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Navegador de beneficios de salud: Revisa esta guía para veteranos y sus familiares.

 

Últimas actualizaciones sobre el coronavirus

La nueva variante ómicron dispara la cifra de contagios y hospitalizaciones en EE.UU.

Últimos detalles

In English

  • Las vacunas de refuerzo ofrecen una fuerte protección contra enfermedades graves ocasionadas por ómicron. Un par de nuevos estudios publicados el 21 de enero por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que las inyecciones de refuerzo de ARNm de Pfizer y Moderna son esenciales para prevenir enfermedades graves a causa de la COVID-19. Un análisis multiestatal de casi 90,000 hospitalizaciones encontró que los refuerzos han tenido una efectividad de alrededor del 90% en la prevención de hospitalizaciones relacionadas con la COVID-19.  Las vacunas de refuerzo también redujeron significativamente la probabilidad de visitas a la sala de emergencias y atención de urgencia relacionadas con COVID-19. Un segundo estudio encontró que las personas totalmente vacunadas y reforzadas tenían la mejor protección contra la infección durante delta y las primeras semanas de ómicron. Los beneficios adicionales de las dosis de refuerzo fueron especialmente destacados entre las personas de 50 años o más, afirmaro los investigadores. Aun así, solo el 39 por ciento de los estadounidenses elegibles para refuerzos han recibido uno, según muestran los datos de los CDC.
  • Ya se pueden solicitar las pruebas gratuitas a través del internet. Los estadounidenses pueden solicitar al gobierno federal hasta cuatro pruebas caseras para detectar la COVID-19 por hogar a través del sitio web covidtests.gov. Las pruebas son gratuitas y el envío también, por lo que no se necesita tarjeta de crédito al momento de hacer el pedido. Además de enviar pruebas caseras a los hogares de todo el país, la administración de Biden también anunció sus planes para distribuir mascarillas N95 de alta calidad gratuitas, que según los CDC brindan una mejor protección que las de tela contra el virus que causa la COVID-19. Las mascarillas estarán disponibles en las farmacias y clínicas de salud comunitarias a finales de la semana que viene. Según representantes de la administración de Biden esta iniciativa estará implementada a capacidad a principios de febrero. Ambas iniciativas se llevan a cabo en momentos en que la variante ómicron continúa causando un aumento de casos y hospitalizaciones por la COVID-19. El 17 de enero se reportaron más de 700,000 nuevos casos de COVID-19.
  • Las pruebas en el hogar están cubiertas para los estadounidenses con seguro privado. A partir del 15 de febrero, las aseguradoras privadas cubrirán el costo de las pruebas de la COVID-19 en el hogar.  Las pruebas, que deben ser autorizadas por la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA), serán gratuitas por adelantado en tiendas y minoristas en línea o mediante reembolso (así que guarde sus recibos), según la compañía de seguros. Cada persona en el plan puede recibir hasta cuatro pruebas en el hogar cada mes, lo que significa que una familia de cuatro podría recibir hasta 32 kits mensuales sin costo alguno. Medicaid también cubre los kits de prueba en el hogar autorizados por la FDA, pero las personas con Medicare no podrán obtener un reembolso por las pruebas en el hogar; los consumidores cubiertos por Medicare Advantage deben consultar con su plan. Las personas sin seguro y las personas con Medicare podrán recibir pruebas gratuitas por correo del gobierno a través de un formulario de solicitud en línea (se espera que el sitio web esté en funcionamiento a finales de este mes) o visitando centros de salud y clínicas. Las pruebas de COVID ordenadas por los proveedores de atención médica seguirán estando cubiertas sin costo para los beneficiarios de Medicare. Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid tienen más información sobre el plan de pruebas ampliado aquí.
  • Los CDC dicen que los niños de 12 a 17 años deben recibir la dosis de refuerzo de Pfizer contra la COVID-19. Los CDC recomendaron el 5 de enero que los niños de 12 a 15 años deben recibir una vacuna de refuerzo de Pfizer-BioNTech al menos cinco meses después de recibir las dos primeras inyecciones de esa vacuna. La directora de los CDC, Rochelle Walensky, aceptó la recomendación del grupo asesor de la agencia, conocido como Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP). Walensky también aceptó la recomendación del panel asesor de que los jóvenes de 16 y 17 años deberían recibir el refuerzo; El lenguaje anterior decía que los jóvenes de 16 y 17 años "pueden" recibir la tercera dosis. Actualmente, Pfizer es la única vacuna COVID autorizada para personas mayores de 12 años; la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) amplió la autorización de refuerzo de Pfizer para niños de 12 a 15 años a principios de esta semana. Las vacunas de Moderna y Johnson & Johnson están disponibles en los EE. UU. para personas mayores de 18 años. La nueva recomendación llega a medida que los casos de COVID-19 causados ​​por la variante ómicron, altamente contagiosa, se disparan a cifras récord.
