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Caminadores o bastones, ¿cuál te conviene?

Consejos para saber cuándo y cómo usarlos.

Caminadores o bastones, ¿cuál te conviene? - Pareja de ancianos camina con ayuda de un bastón y un caminador

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Los bastones y andadores o caminadores han sido diseñados para esas ocasiones en que necesitemos ayuda para caminar y mantener nuestra independencia. Sin embargo, todo depende de utilizarlos correctamente; de otra manera podrían causar más daño que beneficio.

Bastones

Por lo general son los profesionales de salud —ya sea un cirujano o un fisioterapeuta— los que recomiendan usar bastón. El bastón puede ser útil para apoyarse si solamente se necesita un poco de ayuda con el equilibrio y la estabilidad, o si una pierna presenta algo de dolor o debilidad. De presentarse dolor o debilidad en ambas piernas, o nivel de dolor o debilidad muy altos, estaría más indicado usar muletas o un caminador. Los bastones pueden ser de dos clases: de una o de cuatro puntas.

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¿Sabes cómo usarlos? Consulta estos 10 consejos:

  1. El bastón debe tener un mango cómodo que debe estar a la altura de la muñeca.
  2. El bastón se debe llevar en la mano opuesta a la pierna que presente dolor o debilidad. O sea, el bastón se lleva “del lado bueno”.
  3. Antes de apoyar el cuerpo para dar el paso, la punta (o las cuatro puntas) debe estar en contacto firme con el suelo.
  4. Al caminar se debe mirar hacia adelante y no hacia abajo o hacia los pies.
  5. El codo del brazo que porta el bastón debe doblarse ligeramente cuando se toma el bastón por el mango.
  6. Al dar un paso con la pierna débil o adolorida, la punta del bastón debe ir adelante a la misma distancia del cuerpo que la pierna afectada. Se debe poner un poco más de presión sobre el bastón que sobre la pierna afectada.
  7. Al dar el paso con la pierna fuerte, este paso debe ir más allá del punto en donde se encuentra el bastón.
  8. Para girar, debe hacerse lentamente y sobre la pierna fuerte. Toma algo de tiempo acostumbrarse a coordinar estos movimientos, de manera que no se debe caminar de prisa, especialmente al comienzo.
  9. Al subir un peldaño debes dar el primer paso con la pierna fuerte poniendo tu peso sobre ella. Luego sube el bastón y la pierna débil hasta encontrar la pierna fuerte.
  10. Al bajar un peldaño, el bastón debe ser colocado en la parte de abajo. Luego usando el bastón como punto de equilibrio se baja la pierna afectada, y finalmente la pierna fuerte al lado de la pierna débil. Si hay una baranda, conviene agarrarla y tomar el bastón en la otra mano.

Caminadores o andadores

Los caminadores, al igual que los bastones, pueden ser de uso temporal o permanente, dependiendo del grado de debilidad de las piernas de una persona, o del grado de equilibrio que tenga. Generalmente, se usan caminadores después de una cirugía, porque ayudan a volver a caminar y aumentan el movimiento para prevenir complicaciones. Hay caminadores con ruedas y sin ruedas, algunos tienen dos o cuatro ruedas. Hay otro tipo de caminadores que tienen una canastilla e incluso frenos y silla plegable. Cualquiera que sea el estilo, es recomendable que sean livianos y puedan plegarse para poderlos transportar. Es importante consultar con un profesional de salud, especialmente si es un fisioterapeuta, para seleccionar el caminador más apropiado. ¡Ojo! Si usas un caminador con ruedas, siempre utiliza los frenos cuando te levantes, te sientes, subas o bajes los escalones. Eso mantendrá estable al caminador.

Ten en cuenta las siguientes recomendaciones antes de usar un caminador:

  1. Las agarraderas o manubrios del caminador deben estar al nivel de las caderas; y cuando tomes el caminador, los codos deben estar ligeramente flexionados.
  2. Si el caminador no tiene ruedas, debes levantarlo y colocarlo al frente para avanzar. Si el caminador tiene ruedas entonces deberás empujarlo hacia adelante para avanzar.
  3. Antes de descansar el peso de tu cuerpo sobre el caminador, cerciórate de que los cuatro puntos de apoyo estén en el suelo. Debes dejar espacio entre tu cuerpo y el caminador y fijarte de que los dedos de tus pies estén dentro del caminador. Dar pasos demasiado largos pueden hacer perder el equilibrio causando caídas.
  4. Recuerda mirar hacia adelante y no hacia el suelo o los pies.
  5. Procura sentarte en una silla que tenga brazos, para que a la hora de levantarte los puedas usar como puntos de apoyo y equilibrio antes de tomar el caminador.
  6. Para avanzar, levanta o empuja el caminador para que esté adelante de tu cuerpo, a distancia de un brazo.
  7. Una vez consigas que los cuatro puntos de apoyo, ya sean puntas o ruedas, estén firmemente en el suelo, da un paso adelante con la pierna más débil, luego un paso con la pierna más fuerte, colocándola al frente de la pierna débil. Continúa esta secuencia lentamente, manteniendo la espalda derecha y mirando al frente.
  8. Para sentarte, gira y retrocede lentamente hasta que la silla o la superficie donde quieres sentarte toque la parte de atrás de tus piernas. Asegúrate de que los cuatro puntos de apoyo del caminador estén tocando firmemente el suelo antes de estirar una mano hacia atrás para tomar el brazo de la silla (puede ser también la baranda de la cama o barra de seguridad cerca del inodoro). Estira el otro brazo para equilibrarte, mueve la pierna débil hacia adelante, al mismo tiempo en que tu cuerpo se inclina ligeramente hacia adelante. Siéntate lentamente y luego deslízate hasta quedar en una posición cómoda y segura.
  9. Al subir, coloca el caminador peldaño tras peldaño y asegúrate de que los cuatro puntos de apoyo estén contra el suelo. Luego, da un paso adelante con la pierna fuerte, pon todo el peso de tu cuerpo sobre el caminador y sube la pierna más débil al peldaño. Para bajar coloca el caminador en el peldaño de abajo, da un paso con la pierna más débil y pon el peso sobre el caminador. Luego baja la pierna más fuerte y ponla al lado de la pierna débil. Recuerda: “Hacia arriba con la buena, hacia abajo con la mala”.
  10. Finalmente, puedes prevenir caídas asegurándote de retirar alfombras o tapetes, manteniendo los pisos limpios y secos, y usando zapatos con suela antideslizante. No debes caminar con medias, ni con zapatos de suela de cuero.

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