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5 pasos para preparar tu jardín o huerto en la primavera

Estos preparativos sientan las bases para una gran temporada de cultivo.

Una mujer echa compost en una carretilla

Getty Images

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Cuando llega la primavera, los jardineros son más impacientes que los caballos de carreras; apenas pueden contenerse ante la idea de adelantarse a la temporada.

Pero, a riesgo de forzar la metáfora, sujeta bien las riendas y no dejes que tu caballo salga desbocado. Aunque tengas una larga lista de tareas de jardinería para la primavera, no te apresures, sobre todo para sembrar, advierte Susan Mulvihill, escritora en temas de jardinería, bloguera y youtubera, establecida en Spokane, Washington.

"Es importante no precipitarse y plantar demasiado pronto", dice Mulvihill, autora de The Vegetable Garden Pest Handbook. "Hay ciertos microorganismos en la tierra que no se activan hasta que esta alcanza una determinada temperatura. Hace años sembraba el maíz demasiado pronto y decía: '¿por qué está tan amarillo?'. Y era porque los microorganismos que ponen el nitrógeno a disposición de las raíces de las plantas todavía no estaban activos".

No malgastes el dinero en regar, abonar o aplicar sustancias para controlar la maleza antes de que las plantas empiecen a crecer activamente y estén preparadas para recibir esta nutrición, dice Katy Shook, agente de horticultura de la zona de North Carolina State Extension en el condado de Chowan. "No debes añadir nada al jardín hasta que las plantas puedan utilizarlo activamente", dice. "Así que no inicies ninguna actividad a menos que sea el momento adecuado y la planta vaya a beneficiarse".


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¿Qué debe estar en tu lista de tareas de primavera? Si estás impaciente por empezar a trabajar, los expertos sugieren esta lista de cinco tareas iniciales.

1. Investiga y elabora un plan

Entiende las limitaciones de tu zona de cultivo e invierte, si quieres, en un termómetro de suelo (los hay a partir de unos $15) para saber cuándo la tierra tiene la temperatura adecuada para sembrar, dice Mulvihill. Comprueba las horas de luz de tu jardín y ubica una fuente de agua práctica. Haz un plano de tu huerto para determinar cómo rotar los cultivos. "Si los cultivos de la misma familia de plantas están en el mismo lecho de siembra año tras año, esas plantas corren más riesgo de tener problemas repetidos de insectos y enfermedades", explica. Empieza un diario de cultivo para anotar lo que funciona. Busca las mejores plantas para tu zona y región. Kevin Philip Williams, conservador adjunto de Denver Botanic Gardens, recomienda grupos como Plant Select, una organización sin ánimo de lucro apoyada en parte por los jardines botánicos, que investiga las plantas más adecuadas para el oeste del país. Otra organización, Chicagoland Grows, se concentra en las plantas de la región del medio oeste superior.

2. Haz una limpieza

Hoy en día se les aconseja a los jardineros que cultivan flores que dejen los tallos muertos de las plantas perennes hasta justo antes del primer brote de la primavera. Esto crea una barrera para las plantas y alberga insectos beneficiosos como las mantis religiosas y algunas especies de abejas, dice Williams. Aunque la primavera es el momento de recortar las partes muertas para darles espacio a los brotes nuevos, él explica que las investigaciones demuestran que los insectos volverán al lugar de donde emergieron para poner sus huevos. Por eso sugiere dejar algunos tallos o crear una zona silvestre en el jardín que no se corte hasta el verano. O bien, dice, tritura o recorta ligeramente las partes muertas y déjalas en el jardín como mantillo.

3. Poda árboles y arbustos

Antes de que salgan las hojas, observa tus arbustos y árboles, aconseja Shook. "Puedes buscar ramas rotas, superpuestas, muertas o enfermas y podarlas. Trata de hacerlo antes de que salgan los brotes nuevos". ¿No sabes con seguridad si la rama está viva? Solo rasca la corteza leñosa con la uña, dice. Será de color verde si la planta todavía está viva; si es de color marrón, la planta ya no se puede salvar.

4. Empieza a deshierbar

Este es el momento de avanzar en esta tarea interminable. "Es importante adelantarse a las malas hierbas ahora, porque compiten con las plantas de nuestro huerto por la humedad y los nutrientes", dice Mulvihill. "Además, pueden ser hospederas de insectos y enfermedades. Esta es una excelente motivación para deshierbar, si es que alguien la necesita".

5. Pon abono y mantillo

Cuando hayas eliminado la maleza, añade uno o dos centímetros de abono y otros elementos orgánicos, como harina de huesos, a los lechos. Esta es la buena noticia: actualmente se recomienda que no es necesario voltear o roturar la tierra. "Hay toda una variedad de microorganismos que habitan en los distintos estratos de la tierra. Viven en diferentes niveles, y si un jardinero perturba significativamente esas capas, va a afectar lo que se conoce como la red alimentaria del suelo", dice Mulvihill. "Esos microorganismos descomponen la materia orgánica, ponen el nitrógeno y otros nutrientes a disposición de las plantas y mejoran la textura de la tierra". El siguiente paso es añadir una capa de mantillo para evitar que crezcan las malas hierbas.

Después de estos pasos, espera a que la tierra se caliente y estarás listo para plantar.

Susan Moeller colabora con artículos sobre estilos de vida, salud, finanzas y temas de interés humano. Fue reportera y redactora de varios periódicos; también escribe artículos y ensayos para The Boston Globe Magazine y para su estación local de NPR, entre otros medios.

 

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