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6 maneras de ayudar a los nietos sin gastar

Consejos para aprender responsabilidad fiscal.

In English | Aun con los parámetros de Ohio, la huerta de los Charlton es enorme. Abarca más de tres acres de tierra de cultivo muy rica y llana en el rancho de David y Amy en las afueras de Bowling Green. Entonces, nuevamente, supongo que se necesita una huerta muy grande para cultivar un calabacín enorme como el que los Charlton cultivaron hace unos años y que ganó la cinta azul en la Feria del Condado de Woody.

Pero no es el calabacín premiado lo que hace sonreír a los Charlton con orgullo cuando me cuentan de sus verduras. Es el objetivo detrás de la huerta lo que los hace sentir merecidamente orgullosos. Durante los últimos nueve años, los Charlton han cultivado su enorme huerta en sociedad con sus nietos de 8 a 16 años de edad. A través del trabajo conjunto vendieron la producción en un puesto ubicado al borde del camino delante de su casa, destinando toda la ganancia a un fondo especial para los estudios universitarios que los Charlton establecieron para sus nietos. David y Amy pagan las semillas, los fertilizantes y demás gastos, pero el resto, desde plantar hasta desmalezar y hasta cerrar las ventas con los clientes, consiste en un trabajo de equipo de dos generaciones completas.

“Nos ha permitido pasar tiempo con nuestros nietos y brindarles un aporte para la universidad, gasto que, de otro modo, no hubieran podido afrontar”, comenta Amy.

¿Desea brindar ayuda financiera a sus nietos, pero no puede emitirles un cheque en blanco? Tome en cuenta las siguientes ideas para contribuir a la crianza de niños fiscalmente saludables.

Tutele a jóvenes empresarios: Otros abuelos pueden tomar el ejemplo de los Charlton, aun cuando no cuenten con el terreno necesario para iniciar una granja de verduras. Considere la posibilidad de ayudar a sus nietos a emprender una empresa comercial simple por su cuenta, como cuidar mascotas, mantener jardines u organizar una venta de objetos usados. Tal como lo saben los Charlton, es un excelente modo de pasar tiempo con los nietos —en especial en verano, cuando mamá y papá agradecen un poco de ayuda con los niños—, y les enseña sobre el trabajo, el dinero y cómo establecer relaciones con otras personas.

Enséñeles bien a sus hijos o nietos: Según Nathan Dungan, autor del libro Prodigal Sons and Material Girls: How Not to Be Your Child's ATM (Hijos pródigos y chicas materialistas: Cómo dejar de ser el cajero automático de sus hijos), aproximadamente sólo un 10% de los padres estadounidenses realiza un intento formal de enseñarles a sus hijos cómo administrar el dinero y las finanzas personales. Y la mayoría de las escuelas ofrecen pocos cursos de finanzas personales. Los abuelos pueden ayudar a llenar ese vacío dedicando tiempo a conversar con sus nietos sobre dinero y, específicamente, los tres principios de “compartir, ahorrar, gastar”, un mantra alrededor del cual Dungan ha creado un plan completo de estudios para ayudar a las familias a aprender sobre el dinero. Los abuelos pueden ser la voz de la experiencia y de la razón en una amplia gama de asuntos financieros, desde establecer un sistema de compensaciones focalizado en el aprendizaje cuando los nietos colaboran con las tareas domésticas, hasta ayudarlos a comprender los conceptos básicos bancarios y cómo hacer para ahorrar para compras más importantes.

Conviértase en un especialista en becas universitarias: Según el U.S. Department of Education (Departamento de Educación de EE. UU.), se dispone de más de $3.000 millones cada año para becas y subsidios para estudiantes universitarios. Investigar y solicitar becas y subsidios disponibles puede convertirse, literalmente, en un trabajo de tiempo completo, ya que existen miles de fuentes posibles de recursos. Además, suele coincidir con la época en que los nietos están por terminar la escuela secundaria y necesitan estudiar mucho más que lo habitual.

