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COVID-19: La vacunación, los cheques de estímulo económico y otras noticias. Infórmate

 

Últimas actualizaciones sobre el coronavirus

Las personas en riesgo deben tomar precauciones a medida que el coronavirus sigue en circulación.

Últimos detalles

In English

  • Se requiere un resultado negativo para entrar a EE.UU. por aire: Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron que los viajeros internacionales necesitarán una prueba negativa de COVID-19 para abordar un vuelo a Estados Unidos. Los CDC expresaron en un comunicado su preocupación por las nuevas variantes del coronavirus, de las cuales ya se ha identificado una variante con docenas de casos en territorio estadounidense. A partir del 26 de enero, los viajeros internacionales deberán proporcionar documentación de una prueba viral negativa tomada dentro de los tres días de su partida o prueba de que se han recuperado de la COVID-19, aclararon los CDC. "Las pruebas no eliminan todos los riesgos", dijo el Dr. Robert R. Redfield, director de los CDC, "pero cuando se combinan con un período de permanencia en casa y las precauciones diarias, como el uso de mascarillas y el distanciamiento social, pueden hacer que viajar sea más seguro, más saludable y más responsable al reducir la propagación en aviones, aeropuertos y destinos".

  • Nuevas pautas recomiendan la vacuna para todos los adultos mayores de 65 años: El Gobierno federal les está pidiendo a los estados que comiencen la vacunación de las personas de años o más, así como a aquellas personas menores de 65 años con trastornos de salud de alto riesgo. El Gobierno también suministrará más dosis de las vacunas, y para hacerlo, ya no reservará la segunda dosis en el caso de las vacunas que requieren dos inyecciones, dijo el martes Alex Azar, secretario del Departamento de Servicios Humanos, en Good Morning America. Azar dijo que el Gobierno puede liberar las dosis retenidas sin poner en riesgo la segunda inyección de quienes ya han recibido una primera vacuna. Hasta ahora, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) habían recomendado que los estados les dieran prioridad a las personas de 75 años y más, y a los trabajadores esenciales de primera línea, una vez que se completara la vacunación de los trabajadores del campo de la salud y los residentes y el personal de los hogares de ancianos. Azar también dijo que los estados deberían ampliar los lugares donde las personas pueden vacunarse, incluidos los centros de salud comunitarios y más farmacias. También informó que el Gobierno federal enviará personal a los estados para ayudarlos a establecer centros de vacunación. En una carta a Azar el lunes, la directora ejecutiva de AARP Jo Ann Jenkins lo exhortó a abordar de inmediato los problemas que han llevado a la lenta implementación de la vacunación contra la COVID-19. 

  • Más de 9 millones de personas vacunadas en momentos en que aumentan los casos después de las fiestas de fin de año: Alrededor de 9.3 millones de personas en el país han recibido la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los estados con la mayor cantidad de personas que han recibido la primera vacuna por cada 100,000 individuos son Dakota del Sur, Virginia Occidental, Dakota del Norte, Alaska, Connecticut, Vermont, Maine, Montana y Oklahoma, además de Washington D.C. Mientras tanto, se predice un aumento de casos luego de las fiestas y los viajes de fin de año, lo cual amenaza con sobrecargar los hospitales de todo el país. Las autoridades nacionales registraron 4,357 muertes el 12 de enero, otro récord diario, lo que lleva el total de muertes por COVID-19 en EE.UU. a 381,513. Actualmente, hay más de 131,326 personas en el país hospitalizadas con coronavirus, según el COVID Tracking Project. Un pronóstico de los CDC predice la muerte de miles de personas adicionales en las próximas semanas, con 405,000 a 438,000 muertes por COVID-19 para el 30 de enero.
  • Síntomas persistentes: Más del 75% de los pacientes hospitalizados con COVID-19 todavía padecían al menos un síntoma seis meses después, según un estudio publicado el 8 de enero en la revista Lancet. El estudio reveló que la fatiga, la debilidad muscular y las dificultades para dormir eran los síntomas más comunes después de la enfermedad, pero los pacientes también señalaron sentir ansiedad, depresión, pérdida del gusto o el olfato, palpitaciones y pérdida del cabello. 

