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Cómo lidiar con las hojas caídas en otoño

3 métodos efectivos y sus bondades para ti y tu hogar.

Mujer con botas rojas recoge hojas de otoño con un rastrillo.

Ukrainec/Getty Images

La mezcla de trozos de hojas secas y briznas de hierba es muy buena para el compostaje.

Me encanta el otoño. Después de un largo y caluroso verano (¡en la costa este ha estado bien húmedo!), es un alivio disfrutar del aire fresco que trae la temporada. Pero con el otoño llega también la caída de las hojas y, si vives en una casa con jardín, necesitas un buen plan para deshacerte de estas de un modo efectivo y bueno para ti y tu hogar.

Barre las hojas con un rastrillo

Para la mayoría de quienes vivimos en casas con un poquito de jardín, barrer las hojas es una de las tradiciones del otoño. Sin duda es un buen ejercicio y se disfruta del aire libre, pero te aconsejo que escojas los materiales adecuados para facilitarte el trabajo. Empieza por elegir un rastrillo que sea ligero y tenga un mango ergonómico… ¡notarás la diferencia en tus manos y en tu espalda! Busca también un modelo cuyo extremo tenga forma de abanico curvado para recoger el máximo número de hojas en cada pasada. Los mejores rastrillos están diseñados de forma que sus púas recogen las hojas sin dañar la hierba o clavarse en el suelo. No te olvides de ponerte guantes para evitar ampollas, provocadas por el roce con el mango, y llevar zapatos cerrados. Si sufres de alergias, realiza este trabajo con una mascarilla.


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El método más efectivo de agrupar las hojas, es el de ir barriendo y acumulándolas en una lona grande en el suelo. La lona es fácil de transportar de un lugar a otro con solo arrastrarla y, cuando tengas todas las hojas juntas, te resultará más sencillo meterlas en las bolsas que venden para este propósito o simplemente ponerlas al lado de la acera para que las aspiren los camiones de reciclaje. Para recoger las hojas rápida y eficientemente, te aconsejo hacer una pequeña inversión (unos $15) en uno de los aparatos que recogen hojas (leaf scoop), ya que estos se ajustan en cada mano para hacerlas más grande y recoger más hojas a la vez.  

Tritura las hojas con un cortacésped

La cortadora de césped no solo sirve para cortar la hierba en la primavera y el verano. Al llegar el otoño, úsala también para cortar y triturar las hojas caídas sobre el césped. ¡Te ahorrarás un montón de tiempo y trabajo! Simplemente ten la precaución de poner la cuchilla del cortacésped en la posición más alta y quita la bolsa donde se acumulan los recortes de grama. Pasa a continuación el cortacésped sobre las hojas una y otra vez hasta que queden reducidas a trocitos bien pequeños. Además de evitarte el trabajo de barrer, recoger y deshacerte de las hojas, la ventaja de este método es que convierte los restos de las hojas trituradas (mezcladas con briznas de hierba) en una capa de mantillo que resulta excelente para abonar el césped. Si tras cortar las hojas en trocitos prefieres retirarlas del césped, vuelve a poner su bolsa en el cortacésped y pasa de nuevo la máquina segadora por la hierba. Recuerda que esta mezcla de trocitos de hojas secas y briznas de hierba es muy buena para tu compostaje o, si las tienes, para las camas elevadas del jardín.

Sopla las hojas con el aparato más conveniente

El método de soplar las hojas es uno de los más populares para quitar las hojas de los alrededores de la casa y del jardín, luego agruparlas en una lona y recogerlas fácilmente. Es un sistema particularmente efectivo para llegar a esas hojas que quedan atrapadas en los rincones o en zonas de difícil acceso. Intenta soplar las hojas en días calmados y secos, ya que si están mojadas son mucho más pesadas. Para elegir el modelo que mejor se adapte a tus necesidades, ten en cuenta estos criterios:

  • Fuente de energía

Entre las opciones principales están los sopladores que funcionan a electricidad o a gas. Entre los eléctricos, puedes encontrar modelos inalámbricos que funcionan con baterías y permiten moverse libremente por todos los espacios exteriores. Al no tener cables, ¡te evitarás más de un tropiezo e incluso alguna caída! Suelen durar unos 30 minutos. Los modelos que se enchufan a la corriente eléctrica, tienen el inconveniente de ir arrastrando un cable, pero tienen la ventaja de funcionar sin interrupciones. Los sopladores que utilizan gas no tienen cables y suelen ser los más poderosos, pero también los más ruidosos; además emiten un fuerte olor.

  • Potencia

Si compras un soplador de hojas, toma en cuenta dos números: las millas por hora (MPH) y los pies cúbicos por minuto (CFM). Este último es el indicador más importante ya que te da una idea de la potencia del soplador, mientras que las MPH miden la velocidad del aire (suelen oscilar entre 120 y 250 MPH). Un soplador que tenga como mínimo 130 CFM, suele ser suficiente para un jardín mediano.

  • Ruido

El nivel de ruido, medido en decibelios, es siempre una consideración importante cuando eliges un soplador. De hecho, la mayoría de las municipalidades tienen normas estrictas sobre qué días y entre qué horas puedes soplar las hojas. Emiten un ruido de entre 64 y 107 decibelios, así que es siempre recomendable usarlos con protección para los oídos. Al haber objetos pequeños que pueden volar a tu alrededor, es también recomendable usar protección para los ojos.

  • Peso

Los sopladores de hojas pesan como promedio entre 5 y 20 libras. Mi recomendación es que escojas el modelo más ligero y eficiente para el tamaño de tu jardín para aliviar el impacto en tus manos, brazos y espalda. Si te decides por un soplador que use gas como combustible, considera alguno de los modelos tipo mochila. Al colgarse a la espalda, reparten mejor el peso.

Hablando de otoño, recuerda que es también el momento de llamar a un profesional para que limpie y retire las hojas acumuladas en las canaletas de tu casa… ¡imprescindible hacerlo cada año!


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