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Prepara tu parrilla para una temporada de comidas asadas

5 consejos para aprovechar al máximo el equipo necesario para hacer parrilladas.

Persona limpia una parrilla para carnes

Arinahabich / Getty Images

In English | Sube la temperatura y las personas pasan más tiempo en las reuniones al aire libre; es hora de hacer parrilladas.

Pero antes de cocinar carnes (o verduras) al fuego, tómate un tiempo para alistar tu parrilla para la temporada. Al igual que cualquier cosa que no hayas usado en mucho tiempo, el equipo del que dependes para preparar comidas al aire libre podría beneficiarse de un buen ajuste. Sea que uses una parrilla de gas o de carbón, o que prefieras ahumar la carne, dos asadores expertos comparten sus consejos sobre cómo mantener tu parrilla en la mejor forma durante toda la temporada.

1. Limpia a fondo las rejillas

Asegúrate de comenzar la temporada con una superficie limpia para asar. Será muy útil tomarse el tiempo para hacer una limpieza adecuada al principio, eliminando la suciedad que puede haberse acumulado si no usaste la parrilla durante la mayor parte del invierno. Una superficie limpia hará que tu comida tenga mejor sabor. Rob Serritella, fundador y asador experto de Holy Cow BBQ de Los Ángeles, tiene todo un proceso para limpiar la parrilla.

Para empezar, si tienes una parrilla de gas, asegúrate de que el gas esté apagado.

Retira las rejillas de la parrilla (si puedes) y colócalas en una superficie para limpiarlas. Si tu modelo no tiene rejillas removibles, es probable que tenga una bandeja debajo (que se puede remover y limpiar) para atrapar los residuos. La mayoría de las personas cubren estas bandejas con papel de aluminio para facilitar la limpieza.

Usa guantes y gafas para bloquear los desechos que vuelan, y llena un balde con agua caliente y jabón de platos. Después de un buen remojo, raspa los residuos. Si el jabón no limpia los platos lo suficientemente bien, prueba con un limpiador de horno.

Enjuaga con agua caliente y seca al aire.

2. Saca toda la mugre

"Usa una espátula, un cepillo y pinchos para sacar toda la 'mugre' del año anterior", dice Serritella. Eso incluye la cubierta interior, los lados y la parte inferior de la parrilla. Esto asegurará que nada se queme directamente sobre la comida.

Remoja unos cuantos paños viejos de cocina en el agua caliente y en la solución de jabón de platos y limpia todas las áreas de la parrilla. Luego rocía la parte superior interior de la parrilla con una solución de 1/3 vinagre a 2/3 agua. Piensa en esto como limpiar una sartén sucia antes de usarla para cocinar.

Deja reposar por lo menos media hora, y luego limpia el interior y el exterior de la parrilla con agua tibia para eliminar cualquier residuo de carbón, suciedad o insectos que hayan quedado atrapados.

Si cocinas con una parrilla de carbón, asegúrate de eliminar las cenizas residuales, dice Octavius Nelson, propietario de Bobby's BBQ en Fountain Inn, Carolina del Sur.

"Muchas personas no limpian las cenizas y cocinan encima de ellas la próxima vez, pero eso puede oxidar la caja de la parrilla", dice. "Es mejor remover el carbón después de cada uso, cuando la parrilla se enfríe".

Retira la bandeja de la parrilla si tienes una (la mayoría de las parrillas de gas la tienen) —esto es lo que atrapa cualquier grasa que gotee—, y vuelve a cubrirla con papel de aluminio antes de volver a colocarla.

3. Prepara las rejillas de la parrilla

Una vez que hayas hecho una limpieza profunda, es hora de preparar tu parrilla. Nelson recomienda lubricar las rejillas para contrarrestar cualquier óxido que se haya acumulado.

"Si tienes experiencia asando en la parrilla, coloca un poco de aceite de cocinar en una toalla después de que la parrilla esté caliente y frota las rejillas", dice. "Si eres un principiante, retira las rejillas de la parrilla antes de encenderla y frota el aceite sobre las rejillas frías. Luego, vuelve a ponerlas, calienta la parrilla y usa un cepillo para limpiarlas".

También pueden calentar las rejillas previamente durante unos 10 minutos antes de limpiarlas para quemar cualquier exceso, dice Serritella.

4. Cubre la parrilla

Las parrillas están hechas para soportar las inclemencias del tiempo, pero puedes evitar las limpiezas profundas frecuentes si obtienes una cubierta y proteges tu equipo cuando no lo estés usando.

"Si la lluvia cae en la parrilla, podría enmohecerse", dice Nelson. "Una cubierta también ayudará a mantener a raya a los insectos y animales, especialmente a las abejas".

Asegúrate de esperar hasta que la parrilla se enfríe para cubrirla todas las noches.

Utensilios para barbacoa sobre mesa de madera

Olena Danileiko / Alamy Stock Photo

5. Revisa tus suministros

Ahora que tu parrilla está en buena forma, asegúrate de que el resto de tus suministros también lo estén. Para las parrillas de pellets, Serritella sugiere remover de tu barbacoa u horno para ahumar carnes cualquier combustible no usado de la temporada pasada, y reemplazarlo con un lote fresco y seco para evitar que la humedad o los insectos arruinen tus esfuerzos al cocinar. Lo mismo ocurre con el carbón; comienza con una bolsa fresca.

Si estás usando una parrilla de gas, comprueba que tu tanque esté lleno; no querrás quedarte sin gas a mitad de camino asando hamburguesas o pollo.

Haz un inventario rápido del resto de tus herramientas: cepillos, pinzas y espátulas. Si ves que les faltan cerdas o están rotas, es hora de reemplazarlas. Si hay un poco de acumulación de óxido, Nelson sugiere usar un poco de aceite de cocinar y una esponja de fibra o lana de acero para removerla. Luego lávalo con agua y jabón de platos y déjalo secar bien al aire.

"Tengo en el exterior un recipiente de plástico impermeable que designé para mis herramientas y suministros de asar que no puedo almacenar adentro de mi casa debido al espacio", dice.

Consejo profesional: invierte en un termómetro para carne

Persona revisa la temperatura de unos chorizos

mrcmos / Getty Images

Cuando por fin es hora de cocinar, la herramienta más esencial que debes tener es un termómetro para carne. Hay muchas opciones económicas para elegir, incluidos termómetros digitales de lectura instantánea y termómetros de sonda con conexión wifi que se dejan insertados en la carne. Estas sondas tienen una pantalla externa que muestra la temperatura de la carne mientras se cocina, por lo que no es necesario continuar abriendo la tapa para ver la temperatura.

"Hacer cortes en la carne una y otra vez mientras está en la parrilla la secará", dice Nelson. "Un termómetro digital lee la temperatura mucho más rápido, por lo que no tienes que abrir tanto la parrilla y dejar salir el calor".

Si tu termómetro no viene con una guía, puedes encontrar fácilmente en internet las temperaturas adecuadas para cada tipo de carne. El resultado será una carne perfectamente cocida para la temporada de asar a la parrilla.

Samantha Lande es una colaboradora que se especializa en temas de comida, salud e historias de interés humano en diversas publicaciones nacionales. Se ha publicado su trabajo en Real Simple, Allrecipes y Food Network, entre otros.