Centro de recursos
Pon a prueba tu agilidad mental
Qué puede —o no puede— decirnos sobre la cognición una simple serie de pruebas.
Puntos principales
- Las pruebas de detección cognitiva evalúan la memoria, la atención, las habilidades espaciales y la función ejecutiva, no la inteligencia ni si alcanzaste tu máximo rendimiento mental.
- Herramientas como el Mini-Cog, el MoCA, el SAGE y el 5-Cog pueden ayudar a establecer un "nivel cognitivo basal" e identificar si se necesita una evaluación adicional.
- Fallar en algunas respuestas no significa que estés experimentando deterioro cognitivo, ya que el sueño, el estrés, los medicamentos y otros problemas de salud pueden afectar los resultados.
Banana. Amanecer. Silla.
Lee esta tres palabras en voz alta y grábalas en la memoria.
Si para cuando llegues al final de este artículo puedes recordarlas, habrás pasado una prueba estándar que los médicos usan para evaluar la agudeza cerebral.
¿Te resulta más fácil usar imágenes en lugar de palabras? Intenta memorizar las siguientes:
Identifica cada una y di su nombre en voz alta. Te avisaremos más abajo cuando sea el momento de recordar las imágenes.
Si bien la ciencia moderna ha demostrado ser excelente para diseñar nuevas pruebas de detección, evaluar y tratar una amplia variedad de enfermedades, continúa teniendo dificultades para hallar una prueba o un tratamiento para la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos cerebrales relacionados con la edad.
Pero hay un área donde se registra un avance: ahora contamos con una serie de herramientas que pueden medir en forma aproximada cuán bien nos estamos manteniendo mentalmente.
Las pruebas de evaluación del cerebro de uso más común no miden la inteligencia ni si estamos en el pico del rendimiento mental. Lo que miden es el extremo inferior de la función cerebral, con el objetivo de identificar señales tempranas de un deterioro en el razonamiento o una declinación de las habilidades mentales que deban investigarse en mayor profundidad. Las pruebas evalúan habilidades como la memoria, la percepción espacial, la atención y la capacidad de planificar y tomar decisiones —conocidas como función ejecutiva—, todas las cuales pueden declinar con la edad.
“Si una persona está preocupada por su cognición, o la preocupación surge de quienes la rodean, debería hacerse una evaluación”, dice la Dra. Soo Borson, profesora de Medicina Clínica Familiar en la Universidad del Sur de California.
Borson creó la prueba Mini-Cog, una evaluación cognitiva muy utilizada que se completa en menos de tres minutos e incluye solo dos tareas: recordar tres palabras y dibujar un reloj.
Otras pruebas comunes de evaluación cognitiva son la prueba MoCA y la prueba SAGE. XpressO, una versión digital de MoCA, se puede autoadministrar en cuatro minutos en cualquier dispositivo y en varios idiomas, según su creador, el neurólogo Ziad Nasreddine.
MoCA es la prueba más rigurosa y tal vez la más apropiada para las personas con niveles de educación más altos. Alguien que no terminó la escuela secundaria puede carecer de las habilidades de cálculo y lingüísticas que esta requiere.
Una versión más básica del MoCA, llamada MoCA-B, reemplaza los ejercicios de números y palabras con ejercicios basados en imágenes. Los investigadores afirman que las imágenes pueden trascender el idioma, la cultura y la educación, y llegar a un público más amplio.
Pero de todos modos es una prueba simple, con solo 30 preguntas, y completarla lleva alrededor de 15 minutos. No es, “de ningún modo, una medición suficiente de la capacidad cognitiva para tareas complejas de la vida real, como conducir un vehículo o liderar una nación poderosa”, dice el Dr. Hyun-Sik Yang, un neurólogo de la Facultad de Medicina de Harvard.
Las cuatro imágenes que aparecen al principio de este artículo corresponden a otra prueba, la 5-Cog, diseñada por Joe Verghese, profesor de neurología de la Universidad de Stony Brook. Según Verghese, la 5-Cog funciona para prácticamente cualquier persona, independientemente de su nivel educativo.
“La mayoría de las pruebas existentes no pueden ser realizadas por personas con bajo nivel educativo o que no saben leer”, afirma; pueden obtener malos resultados o no lograr completar la prueba incluso si sus cerebros están sanos.
Y ninguna de estas pruebas puede ofrecer un diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer ni otras disfunciones. Pero pueden establecer una base de referencia del funcionamiento cognitivo, que luego puede seguirse a lo largo del tiempo. Un cambio en el puntaje podría significar que es necesario realizar pruebas más extensivas, como análisis de sangre o escaneo del cerebro. Los efectos secundarios de los medicamentos, las deficiencias vitamínicas y ciertas enfermedades también pueden causar un desempeño pobre en las pruebas cognitivas; los exámenes más exhaustivos descartan esas causas.
Medicare cubre la prueba de cognición como parte del examen anual de rutina para las personas de 65 años o más con la Parte B, pero solo uno de cuatro beneficiarios de Medicare normalmente la completa. Borson y otros opinan que estas cifras mejorarán ahora que existen nuevos fármacos para tratar la demencia causada por la enfermedad de Alzheimer.
