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Visita el Museo y Monumento Nacional de la Primera Guerra Mundial en Kansas City

Te permitirá reflexionar sobre el drama y las tragedias de la Gran Guerra.

Monumento y Museo de la Libertad de la Primera Guerra Mundial

Paul Brady / Alamy Stock Photo

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Lo último  por la COVID-19: el monumento Liberty Memorial Tower y el Centro de Investigación Edward Jones están cerrados, y algunos elementos interactivos se han modificado o no se pueden usar. Ya no se requiere el uso de mascarillas dentro del museo. (Kansas City, Misuri, eliminó el requisito de uso de mascarilla en espacios cerrados en toda la ciudad). Visita el sitio web del Museo y Monumento Nacional de la Primera Guerra Mundial para conocer las últimas novedades (en inglés).

Al observar dentro de la sombría trinchera en zigzag, sostenida por estacas y cubierta con cúmulos de sacos de arena, me impactan las atroces circunstancias de la guerra. En el suelo yacen dos soldados (maniquíes) hundidos en el lodo mientras una banda sonora retumba con una interminable cacofonía de explosivos y disparos de proyectiles. Esta recreación de una trinchera ocupada por soldados franceses hace más de un siglo es tan solo una de las tantas exhibiciones del Museo y Monumento Nacional de la Primera Guerra Mundial (NWWIMM) de Kansas City, Misuri, que ponen de manifiesto la crudeza de una guerra que superó los 40 millones de bajas.

Todas las exhibiciones están al servicio de la importante misión del NWWIMM: ayudar a los visitantes a “recordar, interpretar y comprender la Gran Guerra y su repercusión imperecedera en la comunidad mundial”.

Al recorrer el museo de 50,000 pies cuadrados, observarás una de las colecciones más diversas del mundo de objetos de la Primera Guerra Mundial (más de 300,000), tan impresionante que el Congreso reconoció a esta institución como el museo oficial del país sobre la Primera Guerra Mundial. Los objetos conmemorativos abarcan desde los coloridos carteles de propaganda y uniformes originales de enfermeras y soldados hasta un tanque Renault FT-17 de uso estadounidense (en inglés) y armas de combate, que incluyen granadas alemanas y revólveres españoles.

Para complementar el museo: el Liberty Memorial Tower, de 217 pies de altura, es un monumento estilo egipcio protegido por dos esfinges asirias (“Memory” y “Future”).

Soldados de la Batería D del Ejército de EE. UU. disparan un obús de 75 mm

DAVE KAUP/Getty Images

Miembros de la Batería D del Ejército de EE.UU. en el Centenario del Museo Nacional de la Primera Guerra Mundial en el 2017.

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Ubicación: 2 Memorial Drive, en el centro de Kansas City, Misuri

Cómo llegar: el Museo y Monumento Nacional de la Primera Guerra Mundial (NWWIMM) se encuentra a 25 minutos en automóvil desde el aeropuerto de la ciudad. El estacionamiento (incluido el estacionamiento accesible) es gratuito en el lote oeste para visitantes y en la zona sur del museo en la entrada en forma de U. Ambos se encuentran directamente junto a la entrada del museo.

Visitas: está abierto de martes a domingo, de 10 a.m. a 5 p.m. (abre todos los días desde el Día de la Recordación hasta el Día del Trabajo). Está cerrado todos los demás feriados principales.

Entradas: adultos $18; adultos de 65 años o más $14. La exhibición especial cuesta $3 adicionales; el monumento Liberty Memorial Tower, $2. Sugerimos comprar las entradas con anticipación en theworldwar.org.

Mejor temporada para visitar: los jardines lucen más bellos en primavera, verano y otoño. Para disfrutar de una vivencia más intensa, la ceremonia anual del Día de los Veteranos del NWWIMM presenta militares en servicio activo, dedicatorias conmemorativas, música y el Legacy Jump, en el que un equipo de paracaidistas veteranos realiza saltos en tándem y aterriza en la propiedad.

Accesibilidad: se ofrecen sillas de ruedas y vehículos eléctricos sin cargo (por orden de llegada). Si bien el museo es accesible de una galería a otra, los vehículos eléctricos deben permanecer en la planta principal y no se permite usarlos en los ascensores ni sacarlos del museo.

Consejo de los conocedores: por $5 puedes alquilar una audioguía dirigida por expertos para escuchar material adicional en la galería principal. Por ejemplo, conocerás la historia que se esconde detrás de la historia del puente de cristal y el campo de amapolas entre el vestíbulo y la galería.

