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Nueva opción para jubilados

Una posibilidad federal: las anualidades 401(k)

In English | Los funcionarios federales evalúan una opción de ingreso de jubilación basada en el trabajo.

Dado que los planes de pensiones tradicionales se están esfumando y el valor de la vivienda sigue cayendo, muchos estadounidenses temen que sus ahorros para la jubilación no sean suficientes para sostenerse durante décadas como jubilados.

Teniendo en cuenta esta preocupación, un pequeño número de empresas ─pero que cada vez es mayor─  están aumentando los planes de aportes definidos de sus empleados, ofreciéndoles anualidades diferidas que garantizan un flujo de ingresos durante la jubilación.

Las opciones varían, pero por lo general un trabajador puede convertir parte o todo un plan 401(k) en una anualidad que pague una cantidad fija de por vida, sin que los vaivenes del mercado de valores la afecten.

Después que los trabajadores sufrieran grandes pérdidas en sus cuentas 401(k) durante la recesión en Estados Unidos, se ha hecho más intensa la discusión sobre cómo fortalecer y asegurar la jubilación. Algunas personas a punto de jubilarse han tenido que permanecer en su empleo debido a la disminución de carteras de inversiones.

En tanto la brecha entre lo que los estadounidenses han ahorrado y lo que probablemente necesitarán durante su jubilación se agranda, la Middle Class Task Force (el Grupo de Trabajo para la Clase Media) del gobierno de Obama intenta alentar o exigir a los empleadores que ofrezcan anualidades u otras posibilidades que generen ingresos en los planes 401(k).

En febrero, los departamentos del Trabajo y del Tesoro sondearon las opiniones del público y de los especialistas en la materia acerca de cómo integrar de la mejor manera estas posibilidades en los planes de jubilación de los empleados, y cómo proteger a los futuros jubilados inscritos en ellos. Estas son algunas de las preguntas que formuló el gobierno:

*¿Debería exigirse alguna opción para la distribución de ingresos de por vida para los planes de aportes definidos?

*Si esto fuera así, ¿debería esa posibilidad ser la opción de distribución por defecto, y debería aplicarse al saldo completo de la cuenta?

Obstáculos en el camino

Obviamente, el tema es un punto sensible. Para junio, los funcionarios del gobierno habían registrado cerca de 800 opiniones de individuos, empresas, grupos activistas —incluida AARP— y otros. Algunos se oponían rotundamente a que el gobierno interviniera en los planes 401 (k) auspiciados por los empleadores, mientras que otros le daban la bienvenida al flujo de ingreso estable para la jubilación que ofrecen las anualidades.

“Creo que contar con alguna forma de anualidad disponible para los que participan de los planes sería conveniente y, en algunas ocasiones, tendría sentido para ciertas personas”, afirmó un auspiciante de un plan 401(k). “Sin embargo, quiero dejar algo bien claro: ninguna opción de anualidad debería ser obligatoria”.

Otra persona escribió: “Financien su déficit masivo con alguna otra treta y manténganse alejados de mi plan 401(k)”.

Hace varios años, algunos empleadores —IBM y Smithfields Foods, entre ellos— comenzaron a ofrecer anualidades o productos de inversión similares como parte de las cuentas 401(k) de los empleados. No obstante, los expertos en finanzas sostienen que la adopción de esta idea ha sido lenta debido, en parte, a que algunos temas, como la falta de transferibilidad, los altos honorarios y la protección para los inversores, no están resueltos.

Por lo general, un trabajador que cambia de trabajo puede pasar una cuenta 401(k) a un plan IRA o a un plan 401(k) nuevo, ofrecido por el nuevo empleador. Sin embargo, si el antiguo plan 401(k) es una anualidad, o está parcialmente anualizado, el trabajador sólo podrá transferirlo si el plan del nuevo empleador le ofrece la misma opción de anualidad.

