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Últimas actualizaciones sobre el coronavirus: se le aconseja a la población mayor del país practicar el "distanciamiento"

Las personas de mayor riesgo deben tomar precauciones a medida que el coronavirus sigue en circulación.

Últimos detalles

In English

  • Un nuevo análisis de datos de salud electrónicos de unos 50 millones de pacientes, publicado por la Kaiser Family Foundation (KFF), se apoya en informes anteriores que revelan que las poblaciones minoritarias son afectadas desproporcionadamente por la COVID-19 en Estados Unidos. Las investigaciones muestran que las personas de color son más propensas a dar positivo a una infección de coronavirus que las personas blancas. Los pacientes negros, los hispanos y los asiáticos también tenían tasas más altas de hospitalización y muerte a causa de la COVID-19, incluso después de considerar ciertos factores sociodemográficos y enfermedades subyacentes. Esto sugiere que “otras barreras, incluido el racismo y la discriminación, están afectando los resultados mediante vías no capturadas por estas medidas”, dijo la KFF en un comunicado de prensa. 
  • En una audiencia del Senado el miércoles, el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Robert Redfield informó a los legisladores que aun si una vacuna candidata resulta ser segura y eficaz en ensayos clínicos y es aprobada por el Gobierno pronto, no veremos los beneficios hasta después de varios meses. “Creo que llevará de seis a nueve meses inmunizar a todas las personas para alcanzar la inmunidad colectiva”, dijo Redfield. Mientras tanto, los esfuerzos de salud pública para prevenir la propagación del virus —usar mascarillas y practicar el distanciamiento social— continuarán siendo importantes.
  • Una nueva investigación de los Institutos Nacionales de la Salud concluyó que las personas con trastornos por consumo de drogas son más susceptibles a la COVID-19 y sus complicaciones. “Los pulmones y el sistema cardiovascular con frecuencia están afectados en las personas [con trastornos por consumo de drogas], lo que podría explicar en parte su mayor susceptibilidad a la COVID-19”, dijo en una declaración la Dra. Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) y coautora del estudio. “Otro factor que contribuye es la marginalización de las personas adictas, lo que hace que les resulte más difícil acceder a servicios de cuidado de la salud. Les corresponde a los médicos responder a los desafíos particulares de asistir a esta población vulnerable, de la misma manera que lo harían con cualquier otro grupo de alto riesgo”.
  • Un informe de los CDC que examinó tres guarderías infantiles en Utah halló que los niños que contrajeron infecciones por coronavirus transmitieron el virus a personas fuera de los establecimientos, incluidos sus familiares mayores. “La COVID-19 es más leve en los niños que en los adultos, pero los niños pueden de todos modos desempeñar un papel en la transmisión”, escribieron los autores del informe. Los adultos mayores y las personas con problemas de salud subyacentes tienen más riesgo de enfermar gravemente de COVID-19. Una investigación anterior de Kaiser Family Foundation halló que aproximadamente 3.3 millones de adultos de 65 años o más vivían en un hogar con niños en edad escolar en el 2018.
  • ¿Vas a salir a comer? Un informe de los CDC podría hacerte cambiar de parecer. De acuerdo con un estudio de 314 adultos en Estados Unidos, quienes recibieron un resultado positivo de infección por coronavirus en julio tuvieron aproximadamente el doble de probabilidades de haber indicado comer en un restaurante, en comparación con quienes obtuvieron resultados negativos. "La exposición y realizar actividades en las que es difícil usar mascarillas y mantener el distanciamiento social, como, por ejemplo, ir a lugares donde se ofrece alimentos y bebidas para consumir en el local, podrían ser factores de riesgo considerables para una infección por SARS-CoV-2", indicaron los autores del informe.
