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Cómo regalar tu dinero bajo la nueva ley impositiva Skip to content

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Cómo regalar tu dinero

Esta es la manera de obsequiar tu dinero inteligentemente y mantener la paz en la familia.

Dinero cayendo desde un balde metálico

GETTY IMAGES

Sigue estos consejos cuando estés regalando dinero.

In English | Incluso si no eres un millonario, podrías haber llegado a una etapa en la que pienses: es suficiente. Hasta podría ser demasiado. Un segundo automóvil podría quedarse casi siempre estacionado en el garaje. En vez de ser un lugar donde relajarte, tu amado hogar para vacaciones quizás se convirtió en un sitio donde te ocupas del mantenimiento. ¿Y tu pensión? Si tienes la suerte de tener una, también podría estar pagándote más de lo que en realidad necesitas.

¿Pero cómo compartes tus recursos de una manera que sea sencilla, inteligente y prudente desde el punto de vista financiero? ¿Y cómo mantienes la paz en tu familia si no todos están de acuerdo con tus decisiones?  Para responder estas preguntas, les pedimos a expertos en los campos de donaciones benéficas y planificación patrimonial que sugirieran las mejores maneras de dar dinero bajo la nueva ley impositiva —tanto para tu beneficiario como para ti— en siete situaciones comunes.

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Tu nieto necesita su educación universitaria

Solución: usa el plan 529 de sus padres.

La mejor manera de ahorrar para la educación futura de un niño es por medio de un plan de ahorros universitarios 529, donde el dinero aumenta libre de impuestos y se puede retirar sin pagar impuestos para los gastos educativos que reúnan los requisitos, incluidos el costo total de la matrícula y los gastos para la educación superior. Una disposición de la nueva ley impositiva permite además retirar hasta $10,000 al año para la educación preuniversitaria sin pagar impuestos, aunque es posible que no todos los estados implementen esta disposición.

Puedes abrir tú mismo una cuenta para tu nieto, pero podría ser más acertado aportar a una cuenta creada por los padres del niño. Te explicamos la razón: las fórmulas para la ayuda financiera clasifican el dinero que se saca del plan 529 de un abuelo —pero no el del plan de los padres— como ingresos del estudiante. Eso podría reducir los posibles fondos de ayuda financiera. (Si has estado ahorrando en un plan 529 a tu nombre, muchos planes te permiten cambiar la titularidad al padre o madre, siempre y cuando no cambies el beneficiario).

Si deseas conservar la cuenta, Dawn Brown, planificadora financiera sénior de Lassus Wherley en New Providence, Nueva Jersey, sugiere que aplaces los pagos hasta los últimos dos años de la universidad. Eso es porque ahora las universidades usan la declaración de impuestos de hace dos años a fin de determinar la elegibilidad para la ayuda del año venidero. Esto significa que puedes pagar el costo de matrícula durante los últimos dos años del estudiante sin afectar su ayuda financiera.

Cómo hacerlo: deposita el dinero directamente en el plan que pertenece a los padres, o dale el dinero directamente al padre o madre con la expectativa de que depositarán el dinero en un plan 529. (Según el estado, el titular de la cuenta podría obtener una deducción en los impuestos estatales por aportar a un plan 529). Este titular puede seleccionar en qué invertir; los planes basados en la edad son por lo general la mejor opción. Para enterarte sobre los distintos planes estatales, visita Savingforcollege.com.

Te gustaría crear una fundación benéfica y no eres Bill Gates

Solución: aporta a un fondo asesorado por donantes.

Los fondos asesorados por donantes son como cuentas de ahorros benéficas. Recibes una deducción de impuestos inmediata por cualquier dinero en efectivo (o inversiones) que coloques en el fondo. Esto te permite adelantar las donaciones benéficas para dos o tres años y realizarlas durante un solo año. Con eso, puedes obtener una deducción por donaciones para un año en el que planeas detallar tus deducciones en vez de utilizar la deducción estándar que recién se aumentó. Puedes asignar subsidios del fondo a tu iglesia, antigua universidad u otra organización benéfica pública, según el cronograma que desees. El dinero que esté en tu fondo puede invertirse libre de impuestos, por lo que es posible que después tengas más dinero que dar. Y puedes nombrar a otros familiares como asesores del fondo para que también puedan realizar donativos a organizaciones benéficas. Solo recuerda: una vez que deposites el dinero, no puedes sacarlo; tiene que darse a una entidad benéfica. Los fondos asesorados por donantes son muy útiles si tuviste un gran aumento de ingresos un año o si esperas estar en una categoría impositiva más baja en años venideros.

Cómo hacerlo: abre un fondo asesorado por donantes en una organización patrocinadora, como una fundación comunitaria o empresa grande de inversiones. Por ejemplo, Fidelity Charitable y Schwab Charitable requieren un aporte inicial mínimo relativamente bajo de $5,000 y te permiten financiar tu fondo con dinero en efectivo o activos que incluyen acciones y bienes raíces. Venderán los activos no monetarios que deposites y te ofrecerán un menú de fondos en los que invertir el dinero que se obtenga de la venta.

