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El fraude y el robo de identidad siembran preocupación entre los militares de EE.UU.

El personal en servicio activo, los veteranos y las fuerzas de reserva son el blanco de los estafadores.

Mujer con las manos en la quijada y con expresión de preocupación mientras mira una computadora.

Getty Images

In English | El personal militar, en servicio y jubilado, no es inmune a dos enemigos incansables: los estafadores y los ladrones de identidad.

De hecho, según un nuevo informe, los veteranos y los jubilados militares reportaron pérdidas de aproximadamente $66 millones a causa del fraude en el 2020. En comparación, los cónyuges y los dependientes de militares en servicio activo reportaron $17 millones en pérdidas por estafas; el personal en servicio activo reportó $13 millones; y los miembros de las fuerzas de reserva reportaron $6 millones.

La Comisión Federal de Comercio (FTC), una agencia de protección al consumidor, clasifica estos cuatro grupos bajo una categoría que llama “consumidores militares”. Pero hay una salvedad: no todos los denunciantes afiliados con el personal militar lo divulgan.

Los impostores causaron fuertes pérdidas

Las estafas de impostores fueron especialmente perjudiciales para los consumidores militares el año pasado, con pérdidas denunciadas por un total de $40.8 millones, dice la FTC en el recién publicado Consumer Sentinel Network Data Book del 2020 (en inglés). Eso convirtió las estafas de impostores en el fraude que más afectó a los consumidores militares, cuando se consideran tanto el número de informes como las pérdidas generales.

Los impostores fingen ser otras personas para obtener dinero o información personal de sus víctimas; por ejemplo, los delincuentes pueden hacerse pasar por empleados gubernamentales, pretendientes, familiares o amigos con una necesidad económica urgente.

El fraude es una de las tres categorías que figuran en el libro anual de datos de la FTC, que incluye informes de agencias gubernamentales federales, estatales y locales, así como de las autoridades del orden público y organizaciones sin fines de lucro que colaboran con la FTC. Uno de los colaboradores es la Red contra el Fraude, de AARP, que ofrece una línea gratuita de ayuda, 877-908-3360.

Los consumidores militares presentaron 65,576 denuncias de fraude el año pasado, y las pérdidas por fraude sufridas por este grupo en general fueron de $122 millones. Esto supone un aumento significativo sobre las 58,542 denuncias de fraude y los $92 millones en pérdidas registradas en el 2019.

Las dos categorías adicionales incluidas en el libro de datos del 2020 son el robo de identidad, que generó 56,451 denuncias, y otros problemas de consumidores, que registró 52,693 denuncias. Esta última categoría incluye quejas contra organizaciones tales como agencias de informes crediticios, bancos y prestamistas.

Una tendencia preocupante que ha surgido entre los consumidores en general en el 2020 se ha visto reflejada en la comunidad militar: el aumento en los casos de robo de identidad en los que las víctimas dijeron que los estafadores usaron sus datos para solicitar o recibir beneficios del Gobierno. Los consumidores milirtaares presentaraion 22,987 quejas, lo cual supone un aumento del 1,455% con respecto al 2019.

Cifras de fraude y robo de identidad en el 2020 a los consumidores militares.

AARP

En promedio, los consumidores militares pierden mucho más dinero

Otra tendencia: la pérdida mediana por fraude entre los consumidores militares el año pasado fue de $600, muy por encima de la pérdida mediana de $311 a causa de las estafas entre el público en general.

En la FTC, Carol Kando-Pineda, una abogada que se encarga de la campaña de consumidores militares, dijo el lunes que se desconoce el motivo del aumento en la mediana de pérdidas. Kando-Pineda, que trabaja para la División de Educación de Consumidores y Empresas de la agencia, dijo que se cree que los estafadores se aprovechan de los miembros de las Fuerzas Armadas en parte debido a que cobran un salario regular del Gobierno. Y explica que muchos militares jóvenes trabajan a tiempo completo y por primera vez están viviendo solos y “tomando decisiones como adultos”, lejos de su entorno familiar.

La comunidad militar es más propensa a ser el blanco de ciertas estafas, en parte debido a que estas familias se mudan con frecuencia a nuevos destinos, añade. Establecerse en otro sitio significa mudarse, posiblemente vender una vivienda y los artículos del hogar y comprar o alquilar una nueva residencia, además de abrir nuevas cuentas, observó Kando-Pineda, por lo que las familias militares “experimentan estas transiciones a un ritmo mucho más alto que la mayoría de la población civil”.

En cuanto a los veteranos, estos pueden ser vulnerables a los estafadores que se hacen pasar por oficiales militares o que dicen que están recaudando fondos para otros veteranos, explica.

Los problemas económicos, las estafas financieras y el robo de identidad entre los consumidores militares les “impiden concentrarse en su trabajo, y eso representa un problema de seguridad nacional”, indica.

Kando-Pineda dice que al revisar datos a principio del 2020 se descubrió que el personal en servicio activo tenía un 76% más de probabilidades que otros adultos de haber denunciado el uso indebido de una tarjeta de crédito o de una cuenta financiera, y tres veces más probabilidades de denunciar que otra persona había usado su tarjeta de débito u otro medio electrónico para retirar dinero directamente de su cuenta bancaria.

Consejos para los consumidores

Kando-Pineda aconseja a los consumidores militares:

  • Revisar los estados de cuenta de las tarjetas de crédito e informes crediticios a menudo para detectar cargos no autorizados u otros problemas y verificar por separado los informes de Equifax, Experian y TransUnion (se pueden solicitar en www.annualcreditreport.com —en inglés—). Hasta abril del 2021, las tres agencias ofrecen informes semanales gratuitos.
  • No comprar nunca tarjetas de regalo o tarjetas recargables ni hacer una transferencia bancaria en respuesta a una solicitud urgente de fondos.
  • Obtener más información sobre cómo identificar estafas y proteger la identidad en https://www.militaryconsumer.gov/protect (en inglés). El sitio web está administrado por la FTC, el Departamento de Defensa y otros colaboradores.

Katherine Skiba cubre temas de estafas y fraudes para AARP. Anteriormente, fue periodista con el Chicago Tribune, U.S. News & World Report y el Milwaukee Journal Sentinel. Recibió la Beca Nieman de Harvard University y es la autora del libro Sister in the Band of Brothers: Embedded with the 101st Airborne in Iraq.

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