Antecedentes

Un grupo patriótico de ciudadanos de Kansas lideró la construcción del museo y el monumento dos semanas después del armisticio de noviembre de 1918. El grupo, que se llamó a sí mismo Liberty Memorial Association (LMA), quería honrar a los miembros del servicio de la Primera Guerra Mundial debido a que muchos soldados pasaron por la estación Union Station de la ciudad (un punto de partida central) cuando fueron enviados al extranjero. En tan solo diez días de recaudación de fondos, la iniciativa comunitaria recaudó la increíble cantidad de $2.5 millones en la comunidad (que en la actualidad serían más de $40 millones) para inaugurar el proyecto simbólico. El presidente Calvin Coolidge dedicó oficialmente el museo en su inauguración el 11 de noviembre de 1926.

“El monumento [Liberty Memorial] no se ha erguido para conmemorar la guerra y la victoria”, dijo el 30.° presidente de Estados Unidos a la multitud de unos 150,000 reunidos ese día, “sino más bien los resultados de la guerra y la victoria, que se encarnan en la paz y la libertad”.

El deterioro del NWWIMM impuso su clausura en 1994, pero volvió a abrir el Día de la Recordación en el 2002, luego de una importante restauración que incluyó tanto la torre conmemorativa como el museo original, junto al monumento. En diciembre del 2006 se inauguró una expansión multimillonaria del museo que se construyó bajo tierra debajo del monumento.

Una gran sorpresa para gran parte del medio millón de visitantes anuales del NWWIMM: su interpretación global de “la guerra para acabar con todas las guerras”, una referencia a la intención original de la LMA de representar y recolectar objetos de todas las naciones participantes (34 en total) en cada frente, ya sea Alemania, Francia o Brasil. “No se toma partido; [en el museo] no hay ganadores ni perdedores”, dice el curador principal Doran Cart. “Si bien se encuentra en Estados Unidos, no es un museo estadounidense, sino un museo internacional sobre la guerra”.

El interior del museo

El NWWIMM cubre un terreno amplio, con una extensa galería principal y cinco espacios de exhibición distribuidos en tres plantas, por lo que para aprovechar al máximo el tiempo y la visita debes tener un plan para recorrerlo.

Comienza con la película introductoria de 12 minutos en el auditorio del vestíbulo (que se proyecta cada 15 minutos), que te ayudará a comprender mejor la lucha por el poder y las generaciones de maniobras estratégicas que desencadenaron esta Gran Guerra. “La paz es la guerra contenida”, proclama el narrador de la película, y destaca la creciente tensión en Europa y la aristocracia decadente a principios del siglo XX, que finalmente culminaron con la gota que derramó el vaso: el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en 1914.

Luego, sin duda querrás pasar la mayor parte del tiempo en la galería principal, donde se exhiben los objetos más importantes del museo que aportan un relato minucioso sobre los tantos contratiempos y dificultades de la guerra. El puente de vidrio que conecta el vestíbulo con esta galería se desplaza sobre un campo de amapolas en el frente occidental que simboliza los millones de vidas que se perdieron como resultado directo del combate. La vista de las 9,000 flores artificiales de color rojo brillante, cada una de las cuales representa la muerte de 1,000 combatientes, te hará vibrar el corazón por los incontables sacrificios realizados.

Personas caminan por la sala de exposición de un museo militar

Bill Grant / Alamy Stock Photo

Recorre la galería principal y sus dos secciones en sentido contrario a las agujas del reloj para realizar un viaje cronológico por la Primera Guerra Mundial. La primera sección se centra en el período anterior a la entrada de Estados Unidos en el conflicto (1914 a la primavera de 1917), e incluye la recreación de seis trincheras de tamaño natural. Las trincheras ofrecen una vista a ras del suelo de la tétrica red subterránea (reforzada por el sonido ambiental de los disparos) que, si se extendiera de extremo a extremo, habría alcanzado la asombrosa longitud de 35,000 millas. Apodados “la larga tumba ya excavada” por el poeta británico John Masefield, los túneles fueron el lugar de descanso final de millones de soldados.

También podrás apreciar numerosas reliquias de la guerra, como certificados de defunción franceses, tarjetas de duelo austríacas originales, bolsas de pan belgas en las que los soldados transportaban sus raciones, y una antigua caja de regalo de Navidad de bronce de la princesa Mary que contenía caramelos, lápices y cigarrillos de un soldado de infantería británico. Este tipo de recuerdos te permiten imaginar a los jóvenes soldados al compartir un cigarrillo y recuerdos de sus seres queridos mientras luchaban por sobrevivir lejos de su hogar.