  • La inmunidad parece durar al menos ocho meses: Un estudio publicado el 6 de enero en Science reveló que más del 90% de los pacientes de COVID-19 todavía tenían una fuerte respuesta inmunitaria ocho meses después de la infección. Y los autores del estudio dijeron que los datos sugieren que la inmunidad podría extenderse mucho más allá, posiblemente durante años. Los investigadores analizaron muestras de sangre de pacientes que habían sufrido una infección leve y pacientes cuya infección había sido más grave. Los resultados son alentadores porque hay señales de que la vacuna contra la COVID-19 podría ofrecer protección duradera contra la enfermedad, lo que facilitaría el control de la pandemia.   

  • Nueva variante de la COVID-19 en EE.UU.: Una nueva cepa o variante del coronavirus, que se propaga más fácilmente, se descubrió en Estados Unidos y otros países alrededor del mundo. La nueva cepa podría llevar a más casos y sobrecargar los hospitales que ya están inundados de pacientes con COVID-19, indicó Henry Walke, gestor de incidentes de COVID-19 para los CDC. Sin embargo, no hay prueba de que la nueva cepa cause una enfermedad más grave o genere mayor riesgo de muerte, dijo Walke. Agregó que los expertos anticipan que la vacuna contra la COVID-19 será eficaz contra esta nueva variante, la cual se identificó por primera vez en el Reino Unido.

  • Pronto llegan las pruebas de COVID-19 para hacer en casa: La FDA ha dado su aprobación a tres pruebas diferentes de COVID-19 que pueden realizarse en el hogar y arrojar resultados en 30 minutos sin requerir la participación de un laboratorio externo. Una de ellas, Ellume COVID-19 Home Test, se venderá sin necesidad de receta médica. Se anticipa que estará disponible para los consumidores a principios de este año. 

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de contraer una enfermedad?  

Los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas subyacentes tienen más probabilidades que las personas más jóvenes y saludables de experimentar complicaciones severas a causa de la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. No hay una edad específica en la que el riesgo aumenta. Por el contrario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que "el riesgo aumenta en forma constante con la edad", y el mayor riesgo de enfermar gravemente corresponde a las personas de 85 años o más. El 95% de las muertes a causa de la COVID-19 en EE.UU. han sido de personas de 50 años o más. Ocho de cada diez muertes reportadas en Estados Unidos por COVID-19 han sido de adultos de 65 años o más, según los últimos datos demográficos disponibles de los CDC.

Parte de la razón por la que el riesgo aumenta con la edad es que las personas son más propensas a tener otros problemas de salud con el paso de los años, y las enfermedades subyacentes son un impulsor importante de complicaciones a causa de la COVID-19. Un informe de los CDC (en inglés) publicado en junio halló que las hospitalizaciones de personas con COVID-19 fueron seis veces más numerosas entre pacientes con problemas de salud crónicos en comparación con personas sanas, y las muertes entre el primer grupo fueron doce veces más elevadas.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las personas de cualquier edad con los siguientes problemas o estados de salud tienen mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19:

  • Trastornos cardíacos graves, como insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria o cardiomiopatías.
  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica 
  • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
  • Obesidad (índice de masa corporal de 30 o superior) 
  • Obesidad severa (índice de masa corporal de 40 o superior)
  • Enfermedad de células falciformes
  • Consumo de tabaco
  • Inmunodepresión a causa del trasplante de órganos sólidos 
  • Diabetes tipo 2

Las personas con los siguientes trastornos podrían tener un mayor riesgo de enfermar gravemente a causa de la COVID-19:

  • Asma (moderada o intensa)
  • Enfermedad cerebrovascular
  • Fibrosis quística 
  • Hipertensión o presión arterial alta
  • Trastornos neurológicos, como la demencia 
  • Enfermedad hepática
  • Sobrepeso (índice de masa corporal de 25 a 30)
  • Embarazo
  • Fibrosis pulmonar (tejido pulmonar dañado o cicatrizado)
  • Talasemia (un trastorno de la sangre)
  • Diabetes tipo 1
  • Sistema inmunitario debilitado debido a transfusión sanguínea o trasplante de médula, deficiencias inmunitarias, VIH, uso de corticosteroides o de otros medicamentos inmunodepresores

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

¿Qué pueden hacer los adultos mayores para reducir el riesgo? 

