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Ayuda para quienes cuidan a distancia Skip to content

     

Ayuda para...
  • Ayuda para quienes cuidan de un ser querido desde lejos

    Se calcula que el 11% de los cuidadores familiares viven por lo menos a una hora de distancia de su ser querido. Muchos de ellos tienen las mismas preocupaciones y presiones que los cuidadores que viven cerca de la persona a su cargo. Pero eso no es todo. Por ejemplo, tienden a gastar más de su propio dinero en actividades relacionadas al cuido, porque es más probable que necesiten contratar ayuda, tomarse tiempo libre del trabajo (que podría no ser remunerado) y gastar dinero en viajes. Sin embargo, el reto más importante que enfrentan puede ser mantenerse informados y tener la tranquilidad de que su ser querido está en buenas manos. Un par de cosas de las cuales un cuidador a distancia no puede prescindir: buena comunicación y un equipo local sólido.  

  • Establece el acceso

    Tener acceso adecuado a la información y la autoridad legal para tomar decisiones es importante para todos los cuidadores principales, pero más aún para quienes se ocupan del cuidado y viven lejos. Por ejemplo: necesitarás documentos firmados que les permitan a los médicos compartir información contigo. La mejor manera de manejar muchos de estos arreglos es durante una visita en persona, cuando puedes ayudar a tu ser querido a ubicar, organizar y completar los documentos necesarios —y serán muchos—.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Comienza la conversación. Muchas veces es difícil conversar sobre las finanzas, pero necesitas familiarizarte con todo. Tu ser querido y tú necesitarán elaborar una estrategia para pagar los costos de la atención de salud y otros gastos cotidianos. Considera lo que hay disponible en ahorros e inversiones, la cantidad de los pagos principales como la vivienda y si la persona tiene seguro de cuidados a largo plazo.
    • Solicita acceso a la información. Pídele a tu ser querido que firme los formularios o haga las llamadas necesarias para autorizar a médicos, hospitales y empresas de seguros de salud a compartir información contigo u otro familiar de confianza. No te olvides de cosas como bancos y servicios públicos: puede que termines siendo quien paga las cuentas.
    • Atiende los asuntos legales. Si tu ser querido todavía no ha firmado un poder notarial duradero para las decisiones de atención médica y financieras, pregúntale si le gustaría otorgártelo a ti o a otra persona en quien confía plenamente para desempeñar ese papel fundamental. Si no se ha seleccionado un apoderado y tu ser querido por motivos de deterioro cognitivo o físico ya no es capaz de escoger uno, los tribunales tendrán que intervenir.
    • Familiarízate con lo básico para emergencias. Necesitas saber cómo tú u otra persona pueden entrar al hogar en una situación de emergencia. ¿Hay un juego adicional de llaves (que incluya la llave del automóvil) guardado en algún lado? ¿Sabes el código de la alarma antirrobo? Mantén a la mano el número de teléfono de un vecino amable, y pídele al vecino que haga lo mismo con tu teléfono.

    Recursos

    • Una guía para el uso adecuado de las medicinas con y sin prescripción médica.
    • Elige un tema de consulta y esta herramienta buscará la respuesta.
    • 10 consejos para lograr más con menos estrés.
    • Aprende a elaborar un plan para tomar decisiones más acertadas durante una crisis.
  • Crea un equipo