El trabajador puede mantener la anualidad en el plan del empleador anterior, pero no se le permitirá aportar más dinero. Si el trabajador desea pasar la anualidad a una IRA, tal vez tenga que convertirla en efectivo primero, lo que posiblemente le haga perder la opción de un ingreso garantizado —y los honorarios abonados por esa opción—.

“Todos piensan que es una gran idea, en teoría. El desafío es cómo la implementaremos”, sostiene Robyn Credico, consultor sénior de Towers Watson, que se especializa en beneficios para empleados. “Será necesario superar los obstáculos”.

Otro obstáculo involucra la responsabilidad fiduciaria de los empleadores, a quienes los participantes del plan podrían declarar responsables, si la compañía de servicios financieros o la compañía de seguros que proporciona las anualidades se fuera a pique. ¿Recuerdan la repentina desaparición de Lehman Brothers y la lucha por sobrevivir de AIG, en 2008?

“Si el gobierno pudiera hacer que los empleadores se sintieran un poco más protegidos, podríamos presenciar un gran cambio en las compañías, que ofrecerían ingresos de por vida para la jubilación”, señala Credico. “Hasta que esto suceda, ese será un gran desafío”.


 

Una opción para estar “tranquilos”.

Brent Walder, vice presidente sénior de Prudential Retirement, empresa que administra planes de aportes definidos con opciones de ingresos de por vida garantizados para 187 empleadores, afirma que este enfoque, relativamente nuevo, para planes de jubilación es lo que los boomers —personas nacidas durante la explosión de nacimientos, entre 1946 y 1964— y otros trabajadores desean para tener “tranquilidad”.

Según él, las opciones de ingresos garantizados de por vida están unidas a los fondos con fecha límite —inversiones que automáticamente se vuelven más conservadoras con el tiempo, a medida que los que tienen estos planes se acercan a la jubilación—. Las tasas son un poco más altas que las de otras opciones de jubilación. El costo por la administración de la inversión se encuentra entre el 0,5% y el 0,75%, y el costo por la opción de ingreso garantizado, que no hace su aparición hasta antes de 10 años de la fecha límite de retiro del fondo, representa un 1% adicional.

El atractivo es que el ingreso anual está garantizado. “Digamos que usted posee un saldo de $100.000 y obtiene $5.000 al año por el tiempo que viva”, explica Brent Walder. “Esos $100.000 todavía están invertidos y podrían aumentar o disminuir dependiendo del mercado. Si el saldo de su cartera sube, usted obtiene un flujo de ingreso mayor. Si al mercado no le va bien y su saldo baja a cero, usted todavía tiene garantizados los $5.000 al año”.

Dado que, actualmente, las personas viven más, las opciones de bajo costo de anualidades 401(k) “deberían estar disponibles con facilidad, y habría que promocionarlas para asegurar un flujo de ingreso durante la jubilación”, sostiene Dave Certner, director de políticas legales de AARP.

Sin embargo, añade que las anualidades podrían no ser la opción correcta para todos los jubilados, en especial, para los que cuentan con saldos de cuentas 401(k) menores, o para quienes ya cuentan con una suma grande de ingreso, anualizada, en planes de pensiones similares. También sostiene que el trabajador y el empleador deberían estar muy atentos a los honorarios excesivos.

Para Ron Baker, de 70 años, el haber invertido el saldo completo de su cuenta 401(k) en una anualidad fue “la mejor decisión que pudo haber tomado”. Baker se jubiló hace dos años como representante de ventas de una fábrica de aisladores, en Luisiana.

“Todo ha sido exactamente como me lo presentaron”, dice. “A pesar de que el valor de mi cartera cayó con el mercado en 2008, igual me pagaron el monto que pasé a la anualidad”.

“Lo mejor de todo es que está garantizada de por vida. Si hubiera invertido en otra parte y no hubiera estado protegido, hubiera obtenido una cifra mucho menor”, añade. “Entre este ingreso y el del Seguro Social, mi estilo de vida no se ha visto modificado en absoluto”.

Carole Fleck es editora sénior de AARP Bulletin.

 

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