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El programa de nutrición de la Ley de Estadounidenses Mayores cumple 50 años

Programas como Meals on Wheels luchan contra el hambre y el aislamiento de millones de adultos mayores.

Dos hombres estrechan las manos al saludarse

Jessica Rinaldi/The Boston Globe via Getty Images

Vito LaMura, a la derecha, estrecha la mano de Joseph Ballota después de hacer una entrega a domicilio de Meals on Wheels en el hogar de la familia Ballota.

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Cada viernes, Paula Arnold carga su automóvil y se prepara para hacer las entregas de Meals on Wheels en la península de Monterey. Ha sido voluntaria del programa desde 1981, tiempo suficiente para que esta residente de Carmel, California, haya llevado con ella a su hija, a su nieta y, ahora, a su nieto de 3 años.

"Quiero tratar a las personas [a mi cargo] como me gustaría que trataran a mis padres si estuvieran vivos", dice Arnold, de 69 años. ¿En cuanto a planes de parar o reducir el ritmo? Dice que es poco probable. "Mientras pueda continuar haciéndolo, creo que seguiré [yendo]".

Arnold es una de los millones de voluntarios que ayudan a entregar más de 223 millones de comidas al año a 2.4 millones de adultos mayores en su hogar y en entornos grupales, como los centros para adultos mayores en todo el país.

Este año, Meals on Wheels marca un hito, el 22 de marzo se cumple el 50.º aniversario del programa de nutrición de la Ley de Estadounidenses Mayores (OAA, Older Americans Act), la ley federal que financia los servicios de nutrición para los adultos mayores y ayuda a apoyar programas como Meals on Wheels.

La lucha contra el hambre y el aislamiento

"Meals on Wheels comenzó como un movimiento comunitario en todo el país", dice Ellie Hollander, presidenta y directora ejecutiva de Meals on Wheels America, que supervisa la red de programas comunitarios de Meals on Wheels que funcionan en todo el país. (Hollander trabajó anteriormente en AARP, y su último cargo fue el de vicepresidenta ejecutiva y directora de personal, del 2002 al 2010).

Los esfuerzos para abordar el aislamiento social son tan importantes como el aspecto nutricional del programa, dice Hollander. Los voluntarios como Arnold constituyen una fuente clave de conexión social para las personas que reciben las comidas, más de la mitad de las cuales viven solas. Para muchas personas, el voluntario que les entrega sus comidas puede ser la única persona que vean ese día.


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"En todos estos años, he aprendido que lo más importante del programa es relacionarse con los [beneficiarios del servicio], saludarlos cordialmente o mostrar una preocupación genuina por ayudarlos a sentirse apreciados", dice Arnold.

Hollander añade que los voluntarios también actúan como lo que él llama "ojos y oídos"; es decir, observan si alguien está sufriendo problemas físicos o mentales que puedan requerir más atención, y toman nota de otras necesidades que deban abordarse, como cualquier obstáculo que suponga un peligro de tropiezo en la casa.

Los desafíos frente a la pandemia

La pandemia de coronavirus supuso nuevos retos para los programas de Meals on Wheels, que tuvieron que aplicar rápidamente protocolos de seguridad para proteger tanto a los voluntarios como a los beneficiarios del programa, afirma Hollander. Esto incluyó encontrar una solución para entregar las comidas a los hogares de las personas, al mismo tiempo que se mantenía el distanciamiento social, y convertir los centros para adultos mayores en lugares de comida para llevar, todo ello mientras se enfrentaban costos operativos en aumento, el incremento de la demanda de servicios y un mayor aislamiento de los adultos mayores.

A pesar de estos retos, las entregas a domicilio no han disminuido su ritmo. De hecho, en julio del 2021, los programas de Meals on Wheels sirvieron, en promedio, un 57% más de comidas semanales que antes del comienzo de la pandemia.

"Las comidas nutritivas y las visitas que proporciona el programa a los adultos mayores han sido un recurso vital durante la pandemia de la COVID-19, cuando los adultos mayores han luchado contra una mayor inseguridad alimentaria y, a menudo, se han visto aislados de sus amigos y familiares durante largos períodos de tiempo", dice Lisa Marsh Ryerson, presidenta de AARP Foundation. "A lo largo de los años, AARP Foundation ha trabajado con orgullo junto a muchas grandes organizaciones, como Meals on Wheels America, para lograr nuestros objetivos comunes de reducir la inseguridad alimentaria y el aislamiento entre los adultos mayores".

June De Sena, de 79 años, de Pacific Grove, California, es uno de esos adultos mayores. Por sugerencia de un vecino, ella se inscribió en Meals on Wheels durante la pandemia debido a problemas en los pies y los tobillos que le dificultan estar de pie mientras cocina o hace las compras.

De Sena vive en la ruta de Arnold en Pacific Grove, y espera con ansias ver a los voluntarios que entregan la comida en su apartamento cinco días a la semana, especialmente al nieto de Arnold. "Simplemente lo adoro", dice De Sena. Y también aprecia mucho a sus visitantes adultos. "Cuando llegan a mi casa, es bastante obvio que se preocupan y que observan para asegurarse de que todo esté bien. Si tuviera un problema... sé que me ayudarían".

El futuro de Meals on Wheels

A pesar del éxito obtenido en la lucha contra la pandemia de coronavirus, Hollander indica que aún queda trabajo por hacer para combatir el hambre y el aislamiento en el país. Según un cálculo previo a la pandemia, el 83% de los adultos mayores con bajos ingresos e inseguridad alimentaria que reunían los requisitos de Meals on Wheels no estaban recibiendo comidas a través del programa. A finales del 2020, casi 9 de cada 10 programas locales informaron sobre una necesidad insatisfecha de comidas de entrega a domicilio en sus comunidades.

Para hacer frente a esta necesidad, Hollander dice que es vital el apoyo continuo a los programas Meals on Wheels, tanto en términos de financiamiento (los programas dependen de los fondos federales a través del programa de nutrición de la Ley de Estadounidenses Mayores, así como de recursos estatales y locales, y de donaciones privadas) como de defensa de derechos.

"Las tres cosas que siempre pido a las personas es que donen, sean defensores del programa y se ofrezcan como voluntarios", dice. "Este modelo de 50 años... siempre ha sido una colaboración público-privada, y va a tener que seguir siéndolo".

¿Y cómo ves a Meals on Wheels dentro de cincuenta años? "Pase lo que pase, ese toque personal es realmente importante", dice Hollander. "Dentro de cincuenta años... queremos seguir teniendo esa conexión cara a cara".

Sarah Elizabeth Adler se unió a aarp.org como redactora en el 2018. Sus artículos sobre ciencia, arte y cultura se han publicado en The Atlantic —donde laboró como redactora—, en la revista California y en muchos otros medios.