  • Los CDC dicen que los receptores de las vacunas de Pfizer y de Moderna deben recibir una dosis de refuerzo a los cinco meses. Las personas que se vacunaron contra la COVID-19 con el producto de Pfizer-BioNTech o con la vacuna de Moderna deben recibir su tercera inyección de refuerzo cinco meses después de la segunda dosis, en lugar de seis meses, según la recomendación de los CDC. La directora de los CDC, Rochelle Walensky, dijo en un comunicado el 4 de enero que la nueva recomendación garantiza que "las personas puedan recibir un refuerzo de protección ante la propagación de la variante ómicron y el aumento de casos en todo el país". Para las personas que recibieron la vacuna Johnson & Johnson, el intervalo entre la primera inyección y el refuerzo es de dos meses. Los CDC también recomiendan que los niños de 5 a 11 años con inmunodeficiencia moderada o grave reciban una tercera dosis del producto de Pfizer —la única vacuna autorizada para este grupo de edad— 28 días después de su segunda inyección.
  • Los CDC acortan el período de aislamiento por COVID-19. Los CDC han reducido —de 10 a 5 días— el período de tiempo que tienen que aislarse las personas que han dado positivo en una prueba de COVD-19, pero no tienen ningún síntoma. La agencia también recomienda que después de 5 días de aislamiento, las personas asintomáticas usen una mascarilla durante otros 5 días cuando estén cerca de otras personas. Según los CDC, se decidió acortar este período porque, en general, la mayoría de la transmisión de la COVID ocurre en el primer o el segundo día en que alguien presenta síntomas, o 2 a 3 días después.  Los CDC también actualizaron su recomendación de cuarentena para quienes han estado expuestos al virus, pero no les han confirmado una infección. Las personas que han estado expuestas a la COVID-19 y no están vacunadas, o que recibieron su segunda dosis de Pfizer o Moderna hace más de seis meses, o bien recibieron la vacuna de Johnson & Johnson hace dos meses, deben someterse a una cuarentena de 5 días y luego usar una mascarilla durante los siguientes 5 días. Las personas que han recibido una vacuna de refuerzo no necesitan ponerse en cuarentena si se han expuesto a la COVID. Sin embargo, los CDC les piden que usen una mascarilla durante 10 días después de haber estado expuestas.
  • La FDA da luz verde a la segunda píldora para tratar la COVID-19. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) autorizó el 23 de diciembre la segunda píldora que puede ayudar a evitar que una infección por coronavirus cause una enfermedad grave en las personas que corren mayor riesgo de sufrir complicaciones por COVID. La FDA ha autorizado el medicamento de Merck. La autorización se da un día después de que los reguladores aprobaran el uso de un medicamento producido por Pfizer. Durante la pandemia, ha habido un puñado de tratamientos para salvar la vida de las personas que contraen un caso grave de COVID-19; sin embargo, solo están disponibles por inyección o por vía intravenosa y deben administrarse en un hospital o centro de salud. Las nuevas píldoras estarán disponibles en farmacias con prescripción médica. La píldora de Pfizer, llamada Paxlovid, fue autorizada para personas de alto riesgo de 12 años o más. El medicamento de Merck, conocido como molnupiravir, ha sido autorizado para la población mayor de 18 años que muestre los primeros síntomas de COVID-19 y que enfrente mayor riesgo de hospitalización; entre estos, las personas mayores y los que tienen problemas de salud subyacente, como enfermedades cardíacas y diabetes. En los ensayos clínicos de ambas píldoras, se descubrió que el medicamento de Pfizer era aproximadamente tres veces más efectivo para reducir las hospitalizaciones y la muerte en comparación con el producto de Merck.
  • Administración amplía el acceso a las pruebas de COVID-19. A partir de enero, las personas en el país podrán ordenar en línea una prueba rápida gratuita de COVID-19, dijo el presidente Joe Biden en un discurso en la Casa Blanca el 21 de diciembre. El gobierno federal comprará 500 millones de pruebas rápidas. El sitio web necesario para que las personas soliciten la prueba se configurará el próximo mes. Además, se planean nuevos sitios de pruebas federales en los estados que más las necesitan, y el primero se instalará en la ciudad de Nueva York antes de Navidad. En muchas áreas se están formando largas filas en los sitios de prueba de COVID-19. La Administración anunció hace varias semanas que las personas podían comprar pruebas y obtener un reembolso por parte de sus compañías de seguros privadas. Medicare también cubre estas pruebas.