Evitar las multitudes y el contacto cercano con los demás

La mejor manera de no contraer una infección de coronavirus es evitar la exposición al virus. Limita lo más posible las interacciones con personas que no viven en tu hogar, mantén una distancia de al menos 6 pies de otras personas, lávate las manos con agua y jabón frecuentemente (o usa un desinfectante de manos a base de alcohol si no hay agua y jabón disponible).

Los CDC definen el contacto cercano como estar a 6 pies de distancia de una persona infectada por un total acumulado de 15 minutos o más en un período de 24 horas. Se aconseja que las personas que entren en contacto con alguien con COVID-19 se sometan a una cuarentena por dos semanas, idealmente. Una cuarentena de 10 días es una alternativa aceptable si no se notan síntomas, dicen los CDC. Al igual que una cuarentena de 7 días si la persona en cuarentena da negativo al virus después de 7 días de haberse mantenido lejos de otras personas.

Usa una mascarilla

Los CDC recomiendan "el uso universal de mascarillas faciales" en espacios cerrados (con excepción de tu hogar, siempre que no haya una persona infectada con el virus) y al aire libre cuando no se pueda mantener el distanciamiento físico de 6 pies de otras personas. Las mascarillas ayudan a proteger a los usuarios contra infecciones de coronavirus, además de ayudar a proteger a los demás de ser infectados por quienes llevan una puesta.

Los CDC recomiendan particularmente el uso de mascarillas de varias capas, sin válvulas. Se ha comprobado que estas reducen la transmisión de gotitas respiratorias y partículas finas. Un nuevo estudio publicado en JAMA Network halló que las mascarillas ajustadas y de doble capa fabricadas para uso general de los consumidores son "casi equivalentes o mejores" que las mascarillas fabricadas para uso médico.

Toma precauciones en lugares públicos

Si necesitas salir para comprar artículos de necesidades básicas, los CDC ofrecen consejos para hacerlo de manera segura.

  • Usa una mascarilla.
  • Mantén al menos seis pies de distancia de otras personas al hacer las compras y mientras esperas en la fila.
  • Considera realizar tus mandados temprano en la mañana o al final de día, cuando posiblemente haya menos personas en las tiendas. Algunas tiendas establecieron horarios especiales para las personas de alto riesgo. 
  • Limpia el carrito o la canasta de compras con paños desinfectantes.
  • Usa gel desinfectante para las manos inmediatamente después de usar dinero en efectivo, una tarjeta o el teclado de pago.
  • Lávate las manos cuando llegues a casa.
  • Al surtir gasolina, limpia las agarraderas y los botones con paños desinfectantes antes de tocarlos; usa gel desinfectante inmediatamente después.
  • ¿Tienes que ir al banco? Usa la ventanilla desde el auto, un cajero automático o las aplicaciones de banca móvil para las transacciones de rutina que no requieren interacción personal siempre que sea posible.

Debes tener un plan en caso de que tú o alguien en tu hogar se enferme

Designa una habitación en tu hogar que pueda ser utilizada para aislar de los demás a un miembro de la familia enfermo. Asegúrate de tener una provisión de medicamentos recetados para al menos 30 días a fin de reducir la cantidad de viajes que debes hacer a la farmacia. También es importante tener medicamentos de venta libre en el hogar para tratar la fiebre, la tos y otros síntomas, así como pañuelos desechables y otros suministros médicos comunes. También puedes comprar un oxímetro de pulso para tenerlo a mano. Un pequeño dispositivo que mide el nivel de saturación de oxígeno la persona puede ser una herramienta útil porque un nivel de oxígeno en descenso puede ser una señal temprana del deterioro de la salud de un paciente de COVID-19.