    Si bien hay más que suficientes tareas importantes que puedes hacer desde lejos —como pagar las cuentas, pedir los medicamentos recetados y coordinar a los integrantes del equipo—, cuando cuidas a un ser querido a distancia, necesitarás otras personas que estén físicamente ahí para ver, oír y hacer cosas por ti. Es natural que los cuidadores a distancia se sientan culpables al delegar ciertas tareas. Pero tú no puedes hacerlo todo, especialmente cuando intentas manejar problemas de salud más graves o complicados.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Comienza a desarrollar tu equipo. Más allá de los profesionales médicos, es importante recurrir a otros para formar una red más extensa de amigos, familiares y recursos comunitarios que puedan ayudarte. Recuerda considerar a tu ser querido como parte del equipo.
    • Define los papeles. Pregúntales a los integrantes del equipo qué tareas están dispuestos y son capaces de hacer, ya sean grandes o pequeñas. Un vecino podría ofrecerse a cortar el césped, mientras que otro familiar podría llevar a tu ser querido a las citas con el médico.
    • Mantén una lista. Elabora y mantén actualizada una lista de la información de contacto de todos, que incluya a los ayudantes contratados, como quienes se encargan de la limpieza y de llevar a pasear al perro. Asegúrate de que ellos también sepan cómo comunicarse contigo. 

    Recursos

    • Utiliza esta herramienta para sopesar las opciones y tomar la mejor decisión posible.
    • Guía de consejos prácticos para cuidadores que trabajan fuera del hogar.
    • El sistema de salud está lleno de personal bilingüe, y sobre todo hispanohablante.
  • Encuentra un coordinador local

    Cuando cuidas de un ser querido a distancia, puede ser muy útil tener un administrador de cuidados local que puede aportar conocimientos sobre esa zona y ayudar con la logística de los cuidados. Una opción es contratar a un profesional de buena reputación, a menudo conocido como un administrador de cuidados geriátricos o navegador/coordinador para el cuidado de adultos mayores. Esta persona puede ayudar mucho, siendo un mediador objetivo cuando los familiares no se ponen de acuerdo sobre las decisiones de cuidado y cuando enfrentan decisiones difíciles, como si ya no resulta seguro para tu ser querido vivir en su propio hogar.  

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Encuentra a alguien de confianza. Muchas personas que se identifican como administradores de cuidados no están capacitadas para ese papel tan fundamental. Por eso, verifica sus credenciales. Ten en cuenta los años de experiencia y las certificaciones profesionales. Los recursos incluyen www.guardianship.org, www.csa.us y www.cmsa.org (disponibles en inglés).
    • Habla sobre lo que puede hacer y sus áreas de especialización. Puedes contratar a esa persona para una consulta por unas horas a fin de desarrollar un plan de cuidado. O puede administrarlo casi todo: desde contratar y supervisar a los cuidadores hasta convertirse en el apoderado para un ser querido que se muestra reacio a nombrar a un familiar y podría preferir a un profesional.
    • Considera los costos. El seguro médico no cubre sus servicios, y por lo general cobran entre $50 y $200 por hora. Pero un administrador de cuidados con experiencia podría ahorrarle a tu familia tiempo, dinero y estrés incluso con una consulta breve. 

    Recursos

    • Planifica con tiempo el cuidado de un ser querido. Descarga la guía de planificación familiar de AARP.
    • Guía de servicios y otros recursos para cuidadores familiares.
    • Nuestra experta en el cuidado de adultos mayores, Lyda Arévalo-Flechas.
    • Utiliza esta herramienta para sopesar las opciones y tomar la mejor decisión posible a la hora de elegir un cuidador, una comunidad u hogar de ancianos.
  • Mantente informado