  • El Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME) de University of Washington predice que es "muy probable" que Estados Unidos vea alrededor de 410,000 muertes por COVDI-19 para el 1.° de enero; esta cifra es más del doble de la cantidad actual de fallecimientos. Sin embargo, en el mejor de los casos, dado que el uso de mascarillas es casi universal, junto con los requisitos estrictos de distanciamiento social implementados, la cifra podría acercarse más a 288,381 muertes.  "Las personas en el hemisferio norte deben prestar especial atención a medida que se acerca el invierno, ya que el coronavirus —al igual que la neumonía— será más prevalente en temperaturas frías", comentó en una declaración Christopher Murray, director del IHME.
  • Este 2 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió nuevas pautas que recomiendan corticosteroides asequibles y comunes, como hidrocortisona y dexametasona, para el tratamiento de pacientes “con casos graves y críticos de COVID-19”.  El consejo llega después de que un análisis de varios ensayos clínicos distintos halló que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte de los pacientes hospitalizados con COVID-19. Los datos se publicaron el 2 de septiembre en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).  Las nuevas pautas enfatizan que los esteroides no se deben usar para tratar a los pacientes con síntomas leves de la enfermedad. “La pandemia de COVID-19 ha provocado temor y ha traído un mar de cambios en el mundo. Estos estudios proveen evidencia y alguna esperanza de que se ha identificado un tratamiento eficaz, asequible y seguro”, indicó JAMA.
  • La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitió el 26 de agosto una autorización para el uso de emergencia de la primera prueba rápida de COVID-19 que no requiere el uso de equipo adicional para realizar el análisis. Los resultados se pueden leer directamente de una tarjeta; "un diseño similar a ciertas pruebas de embarazo". Aún se necesita la presencia de personal de atención médica para tomar la muestra del paciente y mezclarla con el catalizador en la tarjeta. No obstante, la FDA dijo que se podría usar en algunas escuelas. El fabricante de la prueba, Abbott, dice que planea facilitar 50 millones de pruebas al mes en EE.UU. a principios de octubre del 2020. La autorización para el uso de emergencia se emite a medida que una cantidad creciente de expertos en salud pública piden que se desarrollen y aprueben pruebas rápidas para detectar COVID-19 que se puedan administrar en el hogar y que las personas puedan usar de forma regular para reducir considerablemente la transmisión del virus.
  • La FDA otorgó recientemente una autorización para el uso de emergencia de plasma convaleciente —un componente de la sangre que contiene anticuerpos de personas que han estado infectadas con el coronavirus— para tratar la COVID-19 en pacientes hospitalizados. “De acuerdo con la evidencia científica disponible, la FDA, tal como lo describe su memorándum de decisión, ha determinado que este producto puede ser eficaz en el tratamiento de la COVID-19, y que los beneficios conocidos y potenciales del producto superan los riesgos conocidos y potenciales del producto”, afirmó la agencia en un comunicado de prensa. La autorización para el uso de emergencia no pretende reemplazar ensayos clínicos aleatorios que están evaluando la seguridad y la eficacia del tratamiento.
  • Los CDC publicaron una nueva advertencia:  evitar las mascarillas con válvulas o ventiladores unidireccionales que permiten que el aire exhalado y las gotitas respiratorias se expulsen a través de los agujeros en el material. Este tipo de mascarilla no evita que la persona que la lleva puesta transmita la COVID-19 a los demás, dicen los CDC. Se aconseja usar recubrimientos faciales de tela; los CDC ofrecen instrucciones sobre cómo hacer tu propia mascarilla en casa.   
  • Los CDC actualizaron la lista de enfermedades subyacentes que pueden aumentar el riesgo de enfermarse gravemente por la infección del coronavirus. Hay evidencia sólida que muestra que los trastornos cardíacos graves, como insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria o cardiomiopatías; cáncer; enfermedad renal crónica; enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC); obesidad; enfermedad de células falciformes y diabetes tipo 2 aumentan el riesgo de desarrollar complicaciones causadas por la COVID-19, según la agencia. Mientras tanto, hay evidencia debatible sobre si el asma, las enfermedades cerebrovasculares, la hipertensión, el embarazo, el consumo de tabaco y el uso de corticosteroides o de otros medicamentos inmunodepresores incrementan el riesgo de enfermar de gravedad. 

