, dirigida por el Gobierno federal y las cadenas de farmacias, para vacunar rápidamente a la población de los hogares de ancianos cuando las vacunas contra la COVID-19 estuvieron disponibles, la administración de vacunas de refuerzo, cuya coordinación se ha delegado en los centros individuales y en algunos estados, ha sido mucho más lenta.

Sin embargo, los expertos dicen que los residentes de los hogares de ancianos todavía siguen siendo muy vulnerables al virus debido a su edad, sus enfermedades subyacentes y sus problemas de vida. Y, con la preocupación que supone la subvariante altamente contagiosa de ómicron, conocida como BA.2, se recomienda que se priorice la vacunación y los refuerzos de los residentes de los hogares de ancianos. 

“Después de un intenso foco de atención en los medios de comunicación sobre la tragedia que estaba ocurriendo en los hogares de ancianos, es justo decir que la atención ha cambiado”, dice Tricia Neuman, vicepresidenta sénior y directora ejecutiva del Programa de Política de Medicare en KFF. “En algunos aspectos, esto tiene sentido porque las muertes entre los residentes y el personal de los hogares de ancianos han disminuido, pero al mismo tiempo, es importante hacer todo lo posible para mantener el impulso en vigor cuando se trata de las vacunas y los refuerzos”.

“Lamentablemente, todavía no estamos fuera de peligro”, dice Neuman, y agrega que las 1,000 muertes mensuales en los hogares de ancianos no son aceptables.

El análisis estuvo a cargo del Instituto de Política Pública de AARP y el Scripps Gerontology Center de Miami University (enlace en inglés) en Ohio, y se basa principalmente en datos del Nursing Home COVID-19 Public File (enlace en inglés) de los Centros de Servicios de Medicare y Medicare. La mayoría de los hogares de ancianos están certificados por el Gobierno federal y están obligados a presentar informes al Gobierno semanalmente.

Este análisis continuo solo recopila datos de los hogares de ancianos certificados por el Gobierno federal, a diferencia de otros informes que incluyen datos de todos los centros de cuidados a largo plazo, tales como centros de vida asistida, de vida independiente, de cuidado de la memoria y otras instituciones. El próximo mes, cuando se disponga de nuevos datos federales, se publicará un análisis actualizado.  Más información sobre el análisis (enlace en inglés).

Emily Paulin colabora con artículos sobre hogares de ancianos, atención médica, y política federal y estatal. Su trabajo también ha aparecido en la publicación australiana sobre estilo de vida Broadsheet.