Skip to content
 

Las etiquetas parlantes ayudan a las personas ciegas con los medicamentos

Hay otros servicios que ayudan a evitar errores que podrían poner en peligro la vida de personas con problemas visuales.

Persona sostiene un teléfono junto a una botella de medicamentos recetados

CVS Pharmacy

Spoken Rx, de CVS, lee las etiquetas de los medicamentos en voz alta a través de una aplicación gratuita de la farmacia para tu teléfono celular.

En español

Con el paso de los años, algunas personas enfrentan problemas como leer las etiquetas de los medicamentos, saber la dosis que deben tomar e identificar las pastillas.

Ese tipo de errores pueden tener consecuencias mortales. El problema se agrava aún más para aquellas personas que no ven bien o que tienen una discapacidad visual grave, aunque algunas personas ciegas aprenden a distinguir las pastillas palpándolas e identificándolas por su forma o textura.

Deja que hablen las etiquetas

Muchas farmacias han presentado nuevas opciones que prometen ser mucho más fiables. Estas permiten que sean las propias etiquetas de los medicamentos las que te digan qué hay en el frasco, como por ejemplo los nombres de los medicamentos, la dosis, las advertencias y otra información relevante. En concreto, puedes escuchar las palabras leídas en voz alta a través de un altavoz, o mediante una aplicación en tu iPhone o tu teléfono Android.

“Me gustaría que esto se convirtiera en algo habitual en las farmacias", afirma Eric Bridges, director ejecutivo del American Council of the Blind en Arlington, Virginia.

En colaboración con esta organización sin fines de lucro, CVS Health anunció recientemente que ha desarrollado una solución propia de lectura de etiquetas de medicamentos, llamada Spoken Rx, y que se puede conseguir en casi 10,000 farmacias minoristas en el país y las tiendas de CVS en Target. CVS probó las etiquetas en un número reducido de tiendas el año pasado. Las etiquetas también están en algunos medicamentos que se envían por correo, tanto en inglés como en español.

“Me gustaría que esto se convirtiera en algo habitual en las farmacias".

— Eric Bridges, American Council of the Blind

Spoken Rx emplea una tecnología similar a la de las etiquetas de audio ScripTalk de En-Vision America, con sede en Palmetto, Florida, creadas a principios de la década del 2000 y utilizadas por aquel entonces por el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos. Posteriormente, Walmart/Sam's Club y muchas más farmacias, como H-E-B, Hy-Vee, Kaiser Permanente, Rite Aid, Publix y Winn-Dixie, adoptaron ScripTalk, que está también disponible para algunos medicamentos con receta de venta por correo.

El Gobierno lleva tiempo fomentando las etiquetas de medicamentos accesibles, pero los avances han sido lentos. En julio del 2012, el presidente Obama firmó un proyecto de ley en el que se pedía a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos que estableciera "mejores prácticas para que las farmacias garanticen que las personas ciegas y con discapacidad visual tengan un acceso seguro, regular, confiable e independiente a la información contenida en las etiquetas de los envases de los medicamentos recetados".

Casi cuatro años y medio después, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos descubrió que los medicamentos dispensados con etiquetas accesibles (en formato audible, de braille o con letra grande) seguían correspondiendo a menos del 1% de todas las etiquetas, y que era necesario tomar medidas para fomentar la concienciación sobre las mejores prácticas. En una encuesta gubernamental sobre salud realizada en el 2018, alrededor del 13% de los adultos en el país afirmaron ser ciegos o tener problemas de visión, incluso al usar lentes correctivos.

Dos recipientes de pastillas de medicamentos recetados

En-Vision America

El dispositivo de ScripTalk lee un chip RFID, situado en la parte inferior del frasco, para indicarte el nombre del medicamento y otros detalles.

Es necesario inscribirse

Hay que inscribirse para recibir ambos servicios de lectura de etiquetas, por teléfono o en tu farmacia. Las aplicaciones y el dispositivo para escuchar las etiquetas son gratuitos en las farmacias participantes y tampoco pagarás más por tus medicamentos con receta.

El farmacéutico coloca una etiqueta electrónica en la parte inferior de cada frasco de pastillas. Esta etiqueta parlante, basada en la tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID), puede leer todas, o casi todas, las instrucciones impresas en la etiqueta convencional.

Puedes acceder a la herramienta Spoken Rx dentro de la sección Pharmacy (Farmacia) de la aplicación de CVS Pharmacy. Si tocas el icono y sostienes un medicamento con receta etiquetado a menos de cuatro pulgadas de tu teléfono, escucharás cómo una voz computarizada lee todo el texto de la etiqueta. Para evitar confusiones, se lee el nombre completo del medicamento sin abreviaturas, dice Jared Tancrelle, vicepresidente sénior de operaciones minoristas de CVS Health.


Venta del Día de la Recordación: Únete a AARP por solo $9 al año cuando te inscribes por un período de 5 años. Únete hoy y recibe un REGALO.


ScripTalk tiene su propia aplicación gratuita, además de un dispositivo lector ScripTalk Station gratuito que funciona con baterías y que tiene el tamaño de un reproductor de CD portátil antiguo. El lector ScripTalk Station tiene una rueda para encenderlo y regular el volumen, junto con botones táctiles para reproducir el audio y avanzar o retroceder en la lectura de la información.

Si utilizas la aplicación móvil ScripTalk tienes dos opciones: el botón Full Scan (Escaneo completo), en la parte superior de la aplicación, o el botón Quick Scan (Escaneo rápido). El botón Full Scan lee todo el contenido de la etiqueta, incluido el nombre del medicamento, la dosis, las advertencias y la información para reponer el medicamento. El botón Quick Scan solo lee el nombre del medicamento y la dosis.

