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Un dúo inusual forja amistad gracias a un programa de AARP para veteranos

El programa Veteran Friendly Voice combate el aislamiento social a través de videollamadas.

Brent Garlic a la izquierda y Paul Frost a la derecha

U.S. Department of Defense Photo by Cpl. Andrew Garcia / AARP

Brent Garlic, 43, especialista retirado del Ejército, de Atlanta (izquierda); Paul Frost, 78, veterano y voluntario del programa, de Edmonds, Washington.

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Dos hombres con más de dos décadas de diferencia en edad que viven en puntos opuestos del país normalmente no entablarían amistad. Pero, gracias a un programa de voluntarios que busca combatir el aislamiento social en la comunidad de veteranos, han forjado una conexión profunda.

El programa, llamado Veteran Friendly Voice (en inglés) y encabezado por AARP y el Departamento de Asuntos de Veteranos (VA), reúne por videollamada a voluntarios capacitados con veteranos, y les brinda la oportunidad de conectarse y conversar. Las llamadas se realizan al menos una vez por semana durante tres meses y duran un mínimo de 30 minutos.

“Que alguien te llame y te vea hace que la conexión tenga más fuerza”, dice Chauncy Rozier, un terapeuta de recreación del VA. “Hasta que llegó la COVID-19, creo que la idea de una llamada telefónica o de simplemente ver a alguien había perdido su propósito. Ahora, al ir saliendo de la COVID, las personas están más conscientes de que es una buena sensación que te vean y te escuchen, y de que no han sido olvidadas”.


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Uno de los primeros vínculos que surgieron fue el del especialista jubilado del Ejército Brent Garlic, de 43 años, de Atlanta, y Paul Frost, de 78 años, voluntario del programa y veterano residente en Edmonds, Washington.

“De acuerdo con la descripción de cada uno, parecía que no sería la conexión ideal. Pero nunca hay que verlo de esa manera”, dice Garlic. “Los dos queríamos trabajar y aprovecharlo al máximo. Y lo hicimos. Y continuamos haciéndolo”.

“Uno siempre se siente intimidado cuando trata de establecer esa primera conexión, comenta Frost. "Pero cuando llamé a Brent, me asombré mucho. A los dos nos gustaban las carreras y el fútbol americano”.

Las conversaciones iniciales sobre deportes fueron evolucionando y llegaron a abarcar temas como las relaciones, el dinero, los planes profesionales y otros aspectos importantes de la vida.

“No puedo decir que haya un tema especial que nos atrapó y se quedó con nosotros”, dice Frost. “Pero nos hemos expandido a ‘oye, ¿cómo va tu vida?’. Ha sido fantástico para los dos”.

A pesar de haber completado los tres meses descritos en el programa, ambos continúan comunicándose dos veces al mes.

Los caminos que los conducieron al programa Veteran Friendly Voice

Garlic se unió al Ejército en 1998 como operador de tanques y prestó servicio en Bosnia. Su carrera militar llegó a su fin a causa de un accidente grave en el que un camión de combustible perdió el control y lo chocó. Garlic quedó seriamente lesionado y debe usar una silla de ruedas.

Antes del incidente, había sido un talentoso atleta con aspiraciones de convertirse en jugador profesional de básquetbol. “Fue difícil durante unos cinco años, hasta que entendí qué era lo que podía ofrecer el mundo adaptativo”, dijo. “Antes de eso, yo solo trataba de adaptarme de la manera difícil: por mi cuenta, sin ninguna influencia externa de nadie que supiera más que yo. Sin deportes, sin nada”.

En un momento escuchó hablar del Shepherd Center en Atlanta, que ofrece un programa de rehabilitación de envergadura nacional y —algo más importante para Garlic— deportes adaptados, como el básquetbol. Desde que se inscribió en el programa de Shepherd, ha competido en varios deportes en los Juegos Invictus, un evento deportivo internacional para miembros del servicio militar heridos o lesionados, y mantiene un estilo de vida muy activo.

Se enteró de la existencia del programa Veteran Friendly Voice a través de un terapeuta de recreación del VA, quien le sugirió que lo probara “solo para ver qué pasaba”.

“Yo estaba dispuesto a hacerlo. Y así fue como conocí a Paul”, dice. “Pensé que era una de esas cosas en las que no sabes dónde estás hasta que te rodeas de gente que podrían poner un espejo frente a tu cara y hacerte ver dónde y cómo estás”.

Frost ya era un voluntario activo en AARP y en otras organizaciones cuando se enteró del nuevo programa, el cual despertó su interés. Siendo un excapitán de artillería del Ejército, Frost decidió ayudar.

A pesar de su abundante experiencia como voluntario, Frost dice que nada “se ha acercado a la satisfacción que me causa esto. Es increíble el efecto que puedes tener sobre alguien en conversaciones individuales. Yo me beneficio de la experiencia tanto como mis veteranos”.

Otro de los veteranos con quien está trabajando Frost está postrado en un hogar de ancianos después del fallecimiento de su esposa por un cáncer de páncreas hace varios años. “Me doy cuenta de que él se entusiasma mucho por la llamada”, dice Frost.


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Cómo participar

Los voluntarios pueden vivir en cualquier lugar de Estados Unidos y deben cumplir con los siguientes requisitos:

  • ​capacidad de comunicación interpersonal
  • tener una computadora o tableta con conexión estable a internet
  • completar satisfactoriamente una verificación de antecedentes y huellas digitales
  • sentirse cómodos con la tecnología y el uso de internet y del correo electrónico
  • preferentemente, ser veteranos militares
  • tener experiencia con las plataformas de administración de centros de llamadas es también una ventaja

Para solicitar ser voluntario en el programa Veteran Friendly Voice o recibir más información, haz clic aquí (en inglés).

Los veteranos que participan en el programa deben haber sido derivados por un médico, terapeuta, enfermero, capellán o trabajador social del VA. Si bien por el momento el programa está disponible solo a través de los centros médicos del VA en Atlanta y New Haven, Connecticut, se espera que pronto se incorporen Nashville y el Bronx; el objetivo es expandir el programa nacionalmente e incorporar videollamadas para los cuidadores militares.

Los veteranos que no cuentan con un dispositivo apropiado para hacer una videollamada pueden recibir uno como donación.

“De los cinco componentes más necesarios para la vida, la salud cerebral es uno de los primordiales”, dice Rozier, del VA. “Los componentes físico, social, emocional, mental y espiritual son todos muy importantes y desempeñan papeles fundamentales en la calidad de vida”.

Aaron Kassraie escribe para AARP sobre asuntos de importancia para los veteranos de las Fuerzas Armadas y sus familias. También es reportero de temas generales. Anteriormente, Kassraie cubría temas de política exterior de EE.UU. como corresponsal en la oficina de Washington de Kuwait News Agency y realizaba trabajo de captación de noticias para USA Today y Al Jazeera English.