Skip to content
 

Cómo una veterana japonés-estadounidense se abrió su propio camino

Cynthia Macri se considera una "triple amenaza" por ser una mujer, pertenecer a una minoría y ser una profesional competente en las Fuerzas Armadas.

La doctora Cynthia Macri en una foto del servicio militar y más recientemente después de retirarse del servicio

Cortesía Cynthia Macri

In English

Como mujer y estadounidense de ascendencia japonesa que se desempeñó como médica en la Marina por 35 años, la experiencia de Cynthia Macri fue que ella era su mejor aliada. ​

"Lo que sucede con las minorías y las mujeres en el Pentágono es que somos muy pocas. No te cruzarías al azar con alguien de tu mismo rango y raza", dijo Macri, de 64 años. "Si quisiera hablar con otra capitana de la Marina en el Pentágono, tendría que hacer una cita, porque ella probablemente sería la asistente ejecutiva de uno de los altos cargos. La probabilidad de encontrarse con alguien de la misma raza y rango era aún más remota". ​

​Desde el comienzo de su carrera militar en 1979, explicó Macri, enfrentó discriminación, lo que la obligó a depender en gran medida de su propia competencia para tener éxito y ganarse el respeto. "En aquella época, con tan pocas mujeres, a veces parecía que éramos nuestras peores enemigas y no podíamos confiar necesariamente las unas en las otras", dijo. "Si eres una mujer y de una raza minoritaria, eres una doble amenaza. Si eres competente, entonces eres una triple amenaza".


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Una estadounidense de tercera generación

Los abuelos de Macri emigraron de Japón a Hawái a principios del siglo XX. Sus abuelos paternos trabajaron como educadores hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando dijo que su abuelo fue arrestado por el FBI. En un principio, iba a ser deportado, pero como tenía seis hijos nacidos en Estados Unidos, fue trasladado a un campo de reclusión en Luisiana. Mientras tanto, el padre, la abuela y la tía de Macri fueron enviados a un campo de reclusión en Arkansas.​

Al final de la guerra, todos habían sido enviados al Tule Lake Relocation Camp en California, donde esperaron para regresar a Hawái. Los abuelos maternos de Macri eran avicultores y considerados vitales para la economía de Oahu, lo que evitó que fueran detenidos durante la guerra. Sus padres se conocieron en University of Hawaii y se casaron. Sin embargo, en 1951, el padre de Macri fue reclutado para la Guerra de Corea y trabajó 18 meses como intérprete para el Servicio de Inteligencia Militar del Ejército de EE.UU.

Finalmente, sus padres se mudaron a Minnesota, donde nació. Pero Macri no pasó mucha parte de su niñez en Estados Unidos. Su padre comenzó a trabajar para la Ford Foundation, un grupo de ayuda humanitaria global, que envió a la familia al extranjero, a países como Egipto, Pakistán, México e India.

Dos veces, dijo, fue evacuada para escapar de las guerras: la guerra de los Seis Días árabe-israelí en 1967 y la guerra entre India y Pakistán en 1971.

"Lo único que importaba cuando nos evacuaban era que éramos estadounidenses. No tenía idea de que había discriminación en Estados Unidos", dijo. "En Pakistán y Egipto, esa era mi identidad. ¿Cómo podría no ser reconocida como estadounidense, verdad?"

Su incorporación a la Marina

Al tener padres japoneses-estadounidenses con títulos académicos avanzados, Macri dijo que no tuvo más remedio que ir a la universidad.

"Ni siquiera sabía que había trabajos disponibles que no requerían una educación universitaria".

​​Mientras asistía a Lehigh University para obtener su licenciatura, tuvo problemas académicos con material al que no había estado expuesta en las escuelas internacionales. Al mismo tiempo, estaba aprendiendo a vivir en EE.UU. Se preguntaba cosas cotidianas: ¿era seguro beber agua del grifo? Y no estaba acostumbrada a que las personas condujeran por el lado derecho de la carretera.

"Solía practicar motocross y conducía por todo Islamabad en mi motocicleta, pero conduces al otro lado de la carretera", recordó. "No dejaba de pensar que tal vez me iba a atropellar un auto porque estaba mirando en la dirección equivocada".

Aunque estaba en una escuela de ingeniería, Macri siempre había querido ser médica. Presentó su solicitud de ingreso a la Facultad de Medicina de Temple University y fue aceptada. Pero ella era de una familia de cinco hermanos y el dinero escaseaba.

Durante su último año, su universidad organizó una feria de trabajo que marcaría el comienzo de su carrera militar.

“Lo único que realmente conocía eran las Fuerzas Armadas. Los guardias de seguridad en la embajada de Estados Unidos eran infantes de la Marina de EE.UU. y fueron una parte muy importante de nuestra vida en la escuela secundaria", dijo. "Así que me acerqué a la mesa del Cuerpo de Infantería de Marina y me dijeron, '¿Así que quieres ser médico? No tenemos médicos. Tendrás que unirte a la Marina'. Entonces, dije, 'Bueno', y me acerqué a la mesa de la Marina".

Recibió una beca para pagarse la carrera de Medicina y fue nombrada oficial en 1979.

