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6 consejos para administrar su dinero en tiempos difíciles

Cómo pagar sus deudas y ahorrar.

In English |  ¿Quiere saber cuán fuerte nos golpeó la recesión? Analice estas cifras recientes de la Reserva Federal: del 2007 al 2010, la riqueza de la familia estadounidense promedio cayó un 40 %, retornando a los niveles de principios de la década de 1990.

Esa es una aterradora noticia para todos, pero especialmente para aquellos que están a punto de jubilarse o que acaban de hacerlo. ¿Cómo se supone que se recuperarán de eso?

Vea también: Calculadora para planear su retiro.

La respuesta: pensando estratégicamente. Le presentamos seis medidas clave para ayudarlo a recuperar su tranquilidad financiera.

1. Confeccione una hoja de ruta. Las personas que tienen un plan económico son mucho más propensas a sentirse preparadas, incluso en épocas tumultuosas. Son más propensas a sentir que sus sueños y metas están a salvo. Y, por supuesto, ahorran significativamente más que el resto.

Es por eso que Nathan Bachrach, CEO de Financial Network Group, con sede en Cincinnati, considera esta como la primera medida. Bachrach sugiere trabajar con un asesor financiero remunerado para confeccionar un plan, pero también nota que cualquiera puede elaborar su propio plan, en tanto y en cuanto lo haga a partir de hipótesis realistas.

Lo más importante: planifique apuntando a un retorno conservador sobre sus activos del 6 % anual a largo plazo. No suponga que ganará el 12 % anual que obtuvo durante el mejor momento del mercado.

2. Considere refinanciar sus deudas. Estamos experimentando las tasas de interés más bajas de la historia; también podría sacar provecho de la situación, y no solo para refinanciar su hipoteca.

Según Bankrate.com, en la actualidad, la tasa de interés promedio para los préstamos a 48 meses para la compra de autos usados es del 4,67 %. Si está pagando más que eso, refinanciar su préstamo es una medida sencilla, barata e inteligente. Transferir la deuda de su tarjeta de crédito actual a una tarjeta con 0 % de interés puede tornar ventajoso el hecho de saldarla.

Bill Hardekopf, CEO de lowcards.com, sugiere la tarjeta Slate, del Banco Chase, que ofrece 0 % de interés durante 15 meses, ningún costo anual y ningún cargo por transferencias si usted transfiere sus saldos dentro de los 30 días de haber abierto la cuenta. También le agrada la tarjeta Citi Simplicity, del Citibank, que ofrece 0 % de interés por 18 meses. En este caso, rige una tarifa del 3 % por transferencia de saldos, pero ningún cargo anual.

E incluso si usted ya refinanció su hipoteca hace uno o dos años, podría volver a refinanciarla, especialmente si puede comprometerse con un préstamo a 15 años, con una tasa fija de apenas algo más del 3 %. Solo asegúrese de que permanecerá en la vivienda el tiempo suficiente para recuperar los costos de la operación. (Si divide el costo total por sus ahorros mensuales, obtendrá la cantidad de meses que deberá permanecer en la casa para que el acuerdo resulte beneficioso para usted).

3. Luego, salde sus deudas. En realidad, puede que ya haya empezado a hacerlo. El único aspecto positivo del informe de la Reserva Federal es que la deuda promedio de tarjeta de crédito cayó el 8 %, de $7.300 a $7.100 en el período 2007-2010. (Aunque sigue siendo demasiado alta).

Si decide transferir sus saldos, hágalo durante el período de la tasa de interés más baja (o cero) que ofrecen algunas tarjetas como una ventana para acelerar su plan de amortización. Haga lo mismo si refinancia el préstamo que obtuvo para adquirir su automóvil o la hipoteca. No amplíe el plazo de su préstamo ni extraiga dinero. Aproveche la interrupción o la baja de la tasa de interés como una forma de librarse de la presión del prestamista en menos tiempo.

4. Confeccione —y financie— una “escala de ingresos”. Una de las cosas más aterradoras de la economía actual es la volatilidad de los mercados. Si usted está jubilado (o lo estará en unos pocos años), necesita tomar algunas precauciones para no tener que vender, más adelante, sus inversiones para cubrir gastos comunes, cuando el mercado tome un giro positivo.

El asesor financiero de Tennessee Jim Brogan sugiere hacer esto mediante un plan de ingresos y su correspondiente escala de ingresos. La idea es que usted calcule cuánto necesitará para vivir cada año, y que luego ahorre ese importe a lo largo de cuatro o cinco años en inversiones seguras que vayan venciendo en forma escalonada para financiar sus gastos.

¿Qué es una inversión ‘segura’? “Cualquier producto que tenga un plazo fijo y pague una tasa fija”, asegura. Esto es: certificados de depósito, anualidades de tasa fija, bonos de un mismo tipo o, preferentemente, una variedad de bonos. ¿Qué tal dinero en efectivo? Debe tener cuidado en no subestimar el efecto a largo plazo de la inflación, señala Brogan. “No puede, simplemente, esconder su dinero debajo del colchón” y no obtener ningún retorno del mismo.

5. Diversifique sus cargas tributarias. Desde la Segunda Guerra Mundial, en general, los impuestos han bajado. Hoy, muchos especialistas creen que con la crisis de deuda del país, los impuestos tienen que subir. Según Bachrach, eso significa que si usted ha estado colocando todos los activos para su jubilación en una IRA o 401(k) pensando que extraerá el dinero cuando baje la tasa fiscal durante su jubilación, podría estar en problemas.

“Ahora sería un buen momento para empezar a decir: ‘Colocaré en mi 401(k) tanto como necesite para obtener el aporte equivalente por parte de mi empleador; luego abriré una Roth IRA y transferiré allí ese dinero’”. El dinero transferido a una cuenta de este tipo es gravado al momento de realizarse la transferencia, a las tasas vigentes, por lo que sus utilidades son libres de impuestos.

6. Reconsidere sus necesidades de seguro de vida. En lo que a seguro de vida se refiere, la creencia popular es, desde hace mucho tiempo, que uno probablemente querrá recortarlo cuando haya acumulado activos suficientes para ocuparse de uno mismo y de su cónyuge. Lamentablemente, nota Brogan, mucha gente se olvida de que cuando muere un cónyuge, la pensión puede disminuir, tal vez significativamente.

“Pregúntese cuánto está perdiendo y si debería considerar un seguro de vida para remplazar ese ingreso”, sugiere. “La mayoría de la gente subestima esa necesidad en la jubilación”.

Por último, a medida que vayan pasando el tiempo, recuerde que seguirá habiendo épocas en que la economía lo sacudirá un poco. Cuando eso suceda, vuelva directamente al primer paso; revise su hoja de ruta, esa la mejor manera de seguir caminando por la buena senda.

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