  • Los refuerzos de Pfizer y Moderna protegen contra la variante ómicron. Moderna emitió un comunicado el 20 de diciembre diciendo que una dosis de refuerzo de su vacuna aumenta los niveles de anticuerpos contra ómicron, que actualmente es la variante del virus de más rápida transmisión. La compañía dijo que, según sus datos, una tercera dosis —que es la mitad de la cantidad usada en las dos primeras vacunas para adultos— aumentó los niveles de anticuerpos por un factor de 37. Moderna también dijo que si la dosis completa que los adultos recibieron en las dos primeras vacunas se usara para un refuerzo, los niveles de anticuerpos se multiplicarían por un factor de 83. Esta dosis se le ha administrado a algunas personas inmunocomprometidas. A principios de mes, Pfizer y BioNTech anunciaron que un refuerzo de su vacuna elevaba el nivel de anticuerpos por un factor de 25. Pfizer dijo que el refuerzo neutralizaba el virus a niveles comparables a la protección que ofrecen dos dosis de la vacuna contra la cepa original de COVID-19.

  • Los CDC recomiendan las vacunas de Pfizer y Moderna en lugar del producto Johnson & Johnson.  Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que las personas en Estados Unidos reciban la vacuna de dos dosis de Pfizer-BioNTech o de Moderna contra la COVID-19 en lugar del producto de una sola inyección Johnson & Johnson. La directora de los CDC, Rochelle Walensky, aceptó la recomendación del 16 de diciembre de su Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), que evaluó los datos relacionados con un trastorno poco común, pero grave, de coagulación de la sangre asociado con la vacuna de J&J, la misma que suspendió temporalmente su uso en abril. Cincuenta y cuatro casos de esta enfermedad se confirmaron hasta agosto de aproximadamente 14 millones de dosis administradas; nueve personas han muerto a causa de ella. Según los datos presentados, las mujeres jóvenes de entre 30 y 40 años corren mayor riesgo. Hasta la fecha, alrededor de 16 millones de personas en Estados Unidos han recibido la vacuna de J&J, que usa una tecnología diferente a las opciones de Pfizer y Moderna. Menos de 1 millón han sido vacunadas con su dosis de refuerzo. Los funcionarios de los CDC dicen que hay un suministro abundante de las vacunas de dos dosis, con casi 100 millones en el campo listos para ser administrados. 