Estados Unidos se suma al combate

Antes de entrar a la segunda sección de la galería principal, cuyo contenido temático comienza el 6 de abril de 1917 cuando el presidente Woodrow Wilson le declaró la guerra a Alemania, no dejes de ver la reveladora película de 15 minutos que presenta el ingreso de Estados Unidos al conflicto. Si bien Estados Unidos había prometido no ser parte de la guerra, no le quedó otra opción cuando se supo que el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania había ofrecido en secreto financiar a México en una guerra contra Estados Unidos, como nos revela la película. Debajo de la pantalla hay una conmovedora réplica de “No Man's Land”: el árido campo de tocones de árboles y alambre de púas entre las fuerzas enemigas.

Los visitantes pueden recorrer la recreación de una granja francesa convertida en cráter de proyectil de obús y admirar una Harley Davidson original de 1917, una de las 20,000 motocicletas que se enviaron para apoyar las actividades bélicas en Europa. En otra área de esta sección, historias menos conocidas revelan los detalles inadvertidos de quienes manejaban el código Choctaw (que transmitían códigos militares en idiomas nativos estadounidenses para burlar a los alemanes), los Black Rattlers (el célebre 369.° Regimiento de Infantería de soldados afroamericanos) y el Gold Star Mothers, que en la posguerra peregrinaron a las tumbas de sus hijos y maridos.

Antes de abandonar esta galería, puedes crear tu propio cartel de propaganda en uno de los tableros interactivos y luego enviártelo por correo electrónico para imprimirlo en casa.

En las otras galerías del museo, las exposiciones que rotan con frecuencia se ocupan de temas específicos relacionados con la Primera Guerra Mundial. Hasta el 6 de septiembre, “Silk and Steel: French Fashion, Women and WWI” (Seda y acero: moda francesa, mujeres y la Primera Guerra Mundial), la exposición especial del museo en este momento, destaca la importancia de la moda femenina para la moral, las economías y las alianzas de guerra con capas, tapados, sombreros, zapatos y vestidos de época creados por respetados diseñadores franceses. La exposición “Votes & Voices” (Votos y voces) (sin fecha de finalización) celebra el movimiento a favor del sufragio femenino y la ratificación de la 19.ª Enmienda.


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Para concluir la visita al NWWIMM, asciende al monumento Liberty Memorial Tower (cuando vuelva a abrir después de la pandemia de COVID-19) para disfrutar de una vista panorámica del horizonte de Kansas City, una actividad imprescindible para quienes estén en condiciones de hacerlo. (Para llegar a la plataforma de observación al aire libre, primero debes tomar un ascensor y luego subir 45 escalones). Si no puedes subir, la torre brilla igualmente desde su base.

Alojamiento

Crossroads Hotel: esta propiedad céntrica de 131 habitaciones en el Crossroads Arts District se encuentra a pocos pasos del museo. Se trata de un almacén de embotellado con pared de ladrillos de 100 años de antigüedad que fue convertido en un hotel, y es la antigua zona comercial del líder político de Kansas City, Tom Pendergast. Sube a la pintoresca terraza para disfrutar de la vista y una cervecería al aire libre. El precio de las habitaciones comienza en $189.

Home2 Suites Kansas City Downtown: reserva una habitación en esta propiedad de 114 suites para disfrutar de una estadía económica en el distrito Crossroads. El tranvía de Kansas City, un servicio gratuito de transporte al centro, tiene una parada frente al hotel, lo cual permite el fácil acceso a las atracciones del centro, como los restaurantes y las tiendas de River Market. No tiene parada en el museo, que se encuentra a poca distancia a pie desde el hotel. El precio de las habitaciones comienza en $99.

Restaurantes:

Los capos de la barbacoa: cuando visites Kansas City, haz lo que hacen los lugareños y disfruta de lo que muchos fanáticos fieles consideran la mejor barbacoa del país. En Joe's Kansas City Bar-B-Que (en inglés), que encabeza la mayoría de las listas de la ciudad y algunas nacionales, es imposible equivocarse con el sándwich de cerdo desmenuzado o cualquiera de las carnes de cocción lenta. Para disfrutar del mejor ambiente, dirígete al local original de Joe en una antigua estación de servicio, situada en West 47th Avenue a unas 5 millas al sur del museo.

Las costillas de Arthur Bryant's Barbeque (en inglés), en Brooklyn Avenue, han atraído la atención de los presidentes Jimmy Carter y Barack Obama, y de Harry Truman, mientras vivía. Se encuentra al noroeste del museo a 2.5 millas en automóvil.

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