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Qué pueden hacer los adultos mayores para reducir el riesgo de enfermarse? 

Los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas subyacentes tienen más probabilidades que las personas más jóvenes y saludables de experimentar complicaciones severas a causa de la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. No hay una edad específica en la que el riesgo aumenta. Por el contrario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que “el riesgo aumenta en forma constante con la edad”, y el mayor riesgo de enfermar gravemente corresponde a las personas de 85 años o más. Ocho de cada diez muertes reportadas en Estados Unidos por COVID-19 han sido de adultos de 65 años o más.

Parte de la razón por la que el riesgo aumenta con la edad es que las personas son más propensas a tener otros problemas de salud con el paso de los años, y las enfermedades subyacentes son un impulsor importante de complicaciones a causa de la COVID-19. Un informe de los CDC (en inglés) publicado en junio halló que las hospitalizaciones de personas con COVID-19 fueron seis veces más numerosas entre pacientes con problemas de salud crónicos en comparación con personas sanas, y las muertes entre el primer grupo fueron doce veces más elevadas.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las personas de cualquier edad con los siguientes problemas o estados de salud tienen mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19:

  • Trastornos cardíacos graves, como insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria o cardiomiopatías
  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica
  • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
  • Obesidad (índice de masa corporal de 30 o superior)
  • Enfermedad de células falciformes
  • Trasplante de órganos sólidos
  • Diabetes tipo 2

Las personas con los siguientes problemas o estados de salud tienen mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19:

  • Asma (moderada o intensa)
  • Enfermedad cerebrovascular
  • Fibrosis quística
  • Hipertensión o presión arterial alta
  • Trastornos neurológicos, como la demencia
  • Enfermedad hepática
  • Embarazo
  • Fibrosis pulmonar (tejido pulmonar dañado o cicatrizado)
  • Consumo de tabaco
  • Talasemia (un trastorno de la sangre)
  • Diabetes tipo 1
  • Sistema inmunitario debilitado debido a transfusión sanguínea o trasplante de médula, deficiencias inmunitarias, VIH, uso de corticosteroides o de otros medicamentos inmunodepresores

Los CDC han emitido guías específicas para los adultos mayores y otras personas con mayor riesgo de complicaciones graves. Estas son las recomendaciones de los CDC:

Quedarse en casa y limitar la exposición a otros

La mejor manera de no contraer una infección de coronavirus es evitar la exposición al virus. Se recomienda que los adultos mayores y las personas con enfermedades subyacentes limiten su interacción con no miembros de su hogar tanto como sea posible, y que tomen medidas preventivas cuando esas interacciones sucedan. Lávate las manos a menudo con agua y jabón, y usa un desinfectante con alcohol, que contenga al menos un 60% de alcohol, cuando el agua y jabón no son una opción. Mantén una distancia de por lo menos 6 pies de otras personas cuando estés en público, y cúbrete al toser y estornudar. También, desinfecta a menudo las superficies de mucho contacto. 

Los CDC también recomiendan usar un recubrimiento facial en público para frenar la propagación del virus. El uso generalizado de mascarillas puede ayudar a ralentizar o detener la transmisión del virus en las comunidades. 

Es buena idea tener un plan en caso de que te enfermes, dicen los expertos. Designa una habitación en tu hogar que pueda ser utilizada para aislar de los demás a un miembro de la familia enfermo. Identifica también las organizaciones de tu comunidad que puedes contactar en caso de necesitar ayuda.