  • Fracasan ensayos clínicos de la vacuna Pfizer en niños pequeños. Pfizer-BioNTech anunció el 17 de diciembre que los ensayos clínicos de su vacuna contra la COVID-19 en niños entre 2 y 5 años mostraron que una dosis baja de la vacuna no los protege contra el coronavirus. La vacuna tuvo mejores resultados en niños entre 6 meses y 2 años. La compañía dice que ahora ensayará una tercera dosis baja de la vacuna en niños entre 6 meses y 5 años de edad. Y piensan administrar la tercera dosis por lo menos dos meses después de la segunda. Pfizer también piensa ensayar una tercera dosis en niños entre 5 y 12 años, un grupo que ya tiene autorización para recibir la vacuna de dos dosis. Funcionarios de Pfizer dijeron que esto significa que ahora tienen planeado buscar la autorización de la FDA para un régimen de tres dosis en la primera mitad del 2022, lo que atrasa el plazo para vacunar a estos niños más pequeños.
  • No se necesita una nueva vacuna para la variante de ómicron ahora. Una dosis de refuerzo de las vacunas actuales contra la COVID-19 será eficaz contra ómicron, la última variante del coronavirus, por lo que no se necesita una vacuna diferente en este momento, dijo el 15 de diciembre el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y asesor médico principal del presidente Biden, en una conferencia informativa del equipo de la Casa Blanca encargado de la respuesta contra la COVID-19. Fauci dijo que los datos preliminares de EE.UU. y el extranjero muestran que, aunque un régimen de dos dosis de las vacunas es menos eficaz contra ómicron que contra la cepa original de la COVID-19 y la variante delta, una vez que alguien recibe un refuerzo, aumenta la protección contra la infección —y especialmente contra la hospitalización y la muerte—.

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Cómo puedes contraer la COVID-19?  

COVID-19 es el nombre de la enfermedad causada por un virus, SARS-CoV-2 (el nuevo coronavirus). Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se propaga de tres maneras principales. Puedes contraer la COVID-19 tras inhalar si estás cerca de una persona infectada que exhala pequeñas gotitas y partículas que contienen el virus. También puedes contagiarte si esas pequeñas gotitas y partículas caen en los ojos, la nariz o la boca (probablemente al toser o estornudar), o si tienes partículas de virus en las manos y luego te tocas los ojos, la nariz o la boca.

¿Quién corre riesgo de contraer COVID-19?

Cualquier persona puede contraer COVID-19, pero algunas corren un mayor riesgo de lo que los expertos llaman “enfermedad grave”, cuando es posible que se requiera hospitalización o cuidados intensivos. Los adultos mayores son más propensos que las personas más jóvenes y saludables a padecer una enfermedad grave a causa de la COVID-19. De hecho, el 95% de las muertes por COVID-19 en Estados Unidos han ocurrido entre personas de 50 años o más, y el riesgo aumenta con la edad.

Los adultos de cualquier edad con una enfermedad subyacente también corren un mayor riesgo de complicaciones por una infección de coronavirus, incluidas las personas con:  

  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica
  • Enfermedades pulmonares crónicas, entre ellas EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), asma (moderada a grave), enfermedad pulmonar intersticial, fibrosis quística e hipertensión pulmonar
  • Demencia u otras enfermedades neurológicas 
  • Diabetes (tipo 1 o tipo 2) 
  • Síndrome de Down
  • Enfermedades cardíacas (como insuficiencia cardíaca, enfermedad de las arterias coronarias, cardiomiopatías o hipertensión)
  • Infección por VIH
  • Estado inmunodeprimido (sistema inmunitario debilitado)
  • Enfermedad hepática
  • Sobrepeso y obesidad (definido como un índice de masa corporal de 25 o más)
  • Embarazo
  • Enfermedad de células falciformes o talasemia
  • Tabaquismo (actual o en el pasado)
  • Trasplante de un órgano sólido o de células madre sanguíneas (incluye trasplantes de médula ósea)
  • Derrame cerebral o enfermedad cerebrovascular, que afecta el flujo sanguíneo al cerebro. 
  • Trastornos por consumo de sustancias (como alcohol, opioides o el trastorno por consumo de cocaína)
  • Tuberculosis.

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

¿Qué puedes hacer para reducir tu riesgo?

Vacúnate. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) aprobó oficialmente una vacuna contra la COVID-19 —una serie de dos inyecciones de Pfizer-BioNTech— y ha emitido autorizaciones de uso de emergencia (EUA) para otras dos vacunas contra la COVID-19 elaboradas por Moderna y por Johnson & Johnson (J&J). Sin embargo, ahora los CDC recomiendan el uso de las vacunas de Pfizer y Moderna por encima del producto de J&J.

