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La gran aventura (de la casa) italiana de Lorraine Bracco

La serie de HGTV sigue la remodelación de una casa siciliana que ella compró por un $1.

La actriz Lorraine Bracco.

HGTV

In English |  Hace dos años, Lorraine Bracco estaba ansiosa de aventuras y lista para enfrentar un nuevo desafío cuando una alerta informativa le llamó la atención: LA CIUDAD ITALIANA SAMBUCA EN SICILIA VENDE CASAS A UN DÓLAR.

“Pensé ‘ay, Dios mío, estas son noticias falsas. ¡Esto es disparatado!'”, cuenta por teléfono, con su distintiva voz ronca, la actriz de 66 años desde Bridgehampton, Nueva York.


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El precio de venta fue realmente de 1 euro, aproximadamente $1.20. Y la oferta, según descubrió, tenía una condición. Como idea del alcalde para atraer nuevos residentes a la histórica ciudad que estaba perdiendo habitantes (población: 5,878), se requería que los compradores potenciales remodelaran sus multicentenarias adquisiciones dentro de un plazo de tres años.

"Pensé… ¿qué tan malo puede ser, no?” dice.

Bracco, conocida por su interpretación de Jennifer Melfi, la psiquiatra italoamericana en The Sopranos, no hablaba una sola palabra de italiano y nunca había estado en Sicilia. Pero nos cuenta que su abuelo paterno nació en la capital de Sicilia, Palermo, que queda a una hora de Sambuca. La región corría por su sangre.

“Podía imaginarme viviendo allí”, dice. “Como que pertenecía a ese lugar”.

Unas semanas después, la actriz estaba en un avión camino a la isla ubicada más allá de la punta de la bota de Italia, con un equipo de filmación que documentaría cada paso del proyecto para un nuevo programa de HGTV, My Big Italian Adventure (enlace en inglés).

Su travesía tuvo un comienzo espectacular. El recorrido en auto a la ciudad medieval situada en la cima de una colina la llevó por un pintoresco paisaje de “olivares, viñedos, ovejas y cabras”, cuenta. “Un sueño hecho realidad".

¿Las casas en venta? No tan de ensueño.

"¡Eran un desastre!” grita en el teléfono. “Sin plomería, sin agua, sin electricidad. Apenas si tenían cuatro paredes. A muchas las destruyó un terremoto ¡y no las habían tocado en 30, 40, 50 años!"

Pero después de pasar un día encantador con el alcalde, que incluyó una parada en una pastelería para comer postre, "me dije: ‘esto es bueno para mí'".

(¿Hacer dieta en Sicilia? Olvídate de eso, dice Bracco, quien escribió un libro sobre salud en el 2015 en el que exalta la alimentación sin gluten, azúcar, huevos ni lácteos. “Dejé todo eso de lado cuando fui a Italia”, suspira. “La comida era increíble, increíble, increíble; ellos se enorgullecen de su comida, y mi cintura lo muestra").

La actriz Lorraine Bracco sonriendo durante una sesión de fotos.

STEPHANIE DIANI

Después de ver varios edificios en ruinas, Bracco se decidió por comprar una bicentenaria propiedad desmoronada de 1,075 pies cuadrados ubicada en una esquina, “con ventanas de estilo francés y mucha luz” y empecé a trabajar con un contratista, un arquitecto, un traductor “y todos sus amigos de la infancia que eran plomeros, electricistas, trabajadores de la construcción y canteros".

Durante el siguiente año y medio, Bracco voló a Palermo al menos una vez al mes para supervisar el avance, y cuando estaba en Nueva York seguía de cerca el progreso por FaceTime. La odisea de la remodelación estuvo repleta de risas, llanto y ansiedad, dice.

El andamio “era tan rústico que daba miedo”, y el día que subieron el refrigerador, “pensé que nos íbamos a morir todos”, dice. Ese fue uno de los días en que “aprendí unas cuantas malas palabras en italiano".

La mayoría de los días, “quería matar [al contratista] 400,000 veces porque no dejaba de destruir la casa”, dice ella. “Sacaron todo: los pisos, el techo. No quedó nada. Rompí en llanto. Soy actriz, ¿yo qué sé de eso?"


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Pronto aprendió que los italianos construyen casas de la forma en que preparan la comida: “todo lo hacen a mano”, dice maravillada. “No tienen grandes maquinarias; mezclaron el cemento en el estacionamiento de alguien y usaron una polea manual para todo. Han hecho esto durante miles de años".

No importa qué tan extenuante fuera el trabajo, lo equilibraban viviendo la dolce vita.

"¡Los trabajadores cantaban!” Bracco dice de las arias y las canciones folklóricas que entonaban bajo el caluroso sol siciliano: “Parecía música de iglesia. Era hermoso".

La actriz Lorraine Bracco en la alfombra roja para el panel de discusión del 20 aniversario de la serie The Sopranos.

THEO WARGO/GETTY IMAGES

Lorraine Bracco asiste a la mesa redonda por el XX aniversario de "The Sopranos" en el SVA Theater de la ciudad de Nueva York.

Bracco los recompensaba con cervezas frías y sandía, mientras que las mamás italianas del pueblo hacían de su misión engordar a la delgada actriz.

"Las ancianitas venían y me hablaban en italiano, me traían café y comida y decían: ‘¡Mangia, mangia! ¡Lo preparé yo! ¡Come, come!'”

La señora de los quesos en el mercado se convirtió en la nueva mejor amiga de Bracco, al igual que la dueña de la pastelería que mencionó anteriormente, Caffe Beccadelli.

"Ella me veía pasar y me decía: ‘¿Vas a almorzar? ’Yo le contestaba que sí y ella preparaba la olla para hacer pasta".

A Bracco solo la reconocían los admiradores durante sus excursiones a Palermo y, sorpresivamente, no por The Sopranos ni por Goodfellas.

"¡Me conocían como Mamma Rizzoli!”, dice riéndose, su papel como la dominante madre de una detective policial en Rizzoli & Isles. "¡Fue un gran éxito en Italia!"

Para febrero de este año, la plomería estaba instalada y la casa estaba terminada… justo cuando la COVID llegó a Italia y justo antes de que se detuviera el mundo.

“Ni siquiera he dormido una noche ahí todavía”, dice Bracco con un suspiro. “La casa ha estado sola casi todo un año. Me enteré de que los ratones se comieron mi pasta".

Ella calcula que el costo de las remodelaciones llegó a $250,000. Pero al menos regresó a Estados Unidos con una maleta llena de hierbas, aceites de oliva, queso y aceitunas, lo cual ha estado saboreando todo el año mientras aprende italiano por internet y planea su regreso a Sambuca en el 2021.

"No veo la hora de volver. Mi corazón salta de solo pensarlo”, dice.

Mientras tanto, tiene un sabio consejo al estilo de la Dra. Melfi para quienes son lo suficientemente valientes como para embarcarse en la misma aventura de una casa por 1 euro en la que se embarcó ella.

“Respira hondo”, dice, “tómate un Xanax y prepárate para tomar 5,000 decisiones”.

My Big Italian Adventure se estrena el viernes 30 de octubre a las 9 p.m., hora del este, en HGTV.