Skip to content

La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

¿Están los cuidadores familiares bebiendo más de la cuenta durante la pandemia?

Haz la prueba para ver si el nivel de estrés debido a COVID ha aumentado tu consumo de alcohol a niveles problemáticos.

Una mujer que cuida a la familia sentada en su sofá con una copa de vino con aspecto estresado.

Halfpoint Images/Getty Images

In English | Imagina a Jen, una hija de 67 años recién jubilada, que se muda al hogar de Clara, su madre de 91 años con demencia moderada, para cuidarla cuando la pandemia obligó al cierre del programa diurno para adultos de Clara. Temiendo una infección, las dos mujeres salen poco. Jen trata de romper el aburrimiento diario de ambas con una copa de vino cada una durante la cena. Después de unos meses, se da cuenta de que también está tomando una copa por las tardes, cuando está estresada por las preguntas repetitivas de Clara. Antes de mucho tiempo, Jen está tomando una tercera copa antes de acostarse para ayudarla a dormir. Nota con nerviosismo que nunca antes había tomado tanto alcohol a diario. Pero ella racionaliza que el vino la ayuda a sobrellevar estos tiempos extremadamente difíciles.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Según la American Psychological Association (enlace en inglés), casi 1 de cada 4 adultos en Estados Unidos, como Jen, ha estado bebiendo más debido al estrés relacionado con la COVID. Otros estudios han descubierto que las mujeres, más que los hombres, han aumentado su consumo de alcohol a niveles excesivos. A los funcionarios de salud les preocupa que estos aumentos causen efectos perjudiciales para la salud, como hipertensión, enfermedad hepática y dependencia del alcohol.

Muchos estudios a lo largo de los años han vinculado el estrés de los cuidadores con el aumento del consumo de alcohol. Si bien todavía no se han publicado estudios sobre el consumo de alcohol de los cuidadores familiares durante la pandemia, se considera que más de ellos —especialmente el 60% de las mujeres— hayan estado recurriendo al alcohol.

A diferencia de la cocaína y la heroína, el alcohol es una sustancia legal que muchas personas usan para relajarse después de un día de trabajo duro o cuando salen con familiares y amigos. Con moderación, incluso puede tener buenos efectos para la salud, incluida una reducción de las enfermedades cardíacas. Pero siempre ha existido preocupación médica justificada sobre el consumo excesivo frecuente del alcohol. La mayoría de los cuidadores también se dan cuenta de que beber demasiado compromete la atención que brindan a sus seres queridos. ¿Cómo pueden los cuidadores estresados medir si beber alcohol es un problema? Aquí te presentamos algunas ideas:

Calcular cuánto es demasiado

De acuerdo con las Pautas dietéticas del 2020 al 2025 para las personas en Estados Unidos, el consumo moderado de alcohol se considera dos bebidas al día para los hombres y una para las mujeres. El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo define el consumo excesivo de alcohol para los hombres como más de cuatro bebidas al día o más de 14 por semana; para las mujeres, tres bebidas al día y más de siete por semana. Estas son pautas generales que no se aplican a todos. Los médicos pueden recomendar a las personas con ciertas enfermedades, como el embarazo o ciertos medicamentos que no beban alcohol.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Según estas pautas, Jen se consideraría una bebedora excesiva. Pero los cuidadores deben tener en cuenta otros factores para determinar si deben consumir menos. La genética importa mucho. Si un cuidador tiene un padre o un hermano con un trastorno por consumo de alcohol o cualquier otro trastorno por consumo de sustancias, entonces puede ser genéticamente susceptible a desarrollar un problema de consumo de alcohol y debe mantener un control más estricto sobre las bebidas.

Considera usar un monitor de niveles de alcohol

Debido a que a menudo es difícil determinar si el consumo de alcohol de una persona es o no un placer inocente, los profesionales de la salud a menudo usan exámenes cortos —como el cuestionario CAGE, el Alcohol Use Disorders Identification Test (AUDIT) y el Michigan Alcohol Screening Test (MAST)— (enlaces en inglés)  para recopilar información diagnóstica con rapidez. Estos exámenes de detección están disponibles en internet para que los cuidadores se hagan pruebas y luego lleven los resultados a sus proveedores de atención primaria para que los discutan.

Por ejemplo, CAGE hace cuatro preguntas sobre si una persona está considerando reducir el consumo de alcohol, se siente molesta por las críticas de otros sobre su consumo de alcohol, se siente culpable de su consumo de alcohol o bebe tan pronto se despierte. Mientras más respuestas afirmativas dé un cuidador a estas preguntas, más probable es que esté bebiendo demasiado.

Cómo reducir el consumo de alcohol

Aumentar la conciencia es el primer paso hacia cualquier cambio de comportamiento. Los cuidadores deben llevar un registro de la cantidad de bebidas que están tomando. A menudo, esto es suficiente para darles un mayor control sobre su consumo y luego elegir otras maneras para manejar el estrés, como caminar, hablar con un amigo o hacer ejercicios respiratorios. O pueden decidir eliminar una bebida que normalmente tomarían a cierta hora del día. Si estas técnicas no funcionan, los cuidadores deben hablar sobre la situación con un proveedor de atención médica.

Cuando se da cuenta de que está tomando tres bebidas todos los días, Jen decide eliminar su bebida a la hora de acostarse y, en su lugar, tomar una pastilla para dormir que no forma hábito que le recetó su médico. También decide unirse a un grupo de yoga en línea para reducir su estrés. No ha dejado todo el alcohol —no quiere hacerlo—, pero siente que ya no está arriesgando su salud por la pandemia de alcohol.

Barry J. Jacobs, psicólogo clínico, terapeuta de familia y asesor del cuidado de la salud, es el coautor del libro Love and Meaning After 50: The 10 Challenges to Great Relationships — and How to Overcome Them y de AARP Meditations for Caregivers (Da Capo, 2016). Síguelo en Twitter y en Facebook (enlaces en inglés).

¿Qué opinas?

0 %{widget}% | Add Yours

Debe registrarse para comentar.