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5 principales problemas de los audífonos

Consejos prácticos para abordar las cuestiones comunes, desde los sonidos agudos hasta la acumulación de cera en los oídos.

Foto de una oreja usando un audífono apenas perceptible

GETTY IMAGES

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No siempre es fácil acostumbrarse a usar audífonos. Pueden presentar desafíos después de usarlos en casa o hasta disuadirte de obtenerlos desde un principio. Estos son los problemas que más molestan a los pacientes que usan los dispositivos, y las formas de abordarlos.

1. "Temo que me hagan lucir viejo".

Muchas personas temen ser estigmatizadas por sus audífonos, especialmente aquellas que los recuerdan ser grandes y de aspecto incómodo. Pero los nuevos modelos son pequeños y elegantes; algunos son tan diminutos que casi ni se ven. Después de observar el aspecto ordinario que tienen los audífonos en esta era en la que todo el mundo parece estar caminando por ahí con dispositivos Bluetooth en sus oídos, podrías rápidamente sentirte mejor acerca de su uso. "Francamente, se nota mucho más tener que decir '¿Cómo?' y '¿Qué me dijiste?' constantemente que usar uno de estos", dice Melissa Karp, audióloga en Audiology & Hearing Services of Charlotte, en Carolina del Norte.


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2. "No me acostumbro a los sonidos".

Si esta es la primera vez que usas audífonos y hace tiempo que no oyes bien, la amplificación repentina de los sonidos de fondo puede distraerte, especialmente los de frecuencias más altas. Mientras más hayas esperado entre la pérdida de la audición y la compra de los dispositivos, dice Deborah Berndtson, audióloga de Maryland, certificada por la American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) Audiology Professional Practices, "más difícil es ajustarse a la amplificación porque estás acostumbrado a vivir en un mundo más silencioso".

La rehabilitación auditiva —que entrena el cerebro a oír una gama de sonidos de nuevo— puede ayudarte a adaptarte, sea en sesiones personales o mediante programas que se realizan en la computadora en casa.

3. "Escucho un ruido como un pitido".

Ese sonido agudo es la retroalimentación acústica. Y aunque la mayoría de los audífonos incorpora técnicas para cancelar la retroalimentación, algunas personas de todos modos experimentan problemas debidos a la acumulación de cera en los oídos (ver soluciones en la próxima sección) o ajustes incorrectos del dispositivo. Cualquiera de estos dos problemas puede bloquear el sonido que sale del dispositivo. "Si el sonido no puede llegar hasta el tímpano, como debe", dice Berndtson, "no puedes escucharlo ni comprender el habla" porque "está retornando al circuito".

Con un audífono personalizado, cerciórate de que se ajuste debidamente en el canal auditivo. Los audiólogos pueden limar las partes de la superficie que causan el problema para corregir estos dispositivos, hasta cierto punto. Es más difícil ajustar los dispositivos de tamaño único.

Independientemente del tipo de dispositivo que obtengas, su ajuste debe comprobarse mediante una sonda microfónica, u "oído real", dice Karp. La verificación en oído real del dispositivo asegura que los audífonos estén programados correctamente según estén recetados para la pérdida de la audición. "Es la única forma de saber lo que los audífonos están haciendo realmente dentro del oído", dice ella.

4. "El sonido ha dejado de ser claro".

Los sonidos amortiguados frecuentemente se deben a la acumulación de cera —o cerumen— en los oídos, dice Andrea Sterkel, audióloga sénior en la University Hospitals in Cleveland. Si produces mucha cera en los oídos, podrías necesitar limpiártelos regularmente. Pon unas cuantas gotas de aceite mineral o para bebés, glicerina o agua oxigenada en el oído para suavizar la cera, o acude a un proveedor de atención médica.

También podrías necesitar usar trampas de cera, pequeñas rejillas que impiden el paso de la cera antes de que pueda entrar en contacto con las piezas internas del audífono y dañarlas. La trampa debe cambiarse periódicamente para permitir que el dispositivo funcione eficazmente.


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5. "Son incómodos".

Un aumento de sensibilidad del canal auditivo también puede ser cuestión de ajuste. Debes preguntar si es posible probar los audífonos antes de comprarlos para estar seguro de que sigan siendo cómodos por más de unos cuantos minutos.

Si tienes un audífono personalizado, el audiólogo podría ajustarlo con herramientas especiales (ver "Escucho un ruido como un pitido"), dice Berndtson. "Algunas veces el dispositivo debe volverse a fabricar para adaptarse a los puntos sensibles del canal auditivo".

6. "Son demasiado caros".

Con un costo promedio de $1,000 a $4,000 por dispositivo, los audífonos podrían darte una gran sorpresa, especialmente si se considera el hecho de que deben reemplazarse cada cinco a siete años, dice Hope Lanter, audióloga principal de Hear.com.

El primer paso para hacer frente a los costos es entender qué cobertura ofrece tu seguro, dice Lanter. Las aseguradoras privadas generalmente no cubren los audífonos, pero algunas pueden pagar una cantidad fija por los dispositivos o un descuento por comprarlos de un proveedor contratado. También puedes comprar audífonos con fondos de una cuenta de gastos flexibles (FSA) o una cuenta de ahorros para gastos médicos (HSA).

Medicare Original no paga los audífonos, pero la mayoría de los Planes Medicare Advantage (Parte C) cubren los dispositivos, aunque pueden tener límites en el costo y la frecuencia con que se reemplazan. Si calificas para Medicaid, el programa de tu estado podría cubrir audífonos; los veteranos que califiquen pueden recibir dispositivos a través del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) de EE.UU.

Las organizaciones benéficas y los programas basados ​​en donaciones, como tu club de Leones local, son otra opción, dice Lanter. Para obtener más información, consulta el sitio web del Hearing Aid Project para obtener una lista de recursos estatales y nacionales.