¿Y los viajes? 

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Varios países y estados tienen restricciones de viaje o normas que pueden afectar tu viaje. Lo mismo ocurre con las aerolíneas. AARP tiene una lista de restricciones relacionadas con el coronavirus y una guía de los reglamentos de cuarentena para viajeros según cada estado. 

También es importante notar que "los viajes aumentan la probabilidad de infección y propagación de COVID-19" y que "quedarse en casa es la mejor manera de protegerse y proteger a otros" del virus, según los CDC.

Para los adultos mayores y otras personas con alto riesgo de consecuencias serias de salud a causa de una infección de coronavirus, viajar puede ser peligroso, particularmente si van a entrar en contacto cercano con otras personas. 

Algunas actividades relacionadas con los viajes se consideran de más alto riesgo que otras. Por ejemplo: asistir a reuniones sociales con muchas personas, como bodas o funerales; ir a eventos grandes, como conciertos; y viajar en un crucero o crucero fluvial. 

Una prueba de detección puede ayudarte a viajar de manera más segura, dicen los CDC. Considera realizarte una prueba viral de uno a tres días antes de viajar. Lleva una copia de los resultados de tu prueba durante el viaje; es probable que te la pidan.

Según los CDC, también podrías considerar someterte a una prueba viral 3-5 días después de viajar y reducir las actividades no esenciales durante 7 días completos después de tu viaje, incluso si tu prueba de detección da un resultado negativo. Si no te haces una prueba de detección, considera reducir todas las actividades no esenciales por 10 días después de viajar.

Se recomienda no viajar si estás enfermo o si has estado en contacto con alguien con COVID-19 en los pasados 14 días.

AARP tiene información sobre advertencias de viaje específicas, cargos por cambio de las aerolíneas y más sobre cómo mantenerte seguro cuando viajas. 

¿Cómo se está propagando el coronavirus?

Se piensa que el coronavirus se propaga principalmente entre personas que están en contacto cercano entre sí, por medio de gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, según los CDC. Esas gotitas pueden caer en la boca o nariz de las personas que se encuentran cerca o pueden inhalarse en los pulmones. La transmisión de aerosol (partículas diminutas exhaladas que pueden permanecer en espacios interiores durante largos períodos de tiempo y ser transmitidos a distancias mayores de 6 pies) también puede desempeñar un papel en la propagación del virus, lo que reafirma la importancia de utilizar mascarilla, según los expertos.

De acuerdo con los CDC, "el virus se puede propagar de otras maneras", incluso al tocar una superficie o un objeto contaminado y luego tocarse la boca, la nariz o los ojos. Sin embargo, la agencia sostiene que esa no parece ser la forma principal de propagación.

Finalmente, es importante mencionar que las personas propagan la COVID-19 antes de presentar síntomas (personas presintomáticas) o incluso si nunca presentan síntomas (personas asintomáticas). Un estudio publicado el 7 de enero en Jama Network Open encontró que las personas asintomáticas representan alrededor del 59% de todas las transmisiones de COVID-19. El estudio subraya por qué es importante usar una mascarilla, practicar el distanciamiento social, evitar las multitudes y tomar otras precauciones, ya sea que se tengan síntomas o no.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus. Esta es la lista más reciente de los síntomas, según los CDC.

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Fatiga
  • Dolor corporal o muscular
  • Dolor de cabeza
  • Nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • Dolor de garganta
  • Congestión o secreción nasal
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

Los CDC reconocen que esta lista no es exhaustiva; las erupciones o lesiones en la piel también pueden ser una señal del virus.

Los expertos en salud les solicitan a aquellas personas con síntomas que llamen a su proveedor de cuidados de salud o a su departamento de salud local para instrucciones sobre qué hacer antes de acudir a un centro y transmitir gérmenes a otras personas. Quienes se sienten enfermos y no están seguros de sus síntomas pueden también verificar la guía interactiva de los CDC (en inglés), que ofrece consejos sobre la atención médica adecuada.  

