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Cuándo los riesgos asociados con la gripe pueden aumentar

Según un informe, las enfermedades cardíacas, pulmonares y la diabetes aumentan la probabilidad de padecer complicaciones graves.

Hombre buscando un medicamento en una farmacia

GETTY IMAGES

In English |  La temporada de gripe de este año hasta ahora ha sido leve en general, pero esto no es motivo para saltar la vacuna contra la gripe, especialmente para aquellos con trastornos subyacentes tales como las enfermedades cardíacas, pulmonares o la diabetes. Según un nuevo informe de la National Foundation for Infectious Diseases (NFID, Fundación Nacional para Enfermedades Infecciosas), los adultos mayores con enfermedades crónicas se enfrentan a un mayor riesgo de padecer complicaciones graves, y algunas veces fatales, relacionadas con la gripe.


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"La gripe puede ser el primer dominó que se cae en un lento paso a la discapacidad progresiva con el tiempo", dice William Schaffner, director médico de la NFID. El virus no solo tiene el potencial de causar complicaciones tales como la bronquitis y la neumonía, también puede provocar variadas crisis de salud tales como los ataques cardíacos y derrames cerebrales debido a la respuesta inflamatoria que causa en el cuerpo. 

Los adultos de 65 años o más —el grupo de edades con la mayor probabilidad de padecer de enfermedades crónicas— son especialmente vulnerables, y representan el 90% de las muertes relacionadas con la gripe y la mayoría de las hospitalizaciones.

En definitiva, se estima que casi la mitad (47%) de los adultos en EE.UU. de 65 años o más y el 31% de aquellos de 50 a 64 años tienen un alto riesgo de padecer complicaciones relacionadas con la gripe debido a enfermedades subyacentes. Los más de 30 millones de adultos que padecen de diabetes, por ejemplo, tienen un riesgo seis veces mayor de ser hospitalizados con complicaciones relacionadas con la gripe, mientras que aquellos que padecen de enfermedades cardíacas se enfrentan a un riesgo diez veces mayor de sufrir un ataque cardíaco dentro de tres días de contraer la gripe. 

En general, dice Schaffner, el riesgo de padecer complicaciones relacionadas con la gripe en personas con enfermedades crónicas persiste aunque la enfermedad esté bien controlada, y puede persistir por varias semanas después de que la persona piense que se haya recuperado. 

Así que, ¿cuál es la mejor manera para aquellos con enfermedades subyacentes de protegerse? Vacunarse, dice Schaffner; y deben asegurarse de recibir la dosis alta o adyuvante si tienen 65 años o más. 

La vacuna contra la gripe (disponible gratis o a bajo costo, según el seguro, en las farmacias o supermercados locales) para empezar no solo reduce el riesgo de contraer la gripe, también ayuda a mitigar las complicaciones en caso de que se contraiga el virus. Esto puede marcar la diferencia, dice Schaffner, entre un ataque de la gripe que puedas tratar junto con tu médico con antigripales en casa y uno que termine hospitalizándote con neumonía.

Y recuerda, la vacuna también minimiza la probabilidad de contagiar a otras personas con el virus. En las palabras de Schaffner: "Nadie desea ser el enfermo contagioso y temido".