Asegúrate de tener suficientes suministros 

La población mayor del país que toma medicamentos habitualmente debe asegurarse de tener disponibles suficientes medicamentos recetados para al menos 30 días. Esto ayudará a evitar salir a lugares públicos, en especial si los casos de COVID-19 están aumentando en su comunidad.

Las principales compañías de seguros de salud se han comprometido a flexibilizar los límites para el reabastecimiento de medicamentos de mantenimiento debido al brote de coronavirus. Lo mismo sucede con los medicamentos recetados de los beneficiarios de Medicare Advantage y de la Parte D de Medicare. 

Si tienes problemas para surtir tus recetas en la farmacia, los CDC recomiendan utilizar los servicios de reabastecimiento de medicamentos por correo. También puedes pedirle a tu médico que aumente tu receta de un suministro de 30 días a uno de 90 días para así asegurar que tengas suficiente cantidad de medicamentos durante un período más largo.

Si necesitas salir para comprar artículos de necesidades básicas, los CDC tienen consejos para hacerlo de manera segura. Por ejemplo:

  • Mantén al menos seis pies de distancia de otras personas al hacer las compras y mientras esperas en la fila.
  • Cubre tu boca y nariz con una mascarilla de tela. 
  • Considera realizar tus mandados temprano en la mañana o al final de día, cuando posiblemente haya menos personas en las tiendas. Algunas tiendas establecieron horarios especiales para las personas de alto riesgo. 
  • Limpia el carrito o la canasta de compras con paños desinfectantes.
  • Usa gel desinfectante para las manos inmediatamente después de usar dinero en efectivo, una tarjeta o el teclado de pago.
  • Lávate las manos cuando llegues a casa.
  • Al surtir gasolina, limpia las agarraderas y los botones con paños desinfectantes antes de tocarlos; usa gel desinfectante inmediatamente después.
Ilustración de una partícula del coronavirus

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¿Y los viajes? 

El Gobierno desaconseja todos los viajes internacionales no esenciales, incluidos los viajes en crucero, durante la pandemia. Sobre los viajes nacionales, los CDC recomiendan a los viajeros evaluar la situación antes de programar sus viajes para "saber si el coronavirus se está propagando en el área local o cualquiera de los lugares donde se va a viajar". Es importante reiterar que “permanecer en el hogar es la mejor manera de protegerte y proteger a otros de la enfermedad”, afirman los CDC.

Para los adultos mayores y otras personas con alto riesgo de consecuencias serias de salud a causa de una infección de coronavirus, viajar puede ser peligroso, particularmente si van a entrar en contacto cercano con otras personas. "Quienes tienen mayor riesgo de enfrentar enfermedades severas deben tomar precauciones adicionales", dicen los CDC. 

Hay varias preguntas que debes plantear si estás considerando viajar; si decides realizar un viaje:

  • Evita el contacto con otros y una distancia social de seis pies.
  • Evita tocarte los ojos, la nariz o la boca sin haberte lavado las manos.
  • Lávate las manos a menudo con agua y jabón durante al menos 20 segundos o usa un desinfectante de manos con un contenido de un 60% de alcohol, como mínimo.
  • Cubre tu rostro con una mascarilla de tela en lugares públicos.
  • Compra alimentos por ventanilla o mediante el servicio de comida para llevar de los restaurantes o las tiendas.

Algunas actividades relacionadas con los viajes se consideran de más alto riesgo que otras. Por ejemplo: asistir a reuniones sociales con muchas personas, como bodas o funerales; ir a eventos grandes, como conciertos; y viajar en un crucero o crucero fluvial. Si participaste en una actividad de alto riesgo, tal vez sea conveniente que te realices una prueba de detección de COVID-19 y tomes precauciones adicionales para proteger a aquellos a tu alrededor. 

Los CDC también recomiendan asegurarte de que estás al día con tus vacunas de rutina antes de viajar, incluidas la vacuna contra el sarampión-paperas-rubéola (MMR) y la de la gripe estacional. Se recomienda no viajar si estás enfermo o si has estado en contacto con alguien con COVID-19 en los pasados 14 días.