Las tres vacunas son seguras y eficaces para prevenir la hospitalización y la muerte a causa de la COVID-19. Los funcionarios de salud alientan a todas las personas de 5 años o más a vacunarse (todavía se están evaluando las vacunas para las poblaciones más jóvenes), incluidas las personas que han tenido COVID-19 en el pasado. Los adultos de 18 años en adelante también pueden recibir vacunas de refuerzo para aumentar su protección contra la COVID-19, especialmente con las consecuencias de la altamente transmisible variante ómicron. Las personas de entre 12 y 17 años que hayan recibido la vacuna de Pfizer también pueden recibir un refuerzo.

Otras maneras de reducir la probabilidad de enfermarse por COVID-19: Usar una mascarilla en espacios cerrados públicos; evitar las multitudes y los espacios mal ventilados; dejar al menos 6 pies entre ti y otras personas que no vivan en tu hogar; y lavarse las manos con frecuencia.

¿Las vacunas tienen efectos secundarios?

Es común experimentar efectos secundarios leves a moderados después de vacunarse, como dolor en el brazo, dolor de cabeza, fatiga, dolor en los músculos y las articulaciones, náuseas, fiebre o escalofríos, pero estas son “señales temporales y normales de que tu cuerpo está creando protección”, dicen los CDC.

Hasta la fecha, no se han detectado efectos secundarios a largo plazo.

Un pequeño número de personas que recibieron la vacuna han experimentado reacciones adversas. Estos eventos graves después de la vacunación contra la COVID-19 “son poco comunes, pero pueden ocurrir”, dicen los CDC. La anafilaxia, una reacción alérgica, ha ocurrido en aproximadamente 2 a 5 personas por millón vacunadas en Estados Unidos. Por eso es posible que te pidan que esperes unos 15 minutos después de la inyección o el refuerzo para darle seguimiento a los síntomas. Los proveedores de vacunas están equipados con medicamentos para tratar rápidamente la reacción. 

Los funcionarios de salud también están monitoreando los informes de miocarditis o pericarditis en algunos adolescentes y adultos más jóvenes después de la vacunación con los productos de Pfizer y Moderna. La mayoría de estos pacientes que recibieron cuidados respondieron bien a los medicamentos y se sintieron mejor rápidamente, dicen los CDC. 

Otro evento poco común que se ha relacionado con la vacuna de J&J es un trastorno de coagulación poco común, pero grave, llamado síndrome de trombosis-trombocitopenia. Para agosto se habían confirmado 54 casos de esta enfermedad de aproximadamente 14 millones de dosis administradas; nueve personas han muerto a causa de ella. Las mujeres jóvenes de entre 30 y 40 años corren mayor riesgo. Después de analizar la evidencia del evento adverso, el 16 de diciembre del 2021 los CDC decidieron recomendar las vacunas de Pfizer y Moderna sobre el producto de J&J. Sin embargo, la vacuna de J&J todavía está disponible para quienes “no pueden o no están dispuestos” a vacunarse con Pfizer o Moderna.

¿Puedes contraer COVID-19 incluso si estás completamente vacunado?

Las vacunas contra la COVID-19 son eficaces para prevenir infecciones y enfermedades graves, dicen los CDC. De hecho, los estudios demuestran que las personas sin vacunar tienen casi 6 veces más probabilidades de dar positivo en una prueba de COVID-19 que las personas vacunadas, y 14 veces más probabilidades de morir a causa de una infección por COVID-19, muestran datos federales.

Sin embargo, las vacunas no son un 100% eficaces, y datos preliminares muestran que la ómicron evade el efecto de las vacunas, por lo que todavía es posible que algunas personas completamente vacunadas contraigan COVID-19. Esto se denomina una “infección posvacunación”.