    Establece maneras habituales de comunicarte con tu equipo local y con tu ser querido, ya sea por medio de aplicaciones para organizarse, correos electrónicos grupales o herramientas sociales como FaceTime y Skype. Si los médicos no tienen ni tiempo ni deseos de hacer un seguimiento contigo después de ver a tu ser querido, necesitarás ser tanto firme y enérgico como creativo para mantenerte informado.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Aprovecha la tecnología. Con el permiso de tu ser querido (o de su apoderado legal), puedes incorporar herramientas como monitores de video o monitores de actividad que se llevan puestos. También hay disponibles cerraduras a control remoto para las puertas (a fin de evitar que una persona que tiene demencia deambule) y hasta dispensadores electrónicos de píldoras que pueden notificarte cuando tu ser querido se tomó sus medicamentos.
    • Mantente al tanto de lo que manda a hacer el médico. La persona a quien cuidas tal vez no recuerde todas las cosas importantes de las que se habló durante una cita médica (¿quién se acuerda?). Podrías sugerir que lleve una grabadora digital para que tú puedas escuchar la conversación después, o a un amigo para que anote la información.
    • Piensa en maneras fáciles de coordinar. Crea un grupo de correo electrónico para mantener al tanto a todos. Tal vez quieras usar una herramienta en línea para los calendarios, como Lotsa Helping Hands, para organizar y mantenerte actualizado sobre quién realizará cada tarea y cuándo.
    • Averigua sobre la política de licencia laboral. Podrías tener derecho a solicitar tiempo libre del trabajo para la prestación de cuidados conforme a la Family and Medical Leave Act (FMLA, ley de licencias familiares y médicas). Si trabajas para una empresa pequeña o no llevas demasiado tiempo trabajando para un empleador, puede que no reúnas los requisitos. Algunos cuidadores llegan a un acuerdo mutuo con su empleador para trabajar a distancia cuando viajan para visitar a la persona a su cargo.

    Recursos

    • Cómo dividir responsabilidades, delegar, relevar, mantener la comunicación y otros.
    • A medida que avanza la tecnología, existen más opciones.
    • El sistema de salud está lleno de personal bilingüe, y sobre todo hispanohablante.
    • Cómo pedir refuerzos, ofrecer ayuda y encontrar recursos.
  • Aprovecha al máximo las visitas

    Nada reemplaza una visita en persona. Por eso, cuando puedes ir de visita, lleva una lista de las cosas que necesitas saber o hablar. Trata de alargar la visita para que puedas pasar tiempo con tu ser querido, pero también programar citas clave en persona relacionadas con su bienestar. Sentarte a conversar con alguien es mucho más personal y revelador de lo que puede ser una llamada telefónica. 

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Conoce a prestadores de servicio actuales y potenciales. Tal vez te convenga entrevistar a posibles asistentes para el cuidado de salud en el hogar o empleados de limpieza, o reunirte con trabajadores sociales u otros profesionales de la salud que atienden a tu ser querido para hablar sobre cualquier preocupación.
    • Fíjate si hace falta ayuda adicional. ¿Gotea un grifo o hace falta cortar el césped? ¿Parece que a tu ser querido le cuesta trabajo realizar ciertas tareas, como lavar la ropa o ir al supermercado? Puedes ayudar con algunas tareas mientras estás allí, pero ahora quizás necesites encontrar una persona local para que ayude a diario. 
    • Busca indicios de maltrato o abuso. Pregúntale a tu ser querido si puedes ver la información de su cuenta corriente, y mira si hay algo fuera de lo normal. Otras señales de alerta: moretones y otras lesiones sin causa aparente, o un cambio de personalidad repentino. Ten mucho cuidado si tu ser querido menciona a alguien a quien tú nunca has conocido que ha sido especialmente “servicial”.  
    • ¡Diviértanse juntos! Aunque quizás tengas muchas tareas prácticas en tu lista que necesitas completar, es importante que pases ratos agradables con tu ser querido, quien podría tener poca movilidad y sentirse aislado. Reserva unas cuantas horas para salir a comer o ir al cine, o invita a los vecinos a una cena donde cada persona trae un plato para compartir.

    Recursos

    • Descubre detalles importantes de estas instalaciones antes de elegir la más adecuada para un ser querido.
    • Cómo dividir responsabilidades, delegar, relevar, mantener la comunicación y otros.
    • La mayoría de familias recurre a contratar auxiliares del cuidado a domicilio, pero ¿qué pasa si las cosas no son lo que parecen?
    • El crecimiento personal, los lazos familiares, el cumplimiento del deber y otras satisfacciones que nos da esta labor.
  • Quick Tips

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