Los CDC, el Departamento de Estado de Estados Unidos (en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS, en inglés) tienen información actualizada sobre las restricciones de viajes. 

¿Cómo se está propagando el coronavirus?

Se piensa que el coronavirus se propaga principalmente entre personas que están en contacto cercano entre sí, por medio de gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, según los CDC. Esas gotitas pueden caer en la boca o nariz de las personas que se encuentran cerca o pueden inhalarse en los pulmones. Y nuevas investigaciones muestran que la transmisión de aerosol (partículas diminutas exhaladas que pueden permanecer en el aire en interiores) puede desempeñar un papel importante en la propagación del virus, lo que refuerza la importancia de usar mascarillas, dicen los expertos. 

Puede que sea posible contraer el COVID-19 al tocar una superficie u objeto contaminado y luego tocarte la boca, nariz u ojos, "pero el virus se puede propagar de muchas otras formas", informan los CDC.

Cada vez más estudios está demostrando que antes de comenzar a mostrar síntomas de COVID-19 (casos presintomáticos) e incluso si nunca llegan a presentar síntomas (casos asintomáticos). De todas formas, los CDC dicen que el coronavirus se propaga “muy fácilmente entre las personas” y “mientras más cerca interactúen unas con otras, y mientras más tiempo dure la interacción, aumenta el riesgo de propagar la COVID-19”.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus. Esta es la lista más reciente de los síntomas, según los CDC.

  • Fiebre leve a severa
  • Tos
  • Dificultad respiratoria
  • Dolores musculares o en el cuerpo
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida del sentido del sabor y del olfato
  • Dolor de garganta
  • Congestión nasal
  • Náuseas o vómitos
  • Diarreas

 Los CDC reconocen que la lista de los síntomas no es exhaustiva. Erupciones en la piel u otras lesiones también pueden ser señales del virus.

Los expertos de salud les solicitan a aquellas personas con síntomas que llamen a su proveedor de cuidados de salud o a su departamento de salud local para instrucciones sobre qué hacer antes de acudir a un centro y transmitir gérmenes a otras personas. Quienes se sienten enfermos y no están seguros de sus síntomas pueden también verificar la guía interactiva de los CDC, que ofrece consejos sobre la atención médica adecuada. 

Sin embargo, advierten que una persona debe buscar atención médica inmediata si experimenta cualquiera de los siguientes síntomas: dolor o presión en el pecho, desorientación o confusión, un cierto color azul en la cara o en los labios, dificultad para respirar o respiración entrecortada. Muchos pacientes con severas complicaciones a causa del virus pueden desarrollar neumonía y requerir un ventilador para poder respirar. 

Los CDC han publicado una serie de consejos (en inglés) a seguir si una persona se ha sido diagnosticada con el virus. 

¿Qué sabemos sobre las poblaciones minoritarias?

Más investigaciones demuestran que las comunidades de color están siendo desproporcionadamente afectados por el virus y la enfermedad que causa.

Según los CDC, los negros y los indoamericanos o nativos de Alaska en Estados Unidos, por ejemplo, son cinco veces más propensos a ser hospitalizados por COVID-19 que la población blanca. Además, los hispanos son cuatro veces más propensos a ser hospitalizados por infecciones de coronavirus que los blancos no hispanos. 

Además, estas poblaciones están experimentando un número desproporcionado de muertes a causa del coronavirus. Los negros representan casi el 23% de las muertes por la COVID-19 en Estados Unidos, a pesar de que los afroamericanos representan alrededor del 13% de la población del país, según los últimos datos de los CDC. De acuerdo con datos federales, cada vez más estadounidenses de origen hispano mueren a edades más tempranas debido a la COVID-19 que sus contrapartes blancas. Y las tasas de mortalidad han sido especialmente altas en las comunidades indoamericanas de la Nación Navajo, que tiene territorios en Arizona, Nuevo México y Utah.