Tus hijos tienen diversos niveles de necesidades

Solución: divide equitativamente y deja constancia por escrito.

A veces hay buenas razones para no dejar a cada uno de tus hijos una herencia igual. Tal vez un hijo recibió más ayuda de ti durante tu vida. Quizás uno de ellos tiene necesidades especiales y necesita un fideicomiso para sostenerse. O puede que tengas un hijo mucho más joven que necesitará más ayuda económica para cosas como su educación. Sin importar tus motivos para dividir tu patrimonio de forma desigual, es tu decisión. También es tu decisión si deseas hablar con tus hijos sobre lo que piensas. “Algunos clientes hablan con sus hijos de eso, y algunos no quieren debatir con ellos”, dice la abogada Laura Beck, socia de Cummings & Lockwood en Stamford, Connecticut, quien se especializa en planificación patrimonial. Independientemente de cómo y por qué dividas tus activos, no puedes evitar que tus hijos estén descontentos. Sin embargo, puedes intentar minimizar el daño después de que ya no estés.

Cómo hacerlo: si no quieres explicar los legados desiguales mientras estás vivo, Beck sugiere que pienses en dejar una carta que explique tus motivos. De lo contrario, dice, es más probable que consideren que fuiste injusto o que quisiste más a un hijo que a otro. Para disminuir la posibilidad de una fea batalla sobre las instrucciones y la validez del testamento, Beck también sugiere incluir una cláusula de no disputar en el testamento —que diga, en esencia: “Si cuestionas esto, no recibirás nada”—.

Deseas que la próxima generación disfrute el hogar para vacaciones de la familia

Solución: funda una empresa.

Primero que nada, no des por sentado que tus hijos quieren esa casa al lado del lago llena de recuerdos. Pregúntales. Si ninguno la quiere, ahí termina el asunto. Véndela en el momento adecuado para ti. Si solo un hijo no la quiere, pero los otros sí, piensa en dejarle a ese hijo un activo comparable en valor a lo que recibirán los demás.

Para los hijos que reciban el hogar para vacaciones, tu meta es resolver por adelantado todos los problemas que podrían surgir después de la transferencia. La mejor manera de hacerlo es formalizar un plan. David Fry, un abogado y coautor de Saving the Family Cottage: A Guide to Succession Planning for Your Cottage, Cabin, Camp or Vacation Home, recomienda que lo hagas transfiriendo el hogar a una sociedad de responsabilidad limitada (LLC) y dando las acciones en esa sociedad a tus hijos. Detalla los derechos y responsabilidades de tus hijos en el acuerdo operativo de la LLC, incluso cómo se compartirán los gastos de mantenimiento y cuándo las familias pueden usar la propiedad. Lo más importante es que si alguien desea vender su parte, el acuerdo de la LLC debe incluir una manera de hacerlo (por lo general, a un precio menor que la porción del valor total de la propiedad que pertenece a esa persona).

Cómo hacerlo: contrata a un abogado, porque establecer una LLC de este tipo y crear y redactar un acuerdo operativo puede ser complicado. Un consejo: define el universo de posibles dueños como los descendientes directos y no los cónyuges. Eso evitará que un divorcio cree una batalla por la propiedad.

Deseas compartir dinero que está en una cuenta IRA

Solución: hazlo ahora... o empieza a regalar a los 70 años y medio.

Es tu dinero; puedes sacar lo que quieras de una cuenta personal de jubilación (IRA) una vez que cumplas los 59 años y medio. El asunto en su mayoría son los impuestos, pues retirar una gran cantidad podría llevarte a una categoría impositiva más alta, aumentar los impuestos sobre tus pagos del Seguro Social e incrementar tus primas de Medicare. Si das dinero a tu hijo (o a cualquier otra persona) de una distribución de tu cuenta IRA tradicional, tendrás que pagar impuestos sobre la renta para lo que sacaste, al igual que si te hubieras quedado con el dinero. A partir del 2018, puedes dar hasta $15,000 (o $30,000 si eres casado) a alguien en un año sin tener que informar al Servicio de Impuestos Internos (IRS). Por encima de eso, necesitarás presentar una declaración de impuestos sobre los regalos, aunque no tendrás que pagar impuestos ahora sobre ese regalo. La exención tributaria total de por vida para tu patrimonio y regalos es $11.2 millones por persona, así que lo más probable es que el IRS nunca cobre ningún dinero.

¿Y si le das el dinero de la cuenta IRA a una organización benéfica? Si tienes 70 años y medio o más, puedes transferir hasta $100,000 por persona por año directamente desde una cuenta IRA tradicional a una organización benéfica pública que deseas apoyar, y el dinero estará completamente exento de impuestos sobre la renta. Mejor aún: todavía se considera que es una porción o toda tu distribución obligatoria mínima para el año. Ni siquiera tendrás que detallar tus deducciones para obtener el beneficio impositivo, porque los fondos salen de tu cuenta IRA sin afectar para nada los impuestos.