Sin embargo, si presentas señales de advertencia de emergencia: dolor o presión en el pecho, desorientación o confusión, color azulado en el rostro o los labios, dificultad para respirar o incapacidad para despertarte o permanecer despierto, busca atención médica de inmediato, advierten los funcionarios de salud. 

Los CDC también tienen consejos sobre qué hacer en caso de recibir un diagnóstico de COVID-19.

¿Cuál es el tratamiento para la COVID-19?

Los investigadores continúan estudiando posibles tratamientos eficaces para la COVID-19 y ha habido varios avances prometedores. Estas son algunas opciones de tratamientos:

Remdesivir: Remdesivir es el primer tratamiento contra la COVID-19 —y hasta ahora, el único— autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA). Las investigaciones muestran que puede ayudar a los pacientes hospitalizados con COVID-19 a recuperarse más rápidamente de la enfermedad.

Dexametasona y otros corticosteroides: El 2 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de la dexametasona (junto con otros corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona) para el tratamiento de pacientes "con casos graves y críticos de COVID-19". En los ensayos clínicos se encontró que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte en los pacientes hospitalizados a raíz de la enfermedad.

Bamlanivimab: Este medicamento, llamado "anticuerpo monoclonal", recibió la autorización de uso de emergencia de la FDA el 9 de noviembre para el tratamiento de casos leves a moderados de COVID-19 en pacientes que presentan un alto riesgo de contraer una enfermedad grave, incluso las personas de 65 años o más y las que tienen enfermedades crónicas. El bamlanivimab no está aprobado para el tratamiento de pacientes hospitalizados ni de quienes necesitan oxígeno.

Casirivimab e imdevimab: Otro tratamiento con anticuerpos, el cóctel de anticuerpos monoclonales de Regeneron recibió la autorización para uso de emergencia el 21 de noviembre para el tratamiento de la COVID-19 leve a moderada en pacientes no hospitalizados que tienen un alto riesgo de enfermar de gravedad, incluidas las personas de 65 años o más y las que padecen enfermedades crónicas.

Plasma de convaleciente: El plasma sanguíneo de los pacientes que se han recuperado de una infección por coronavirus contiene anticuerpos que pueden acelerar la recuperación cuando se administra a pacientes hospitalizados con COVID-19. La FDA emitió una autorización para el uso de emergencia para el plasma convaleciente el 23 de agosto. Un nuevo estudio publicado el 6 de enero en la revista New England Journal of Medicine reveló que las infusiones de plasma en pacientes de 65 años o más con síntomas leves de COVID-19 en un lapso de pocos días a partir de la aparición de los síntomas redujo en forma significativa la necesidad de utilizar oxígeno. 

¿Qué debo saber sobre las vacunas?

Estados Unidos ha comenzado a distribuir y administrar las primeras vacunas contra el coronavirus luego de que la FDA otorgara dos autorizaciones para uso de emergencia a las vacunas de Pfizer-BioNTech y de Moderna.

Ambas vacunas requieren dos dosis y han demostrado tener una eficacia de aproximadamente el 95% en la prevención de la enfermedad causada por el coronavirus en los participantes de los ensayos clínicos, independientemente de la edad, raza o riesgos de salud que se sabe complican la COVID-19. Y un panel compuesto por expertos independientes, conocido como el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos Relacionados, concluyó que los beneficios de las vacunas superan sus riesgos.

Las reacciones adversas han sido escasas. De los 1.9 millones de personas que recibieron la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19, 21 sufrieron anafilaxia, una reacción alérgica grave, informaron los CDC. 17 de las 21 personas que experimentaron anafilaxia tenían antecedentes de reacciones similares a otras vacunas o medicamentos, según los CDC, y todas las 21 se recuperaron. Los CDC recomiendan que quienes tengan un historial de anafilaxia sean observados por 30 minutos después de recibir la vacuna; las demás personas deben ser observadas por 15 minutos. 