Los expertos señalan varios factores para explicar estas tendencias preocupantes. Las poblaciones minoritarias tienen más probabilidades de que sus empleos los pongan en riesgo de exponerse al virus, y las enfermedades crónicas aumentan su riesgo de desarrollar complicaciones de la COVID-19. También enfrentan más barreras para tener acceso a pruebas y al cuidado de la salud. 

¿Cómo se trata el virus?

Investigadores continúan estudiando posibles tratamientos eficaces para la COVID-19. Sin embargo, se han producido varios acontecimientos prometedores:

El 2 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió nuevas pautas que recomiendan enfáticamente los corticosteroides asequibles y comunes como, hidrocortisona y dexametasona, para el tratamiento de pacientes “con casos graves y críticos de COVID-19”. Las pautas llegan después de que un análisis de varios ensayos clínicos distintos halló que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte de los pacientes hospitalizados con COVID-19. Los datos se publicaron el 2 de septiembre en la revista Journal of the American Medical Association (en inglés). Las nuevas pautas enfatizan que los esteroides no se deben usar para tratar a los pacientes con síntomas leves de la enfermedad.

Asimismo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha otorgado autorizaciones para el uso de emergencia de unos pocos tratamientos en ciertos pacientes hospitalizados con COVID-19.

El fármaco antivírico de Gilead Sciences remdesivir recibió autorización de la FDA para el uso de emergencia el 1.º de mayo, al poco tiempo de que los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) anunciaran los resultados preliminares de un ensayo clínico internacional de remdesivir como posible tratamiento para la COVID-19. Los investigadores hallaron que los pacientes enfermos de gravedad que recibieron el fármaco se recuperaron más rápidamente que los pacientes que recibieron un placebo. “Los resultados también sugieren un beneficio de supervivencia”, dijeron los NIH en un comunicado de prensa. El índice de mortalidad para el grupo que recibió remdesivir fue más bajo que el del grupo que recibió el placebo.

La autorización de uso de emergencia —que no es lo mismo que la aprobación oficial de la FDA— se amplió el 28 de agosto para incluir el tratamiento de todos los pacientes adultos y pediátricos hospitalizados con COVID-19, sean casos sospechados o confirmados por laboratorio, independientemente de la severidad de la enfermedad. “Los datos muestran que este tratamiento tiene el potencial de ayudar a aún más pacientes hospitalizados que sufren de los efectos de este devastador virus”, dijo el comisionado de la FDA, el Dr. Stephen M. Hahn, en el anuncio más reciente.

La segunda autorización para el uso de emergencia que otorgó la FDA se emitió el 23 de agosto para la utilización de plasma de convaleciente en ciertos pacientes hospitalizados. Este tratamiento consiste en inyectar en un paciente enfermo de COVID-19 un componente de la sangre que contiene anticuerpos de personas que se han recuperado de una infección del coronavirus. 

“La FDA determinó que es razonable creer que el plasma de convaleciente de COVID-19 puede ser eficaz para reducir la gravedad o la duración de la enfermedad en ciertos pacientes hospitalizados”, dijo la agencia en una declaración sobre la autorización para el uso de emergencia. La FDA agregó que también “determinó que los beneficios conocidos y potenciales del producto, cuando se emplea en el tratamiento de la COVID-19, superan los riesgos conocidos y potenciales”.

¿Cuáles son las perspectivas de tener una vacuna?

Varios ensayos clínicos están probando la seguridad y eficacia de posibles vacunas, incluida una de la farmacéutica Moderna, que en un ensayo en etapa temprana produjo una respuesta inmunitaria en los 45 participantes del ensayo, de entre 18 y 55 años. La fase tres del ensayo clínico comenzó en julio por parte de la compañía Pfizer.

