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YouTubers solían robar beneficios del Seguro Social

Esta pareja de veintitantos años estafó a personas lo suficientemente mayores como para ser sus abuelos.

Cámara grabando a una pajera frente a una casa de campo.

GETTY IMAGES

In English | Todavía en sus 20 años, la pareja de Florida disfrutaba la buena vida: viajes exóticos, un hogar espacioso en el condado de Palm Beach y un Bentley plateado.

Invitaron al mundo a sus vidas al publicar videos con frecuencia en YouTube y otras plataformas.

Frente a la cámara hacían bromas, presumían de sus posesiones —su hijo conduce un Porsche de juguete— y exponían sus problemas familiares. En un segmento llamado "Cosas que odiamos el uno del otro", él reveló que ella se mete los dedos en la nariz.

Las personas veían los videos, y la pareja acumuló 1.3 millones de suscriptores, según su perfil de YouTube.

Pero lo que la gente no veía era su pasado secreto. Antes de hacer videos en YouTube y amasar casi 189 millones de reproducciones, eran estafadores.

Billy Altidor, de 29 años, y Evanie (Eva) Louis, de 27, admiten que en el 2014 y 2015, robaron beneficios del Seguro Social de personas lo suficientemente mayores como para ser sus abuelos.

Sus delitos están detallados en documentos judiciales, incluidos los términos del acuerdo al que llegaron con los fiscales federales. Un tercer demandado está en espera de juicio.

Como parte de una conspiración, los demandados accedieron, o trataron de obtener acceso, a cuentas My Social Security en internet que les pertenecían a más de 1,400 personas, según los fiscales.

Para obtener acceso, usaron datos robados conocidos como "información personal identificable"; es decir, información confidencial, como números de Seguro Social, fechas y lugares de nacimiento, y apellidos de soltera de las madres —datos que los estafadores codician, ya que les permiten cometer una larga lista de delitos—.

My Social Security, lanzado en el 2012, es un portal en internet disponible para los beneficiarios actuales y futuros. Pueden crear cuentas personales en internet para ver sus resúmenes de beneficios, historiales de ingresos y otra información.

Desde el 2013, la Administración del Seguro Social (SSA) ha permitido que las personas hagan cambios en línea a sus direcciones e información de depósito directo. Al usar depósito directo, los beneficios mensuales se envían electrónicamente a un banco específico o cuenta de cooperativa de crédito y ahorro.

Los estafadores entran en acción

Poco después, se empezó a recibir informes de fraude. Las personas denunciaron cambios no autorizados a sus direcciones o cuentas de banco, según la Oficina del Inspector General (OIG), una entidad gubernamental que investiga el malgasto, fraude y abuso de los programas y las operaciones de la agencia.

Lo que ocurrió en Florida no es un caso aislado. En un informe de septiembre del 2019, la OIG dijo que hubo aproximadamente 20,658 denuncias de beneficios del Seguro Social "mal dirigidos" del 2013 al 2017, un período de cinco años.

Los casos incluyeron $33.1 millones en beneficios, y gran parte del dinero se perdió para siempre. El Seguro Social notifica a los beneficiarios cuando se hace un cambio a la información de depósito directo; si se le avisa a la agencia rápidamente que no se autorizó el cambio, a veces se puede corregir antes de que se envíen los beneficios. Sin embargo, durante esos cinco años, nunca se recuperaron $18.3 millones del dinero robado, así que el Gobierno perdió más de 55 centavos de cada dólar.

"En realidad, es robo. Es un robo de beneficios mediante la desviación del pago, de la cuenta del beneficiario al estafador", le comenta a AARP Gail S. Ennis, inspectora general de la Administración del Seguro Social.

Ella se negó a abordar el caso de Florida, pero habló sobre el problema en general. (Ver el recuadro: La rama de vigilancia del Seguro Social dice que los investigadores trabajan para disuadir a los estafadores astutos y ágiles).

Altidor y Louis han publicado videos en un canal de YouTube llamado B.E.A.M Squad (en inglés) desde agosto del 2015, dice su perfil.

Los famosos en YouTube ganan dinero al acumular suscriptores y reproducciones, y atraer publicidad a sus videos. La oficina de prensa de Google, a quien le pertenece YouTube, no respondió a las preguntas enviadas por correo electrónico sobre la pareja, sus ganancias o los altos números que aparecen en su perfil.


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Acusación del gran jurado

A principios del 2019, la fachada adinerada y feliz de la pareja comenzó a agrietarse: se los imputó y arrestó por múltiples delitos graves como parte de una conspiración, se los acusó no solo de robar dinero del Seguro Social, sino de presentar declaraciones de impuestos falsas a nombre de otras personas y quedarse con los reembolsos impositivos.

Las pérdidas del Seguro Social y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) fueron de casi $94,000, según demuestran los documentos judiciales.

Durante el verano, Altidor y Louis se declararon culpables de dos delitos graves: conspiración de robo de fondos gubernamentales y robo de identidad agravado. Se tiene programado retirarles varios otros delitos cuando reciban sus sentencias en una corte federal en Orlando, Florida, el 24 de febrero del 2020. Cada uno enfrenta hasta siete años de prisión y medio millón de dólares en multas. Están cooperando con la fiscalía en una petición para reducir su sentencia, y han aceptado devolver el dinero vinculado con sus delitos, según los documentos judiciales.

El abogado de Louis, Marc David Seitles, de Miami, dijo en un correo electrónico que la pareja devolverá el dinero que le debe al Gobierno. "Ella ha aceptado responsabilidad por sus actos, que sucedieron hace unos cinco años", agregó.