Acoso y discriminación

En la Escuela de Adoctrinamiento de Oficiales, explicó Macri, había un "acoso sexual desenfrenado" de las mujeres que, en su mayoría, eran nuevas en la Marina y habían ingresado como alféreces (un rango menor). Los oficiales masculinos de mayor rango las animaban a asistir a fiestas y a beber en exceso, recordó Macri. Dijo que evitaba las fiestas porque no bebía alcohol.

Macri obtuvo el primero de muchos FITREP (un tipo de informe de desempeño) desfavorables porque, indicó, no era lo suficientemente sociable. Pero gracias a que era una ávida jugadora de fútbol, podía correr más rápido y hacer más flexiones y abdominales que casi todos los demás durante el entrenamiento, lo que la ayudó a graduarse. ​

Dos fotos de Cynthia Marci

Courtesy Cynthia Macri

Pasó a hacer prácticas en un hospital de la Marina, pero como había tan pocas mujeres, no había salas de guardia específicas para cada género. Eso, dijo, dio como resultado el acoso.

"Si estabas durmiendo en la cama de la sala de guardia, algunos hombres pensaban que podían acostarse en la cama contigo. No estoy bromeando", dijo.

No fue hasta el 2004, 25 años después de que Macri sirviera en la Marina, que el Departamento de Defensa formó un grupo de trabajo para abordar el acoso y la agresión sexual en las Fuerzas Armadas.

RAND estima (en inglés) que 1 de cada 16 mujeres y 1 de cada 143 hombres sufren agresión sexual dentro del Departamento de Defensa.

Además de eso, estaban los "comentarios sarcásticos y groseros" que encontró sobre las mujeres en el quirófano: "'No necesitamos a ninguna mujer'; te lo decían directamente a la cara". Macri dijo que la obstaculizaron cada vez que había una tarea que quería, y que la consideraron no calificada para ser cirujana ortopédica, trabajar con los infantes de marina o ser médica en un barco. Al final, se convirtió en oncóloga ginecológica.

Macri dijo que no se dejó intimidar por todos los obstáculos que enfrentó. "Tienes que volverte más competente que ellos. Cuando las personas no están haciendo correctamente su trabajo y les llamas la atención, al menos estás salvando la vida de alguien. Así que lo hice con regularidad y me gané la reputación de ser, sinceramente, una gran cirujana".

Ayudar a los demás

El currículo de Macri incluye una variedad de roles de liderazgo académico y ejecutivo en el Centro Médico Naval Nacional, el Centro Médico del Ejército Walter Reed, el Comando de Educación y Capacitación Médica de la Marina y la Uniformed Services University. Pero su momento de mayor validación antes de dejar la Marina en el 2013 fue cuando fue asignada a su puesto final: asistente especial del jefe de operaciones navales para la diversidad. En esa capacidad, pudo expresar su opinión sobre los beneficios que supone para las Fuerzas Armadas aceptar una diversidad de razas, etnias, géneros y experiencias de vida.

Como se encontró con relativamente pocos asiáticos en las Fuerzas Armadas cuando prestó servicio, y con un número aún menor de japoneses-estadounidenses, Macri sintió la mayor camaradería con sus compañeras de equipo de fútbol femenino de la Marina.

​"Yo era literalmente 15 años mayor que la siguiente persona de mayor edad. Sin embargo, algunas de esas jóvenes se han mantenido en contacto conmigo", dijo. "Desde 1999, he tenido conversaciones realmente geniales con algunas de ellas. Así que siento que he sido buena asesorando a las jóvenes para ayudarlas a tomar buenas decisiones". ​


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Hoy es miembro del consejo ejecutivo de la Asociación de veteranos japoneses-estadounidenses (JAVA, Japanese American Veterans Association). Además, es miembro de la Comisión para la prevención del suicidio de la oficina del gobernador de Maryland, la Comisión estatal de veteranos de Maryland, la Comisión de veteranos del condado de Montgomery y el Comité asesor de mujeres veteranas del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA).

​También es médica voluntaria en el Centro comunitario y cultural chino en el condado de Montgomery, Maryland, y se encarga de vacunar contra la COVID a los residentes mayores. También lleva a cabo actividades de alcance comunitario para los indios asiáticos porque pasó mucho tiempo en Pakistán en su juventud y se identifica con esa comunidad.

"La comunidad asiática es muy variada. Hay muchos inmigrantes que viven en hogares de primera generación y multigeneracionales, un número variable de personas de cada país que tienen habilidades, tradiciones y necesidades distintas", dijo. "Ninguno de nosotros comparte una cultura, un idioma o una religión determinada. Por lo tanto, es más difícil encontrar una solución única para responder a un problema general dentro de la comunidad".

JAVA copatrocinará "The Go for Broke Spirit", una exposición de fotografías que presenta imágenes de veteranos japoneses-estadounidenses que sirvieron durante la Segunda Guerra Mundial, del fotógrafo Shane Sato, residente en Los Ángeles. La exposición estará en el Japan Information and Culture Center de Washington D.C., del 9 de junio al 22 de julio del 2022.

Aaron Kassraie escribe para AARP sobre asuntos de importancia para los veteranos de las Fuerzas Armadas y sus familias. También es reportero de temas generales. Anteriormente, Kassraie cubría temas de política exterior de EE.UU. como corresponsal en la oficina de Washington de Kuwait News Agency y realizaba trabajo de captación de noticias para USA Today y Al Jazeera English.