¿Cuándo estará disponible una vacuna? El Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) y miembro clave del grupo de trabajo para el coronavirus de la Casa Blanca, dijo que siente un "optimismo cauteloso" de que EE.UU. tendrá una vacuna contra el coronavirus para fines del 2020 o principios del 2021. Confirmó que hay varias candidatas a vacunas en fases de ensayos clínicos, y que el Gobierno federal está asumiendo riesgos financieros "para que cuando —y pienso que será 'cuando', no 'si'— tengamos candidatas favorables con buenos resultados, podamos ofrecerlas a todas las personas en el país". Hasta la fecha, el programa Operation Warp Speed del Gobierno federal ha invertido miles de millones de dólares en esta estrategia rápida.

La FDA ha publicado un conjunto de pautas para los fabricantes de fármacos en las que detalla los requisitos para aprobar una vacuna. Las posibles vacunas contra el coronavirus deben ser al menos 50% eficaces en comparación con un placebo en ensayos clínicos, dice la agencia. Y las consideraciones de seguridad "no deben ser diferentes a las impuestas en casos de otras vacunas preventivas contra enfermedades infecciosas". Casi 100 equipos de investigación alrededor del mundo están trabajando en el desarrollo de una vacuna, según el COVID-19 Treatment and Vaccine Tracker (rastreador de tratamientos y vacunas contra la COVID-19) del Milken Institute.

¿Me protegerá la vacuna contra la gripe?

No existen pruebas de que la vacuna contra la gripe o la vacuna antineumocócica brinden algún tipo de protección contra el coronavirus. No obstante, ambas mejorarán tus probabilidades de mantenerte saludable y fuera del hospital durante la pandemia, una de las razones por las que los expertos en salud pública aconsejan enérgicamente que las personas en el país se vacunen contra la gripe este otoño. 

¿Necesitas otra razón? Es posible enfermarte de COVID-19 y gripe al mismo tiempo, dado que ambas enfermedades son ocasionadas por dos virus diferentes, y eso probablemente significa que "la insuficiencia respiratoria sería mucho más grave", afirma el Dr. Michael Matthay, profesor de Medicina en University of California San Francisco. 

Y es importante recordar que, al igual que la COVID-19, la gripe también puede ser letal. Los CDC estiman que la gripe fue responsable de 34,200 muertes en la temporada del 2018-19.

¿Necesitas la vacuna contra la gripe este año? Las farmacias, los consultorios médicos y departamentos de salud de todo el país las ofrecen este año, y según los expertos, el momento óptimo para vacunarse es desde mediados de septiembre hasta octubre. 

¿Puedo cuidar de un amigo enfermo?

Los funcionarios de la salud enfatizan que es importante cuidar de nuestros amigos y vecinos enfermos en la comunidad, y que hay una manera segura de hacerlo. Si llevas comida a un vecino, considera dejarla en la puerta. Dado que lo más probable es que la COVID-19 se pasa a través de las gotitas de la respiración, esto eliminará las posibilidades de propagación del virus.

Mantén tu distancia si cuidas de alguien que tiene COVID-19. Lávate las manos a menudo, limpia las superficies que reciben mucho contacto y recuérdale a la persona enferma que utilice una mascarilla. Se recomienda que quien proporciona los cuidados también use una mascarilla. De ser posible, ofrece ayuda para comprar alimentos y hacer mandados. 

Por último: debes estar atento a las señales de alerta de enfermedades severas. Llama al médico si el estado de la persona empeora, y busca atención médica inmediata si tiene problemas para respirar, dolor o presión en el pecho, signos nuevos de confusión, inhabilidad para despertarse o mantenerse despierto, o un color azulado en los labios o la cara. 

"Creo que es excelente que nos ayudemos unos a otros, y hay precauciones sensatas que te protegerán", comentó Nancy Messonnier, funcionaria de los CDC, a AARP en una teleasamblea.


