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Por fin, hay alivio con los precios de los medicamentos

Un mensaje especial de la directora ejecutiva de AARP.

Jo Ann Jenkins, directora ejecutiva de AARP

Timothy Greenfield-Sanders

Jo Ann Jenkins.

In English

Estimados socios de AARP:

Me dirijo a ustedes, nuestros casi 38 millones de socios, para agradecerles por luchar con nosotros para reducir el costo de los medicamentos recetados para las personas mayores. Gracias a su apoyo constante a lo largo de muchos años, AARP lideró exitosamente la lucha por una nueva ley que reduce el costo de los medicamentos recetados para las personas mayores del país.

Cuando el presidente firmó esta ley el mes pasado, le puso un punto final a un esfuerzo que comenzó desde hace 60 años, cuando la fundadora de AARP, la Dra. Ethel Percy Andrus, instó por primera vez al Congreso a que detuviera el aumento de los precios de los medicamentos recetados.

Tal y como leerán en esta edición de AARP Bulletin, la nueva ley requiere que Medicare, por primera vez, negocie con las compañías farmacéuticas a fin de conseguir precios más bajos para los medicamentos recetados, y penaliza a quienes aumenten sus precios más rápido que la tasa de inflación. La ley le ahorrará cientos de miles de millones de dólares a las personas mayores, a los contribuyentes y a Medicare. Personas de todo el espectro político apoyan este enfoque sensato. De hecho, la única oposición durante todos estos años ha sido de parte de las grandes compañías farmacéuticas.

Además, la ley les dará tranquilidad a las personas mayores, ya que sabrán que los medicamentos que necesitan para mantenerse saludables —y, a menudo, para poder vivir— no las empobrecerán. A raíz de esta ley, a partir del 2025, las personas inscritas en planes de medicamentos recetados de Medicare tendrán un límite de $2,000 en los costos de bolsillo anuales para medicamentos. Y en el 2023, entrará en vigor un nuevo límite de $35 en el costo de la insulina.


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Esta es una victoria histórica para los consumidores. Las compañías farmacéuticas han obtenido ganancias récord durante décadas al cobrarles a las personas en Estados Unidos tres veces lo que las personas en otros países pagan por los mismos medicamentos. Ahora eso comenzará a cambiar. Con su apoyo, les hicimos frente a las grandes compañías farmacéuticas, ¡y ganamos!

Mientras estas empresas dependieron de sus cabilderos con salarios elevados, la publicidad engañosa y sus enormes recursos financieros, nosotros dependimos de ustedes (a quienes la Dra. Andrus denominó un ejército de ciudadanos útiles) para lograr que nuestros líderes entendieran lo que significan los precios exorbitantes de los medicamentos para muchas personas que deben elegir entre pagar por el medicamento que necesitan y sus gastos diarios, como la gasolina y los alimentos.

La directora ejecutiva de AARP, Jo Ann Jenkins, se dirige a una audiencia rodeada de varias personas entre ellas la senadora Amy Klobuchar de Minnesota y Debbie Stabenow de Michigan

STEPHEN VOSS para AARP

La directora ejecutiva de AARP, Jo Ann Jenkins, junto a los voluntarios de AARP y las senadoras Amy Klobuchar, a la izquierda, y Debbie Stabenow, a la derecha.

A lo largo de esta campaña, ustedes hicieron más de 8 millones de acciones, como recolectar firmas, enviar correos electrónicos, escribir cartas o llamar al Congreso. Juntos, convencimos al Congreso para que escuchara las voces y las historias de millones de personas en el país que han sufrido por los precios altos de los medicamentos.

Para decirlo de una manera simple, esta victoria no hubiese sido posible sin ustedes. Al alzar sus voces y compartir sus historias, mantuvieron el problema del alto costo de los medicamentos en la agenda nacional. Sus cuotas de membresía y los ingresos que recibimos como organización sin fines de lucro nos permitieron hacerle frente y ganarle a uno de los grupos de interés más arraigados y bien financiados en Washington.

Debemos celebrar esta ocasión trascendental, pero no podemos bajar la guardia. Ya los fabricantes de medicamentos están gestionando cómo revocar la nueva ley o mitigarla. No pararán. Pero tengan la seguridad de que, con su apoyo continuo, AARP tampoco dejará de luchar.