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¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

¿Cuándo volveremos a viajar en crucero? ¿Y será seguro?

Los pasajeros se encontrarán con muchos cambios a bordo en la era del coronavirus.

Crucero atracado en un puerto

George Mdivanian/Getty Images

In English | Muchos medios de transporte de la industria turística se han derrumbado durante la pandemia del coronavirus, pero ningún sector se ha visto más afectado como el de los cruceros. La industria sufrió un golpe terrible en relaciones públicas cuando el virus explotó en febrero del 2020 en grandes embarcaciones como el Diamond Princess, lo que hizo que los puertos rechazaran otros buques, temerosos de que los pasajeros pudieran transmitir el virus.

Entre el 1º de marzo y el 10 de julio del 2020, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) descubrieron casi 3,000 casos de COVID-19 o indicios de COVID-19 y 34 muertes en 123 barcos.

Pero los cruceros se preparan para volver a navegar este año. En octubre se retiró la orden de no navegar (en inglés) emitida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y la agencia estableció nuevas directrices para que los cruceros vuelvan a navegar en aguas estadounidenses. La nueva medida de navegación condicional (Framework for Conditional Sailing Order) se aplica a los barcos que transportan al menos 250 personas, cifra que incluye a la tripulación, y exige que las líneas de cruceros demuestren sus medidas de control y realicen viajes simulados sin costo para los pasajeros. (Las líneas de cruceros se han llenado de voluntarios que esperan viajara en los cruceros de prueba).


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Como consecuencia, las grandes filas han retrasado las fechas de navegación hasta la primavera; Royal Caribbean no zarpará hasta mayo. Norwegian Cruise Line ha cancelado todos los viajes hasta el 31 de marzo.

La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), que representa el 95% de la industria, dijo que los cruceros volverán “cuando sea el momento adecuado, y en función de una serie de factores, como —lo más importante— las aportaciones de científicos y médicos expertos.

Actualmente, las líneas de cruceros reciben reservas para finales del año. Por ejemplo, puedes reservar un viaje de tres días a las Bahamas con Norwegian Cruise Line que sale de Miami el 30 de julio del 2021, desde $1,054.33 por pareja e incluye impuestos y tarifas. Mientras tanto, debido a COVID-19, el Departamento de Estado tiene un aviso de Reconsider Travel para las Bahamas, y el país exige a los turistas mostrar evidencia de una prueba COVID-19 negativa y solicitar una visa de salud para Bahamas. Es un ejemplo de lo que tendrán que hacer los pasajeros y las líneas de cruceros para cumplir con los requisitos relacionados con la COVID-19 en los diferentes países, según sus puertos de escala.

Estos son algunos ejemplos de los cambios que se verán en los cruceros cuando vuelvan a navegar durante la pandemia del coronavirus (y tal vez después):

Cruceros más cortos, con control de temperatura y distanciamiento social

Según las nuevas reglas, los cruceros están limitados a siete días. Los CDC requerirán que los cruceros proporcionen pruebas rápidas de COVID-19 para los pasajeros y la tripulación en los días de embarque y desembarque.

Recomendaciones de viajes de los CDC

La recomendación de los CDC continúa siendo la misma: evitar viajes “en cruceros, cruceros fluviales, en todo el mundo, porque el riesgo de COVID-19 en los cruceros es muy alto". Además, la entidad dice que evitar los cruceros es "muy importante" para las personas que tienen mayor riesgo de contraer una enfermedad grave, un factor que aumenta con la edad.

Si viajas en crucero, según los CDC, "hazte la prueba tres o cinco días después del viaje y quédate en casa por siete días después del viaje", incluso si la prueba da negativo". Si no te haces la prueba, quédate en casa por 14 días después de tu retorno.

Los futuros pasajeros también pueden esperar que les controlen la temperatura al embarcar y medidas de distanciamiento social en todas partes, desde los comedores hasta las piscinas. Holland America ha dicho que convertirá los restaurantes bufete en restaurantes con servicio.

"A los viajeros [de cruceros] les gusta que haya cierta facilidad de viajar y una alegre atmósfera de fiesta”, dice Jeff Gurtman, director ejecutivo del Coyle Hospitality Group, que ofrece consultoría a muchas líneas de cruceros, incluidas Carnival y Princess. “Las líneas de cruceros tendrán que ver cómo aseguran el distanciamiento social” a la vez que proveen esa sensación de diversión.

Las líneas de cruceros miembros de la CLIA también han acordado una serie de protocolos sanitarios; ellos incluyen el uso de mascarillas cuando el distanciamiento social es imposible, la reserva de camarotes para cuarentena y la autorización de excursiones a tierra solo con operadores que se adhieran a los protocolos de salud pública del barco. 