A continuación te presentamos siete problemas comunes que se encuentran en estas evaluaciones.
1. Dibujar la cara de un reloj
El ejercicio de dibujar un reloj es una parte estándar de muchos de estos exámenes. En una hoja de papel en blanco, dibuja un reloj analógico con manecillas que indiquen una hora determinada, por ejemplo, las 4:03. Suena fácil, ¿verdad? Tómate un momento para hacer tu dibujo.
El hecho de tener que recordar y dibujar la cara de un reloj ofrece pistas sobe la habilidad de la persona para comprender, planificar y concentrarse, entre otras cosas. El intento de la izquierda obtiene crédito completo porque los doce números están en la secuencia y la posición correctas. Además, las agujas indican la hora correcta.
Los otros dos relojes cuentan una historia diferente. Estas personas tienen algunos déficits cognitivos. Tal vez no comprendieron las instrucciones o les costó recordar la estructura de un reloj y la distribución de los números. Quienes colocaron los números y las agujas en el lugar equivocado podrían tener problemas para evaluar las relaciones espaciales. Si hay problemas en la función ejecutiva, resultará difícil pensar en forma abstracta, planificar y concentrarse, todas ellas facultades necesarias para dibujar esta imagen familiar.
2. Seguir la trayectoria
En esta prueba, debes conectar alternativamente letras y números en orden ascendente. Por ejemplo, irías de la A al 1, luego a la B, luego al 2, y así sucesivamente. Colocar dos series de símbolos no relacionados en una secuencia lógica requiere la activación de los circuitos cerebrales que regulan el razonamiento y la acción, que son parte de la función ejecutiva, dice el Dr. Ziad Nasreddine, neurólogo creador de la prueba MoCA.
3. Identificar las imágenes
Se le pide a la persona que nombre unas pocas cosas que no surgen normalmente en una conversación. Arriba hay dos ejemplos.
La mayoría de nosotros no nos cruzamos con un rinoceronte todos los días ni tropezamos con un arpa en el vestíbulo. Por ese motivo, puede llevar un segundo traer la palabra a la mente. Esa sensación familiar de “lo tengo en la punta de la lengua” es algo que nos sucede a todos de vez en cuando. Pero si tienes lagunas con frecuencia, el médico podría querer evaluar tus funciones de lenguaje y memoria en profundidad.
4. Colocar la mano derecha sobre la rodilla izquierda
Expresar el lenguaje es una cosa; comprenderlo es otra. La respuesta a esta instrucción simple evalúa la capacidad de comprensión.
5. ¿Cuánto dinero te queda en la billetera?
Para un desafío más analítico, intenta responder una pregunta reminiscente de la matemática de la escuela primaria:
Tienes $100; vas a la tienda y compras una docena de manzanas por $3 y un triciclo por $20. ¿Cuánto dinero has gastado? ¿Cuánto dinero te queda? Los problemas con cálculos simples pueden indicar un riesgo para el cerebro... y para la cuenta bancaria. Esta prueba puede identificar a las personas que han perdido las habilidades de razonamiento de alto nivel que se requieren para realizar operaciones aritméticas.
6. Contar de a 7 hacia atrás, comenzando en 100
Para algunos de nosotros, la resta nunca fue una operación fácil. Por lo que tener dificultad en esta prueba no sería una señal de alarma. Pero tal vez tú fuiste siempre muy rápido para las matemáticas y ahora tienes problemas. Si ese es el caso, vale la pena hacer una evaluación.
7. Es hora de recordar
Finalmente, ¿cuáles eran esas tres palabras que leíste al inicio del artículo? (No hagas trampa).
Si no las recuerdas, no te preocupes. Tu cerebro puede estar bien. El hecho de no poder responder una pregunta o dos no significa que tus poderes cognitivos se están debilitando. Tal vez se deba solamente a la falta de sueño, al estrés o a una variedad de otros motivos que tienen solución y no están asociados con las enfermedades cerebrales relacionadas con la edad.
Y responder bien todas las preguntas u obtener un puntaje perfecto en alguna evaluación tampoco significa que eres un genio. Para eso, hay otras pruebas.
Sin embargo, Verghese afirma que los resultados de estos exámenes son un punto de partida importante para hablar con su médico.
Nasreddine concuerda: “La evaluación cognitiva es importante para todos —particularmente si existe preocupación por el desempeño cognitivo— a medida que avanzamos en edad”.
Los puntos principales de este artículo se elaboraron con la ayuda de IA generativa. Un editor de AARP revisó y perfeccionó el contenido para garantizar su precisión y claridad.
AARP Membership
Join AARP for only $15 per year with automatic renewal. Get instant access to members-only products and hundreds of benefits, a free second membership, and a subscription to AARP The Magazine.
También te puede interesar
Médico primario comparte sus secretos de salud
Conoce rutinas sencillas para cuidar tu bienestar físico y mental y prevenir problemas.
La proteína tau y su rol contra el Alzheimer
Esta proteína está estrechamente vinculada al deterioro cognitivo y es clave para el tratamiento.
El ejercicio principal que debes hacer a medida que envejeces
Según los expertos, si solo tienes tiempo para hacer un ejercicio, haz este.