El abogado de Altidor, Jason Kreiss, de Fort Lauderdale, dijo en un correo electrónico que Altidor "se ha declarado culpable y aceptado responsabilidad por sus actos, y cumplirá" con sus obligaciones financieras con el Gobierno.

Frente a la cámara, Altidor y Louis, padres de dos niños, han dicho que están comprometidos para casarse y esperan a su tercer hijo.

En noviembre, la pareja habló en YouTube sobre su caso penal, mas dieron pocos detalles sobre las infracciones que las autoridades dijeron que ocurrieron de enero del 2014 a marzo del 2015.

En su lugar, pidieron que rezaran por ellos —y aseguraron que habían cambiado—.

"Las personas cometen errores", dice Altidor.

"No me gusta llamarlos 'errores'; lo llamo una mala decisión", expresa Louis. "Y sé que Dios nos perdonó, porque nos ha bendecido... y es mayormente porque hemos cambiado".

Altidor y Louis continúan publicando videos (en inglés) en YouTube mientras esperan su sentencia.

Rama de vigilancia de la SSA insta cautela

Los estafadores que se roban dinero del Seguro Social son astutos, creativos y ágiles, advierte Gail S. Ennis, inspectora general para la Administración del Seguro Social.

Gail S. Ennis, Inspectora general para la Administración del Seguro Social.

GAIL S. ENNIS

Ennis, una abogada de 57 años, supervisa a un personal de 525 empleados por todo el país que trabajan para prevenir y detectar el malgasto, fraude y abuso de los programas y las operaciones del Seguro Social. La mayoría de los empleados de la Oficina del Inspector General son investigadores y auditores.

La agencia gubernamental es una rama independiente de vigilancia ubicada frente a la oficina central del Seguro Social en Woodlawn, Maryland, a las afueras de Baltimore.

Ennis tomó las riendas de la agencia en enero del 2019, su primer trabajo en el Gobierno después de años como abogada corporativa.

Como ella lo explica, los estafadores también son sigilosos: algunos no tienen nombre ni rostro y evitan usar bancos tradicionales. Algunos están en el extranjero. Otros solo se conocen por una dirección de protocolo de internet (IP), una dirección numérica que tiene cada dispositivo de computadora conectado a internet, el cual puede ser difícil de rastrear, señala Ennis.

"Mi mantra es que la prevención y detección son mucho más fáciles que atrapar a los delincuentes", dice.

El impacto del fraude es amplio

Según Ennis, el público puede ayudar a luchar contra el fraude, que según ella, aterroriza a las víctimas, perjudica a los contribuyentes y compromete recursos que se pueden usar para, por ejemplo, ayudar a las personas a empezar a tramitar reclamaciones legítimas de beneficios.

Observemos el problema de los supuestos beneficios "mal dirigidos", en el que los delincuentes cambian la información de depósito directo del beneficiario y le roban el dinero.

"En realidad, es robo", indica Ennis.

Hubo 20,658 casos denunciados del 2013 al 2017, según un reciente informe de auditoría de la OIG.

Aunque es un número pequeño en comparación con los aproximadamente 68 millones de pagos de beneficios que envía el Seguro Social cada mes, Ennis dice que "no es algo bueno" para las víctimas.

¿Cómo logran los delincuentes adquirir información confidencial, como números de Seguro Social y fechas de nacimiento, en su intento de robarte los beneficios?

Las filtraciones de datos son una manera, dice Ennis. Según un informe del 2012 de la OIG, algunas víctimas dijeron que les habían dicho que ganaron una lotería, pero que tenían que divulgar información privada para recibir el premio. A algunas les robaron o perdieron billeteras o tarjetas de crédito. Otras les dieron información a alguien que decía ser del Gobierno.

Con las estafas del impostor del Seguro Social en alza, Ennis nos da un consejo simple: no contestar el teléfono.

Y todas las personas de 18 años o más deben abrir una cuenta My Social Security y usar una contraseña segura, enfatiza.

Alrededor de 46 millones de personas han creado una cuenta, solo una fracción de los más de 200 millones que reúnen los requisitos.

En algunos casos, los estafadores establecen cuentas a nombre de personas mayores de 62 años y comienzan a retirar sus beneficios jubilatorios sin que las víctimas lo sepan, explica.

Más consejos:

  • no lleves la tarjeta de Seguro Social contigo todo el tiempo, y nunca digas el número en voz alta en público.
  • Cuidado con la suplantación de identidad (phishing), mediante la cual tratan de hacer que reveles información confidencial, como contraseñas y números de tarjetas de crédito. Puede ser a través de un correo electrónico, un enlace en internet o una llamada telefónica.
  • Ten en cuenta que la mayoría de los correos electrónicos del Seguro Social se envían desde una dirección que termina en ".gov". Si recibes uno que no termina así, no abras ningún archivo adjunto ni hagas clic en enlaces o fotos. Debes saber que hay sitios web falsos que fingen dirigirte al sitio del Seguro Social, pero no lo hacen.
  • Para aún más seguridad, considera un bloqueo de los servicios electrónicos del Seguro Social para prevenir que cualquier persona, incluso tú, vea o cambie tu información en internet. Para quitar el bloqueo, tú o tu representante deben visitar una oficina local en persona.

La Red contra el Fraude, de AARP, puede ayudarte a identificar y evitar las estafas. Inscríbete para recibir nuestras alertas gratuitas de vigilancia (en inglés), consulta nuestro mapa de seguimiento de estafas (en inglés) o llama gratis a nuestra línea de ayuda especializada en fraudes al 877-908-3360 si tú o un familiar sospechan que han sido víctimas de una estafa.

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