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Cómo cuidar de un ser querido en el hogar Skip to content

     

Ayuda para...
  • Cómo cuidar de un ser querido en el hogar

    Casi la mitad (el 48%) de los cuidadores familiares atienden a un ser querido que vive en su propio hogar, mientras que el 35% comparten su hogar con la persona a quien cuidan. Algunos cuidan a su cónyuge o pareja y muchos a su padre o madre, y todos se esfuerzan para que esa persona pueda permanecer en su propio hogar por tanto tiempo y tan cómodamente como sea posible. Tu papel como cuidador tal vez solo conlleve visitar a tu ser querido de vez en cuando para ver cómo se encuentra (si viven en lugares separados), o quizás requiera ayudarlo con todo, desde bañarlo y prepararle la comida hasta darle los medicamentos y ponerle inyecciones.

  • Elabora un plan

    Es importante pensar siempre tanto a corto plazo (los medicamentos que deben reabastecerse) como a largo plazo (lo que podría suceder). Es imposible anticipar todas las situaciones, pero pensar sobre el futuro ahora te ayudará a responder más rápido y con más eficacia en caso de emergencia. Y no enfrentes la situación solo. Recurre a otros para formar un equipo más extenso de familiares, amigos y otras personas que puedan ayudarte.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Define las tareas y llega a un consenso. Pregúntales a los integrantes del equipo lo que están dispuestos a hacer para ayudar a cuidar de tu ser querido. Incluso si viven lejos, pueden realizar tareas como pagar las cuentas, pedir los medicamentos recetados y programar las citas médicas. Trabaja con el equipo para elaborar un plan.
    • Sé honesto contigo mismo. ¿Qué estás dispuesto a hacer? Si las tareas prácticas como ayudar a tu ser querido a bañarse te hacen sentir incómodo, pregunta si otro integrante del equipo puede hacerlas. O determinen si hay dinero disponible para contratar a alguien que ayude.
    • Haz un resumen del plan por escrito. Documentar el plan es una buena manera de asegurarse de que todos los integrantes de tu equipo, incluida la persona que recibe la ayuda, estén de acuerdo y así evitar los malentendidos. Pero recuerda, por supuesto, que es probable que el plan cambie a medida que pasa el tiempo. 

    Recursos

    • Planifica con tiempo el cuidado de un ser querido. Descarga la guía de planificación familiar de AARP.
    • Conoce el trabajo y los deberes que se enfrentan si cuidas de tus padres, o de ancianos y enfermos.
    • Estos aparatos podrían hacerte la vida más amena cuando cuidas de un ser querido.
  • Haz modificaciones para la seguridad

    Si a la persona a quien cuidas le cuesta trabajo desplazarse, tiene problemas con la vista o no oye bien, debes pensar en maneras de lograr que el hogar sea menos peligroso. Si no estás seguro, consulta a un profesional para que evalúe el hogar y recomiende modificaciones —un terapeuta ocupacional, administrador de cuidados geriátricos o especialista en envejecimiento en el hogar—. Mantente atento a los cambios en las necesidades a medida que pasa el tiempo.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Realiza cambios sencillos para prevenir caídas. Algunos cambios básicos y de bajo costo incluyen eliminar los artículos que pueden causar tropezones, como los tapetes o alfombras de área; asegurarse de que el hogar está bien iluminado (usa luces nocturnas automáticas); e instalar pasamanos, barras de agarre y asientos de ducha ajustables. 
    • Haz cambios para las personas que padecen demencia. Una de las preocupaciones específicas que causa la demencia son las lesiones autoinfligidas, aunque existen muchas maneras de reducir estos riesgos. Estas incluyen instalar cerraduras a control remoto en las puertas, usar dispositivos con navegador GPS, desenchufar la estufa y reducir la temperatura del calentador de agua a 120 °F o menos.
    • Ten en cuenta que quizás necesites hacer modificaciones más extensas. Si las limitaciones físicas son más severas,  tal vez tengas que emplear a un contratista para realizar cambios estructurales, como instalar rampas para silla de ruedas, encimeras ajustables y puertas más anchas. 

    Recursos

    • Cómo abordar cuestiones relacionadas con la seguridad del hogar para adecuarla a las necesidades de tu ser querido.
    • Consejos sencillos para mejorar la seguridad en el hogar de las personas discapacitadas o sin movilidad.
    • Pasos importantes a seguir para trasladar a una persona del auto a la silla de ruedas de manera segura.
  • Maneja las necesidades de atención de salud

    Debido a que los hospitales están dando de alta a los pacientes más repentinamente para reducir los costos, las tareas que antes solo realizaban los enfermeros ahora a menudo las tienen que hacer los cuidadores, quienes a veces reciben muy poca o ninguna capacitación o instrucciones. Mientras tanto, puede que el cuidador esté intentando llevar un control de una variedad confusa de medicamentos para una serie de problemas de salud distintos. La clave es mantenerte organizado y saber cómo obtener la ayuda que necesitas.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Mantente al tanto de los medicamentos. Elabora y mantén una lista actualizada de medicamentos, con el nombre, la dosis, el médico que lo recetó y otra información pertinente; este es un documento útil para llevarlo a las citas médicas. La aplicación de AARP para medicamentos recetados, AARPRx, disponible en inglés, es una manera fácil de manejar tus medicamentos recetados y los de tu ser querido. 
    • Prepárate para realizar tareas médicas. Muchos cuidadores familiares necesitan realizar tareas médicas difíciles en el hogar, como inyectar medicamentos o colocar catéteres. Es importante obtener instrucciones detalladas e incluso una demostración de cómo realizar el procedimiento antes de que te marches del hospital.
    • Obtén servicios de salud en el hogar. Medicare cubrirá ciertos servicios en el hogar que se consideran necesarios por razones médicas, como visitas de un médico o enfermero a domicilio, radiografías, pruebas de laboratorio o tratamientos. Un paciente que se considera está confinado en su hogar o a quien le es imposible ir al consultorio del médico reúne los requisitos para recibir estos servicios de manera continua.