Cómo hacerlo: comunícate con la empresa donde tienes tu cuenta IRA y obtén una copia de su formulario para distribuciones de beneficencia. Proporcionarás el nombre de una o más organizaciones benéficas a las que deseas donar, y la empresa enviará un cheque directamente a esa organización. Dos advertencias: no puedes hacer esto con tu distribución mínima obligatoria de una cuenta 401(k) y no obtendrás beneficios impositivos al donar dinero de una cuenta Roth IRA, ya que las distribuciones de las Roth no están sujetas a impuestos federales.

Tu automóvil o bote está acumulando polvo

Solución: evita al intermediario.

Digamos que tienes un vehículo utilitario deportivo que no necesitas. Una opción es dárselo a tu hijo o vendérselo barato; asegúrate de transferir oficialmente el título de propiedad. (Además, presenta una declaración de impuestos sobre los regalos si el valor justo de mercado es mayor que la exclusión anual de impuestos sobre donaciones de $15,000).

Si no, podrías donar el vehículo a una organización benéfica y posiblemente obtener una deducción de impuestos, siempre y cuando detalles tus deducciones. Pero ofrecer una donación en especie, como un automóvil, no siempre es sencillo, según Michael Thatcher, director ejecutivo y presidente de Charity Navigator, una organización de defensa del consumidor.

Thatcher aconseja llamar a la organización benéfica que deseas apoyar y averiguar si desea tu vehículo. Si la organización planea usar tu automóvil —para, por ejemplo, entregar comidas a domicilio—, puedes deducir su valor justo de mercado. Pero si planea vender el automóvil a un precio bajísimo, tal vez es mejor que lo vendas tú y dones el dinero, según Bob D. Scharin, redactor ejecutivo sénior de Thomson Reuters Tax & Accounting en Hoboken, Nueva Jersey. ¿La razón? Tu deducción sería el precio de venta de la organización benéfica. ¿Y esas organizaciones con fines de lucro que actúan como intermediarias para ayudar a donar tu automóvil? A menudo se llevan una gran porción de tu regalo, dice Thatcher.

Cómo hacerlo: si deseas vender tú mismo el auto, averigua su valor usando el Kelley Blue Book (kbb.com); ingresa el año, la marca, el modelo y otros factores. Después, coloca un anuncio en un sitio web de venta de vehículos como Cars.com o TrueCar. También puedes solicitar de un concesionario local una “oferta instantánea en efectivo” con el precio de Kelley Blue Book (en vez de una oferta para intercambio) y evitar vender el automóvil por tu cuenta.

Deseas regalar dinero ganado por medio de acciones o fondos mutuos

Solución: da las acciones a familiares durante sus años de bajos ingresos.

Tus herederos obtendrán un alivio impositivo del IRS si heredan tus acciones cuando fallezcas: si venden esas acciones, las ganancias por las que pagarán impuestos se calcularán en función de su valor cuando falleciste, no el precio (probablemente) menor que pagaste por ellas. ¿Pero qué sucede si piensas que el valor de las acciones ha llegado a su punto máximo o que tu familia tal vez necesite el dinero ahora? Podrías vender las acciones, pero entonces pagarías impuestos sobre las ganancias de capital, que podrían ser altos si la inversión es antigua o ha sido muy buena. En su lugar, podrías dar esas acciones a tus hijos. Esa es una gran opción si quien las recibe está en una categoría impositiva baja (en la actualidad, menos de $38,700 en ingresos sujetos a impuestos para solteros o el doble de eso para casados). Tu hijo no tendría que pagar impuestos sobre las ganancias de capital al vender las acciones, explica Monica Sonnier, una contadora pública autorizada y miembro del National CPA Financial Literacy Commission de la Association of International Certified Professional Accountants.

Si no, podrías transferir las acciones que hayas poseído por un año o más a una organización benéfica, lo que maximiza tanto el tamaño del regalo como tus beneficios impositivos. Por ejemplo, digamos que estás en la categoría impositiva del 22% (ganas un máximo de unos $82,500 si eres soltero o $165,000 si eres casado) y tienes $20,000 en acciones que compraste hace años por $5,000. Si vendes las acciones y, después de calcular lo que debes en impuestos, donas la recaudación neta a beneficencia, la organización sin fines de lucro recibirá unos $17,750 y tú le deberás $2,250 al IRS. Pero si sencillamente donas las acciones, la organización benéfica recibirá los $20,000 completos y tú reducirás tus impuestos en $2,250.

Cómo hacerlo: comunícate con tu empresa de corretaje para averiguar los pasos que requiere para dar tus acciones a una organización benéfica o a otra persona. Por lo general tendrás que completar un formulario de transferencia con tu número de cuenta y la empresa de corretaje y el número de cuenta del beneficiario, que tendrás que obtener tú mismo. Y asegúrate de que la organización benéfica sepa que va a recibir tu donación, para que te atribuya adecuadamente tu contribución.

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