Las personas completamente vacunadas con infecciones posvacunación tienen menos probabilidades de desarrollar una enfermedad grave a causa de la COVID-19 que las personas no vacunadas, dicen los CDC, pero pueden ser contagiosas y propagar el virus a otros. Es por eso que las autoridades de salud recomiendan que todos, independientemente del estado de vacunación, usen una mascarilla en espacios cerrados públicos, especialmente en áreas donde los niveles de transmisión del virus son altos o considerables. Esto puede ayudar a evitar que las personas con una enfermedad asintomática o leve propaguen el virus sin saberlo.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus, incluidos:

  • fiebre y escalofríos
  • tos
  • falta de aire o dificultad para respirar
  • fatiga
  • dolores musculares o corporales
  • dolor de cabeza
  • nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • dolor de garganta
  • congestión o secreción nasal
  • nausea o vómito
  • diarrea

Esta lista no es exhaustiva, y se han observado algunos síntomas más inusuales durante toda la pandemia, desde complicaciones cognitivas hasta erupciones cutáneas. 

Una prueba de COVID-19 puede ayudarte a determinar si tienes una infección. También puedes consultar la guía interactiva de los CDC para obtener consejos sobre la atención médica adecuada.  

La mayoría de las personas con COVID-19 pueden recuperarse en casa. Sin embargo, si presentas síntomas alarmantes —dolor o presión en el pecho; desorientación o confusión; piel, uñas o labios pálidos, grisáceos o azulados; dificultad para respirar; o incapacidad para despertarte o permanecer despierto— debes buscar atención médica de inmediato.  

¿Qué debo saber sobre las pruebas? 

Los CDC dicen que debes considerar hacerte una prueba de COVID-19 si: 

  • Tienes síntomas de COVID-19
  • Has tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 confirmada
  • No estás vacunado y has participado en una actividad que te pone en mayor riesgo de contraer COVID-19, como viajar o asistir a un evento grande
  • Tu proveedor de atención médica o el Departamento de Salud de tu estado o local te han pedido que te hagas la prueba. Tu proveedor de atención médica debe poder administrar una prueba de COVID-19. También puedes comunicarte con tu departamento de salud local para averiguar sobre los lugares donde se realizan pruebas. Muchas farmacias también ofrecen pruebas en el lugar.

Otra opción: La FDA ha autorizado una pequeña cantidad de pruebas de COVID-19 de venta libre que puedes tomar en casa. Estas llamadas pruebas rápidas de antígenos requieren un hisopado nasal y pueden dar resultados en unos 15 minutos. Muchas de las principales tiendas minoristas venden estas pruebas, y el Gobierno federal prometió dar acceso a ellas de forma gratuita en el 2022. Obtén más información sobre ellos aquí.  

¿Qué debes hacer si te enfermas?

Es importante que te quedes en casa y te aísles durante al menos 10 días si das positivo a una prueba de COVID-19, aun cuando no tengas síntomas ni te sienats mal. Las guías de aislamiento de los CDC ofrecen escenarios específicos, incluso para personas que están inmunocomprometidas. Mantente hidratado, dale seguimiento a tus síntomas, y comunícate con tu proveedor de atención médica.

Si notas cualquiera de estos síntomas, busca atención médica de inmediato: dificultad para respirar; dolor o presión persistente en el pecho; nueva confusión; incapacidad para despertarte o permanecer despierto; o piel, uñas o labios pálidos, grisáceos o azulados (dependiendo del tono de piel).  

¿Hay tratamientos?

 Hasta ahora, la FDA ha aprobado solo un tratamiento para la COVID-19: el medicamento antiviral remdesivir, que es para las personas hospitalizadas con COVID-19. Algunas otras terapias tienen autorización de uso de emergencia de la FDA, incluidos los tratamientos con anticuerpos monoclonales, que ayudan a imitar el sistema inmunitario del cuerpo y a combatir una infección viral. Estas a menudo se administran a personas que tienen COVID-19 y corren un alto riesgo de que la enfermedad se convierta en una enfermedad grave. El 22 de diciembre, la FDA autorizó el uso de un producto que es el único de su tipo: una píldora con receta médica que puede ayudar a prevenir hospitalizaciones y muertes en las personas que corren el mayor riesgo de desarrollar un caso grave de COVID-19. Una píldora parecida del fabricante Merck también se espera sea aprobada por los reguladores. A diferencia de los otros tratamientos de la COVID, que se administran en centros de salud por inyección o infusión, estos medicamentos orales se dispensarían en farmacias y se tomarían en casa.