Es probable que haya menos interacción entre los pasajeros y la tripulación y que sea necesario hacer reservas para las actividades grupales a fin de limitar el número de participantes, dice Virginia Sheridan, portavoz de Seatrade Cruise Global, la conferencia profesional más grande de la industria de cruceros internacionales.

Posible requisito de vacunas

Todavía no se sabe claramente si los cruceros exigirán una prueba de la vacuna COVID-19 a los pasajeros antes de abordar. "Los abogados se encuentran analizándolo en este momento", le dijo a Travel Weekly el director ejecutivo de Norwegian Cruise Lines Holdings. "Sin duda será obligatorio para la tripulación".

Un factor importante será si los países a donde viajan los cruceros exigen la prueba de la vacuna COVID-19, dice Michelle Fee, directora ejecutiva y fundadora de Cruise Planners, una red de agencias de viajes. "Si quieren hacer escala en determinados puertos, algunos países pueden exigir [la vacuna]".

Mejor ventilación

Los nuevos protocolos de salud de la CLIA requieren "estrategias de ventilación y manejo del aire para aumentar el aire fresco a bordo", aunque la asociación no llega a exigir mejoras en la filtración y otras tecnologías, sino que las recomienda "cuando sea posible".

Mientras tanto, algunas líneas están prometiendo mejor filtración de aire. Norwegian Cruise Line informa en su sitio web que, como parte de su iniciativa Sail Safe (en inglés), está instalando “filtros de aire de grado médico H13 HEPA, que eliminan el 99.95% de los patógenos en el aire en toda nuestra flota para asegurar que el aire que respiran los pasajeros esté limpio”.

Holland America Line está agregando filtros de aire HEPA a "los centros de atención médica y las salas de aislamiento dedicadas".

Itinerarios simples

Los intentos por volver a navegar se complican con el hecho de que algunos itinerarios incluyen escalas en puertos de diferentes países con diferentes (y cambiantes) requisitos de salud. Las reglas en el Caribe pueden ser bastante complejas. Si un barco se detiene en diferentes islas, como lo hacía antes de la COVID-19, los pasajeros tendrán que cumplir con un conjunto de regulaciones.

Europa, Canadá y otras partes del mundo todavía no permiten la entrada de turistas de Estados Unidos.

Como resultado, los itinerarios podrían cambiar. “Podría haber menos puertos de escala, cruceros sin un destino o cruceros que se centran en un país”, dice Sheridan.

Los futuros pasajeros también pueden esperar que les controlen la temperatura al embarcar, una menor cantidad de pasajeros, asientos distanciados en todas partes —de comedores a piscinas— y la desaparición de los bufetes de autoservicio.

Una tendencia hacia los cruceros pequeños

Las empresas de cruceros pequeños, con capacidad para menos de 250 personas (cifra que incluye pasajeros y tripulación), se excluyen de los protocolos de los CDC en lo que respecta a la administración de cruceros y se les permite navegar en Estados Unidos. Algunas compañías más pequeñas han anunciado el regreso a la navegación, entre estas American Cruise Lines, que administra barcos con capacidad de 100 a 190 pasajeros por ríos de Estados Unidos y planea navegar nuevamente en unos cuantos viajes en marzo y con menos capacidad (ya cuenta con un nuevo barco, el American Jazz, listo para navegar el río Mississippi).

A algunos viajeros les puede parecer que los barcos pequeños son menos riesgosos; menos gente significa menos posibilidades de tener un caso de COVID-19 a bordo y —señala Sheridan— los barcos pequeños pueden visitar puertos más pequeños y menos congestionados. Pero incluso los barcos pequeños han tenido problemas con infecciones por coronavirus. Hurtigruten, la línea noruega de expediciones, reinició sus operaciones en julio pero tuvo que atracar su barco MS Roald Amundsen cuando 36 miembros de la tripulación y varios pasajeros arrojaron resultado positivo en las pruebas de COVID-19.

Planea con mucha anticipación y flexibilidad

Como ha aumentado el contagio en todo el mundo y se han cambiado las reglamentaciones, la mayoría de las líneas de cruceros ofrece itinerarios con políticas de cancelación flexibles que permiten a los viajeros transferir su inversión a un futuro viaje en crucero si deciden cancelar uno actual. Ahora, sin embargo, el espacio se está volviendo escaso para algunos itinerarios cotizados, porque muchas personas que habían planeado viajes en el 2020 ya han hecho reservas para el 2021 y más adelante, dice June Kleier, asesora de viajes con sede en Scottsdale, Arizona. Además, Kleier dice que muchos recibieron un 125% de crédito para futuros viajes, de modo que están reservando cabinas más costosas y atractivas.

Nota de redacción: este artículo fue publicado el 1º de septiembre, 2020, y ha sido actualizado con nueva información.

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