Para información sobre pruebas de COVID-19 y telemedicina, visita aarp.org/MiMedicare


¿Qué pasa si uno de mis seres queridos vive en un hogar de ancianos?

Los adultos mayores que viven en hogares de ancianos y centros de cuidados a largo plazo están en alto riesgo de enfermar gravemente si se contagian de coronavirus, por lo que muchos establecimientos en todo el país continúan limitando las visitas (con excepciones para casos que están en la etapa final de la vida). No obstante, algunos de ellos han flexibilizado recientemente las restricciones. (Puedes ver la normativa de visitas a hogares de ancianos en tu estado en AARP.org).

Si tu ser querido vive en un hogar de ancianos o un centro de cuidados a largo plazo, puedes hacer una visita virtual: mantén la comunicación a través de videoconferencias, correos electrónicos o llamadas. Envía fotografías, cartas o llévales un regalo apropiado (tal vez no todos los establecimientos permitan esto, debes consultar primero). 

Recuerda: identifica a un integrante del personal con quien puedas comunicarte cuando tengas preguntas o inquietudes. El Gobierno federal exige que las instalaciones les comuniquen a los residentes, a sus familias y a los CDC dentro de 12 horas si se confirma un caso de COVID-19. 

AARP tiene una lista de seis preguntas clave para plantear sobre las circunstancias en el hogar de ancianos donde reside tu ser querido. También puedes rastrear los casos de coronavirus y las muertes en hogares de ancianos específicos en la nueva página web presentada por el Gobierno federal el 4 de junio. AARP también le está dando seguimiento a estos datos.

¿Cuándo reducirán las instalaciones de cuidados a largo plazo sus normas en cuanto a las visitas? Podría durar bastante tiempo. El 18 de mayo, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) dijeron que los hogares de ancianos deberían ser "de los últimos en volver a abrir" y publicaron recomendaciones para los Gobiernos locales y estatales sobre el proceso de reapertura. Por ejemplo: las instalaciones deben realizar pruebas de manera rutinaria y tener suficientes suministros de equipo de protección personal (PPE) así como materiales para limpiar y desinfectar. Los hospitales cercanos también deben tener suficientes camas disponibles para atender a cualquier residente que necesite trasladarse a sus instalaciones. AARP tiene un recurso con las preguntas más frecuentes para las familias y los amigos de los residentes de hogares de ancianos ansiosos por restablecer las visitas.

¿Y las mascarillas?

Los CDC recomiendan que todas las personas usen mascarillas de tela o una cobertura facial hecha en casa cuando estén en entornos públicos y lugares donde haya personas con quienes no conviven, especialmente en situaciones donde es difícil mantener la distancia física, a fin de ayudar a reducir la propagación del coronavirus. No se recomiendan las mascarillas con válvulas unidireccionales que permiten que el aire que se exhala sea expulsado a través de orificios en el material, ya que pueden facilitar la propagación del virus. Tampoco se recomiendan las mascarillas quirúrgicas ni las N95, que deben reservarse para los profesionales del cuidado de la salud.

AARP tiene instrucciones para hacer una mascarilla en casa.

¿Qué es exactamente el coronavirus?

Los coronavirus, llamados así porque tienen forma de corona, son una familia amplia de virus comunes en muchas especies de animales. Varios coronavirus pueden infectar a las personas, según los CDC. En su mayoría, estas cepas causan síntomas similares al resfriado, pero pueden a veces desarrollarse en enfermedades más complejas del tracto respiratorio inferior, como neumonía o bronquitis.

En raras ocasiones, los coronavirus en los animales pueden evolucionar y propagarse entre los humanos, como se vio con el MERS y el SARS. Los funcionarios de salud hacen referencia al virus en el centro de este último brote como a un nuevo (novel) coronavirus, ya que es algo que no habían visto antes.

Esta historia se actualizará periódicamente con nuevos desarrollos sobre el brote global. Consulta regularmente esta página.

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