Si tienes un iPhone, orienta el celular hacia arriba y coloca el frasco del medicamento con la etiqueta hacia abajo en la parte superior de la pantalla. Si tienes un teléfono Android, en cambio, deberás colocar el teléfono boca abajo y poner la parte inferior del frasco sobre la parte posterior del teléfono.

El teléfono leerá la etiqueta electrónica, aunque es posible que tengas que girar el frasco para que la aplicación empiece a leer la etiqueta. De hecho, para usar cualquier aplicación de teléfono inteligente, una persona ciega debe tener cierta destreza en el uso de las herramientas de accesibilidad del dispositivo para abrir la aplicación y determinar dónde tocar.

No es para los medicamentos sin prescripción

Uno de los inconvenientes de estas etiquetas RFID parlantes es que, por lo general, sirven para los medicamentos recetados, pero no para los No es para los medicamentos sin prescripción, que se venden libremente en la farmacias.

"Esta ha sido la parte más difícil de nuestro proyecto", afirma Bridges. "Obviamente, queríamos enfocarnos primero en los medicamentos con prescripción, porque son los más fundamentales para nuestra salud".

Neva Fairchild, especialista nacional en la vejez y pérdida de visión en la American Foundation for the Blind (AFB), usa la aplicación de CVS y a veces las etiquetas en braille de los medicamentos recetados.

"Te sorprendería ver hasta qué punto se parece un ibuprofeno a una píldora de hierro y a una pastilla para la alergia", asegura.

Grabaciones del farmacéutico

Otras empresas ofrecen opciones adicionales. Las farmacias Walgreens tienen un recordatorio de medicamentos parlante que es gratuito para quienes se autoidentifican como discapacitados visuales. (Para el público general cuesta alrededor de $10).

El farmacéutico graba las instrucciones de dosificación y la información de la etiqueta, y estas se reproducen cuando pulsas un botón del recordatorio de medicamentos parlante, que se adhiera a la parte inferior de la mayoría de los frascos de medicamentos. El dispositivo permite grabar una descripción de hasta 30 segundos.

La aplicación Seeing AI de Microsoft para iPhone puede leer en voz alta cualquier texto breve que coloques delante de la cámara del teléfono, incluido el texto de un frasco de medicamento. Esta versátil aplicación tiene otras funciones, como identificar a personas o leer el valor de los billetes y las monedas.

"La razón por la cual [Seeing AI] me parece especialmente útil es que no tienes que saber dónde está exactamente el texto a la hora de escanear un frasco de pastillas", dice Aaron Preece, redactor jefe de AccessWorld, la revista de tecnología de AFB.

Otro par de ojos

Pero hay personas que se sienten más seguras con la ayuda de una persona en tiempo real. Así, por ejemplo, la aplicación gratuita Be My Eyes conecta a una persona ciega con un voluntario vidente en cualquier lugar del mundo que puede leerle la etiqueta en voz alta. A través de una conexión de video en vivo, la persona vidente le indica a la persona con discapacidad visual cómo debe colocar la cámara del celular para que la persona vidente pueda informarla de lo que ve.  

"Contamos con 5.4 millones de personas dispuestas a leer una etiqueta siempre que lo necesites", asegura Will Butler, director de experiencia de Be My Eyes. Pero "debemos tener cuidado y no conectar a nuestros usuarios con extraños para que les ayuden a gestionar sus medicamentos. Nuestras condiciones de servicio son muy claras y no permiten usar Be My Eyes para nada que pueda resultar peligroso".

Si necesitas algo más que ayuda para leer una etiqueta, Be My Eyes te da la opción de llamar a una farmacia especializada participante (como Accessible Pharmacy Services o Rite Aid) desde la propia aplicación. Para ello, abre la aplicación Be My Eyes, abre el menú Specialized Help (Ayuda especializada) y localiza la farmacia en la categoría Personal Health (Salud personal).

"Muchas personas usan nuestro servicio para las etiquetas de sus medicamentos. Otras veces llaman para decir: 'se me ha caído una pastilla y no tengo ni idea de cuál era’".

— Jenine Stanley, Aira

Existe un servicio de "interpretación visual" parecido a Be My Eyes llamado Aira, de Aira Tech Corp, con sede en Carlsbad, California. La principal diferencia: todos los agentes humanos con los que Aira pone en contacto a las personas ciegas tienen formación profesional. En Be My Eyes, los únicos que están capacitados profesionalmente son los agentes de Specialized Help que representan a empresas específicas.

Los clientes disponen de hasta cinco minutos gratuitos al día con un agente de Aira, que puede ser suficiente tiempo para identificar los medicamentos que toman. Si lo necesitan, pueden contratar minutos adicionales con planes que empiezan desde $29 por hasta media hora.

"Muchas personas usan nuestro servicio para las etiquetas de sus medicamentos", dice Jenine Stanley, directora de comunicación con el cliente de Aira. Otras veces llaman para decir: 'se me ha caído una pastilla y no tengo ni idea de cuál era’, o: 'he encontrado esta pastilla en el cajón y no sé qué es'. Nuestros agentes pueden tomar una foto de la pastilla en cuestión, ampliarla para ver si lleva algún número o texto, e investigar a partir de esa información".

Los agentes están cubiertos por una fianza y deben firmar acuerdos de confidencialidad que garantizan la privacidad y la protección de la información de la persona con problemas de visión.

Edward C. Baig es un escritor que colabora con artículos sobre tecnología y otros temas del consumidor. Anteriormente trabajó para USA Today, BusinessWeek, U.S. News & World Report y Fortune; también es autor de Macs for Dummies y coautor de iPhone for Dummies y iPad for Dummies.