El 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de la dexametasona (junto con otros corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona) para el tratamiento de pacientes "con casos graves y críticos de COVID-19". En los ensayos clínicos se encontró que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte en los pacientes hospitalizados a raíz de la enfermedad.

¿Y los viajes durante la pandemia?

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Muchos estados, ciudades y países tienen restricciones o pautas de viaje que podrían afectar tu viaje, y todas están cambiando rápidamente con el surgimiento de la variante ómicron.

Los CDC dicen que los viajeros vacunados y los no vacunados aún deben seguir estas recomendaciones para viajar de forma segura: 

  • Usa una mascarilla que cubra la nariz y la boca. Se requiere el uso de mascarilla en aviones, autobuses, trenes y otros tipos de transporte público, y en centros de transporte en EE.UU. (como aeropuertos y estaciones).
  • Mantén una distancia segura de los demás y evita las multitudes.
  • Lávate las manos con frecuencia o usa desinfectante de manos 

Los viajeros completamente vacunados “tienen menos probabilidades de contraer y propagar la COVID-19”, dicen las autoridades de salud, pero deben estar alertas. Ellas pueden salir del país sin hacerse una prueba de COVID-19 a menos que su lugar de destino exija la prueba, y no tienen que hacer cuarentena al retornar a Estados Unidos a menos que así lo exija una jurisdicción local.

No obstante, todavía se requiere que las personas vacunadas tengan resultado negativo en una prueba de COVID-19 antes de abordar un vuelo internacional con destino a Estados Unidos, dijeron los CDC, y deberán hacerse otra prueba no más de un día antes de su retorno. Las personas están completamente vacunadas dos semanas después de la segunda dosis de las vacunas Pfizer o Moderna que requieren dos dosis, o dos semanas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson, de dosis única. Si no estás vacunado, los CDC recomiendan posponer los viajes hasta que estés completamente vacunado, ya que viajar aumenta tus probabilidades de contraer y propagar la COVID-19. Una prueba de detección puede ayudarte a viajar de manera más segura, dicen los CDC. Los CDC recomiendan que te hagas una prueba viral de uno a tres días antes de tu viaje. Lleva una copia de los resultados de tu prueba durante el viaje; es probable que te la pidan.

Se desaconsejan fuertemente los viajes internacionales para las personas no vacunadas. Las personas que necesitan viajar deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de salir del país y deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de un día antes de regresar a Estados Unidos.

AARP tiene información sobre advertencias de viaje específicas, cargos por cambio de las aerolíneas y consejos sobre cómo mantenerte seguro cuando viajas.

¿Cuáles son las variantes?

Los funcionarios de salud pública han identificado varias nuevas cepas del coronavirus; algunas son más contagiosas y podrían una enfermedad más severa. En Estados Unidos, las variantes más preocupantes son la delta y la ómicron.

Hasta ahora, las vacunas disponibles todavía ofrecen protección contra las variantes que circulan en el país. Sin embargo, los funcionarios de salud pública exhortan a todos los adultos a ponerse una vacuna de refuerzo contra al altamente transmisible variante ómicron, que tiene ciertas habilidades para comprometer la eficacia de la vacuna. Los jóvenes que tengan entre 12 y 17 años son aptos para recibir el refuerzo.

¿Qué es la COVID de largo plazo?

Muchos sobrevivientes de COVID-19 enfrentan síntomas persistentes durante semanas o meses después de la infección, incluso si la infección inicial fue leve o asintomática. Tienen mareos, insomnio, confusión, taquicardia o una serie de otros efectos duraderos que les impiden reanudar su vida normal. Un informe reciente publicado por los CDC encontró que hasta un tercio de las personas con COVID-19 tenían síntomas persistentes dos meses después de un resultado positivo en la prueba.

Los expertos recomiendan que los pacientes que tuvieron COVID-19 y tienen síntomas prolongados procuren la atención de un proveedor médico. Varios hospitales y centros de investigación de Estados Unidos han establecido clínicas especiales y servicios de rehabilitación para sobrevivientes.

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