Carol B, una de mis “asesoras ahorrativas” de Michigan, se convirtió en la especialista de la familia en becas y subsidios, y ha ayudado a cuatro de sus nietos a obtener más de $55.000 en subsidios para la universidad durante los últimos seis años.“Cuando vienen a la casa de la abuela, saben que los voy a hacer sentar a la mesa del comedor y los voy a ayudar a solicitar las becas que estuve investigando para ellos”, comenta.Carol ha realizado talleres gratuitos sobre el tema, en la universidad comunitaria local y en otros lugares, y sus antecedentes como bibliotecaria (jubilada) no le vienen mal al momento de realizar la investigación. “Pero cualquiera puede aprender y entender el sistema”, agrega.

Residencia Estudiantil de la Abuela y el Abuelo: Y hablando de los planes universitarios de sus nietos, si tiene una universidad en su área y una habitación de sobra, ya que los hijos hace tiempo que se fueron, ¿qué le parece ofrecerle a un nieto alojamiento y comida gratuitos en su casa si quieren asistir a una institución educativa local? Cada vez más abuelos están haciendo esto en lugar de contribuir directamente con los fondos universitarios de sus nietos, algo que a muchos jubilados les resulta muy difícil hacer en este clima de inversiones. “Ha sido una situación en la que realmente todos salimos ganando”, me contó una de mis asesoras ahorrativas, quien deja que su nieto viva con ella mientras asiste a University of California (la Universidad de California), en Berkeley. “Tenía dificultades para estar al día con el mantenimiento de la casa y otras tareas, y a él se le hacía difícil reunir lo suficiente como para pagar la universidad. Por lo tanto, decidí ayudarlo un poco invitándolo a vivir aquí si me ayudaba con las tareas de la casa”. Diría que es más que una “ayudita”: según el College Board, el costo promedio de alojamiento y comida en una universidad pública asciende aproximadamente a $30.000 con base en una carrera de cuatro años.

Colabore con un objeto usado: Mi primer auto fue un Buick LeSabre 1969, un vehículo de 10 años de antigüedad, apenas más pequeño que el estado de Oklahoma, que mis abuelos iban a vender, pero que prefirieron regalarme. En ese momento me sentí un poco cohibido, un universitario moderno conduciendo un auto de ancianos. Pero no extrañaba las cuotas mensuales por autos que tanto les costaba pagar a mis compañeros. Al poco tiempo, mi LeSabre se convirtió en algo así como un clásico de culto en el campus. No suponga que los artículos que tiene destinados a la basura —desde muebles y ropa hasta autos y artefactos del hogar— no serán apreciados por sus nietos. Los artículos usados les ahorrarán dinero cuando estén comenzando su vida y lo necesiten más que nunca. Esperemos que piensen en usted cada vez que los usen. (Ahora bien, si aún conservara ese Buick LeSabre podría darme el lujo de jubilarme).

Cuando emita un cheque, hágalo valer: Y, por último, en esos casos en que se descubre emitiendo un cheque, siempre busque “oportunidades zanahoria”, como las llama el asesor ahorrativo Sid Caldwell. “No me molesta ayudar a mis nietos de vez en cuando o a veces regalarles un cheque para su cumpleaños”, cuenta. “Pero si puedo ayudarlos a aprender algo al mismo tiempo, entonces siento que obtengo dos por el precio de uno”. Sid frecuentemente ofrece igualar la cantidad que sus nietos han ahorrado para comprar cosas caras, como un auto o un viaje de estudios. “Les enseña a valorar la importancia del ahorro para comprar algo más importante y la posibilidad de hacer frente al gasto antes de ir a comprarlo”, señala. “A veces pienso que sus padres también podrían beneficiarse a través de la misma lección”.

Jeff Yeager es el autor de The Ultimate Cheapstake’s Road Map to True Riches (El tacaño máximo y su ruta a la verdadera riqueza) y The Cheapskate Next Door. Su página web es www.UltimateCheapskate.com. Puede sumarse a su red de amigos en Facebook, JeffYeagerUltimateCheapskate, o seguirlo en Twitter.

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