    Recursos

    • Una guía para el uso adecuado de las medicinas con y sin prescripción médica.
    • Aprende a cómo cambiar las vendas, identificar señales de infección y la mejor manera de desechar las vendas usadas.
    • El sistema de salud está lleno de personal bilingüe, y sobre todo hispanohablante.
    • Asuntos importantes que se deben conocer al administrar un régimen de nuevos medicamentos en casa.
  • Lleva un estilo de vida saludable

    En particular si compartes tu hogar con la persona a quien cuidas —probablemente tu padre, madre o cónyuge—, el cuidar de ellos puede absorberte por completo. Puede que tengas que desempeñar los papeles de enfermero, entrenador, especialista en nutrición y director social. Todas estas funciones son importantes para mantener la salud física y mental de tu ser querido. Pero no descuides tu propia salud.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Atiende las necesidades sociales. El aislamiento y la soledad suelen asociarse a una salud más deficiente. Por eso, ayudar a tu ser querido (y a ti mismo) a evitarlos es una parte clave de la prestación de cuidados. Algunas ideas son encontrar un programa comunitario de arte para los adultos mayores, invitar a amigos y familiares a visitar, o salir juntos a comer. 
    • Mantente al tanto de la nutrición. Ten en cuenta las restricciones en la dieta y anima a tu ser querido a mantener una alimentación equilibrada y a evitar los alimentos procesados. Averigua sobre programas de comidas a domicilio y asegúrate de que tu ser querido beba líquido en abundancia; la deshidratación puede causar desmayos, dolores de cabeza y más.
    • Fomenta el ejercicio. Mantener la movilidad es fundamental para, entre otras cosas, conservar la fuerza, el equilibrio, la energía y la salud del cerebro. La capacidad de tu ser querido variará y debes consultarlo con el médico, pero la rutina podría incluir actividades como caminatas, yoga sentado, natación y levantar pesas livianas. 
    • Define límites para la relación. En especial si tú y tu cónyuge o pareja viven con la persona a quien cuidas, es importante que todos tengan cierto grado de privacidad. Lo ideal es que haya alguna separación entre las áreas del hogar y que puedas coordinar para pasar tiempo juntos como pareja.

    Recursos

    • Cinco áreas a donde dirigir la atención para atender a tu ser querido.
    • Consejos para dormir bien y evitar deficiencias de memoria, falta de atención o depresión.
    • Conoce 10 maneras de manejar el estrés cuando cuidas de un ser querido.
    • Consejos para mantener el bienestar cuando se cuida de otra persona.
  • Busca ayuda

    Depende de qué tan graves sean los problemas de tu ser querido, si eres el cuidador principal, necesitarás ya sea poca o mucha ayuda. Cuenta con tu equipo para que te ayude con algunas tareas de cuido o te reemplace para que puedas descansar. No te sientas culpable. Tu propia salud —y la calidad de los cuidados que brindas— sufrirán si intentas hacer todo y no te tomas tiempo para cuidar de ti mismo.  

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Pide ayuda a amigos y familiares. Puede haber muchas personas en tu vida a quienes les gustaría, o por lo menos estarían dispuestas, a ayudar si tan solo lo pides. Tal vez alguien podría pasar a buscar un medicamento recetado la próxima vez que vaya a la farmacia, o un vecino podría traer la cena una vez por semana.
    • Contrata a alguien para algunas tareas del hogar. Considera pagar por servicios relativamente menores que eliminarán una gran carga, como un servicio de limpieza semanal, de jardinería o de entrega de comestibles. Si no vives con tu ser querido, quizás puedas hacer lo mismo en tu propio hogar.
    • Contrata cuidados en el hogar. Puedes hacerlo por medio de una agencia o contratar a un cuidador directamente. Pero de cualquier manera, asegúrate de verificar las referencias y los antecedentes, y luego supervisa con cuidado el desempeño (abundan las historias que recomiendan precaución). Es buena idea depender de las recomendaciones personales; pregúntales a otros cuidadores.
    • Cuida de tu salud mental. Como cuidador, corres un mayor riesgo de estar estresado y deprimirte. Si uno de estos problemas se agrava, busca ayuda de un profesional de salud mental. Y piensa en comunicarte con otras personas que cuidan de sus seres queridos para compartir apoyo y consejos.

    Recursos

    • Si cuidar de un ser querido te hace sentir agobiado, pide ayuda.
    • Consejos para mantenerte bien de salud cuando cuidas de otra persona.
    • Consejos para encarar nuevas emociones y recibir, sin objeciones, la sensación de libertad.
    • 10 consejos para lograr más con menos estrés.
  • Quick Tips

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