El Gobierno federal está supervisando la distribución de las vacunas contra el coronavirus, y los funcionarios dicen que pasarán meses antes de que todos los que quieran la vacuna puedan obtenerla. Los trabajadores de la salud, y los residentes y el personal de los centros de cuidados a largo plazo, se encuentran en el primer grupo que recibirá la vacuna. 

Otras dos vacunas se encuentran en ensayos clínicos de fase 3 en Estados Unidos. También hay una de AstraZeneca y University of Oxford, y otra de Johnson & Johnson. La fase 3 de un ensayo clínico es cuando los investigadores estudian la seguridad y la eficacia de las posibles vacunas en comparación con un placebo en una gran población.

AARP tiene más información sobre cuándo las personas mayores en el país podrán recibir la vacuna, qué esperar cuando recibas la vacuna y guías de todos los estados para la distribución de las vacunas.

¿Puedo cuidar de un amigo enfermo?

Los funcionarios de la salud enfatizan que es importante cuidar de nuestros amigos y vecinos enfermos en la comunidad, y que hay una manera segura de hacerlo. Si llevas comida a un vecino, considera dejarla en la puerta.

Mantén tu distancia si cuidas de alguien que tiene COVID-19. Lávate las manos a menudo, limpia las superficies que reciben mucho contacto y recuérdale a la persona enferma que utilice una mascarilla. Se recomienda que quien proporciona los cuidados también use una mascarilla. De ser posible, ofrece ayuda para comprar alimentos y hacer mandados. 

Por último: debes estar atento a las señales de alerta de enfermedades severas. Llama al médico si el estado de la persona empeora, y busca atención médica inmediata si tiene problemas para respirar, dolor o presión en el pecho, signos nuevos de confusión, inhabilidad para despertarse o mantenerse despierto, o un color azulado en los labios o la cara. 

¿Qué pasa si uno de mis seres queridos vive en un hogar de ancianos?

Los adultos que viven en hogares de ancianos y centros de cuidados a largo plazo corren un alto riesgo de contraer una enfermedad grave si se infectan con el coronavirus, por lo que encabezan la lista de vacunación. 

Muchos hogares de ancianos y centros de cuidados a largo plazo de todo el país siguen limitando las visitas. (Puedes ver la normativa de visitas a hogares de ancianos en tu estado en AARP.org). Si ese es el caso, visita a tu ser querido virtualmente: mantén la comunicación a través de videoconferencias, correos electrónicos o llamadas. Envía fotografías, cartas o llévales un regalo apropiado (tal vez no todos los establecimientos permitan esto, debes consultar primero).

Recuerda: identifica a un integrante del personal con quien puedas comunicarte cuando tengas preguntas o inquietudes. El Gobierno federal exige que las instalaciones les comuniquen a los residentes, a sus familias y a los CDC dentro de 12 horas si se confirma un caso de COVID-19. 

AARP tiene una lista de seis preguntas clave que debes hacer sobre la situación de tu ser querido en un hogar de ancianos y preguntas para un centro de vida asistida, además de una amplia cobertura de la crisis en los hogares de ancianos. También puedes rastrear los casos de coronavirus y las muertes en hogares de ancianos específicos en el sitio web presentado por el Gobierno federal el 4 de junio. AARP también está haciendo el seguimiento de estos datos

¿Qué debo saber sobre las variantes del coronavirus?

Los funcionarios de salud pública han detectado nuevas cepas de coronavirus que son más contagiosas, por lo que a los expertos les preocupa un posible aumento en los casos de COVID-19 precisamente cuando la administración de las vacunas se encuentra en sus etapas iniciales.

La primera cepa, conocida como B.1.1.7., fue descubierta en el Reino Unido, pero ya circula en más de 45 países, incluido Estados Unidos. La otra variante fue detectada primero en Sudáfrica y circula principalmente en el continente africano.

Los expertos indican que las vacunas actuales contra la COVID-19 probablemente serán eficaces frente a otras variantes. No existen pruebas de que las nuevas cepas agraven la enfermedad o aumenten el riesgo de muerte, según los CDC.

Esta historia se actualizará periódicamente con nuevos desarrollos sobre el brote global. Consulta regularmente esta página.

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